Estados Unidos se ahoga en sus propias contradicciones y de entre las aguas que cubren Nueva Orleans, una gran parte de Luisiana y de Misisipi surge el Tercer Mundo oculto bajo el revoque de oro del imperio.
El huracán Katrina se ha llevado por delante el barniz orgulloso de una nación que oculta en sus entrañas las mayores desigualdades. Es una nación que mira con desapego a sus propios ciudadanos.
Estados Unidos se ha convertido en un país impotente y su imagen, su leyenda de país resolutivo se hunde en el Golfo de México.
Cercados por las aguas aullan los desamparados: los negros, los más pobres, esa enorme población que deambula por las migajas del país más rico del mundo.
Y su gobierno se olvidó de ellos.
Sus recursos se agotan en Irak, ese otro gran caos que nunca imitará a la Revolución Americana porque la democracia no se impone nunca con los tanques.
Estados Unidos ya no es la nación cantada por Walt Whitman. Se parece más a ese país extraño de sí mismo descrito por Philip Roth. Dos presidentes se unen a George W.Bush para intentar alejar el caos de las armas, de los desesperados, de la descoordinación y de la cultura de la violencia.
Y el presidente en ejercicio no se atreve a mojarse el dobladillo de los pantalones en el barro de sus ciudadanos desesperados.
Si esto es el imperio, que vengan los bárbaros.
Pero yo creo que después de esto el Gobierno de Bush no se va a ir de rositas. A la gente lo que ocurre en Irak le da un poco igual, pero que una situación tan desastrosa se esté dando dentro de sus propias fronteras no creo que le esté gustando a la ciudadanía de EEUU. Porque, aunque es verdad que hay sobre todo gente pobre entre los afectados, el hecho es que el 80% de la ciudad está inundada por la rotura de los diques, y esto afecta a mucha más gente, así que la magnitud de la catástrofe es enorme, y afecta a casi toda la población de Nueva Orleans, que no creo que vean con buenos ojos la imprevisión e incompetencia de sus autoridades.
ResponderEliminarEn medio de la tragedia también hay espacio para el humor negro, como la ofrecida por el presidente de Venezuela Hugo Chávez que ha declarado con sorna su deseo de ayudar a través del envio de dinero y tropas militares de rescate. "Dios los cría y el diablo los junta", podría citar un miembro disidente de la teocracia del imperio.
ResponderEliminarDesde luego es todo muy simbólico (los pies de barro, las contradicciones del capitalismo, etc.) Aunque desde luego la atención mediática una vez más es desmesurada en comparación a otras tragedias que acontecen cada año de mayor magnitud en cuanto a víctimas mortales.
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ResponderEliminarA marine.fran: Querido amigo,ya me gustaria que los pobres americanos fueran como los europeos (incluyendo a españa). El pobre de aqui no tendrá una consola, pero tiene una asisistencia sanitaria. (por eso el pobre americano negro, tiene una esperanza de vida de 58 años) y... No quiero seguir con la comparación porque en este caso es realmente odiosa y no deberiamos hablar tan alegremente en estos terminos.El pobre, sea del lugar del mundo que sea, es un ser olvidado, marginado e incluso odiado por el resto de la sociedad y esa es la tragedia de la pobreza.
ResponderEliminarCoincido con el bolardo y recuerdo unos blogs anteriores de Juan Varela. Me explico: la cantidad de personas que no tiene cobertura sanitaria en los Estados Unidos supera a la población española. Coincido con Juan Varela que dice que el huracán Katrina ha hecho ver al mundo la realidad de pobres y marginados en un país que es el maestro más grande del mundo para vender el inicio de una guerra con mentiras, introducir en el mercado la comida rápida que nos envenena y vendernos la moto de la cultura laboral americana que propone vivir trabajando esclavizado para una empresa porque eso trae un bienestar económico. Todo mentira.
ResponderEliminarSALUDOS DESDE.
ResponderEliminarhttp://zeniaregalado.blogia.com
Katrina también sacó a la luz el racismo hacia los afroamericanos. Se les excluyó del trabajo de los socorristas.
El presidente dejó tardíamente sus vacaciones. Su primera recomendación fue ¡huir¡ ¿hacia dónde?. Cinco días miles de personas esperaron en un estadio la llegada de alimentos: las tropas estaban en Irak llevando "la democracia".
Lo de que no tengan sanidad no es del todo cierto. En lo casos que no se pueden pagar los seguros sociales, está el Medicaire.
ResponderEliminarLo del la comida rápida... es lo de siempre. Ahora será que nadie de aquí la ha probado o que nadie bebe coca-cola/fanta/etc.
En cuánto a lo del modelo de empleo americano, quizás sea mejor el español con 15% de paro y temporalidad por las nubes.
Michael Moore retrató a la perfección en Fahrenheit 9/11 cómo George W. Bush tampoco reaccionó al saber que dos aviones habían atravesado las Torres Gemelas de Nueva York. "Y se quedó leyendo 'Mi mascota la cabra'" en el colegio que visitaba.
ResponderEliminarCuando todos hemos podido ver por televisión cómo los niños desnutridos gritan "We want help!", supone un mayor insulto para la sociedad que un Presidente de Gobierno se queje de que tiene que adelantar el final de sus vacaciones.
Aprovecho para copiarles dos fragmentos del documental Feel like home, de Martin Scorsese:
Salif Keita: "Cada vez que escucho blues estadounidense pienso en la esclavitud. Para mí, siempre habla de amor y sufrimiento. Y lo percibo".
Toumani Diabaté: "Puedes raptar a las personas, puedes quitarles la ropa, puedes quitarles el calzado, puedes quitarles sus nombres y ponerles otros. Lo que quieras. Lo único que jamás podrás arrebatarles es su cultura".
Gracias.
http://documentales.blogspot.com