Wednesday, December 06, 2006

Hamburguesa 2.0

Burger King se rebela contra el Ministerio de Sanidad y apela directamente a sus clientes. Y lo hace acudiendo a ellos en internet con las dos grandes herramientas sociales del momento: un blog y el vídeo viral.
El nombre es ilustrativo ManThem: fuerza, machismo, dominación. Cómetelo todo, carne y sexo frente a criterio racional. Psicología y cántico del marketing consumista.
La ley del consumo contra la ley de la salud. La libertad del cliente contra el estado del bienestar.
El ciudadano es cliente, defiende la firma de hamburguesas: respetemos sus gustos excitados por la publicidad.
El ciudadano es persona, defiende la ministra de Sanidad, Elena Salgado: alertémosla de los riesgos para la salud de la comida rápida.
Dos concepciones de la vida. Dos sistemas de comunicación. Dos civilizaciones: el hedonismo consumista o la responsabilidad ética (con la vida, la salud y lo público).
La era de la autoridad derrotada por la elección colectiva, bien alimentada de guiños marketineros.
Y además así Burger King se salta a los medios, altavoces de las alertas de la ministra y del bien común. No seas un pringao, dicen sus anuncios. Y, claro, ¿quién quiere ser un pringao?
La ministra no se atreve a tratarte así. Quizá por eso su mensaje pierde fuerza. La emoción contra la razón. En publicidad y clientes gana la primera.
La ministra Salgado ha intentado ejercer la vieja responsabilidad del estado del bienestar alertando a los ciudadanos más allá de la ley, por el bien público. Las superhamburguesas para comilones no son ilegales, sólo son peligrosas si se abusa de ellas.
El celo de la ministra puede ser excesivo. La reacción de la empresa es vital: le va en ello su negocio, su desarrollo de producto, su cuota de mercado.
Marketing y publicidad viral es su respuesta. Inteligente en tiempos de estímulos compartidos y autoridad cuestionada.
El bien público ya no existe, ha sido sustituido por la política de la vida cotidiana (Anthony Giddens). Marx ha muerto. Las ideas de las clases dirigentes ya no son las ideas de la sociedad. Ahora imperan las de la publicidad del deseo. Contra la pasión del placer, la apología ascética del bien individual y social de la ministra Salgado no tiene ninguna opción de ganar.
El cliente se impone al ciudadano.
Como decía con acierto Zygmunt Bauman, el capitalismo consumista no es la abolición de la autoridad, simplemente acepta tantas fuentes que encuentra legimidad para cualquier gusto.
Burger King es una gran autoridad mundial para los aficionados a la comida basura.
La autoridad de la ministra de Sanidad sucumbre ante el placer barato y la iconografía del deseo desplegado en el blog y los anuncios de las hamburguesas 2.0
Si además la retórica de la rebelión individual se explota como en estos anuncios, la vieja autoridad no tiene ninguna opción, tenga la razón que tenga.



Nueva York prohíbe también el uso de grasas trans o hidrogenadas.

12 comments:

  1. Hello,

    Enhorabuena por vuestro blog que realmente es interesante. Si no os importa lo incorporaré con un link al mí. Os quería preguntar una cosa: A vosotros os tarda en cargar las nuevas entradas? Es decir que cuando haceis una entrada, hasta que sale en la web tarda bastante??
    Si es así podeis decidme como solucionarlo?

    Gracias y enhorabuena

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  2. Hola Juan,

    Me asomo simplemente para manifestar que no estoy de acuerdo en esta ocasión con tu exposición (algo que no suele suceder). Efectivamente me parece que el anuncio apela a todos los instintos que comentas pero no se puede poner al nivel del mensaje de la ministra, pues al fin y al cabo se trata de publicidad pura.

    Lo que sí es denunciable en esta ocasión es que el mensaje de la ministra -más bien toda su actuación- se acerque al publicitario, pues sus medidas -retirar una, dos, tres hamburguesas del mercado ¿de qué serviría?¿cómo educaría eso a la población?- parecen más querer llamar la atención y posicionarla con una imagen moderna o "cool", que solucionar el problema.

    Para ello tendría que ir a la raíz del problema, que pasa por detener la manipulación de las nuevas generaciones con los regalitos de los menús infantiles o las facilidades que dan estas cadenas a los padres para que se despreocupen de sus hijos abandonándolos en sus parques infantiles u organizándoles sus cumpleaños.

    Pero como ya comenté hace días en mi blog (una pausa para la publicidad: www.testigoaccidental.com) eso le supondría enfrentarse a demasiados intereses (tanto a las cadenas, a las que esta campaña les hace cosquillas, como a sus proveedores -CocaCola, Danone, etc.-, que encuentran en ellas la escuela perfecta en la que aleccionar a sus futuros consumidores). ¿Crees que será capaz de atreverse?

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  3. que legalizen la hierba de una vez, quiero mi disfrutar de mi libertad individual, para morar colectiva ya tenemos la religion.

    Y si no le gusta a la ministra que denuncie el liberalismo y el consumismo y de pasada que reivindique su socialismo-marxista...

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  4. sean libres y coman lo que quieran. no necesitamos que el estado nos eduque. a mi me encantam los callos y la fabada y me da miedo pensar lo que piensa esta ministra sobre esos platos.

    y lean , si quieren, este articulo interesante:

    The Invisible Gnomes and the Invisible Hand: South Park and Libertarian Philosophy

    by Paul Cantor

    http://www.lewrockwell.com/orig3/cantor3.html

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  5. Pues a mí me parece un asunto delicadillo y no tan fácil de resolver. Tiene muchas aristas y creo que es pertinente un cierto debate. En la base está la apisonadora publicitaria que consigue enganchar a una buena partida de jóvenes (y no tanto) mediante alusiones a sus instintos más básicos. Nada de florituras, directo al mentón.
    Desde luego que las formas en que el burrikín y la ministra van a tratar de convencer son diferentes, pero yo sí que comprendo a la autoridad -por una vez- y si de mí dependiera colocaba evidentes restricciones a ese tipo de publicidad siempre que los efectos nocivos para la salud fueran evidentes.
    Claro está que todo esto lo podemos enmarcar en el deterioro global de la calidad del alimento que engullimos. Parece que hemos llegado a un punto en el que Maslow y su pirámide ya no tienen nada que explicar: satisfechas (sobrepasadas) las necesidades fisiológicas quizá empezamos a darle palos al cuerpo que traemos de serie. Que cada cual decida.
    Y... perdón por el rollo... me temo.
    Un saludo,
    Julen

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  6. El fallecido y añorado Néstor Luján dijo hace tiempo que pocas cosas había tan peligrosas para la salud pública que la obsesión por la salud.
    Personalmente, puestos a elegir cómo llenarme de grasas saturadas, prefiero un buen bocata de jamón serrano con queso bien curado, acompañado de una jarra de medio litro de cerveza o unos huevos con zorza y patatas fritas. Pero esa es mi elección. Sobre gustos...

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  7. Juan Tur, no estamos tan en desacuerdo. En cuanto a los fines podría estar de acuerdo contigo, pero la ministra no puede hacer nada contra el marketing. Sí puede respecto a la salud pública alertando contra las grasas saturadas y los excesos. Recuerda que, como digo arriba, esas hamburguesas no están prohibidas, pero la ministra advierte de su mal uso o efectos.
    Phil, los callos y la fabada no llevan grasas saturadas, sino de las de siempre, menos nocivas.
    La libertad individual en este caso me parece sacrosanta, pero una ministra de Sanidad está en su obligación cuando alerta de malas prácticas nutricionales, mercantiles o publicitarias, de acuerdo a los compromisos firmados por las cadenas de restauración y las instituciones.
    El asunto no es sencillo, y en mi opinión este ejemplo sugiere mucho respecto a muchos cambios sociológicos, comunicativos y de valores. Más allá de lo que te guste o no la hamburguesa.

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  8. Hay que ser corto para creer que alguien va a comerse una hamburguesa porque salga en un anuncio. Si eso fuera así hacerse rico estaría garantizado. Supongo que esto está en línea con los que les dicen que la humanidad acaba con el mundo y se lo creen. Piensa el ladrón?

    La gente si come hamburguesas es porque les da la real gana. ¿Que son malas para la salud? Pues depende de la frecuencia con la que te la comas. Que alguien pruebe a comer durante un mes cocido al medio día y por la noche. A ver si llega. Eso sí, habrá tenido una dieta la mar de mediterránea.

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  9. Yo no veo clara la campanya del Ministerio contra el anuncio. Personalmente, lo encuentro ridiculo y hasta "ofensivo" en el sentido de que hay que pensar que la gente es muy tonta para que enganche a alguien.
    Eso si, no veo mal que el Ministerio se preocupe por la salud de los ciudadanos (por eso es de Sanidad) e intente mecanismos contra el abuso de la comida rapida (de la cual es mas facil abusar que del cocido). Ademas, no se trata de comer hambuerguesas cada dia, sino de que, a largo plazo, una dieta con estas hamburguesas puede ser perjudicial por temas de colesterol u obesidad. Es algo asi como el tabaco, cuya influencia es mas visible en anyos y no en dias o semanas.
    Que pasaria si Marlboro sacara un anuncio diciendo que no eres guay si no fumas?

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  10. Aclaracion: lo que encuentro ridiculo es el anuncio, no que el Ministerio lo quiera prohibir.

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  11. Este asunto es realmente divertido: si alguien va y se compra tres hamburguesas pequeñas...¿se le pide identificación y que jure por el niño jesús que lo va a repartir?. Una botella de 2 litros de cocacola normal tiene 842 calorías... 10 galletas en torno a 700-800... ¿cerrarán las pastelerías? ¿Habrá que llevar justificante de fecha de nacimiento para comprar tartas?

    Corrección: los callos, chorizos, la fritanga que se pone en los bares tienen grasa de toda la vida... que es la grasa saturada. Las grasas trans, las prohibidas en NY son peores porque además de subir el colesterol malo, bajan el bueno.


    Tipos de grasas:

    · Grasas no saturadas
    --Mono-insaturadas (nuez, aguacates, aceite de oliva
    --Poliinsaturadas (pescado con omega 3 como salmón, caballa,.... mariscos, cereales,..)
    --Grasas trans (Patatas fritas bolsa,Pastel de manzana industrial, Bollo industrial, Hamburguesa,
    Quesito, Magdalena, Galletas, Margarina ,...)
    --Omega 3, Omega 6 y Omega 9
    · Grasas saturadas (queso, leche, mantequilla, carnes con grasa, las de toda la vida...)

    Monoinsaturadas y poliinsaturadas son las buenas. Se puede ver en wikipedia en inglés

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  12. Como decís algunos, si condenas las hamburguesas por ser productos calóricos, tendrías que estar en guerra con la mitad de los productos que consume el español medio el fin de semana.

    Pero al margen del gusto o no por el producto, Manthem representa una respuesta valiente por parte de la marca, no sólo por el medio 'blog' sino por el momento en el que éste se escoge.

    Si no me equivoco, puede que estemos ante la primera gestión de una situación de crisis en la que se aprueba un blog por parte del director de comunicación de Burger King. Esto es algo de lo que ninguno de los expertos está hablando.

    Un saludo a todos.

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