Sunday, December 17, 2006

Air Madrid anuncia la quiebra de un modelo

Los viajeros de Air Madrid están desconsolados. Muchos no podrán viajar a sus países de origen o volver a España tras la suspensión de actividades de la aerolínea.
Lo peor es que la mayoría son inmigrantes. Air Madrid había convertido a los trabajadores latinoamericanos y europeos del este en el centro de su negocio. La tragedia es mayor, porque muchos compraron sus billetes con mucho esfuerzo, algunos después de años de trabajo sin ver a su familia.
La espantada de la aerolínea tras la amenaza de suspensión del Ministerio de Fomento el pasado 12 de octubre revela otro abuso económico contra los más desfavorecidos.
Air Madrid no era una aerolínea de bajo coste al uso. Gran parte de sus vuelos eran un cayuco aéreo. La compañía nació bajo la égida de Herminio Gil (Air Europa, Viva Tours) para luego quedar en manos de José Luis Carrillo Benítez. Nació con la estela de las modernas compañías de bajo coste que transportan turistas, estudiantes y cada vez más viajeros de negocios en Europa. Pero este empresario turístico, ayudado por capital procedente de empresas hoteleras y de viajes atisbó otro mercado en crecimiento y menos explotado.
Frente a su competencia de vuelos baratos, aerolíneas eficientes en muchos casos, Air Madrid tenía desde hace tiempo la peor nota de los usuarios.
El problema parece estar en los viajes intercontinentales y sus exigencias para aviones, tripulación y logística.
Air Madrid no fue capaz.
No lo era desde hace meses. Fomento ha actuado tarde. No es de extrañar, es la primera vez que un gobierno español se ve obligado a retirar la licencia a una compañía aérea.
El caos y la espantada de Air Madrid son una metáfora de una economía especulativa basada en negocios con una demanda y clientes a los que muchos no reconocen los mismos derechos por falta de visión o prejuicios.
Parece también que algunos problemas (transporte, vivienda, seguridad, educación, laborales, etc.) para capas de la sociedad como los inmigrantes son detectados con mucho retraso y a menudo con menos urgencia que cuando afectan a otros ciudadanos.
Esta vez la libertad de empresa y la cautela ministerial para esperar a tomar una decisión tras meses y meses de quejas, retrasos y cancelaciones ha dejado un reguero de tragedias personales, un enorme problema público y otro para los trabajadores de la aerolínea, tan abandonados como los frustrados viajeros.

P21 | Superados por la inmigración

7 comments:

  1. Un comentario menor sobre aspectos periodísticos de la cosa

    1. La encuesta de la OCU que citas tenía serios problemas metodológicos. En su momento la critiqué en Malaprensa y aunque estuve en contacto con el gabinete de prensa de la OCU no llegaron a aclararme algunas dudas que les planteé

    2. A mí como ciudadano me escama la falta de información precisa sobre la magnitud de los problemas. Casi todo lo que hemos leído han sido anécdotas. Pero AENA podría fácilmente elaborar una simple estadística de retrasos que permitiera ver si el desmadre era tan grande o no.
    Por razones que se me escapan no se dan informaciones como esas y en cambio sí se producen filtraciones de amenazas de sanciones, de que los inspectores querían quitarles la licencia.

    Es llamativo también que Fomento no haya puesto ninguna sanción hasta el momento de quitarles la licencia, después del cese de actividades.

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  2. Gracias por el comentario sobre la metodología de la OCU. El segundo punto me parece especialmente relevante y ahí está la debilidad de la administración. Conocemos los problemas por la prensa, no por Fomento o AENA. Y así es muy difícil calibrar la responsabilidad real.
    En eso, como en la tardanza, si había motivos (como así parece), Fomento ha fallado claramente.

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  3. Hay que tener en cuenta que con un competidor menos los restantes tendran menos barreras para querer subir el precio de los vuelos. Que si.... que Air Madrid gestiono mal las cosas, pero que las indicaciones de posibles sabotajes nunca se han tomado con mucha atencion.

    Y de momento los inmigrantes veremos que el modelo de bajo coste solo sirve para distancias cortas y no para lo que realmente importa....

    Y Fomento... sin consideracion por el objetivo fundamental de quienes viajan en estas fechas, eso de forzar el regreso antes del 21 es sadismo puro.

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  4. En las páginas de El País cada vez existe gente más mayor y van necesitando demagogos de primera, este post puede ser una buena carta de presentación :))

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  5. José Luis Carrillo no fue el fundador de Air Madrid. Quien decidió apostar por una compañía aérea para inmigrantes fue Herminio Gil.

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  6. Me descojono con este blog. Lo de Air Madrid ha sido "un pequeño fallo del libre mercado".

    Y la culpa es de Fomento, claro.

    En fin... ¿algún periodista en la sala?

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