Thursday, December 14, 2006

La peligrosa atracción de blogs y políticos

En Le Web 3, la conferencia francesa sobre blogs e internet, se ha montado una bronca espectacular por la aparición estelar de políticos como Nicolas Sarkozy y Francois Bayrou (a la caza del impacto Ségolène Royal).
Las acusaciones contra el organizador, Loïc Le Meur, director de Six Apart (Movable Type, TypePad), arrecian por introducir en el programa a última hora a políticos para los que trabaja él y su compañía (con lío de intereses incluido).
¡Bienvenido sea el final de la inocencia!
Los políticos aman a los blogs porque les permiten superar a los medios y llegar directamente al electorado. Los blogs aman a los políticos porque son activistas, por la fascinación del poder o porque son una oportunidad para hacer negocios.
La blogosfera es política y activista desde el principio. Política y tecnología siguen siendo las grandes estrellas de esta conversación universal. Y cada vez más. Lo que comenzó como activismo y expresión de tantas personas, ahora es un instrumento más de la propaganda y acción política de líderes y partidos.
Unos lo hacen con más sinceridad que otros, pero algunos que están a uno y otro lado (como ocurrió hace poco en Estados Unidos) se juntan y comienzan a hacer negocios.
Muchos blogueros caen ya en esos pecados de los que tanto han acusado a los periodistas y a los medios tradicionales.
Pero la hora de la verdad llega.
Y la realidad vuelve a demostrar que no se puede estar en todos los lados a la vez. La blogosfera es un nuevo espacio público. Y en él confluyen personas individuales, cada una con sus ideas y convicciones, pero también colectivos, partidos, empresas e instituciones.
Y nada es neutral.
El negocio y los intereses pueden mezclarse con las ideas, pero es necesario tener la transparencia y responsabilidad que tanto se pide a otros, a los tradicionales de todas las áreas.
Quizá la blogosfera sea la mayor manifestación de la modernización reflexiva (Ulrich Beck), los ciudadanos y la sociedad pensándose a sí mismos para reconstruir los consensos de la vida en común, los valores, los objetivos públicos.
Pero la punditocracia acecha. Y entre los nuevos líderes de la ciberopinión no se debe perder de vista que la política es personal. A veces demasiado.
La posmodernidad ha sancionado ese carácter: sustitución del bien común y los principios universales por la política de la vida cotidiana, tan local y cercana que es muchas veces más cómoda y emotiva, pero también se olvida de lo que ocurre puertas afuera y en un tiempo más amplio (trascendente, por emplear una palabra maldita).
La ventaja de las instituciones era proveer a los individuos de una organización donde facilitar la abstracción, encontrarse con otros y superar la individualización para pensar más universalmente. En teoría ayudaban a limitar y contextualizar los intereses particulares.
Pero la gente está hoy muy lejos de las instituciones. El proceso de disolución es enorme y muchas son sólo zombies. Las mantiene la tradición y la rutina.
Pero la conducta importa.
La independencia y la transparencia son importantes cuando se pretende informar y concienciar a los demás. No hay nada malo en ser panfletario, sesgado o simplemente defender con ahínco determinadas posturas. Pero es bueno que se sepa si detrás hay más intereses que las convicciones.
Ese ha sido el caso del Le Web 3 y de las recientes acusaciones contra blogueros norteamericanos.
El fin de la inocencia.
Es hora.

Enrique Dans, que estaba en Le Web 3, comenta lo ocurrido desde una visión sin interés político, aunque le pesa la amistad con el organizador del evento.

P21 | ¿Pagarán los políticos a los blogs?

3 comments:

  1. Sin duda, la amistad con Loïc me pesa, y lo pongo como disclaimer. Pero de verdad creo que se está exagerando todo mucho. Creo que fue sinceramente una buena conferencia, con un buen programa y fantástica en términos de networking, y creo además que la sesión con François Bayrou fue sencillamente brillante. Y sobre todo, creo que ver una intencionalidad perversa en Loïc es un poco como ver fantasmas, porque es una persona muy transparente y no me lo podría imaginar con una agenda oculta de ese tipo (ni mucho menos, como han dicho algunos, capaz de "vender" a los asistentes), y que el malestar se limita a que uno de los dos políticos que vino, vino a hacer algo que no era lo que se esperaba de él. Loïc no podía esperar que Sarkozy llegase, entrase por la puerta, diese un absurdo mitin con contenidos además completamente cuestionables y fuera de encaje con la audiencia, y se largase sin aceptar preguntas en una clara falta de respeto a los asistentes. Pondría la mano en el fuego porque eso no es lo que Loïc esperaba de la asistencia de este hombre. Pero una vez "metido en harina", y con el acto en marcha, ¿quién se planta delante del político y le dice "o hay preguntas, o no sales", y monta una bronca protocolaria del quince? Si en algo falló Loïc, y eso no lo puedo negar, fue en verse "deslumbrado" por el éxito de su llamada vía e-mail a los políticos y, por culpa de ello, "ningunear" un poco a los ponentes que se suponía que tenían que intervenir, y eso no nos gustó a nadie (más cuando los ponentes son amigos). Pero aparte de ese fallo, que me parece relativamente justificable en una persona que organiza un evento como este y a quien de repente el evento le supera, no veo ninguna de las barbaridades que se están diciendo al respecto justificada en absoluto. Es una persona brillantísima, que ha hecho mucho para dar importancia a la blogosfera y a los social media a nivel europeo, y que no se merece para nada el tratamiento que se le está dando.

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  2. Loic es brillante, pero le ha podido su visión comercial. Un blog o un evento del tamaño de LeWeb3 no se puede manejar al margen de sus asistentes. Ese ha sido su gran error. Por lo demás, el evento era genial, como bien apunta Enrique. Espero que cuando las cosas se calmen, Loic tome nota de los errores y los corrija para la próxima edición. Creo que esto tiene fácil solución: hacer el evento más colaborativo.

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  3. Independientemente de la buena voluntad de Loic, que aparezcan Sarkozy, Beyrou o cualquier otro político, en un acto relacionado con los blogs, es una pésima noticia. Si esta gente aparece, no es para apoyarnos, más bien es para todo lo contrario. Creo que podemos vivir sin ellos. Es más, generan más problemas de los que solucionan.Yo tengo un blog minoritario en el que apenas entra gente. Para mí sin embargo, lo importante no es que entre mucha o poca gente, lo trascendente es ser sincero, y dar lo mejor de mí a mis visitantes. En eso Sarkozy u otros no me pueden ayudar. Sin embargo si que podrían corromperme. Lo dicho: los politicos cuanto más lejos mejor.

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