sábado, marzo 13, 2004

El día que los SMS cambiaron la política

Al fin la tecnología, esta vez los mensajes de los teléfonos móviles, han aparecido en la vida política española para quizá cambiarla para siempre. Miles de ciudadanos fueron convocados a manifestarse contra el Gobierno y el Partido Popular. SMS y correos electrónicos agitaron ayer las conciencias más allá de los mass media y consiguieron que miles de personas se echaran de nuevo a las calles con el dolor de las matanzas del 11-M convertido en ira.
Comenzó con los warlogs durante la invasión de Irak, se extendió después y casi lleva a Howard Dean a la candidatura demócrata a la presidencia de Estados Unidos. El fenómeno ha llegado a España a través del medio preferido por los jóvenes: los mensajes de teléfonos móviles.



El país se ha poblado la tarde del sábado, jornada de reflexión antes de las elecciones generales, de ciudadanos manifestándose ante las sedes del Partido Popular para protestar por la forma en que el Gobierno ha manejado la información sobre la matanza del 11-M, en la que han perecido 200 personas y más de 1400 fueron heridas.
Si más de once millones de españoles salieron a la calle el viernes para llorar a las víctimas y gritar contra los asesinos, parte de esa ira se ha volcado hoy contra el Gobierno de José María Aznar, al que el PSOE ha acusado esta tarde de no decir toda la verdad sobre la investigación. Una grave acusación compartida en medios periodísticos y políticos.
Varios medios denuncian la política informativa del Gobierno, primero demasiado centrada en culpar a los asesinos de ETA de la matanza, incluso con llamadas del propio presidente Aznar a directores de periódicos, y luego prestando poca atención o rebajando los indicios que apuntaban a terroristas islamistas de la red Al Qaeda o afines.

A estas horas ha sido convocada una manifestación en la Puerta del Sol de Madrid por SMS. El texto del mensaje que ha sido reenviado por toda la red de móviles española es triunfal. Los manifestantes crecen –al menos así ha sido esta tarde– y su confianza también.
La confianza surge del éxito de las movilizaciones vespertinas, donde miles de jóvenes –especialmente– y otros ciudadanos se han dirigido a las sedes del Partido Popular para manifestar su desacuerdo con la actitud del Gobierno y el partido que lo sustenta.

Esta misma mañana, el diario El Mundo publicaba una entrevista con el candidato Mariano Rajoy (suscripción), en lo que podría ser una transgresión de la Ley Electoral, en la que el candidato popular reafirmaba su "convicción moral" de la culpabilidad de ETA en los atentados del 11-M en Madrid.
Horas después de que el diario llegase a las calles, el ministro de Interior, Ángel Acebes, anunciaba la detención de cinco ciudadanos marroquíes e indios.
A las 00.45 del 14-M, fecha electoral, comparecía para anunciar la aparición de una cinta de vídeo en la que Al Qaeda se atribuía la autoría de la masacre.
Cuando el ministro hacía ese anuncio ya se sabía en varias redacciones que en la furgoneta utilizada por los terroristas el 11-M había dos cintas de audio, una de ella con la reivindicación de la organización liderada por Osama Bin Laden.

En algunos medios como la Cadena Ser, uno de los más críticos con el comportamiento del Ejecutivo, se hacían anoche llamamientos a la calma y a guardar la indignación para el voto en las urnas mientras se continuaba aportando indicios de la presunta manipulación informativa del Gobierno de José María Aznar.
La tarde del sábado, la Ser adelantó filtraciones de los servicios secretos españoles que acusaban a grupos islamistas de la autoría de los atentados. El propio director general del Centro Nacional de Inteligencia, Jorge Dezcallar (bio oficial), desmentía oficialmente esta filtración, que sólo algunas horas después era confirmada por las detenciones anunciadas por el propio ministro.
En otros medios se hacen a esta noche llamamientos para no provocar una reacción de miedo de los electores.

Sin partidos, sin líderes, sin grandes medios haciendo presión, la calle se ha llenado de gente pidiendo al PP claridad, exigiendo información y no manipulación, con la sospecha de que no se ha contado todo sobre los autores de los salvajes atentados que han provocado 200 muertos.
El mecanismo del que surgieron los warlogs –blogs de particulares, organizaciones y periodistas sobre la guerra– durante la invasión de Irak se ha vuelto a desencadenar, esta vez en España por la tragedia del 11-M.
Los jóvenes y grupos no organizados han utilizado la tecnología para comunicarse, hacer convocatorias y movilizar a los ciudadanos.
Un bucle de SMS´s y mensajes de correo electrónico ha sido el medio y el núcleo de la movilización.
Ha sido una convocatoria espontánea, si por ello se entiende no impulsada por organizaciones formales, a pesar de las acusaciones del candidato del PP, Mariano Rajoy, y otros miembros del PP y del Gobierno.
A primeras horas de la noche del sábado, el PSOE hacía público un comunicado en el que acusaba al Ejecutivo de Aznar de mentir ("Los ciudadanos españoles se merecen un Gobierno que no les mienta. Un Gobierno que les diga siempre la verdad.") y de utilizar las matanzas de Atocha, Santa Eugenia y El Pozo del Tío Raimundo como argumento electoral.

Medios oficiales, como la Agencia Efe, resaltaban en sus informaciones la presunta "tensión" de la situación para presionar a los manifestantes.
En Canal 9, la televisión autonómica valenciana, se informaba la tarde del sábado, con especial intensidad, de las manifiestaciones contra el PP.
Esta noche sigue reunida de urgencia la Junta Electoral Central, que a estas horas todavía estudia varias denuncias del PP sobre lo acaecido en la jornada de reflexión. No hay noticias de que se esté estudiando la publicación de la entrevista con Rajoy citada. En algunos medios como la Cadena Ser se llega a especular con una posible repercusión directa sobre las elecciones, aunque todo el mundo evita hablar de suspensión.

Madrid, Barcelona, Santiago de Compostela y otras ciudades se han llenado de manifestantes, en su mayoría jóvenes, que gritan contra el PP. El portavoz del Gobierno, Eduardo Zaplana, ha comparecido de urgencia esta noche para negar las acusaciones y recordar que la Ley Electoral prohibe las manifestaciones políticas durante la jornada de reflexión, 24 horas antes de las elecciones, que se celebran mañana.
Las manifestaciones se han convertido, junto a las detenciones de cinco sospechosos marroquíes e indios, en portada de los grandes medios internacionales: The New York Times, The Washington Post.

SER | Miles de personas se concentran contra la manipulación y contra el Gobierno
11marzo.org | Web asociativo de protesta

El Periódico | Una versión de este artículo fue publicada el lunes 15 en El Periódico de Catalunya

1 comentario: