Sunday, April 15, 2007

El miedo nos hará verdes

¿Salvará el miedo a la Tierra? ¿Será la globalización la aliada de Gaia para librarnos del desastre ecológico?
Thomas L. Friedman, uno de los más famosos columnistas de The New York Times, y el científico James Lovelock coinciden en una esperanza: el interés nacional y de las multinacionales convertirá a las grandes fuerzas de la globalización al poder verde.
El terrorismo y las amenazas financiadas por la petropolítica junto a la preocupación de los países ricos por salvaguardarse de las potencias emergentes impulsan, al fin, los compromisos ecológicos.
Es la tesis de Friedman en su artículo y una de las de Lovelock en su libro La venganza de Gaia.
Lovelock plantea una nueva utopía. Llama a abandonar el humanismo que entiende a la Tierra como el gran solar y la granja de la humanidad. Menos humanismo y más comprensión global, panteísta casi, de Gaia, el hábitat de la vida, de la biología a la química.
Friedman va al grano. Como en todos sus libros y siguiendo la gran tradición norteamericana es un gran pragmático: de seguir así otros serán más poderosos que las grandes potencias y no habrá marcha atrás. Y además el petróleo sustenta a oligarcas, dictadores y terroristas.
Lovelock defiende la energía nuclear como única solución. Friedman, también.
El cambio climático como una de las grandes amenazas del futuro. El miedo nos hará verdes.
Podía haber sido de otra forma. Ahora a esperar que Lovelock no tenga razón y la enfermedad de la vida en la Tierra sea curable.
Entre las formas para hacerlo, dos relativamente accesibles, coinciden el científico y el periodista citados: apostar por las ciudades sostenibles, verticales, y por la tecnología de bajo consumo.
Ciudades y arquitectura sostenibles como la defendida por Jean Nouvel, con el permiso de las luces de la Torre Agbar, siguiendo el rastro de Richard Rogers.
El miedo y la amenaza alejados por la ciudad para ciudadanos. Ciudad abierta y flexible como las defendidas por Richard Sennett y Ulrich Beck.
Tecnología liberadora porque nos permite hacer más con menos e incluso, aventura Lovelock, librarnos de algunos de nuestros instintos atávicos. El ciberciudadano ciborg es sentimental, pero no esclavo de la naturaleza aunque la Madre Gaia sea imprescindible.
Esperanza de una nueva ciudadanía más capacitada, con más poderes y autonomía individual, más allá de tanta voz identitaria, nacionalista, alarmada.

5 comments:

  1. Nouvel siempre me ha gustado como habla, pero después me cuesta relacionar sus palabras con sus obras:

    "La relación con el lugar. Estoy en contra de la arquitectura genérica. Lo importante es crear normas urbanas sensibles. Y poner esas dos palabras juntas (sensibilidad y normas) ya indica que algo no funciona. Pero urge hacerlo. No se puede construir lo mismo en todas partes." (...) "P. ¿Levantarán un rascacielos en medio del campo?
    R. Un barrio con bloques de 50 metros de altura. Cada uno con su carácter. La idea puede parecer nueva, pero en realidad es lo que nunca le dejaron hacer a Le Corbusier: condensar edificación para liberar terreno, estrategia que ahorra espacio y dinero. A él le construyeron los edificios sin rodearlos del paisaje que necesitaban."


    Aparte de la contradicción de los párrafos anteriores (para mi Nouvel tiene muchas más), es cierto que la idea de concentrar la población en grandes torres de modo que se produjeran grandes espacios verdes no es nueva, pertenece al Mov. Moderno y como señala Nouvel, el máximo exponente de estas ideas fue Le Corbusier.

    No obstante estas ciudades producen grandes problemas. Están pensadas para desplazarse en coche. Al movimiento moderno le fascinaba lo industrial, y como máximo exponente de este proceso era el coche. Si se buscan fotografía de la época veréis que casi todas tienen un coche delante con el fin de reivindicar la modernidad de su arquitectura (la casa como máquina de habitar -Le Corbusier-). Un ejemplo de este tipo de ciudad (y su fracaso funcional urbanísticamente hablando) es Brasilia.

    La ciudad que quiere recuperar Nouvel se abandonó porque no funcionaba. La gran dependencia del automóvil para los desplazamientos, la masificación de la población en tan poco espacio, la gestión de tan grandes espacios verdes... son efectos de su propuesta que provocan muchos más problemas y de diversas índoles.

    Hay un urbanismo mucho más sostenible, el tradicional, no el especulativo. El problema de este país es que no ha sabido construir territorio, se ha dedicado a centralizar los servicios en las grandes ciudades obviando lo rural. Lo más estúpido que he oído en mi vida es a alguien decir que quería tener una casa en el campo ¡y se la compraba en una urbanización!. No voy a entrar en los problemas económicos que produce una urbanización a los pueblos dado que me llevaría mucho tiempo, pero es una muestra de la pérdida de peso de lo rural en nuestra sociedad.

    Cuando hablo de "lo rural" no me refiero a lo agrícola o ganadero, me refiero a gestionar población repartida en el territorio.

    ReplyDelete
  2. En este post hay dos errores de bulto: ni la energía nuclear ni las ciudades verticales tienen nada de verde. Se trata de un magnífico gatopardismo: cómo cambiar para que todo siga igual.

    La energía nuclear nos libera del petróleo para hacernos caer en el problema (no resuelto) de la gestión de los residuos nucleares. Su única ventaja frente a las energías renovables es que permite mantener el monopolio centralizado (en manos de unas pocas corporaciones multinacionales) de la energía.

    Las ciudades verticales ya han demostrado su insostenibilidad. Lo único que consiguen es una concentración de población en un punto al que hay que transportar enormes cantidades de recursos que sólo se pueden producir de forma extensiva en el territorio circundante. Aumentan la necesidad de transporte y, por tanto, de energía.

    La apuesta verde pasa por una democratización global, por que los recursos estén distribuidos más equitativamente en el conjunto del planeta y no concentrados en los grandes centros de poder. Por supuesto, esto no convence ni a Lovelock ni a Friedman... ¿qué sería de New York, la gran ciudad global, si para sobrevivir dependiese de sus propios recursos y no de los ajenos?

    Si la civilización tal y como la conocemos impone una vida miserable a miles de millones de seres humanos, tal vez no valga la pena conservarla.

    ReplyDelete
  3. Estoy totalmente de acuerdo contigo Carlos...El abandono de los pueblos de todo el territorio Español es un grave error...Y las alternativas enérgeticas tienen que funcionar ya.
    La palabra civilización tiene mucho peso y tenemos que sostenerla todos...Un saludo.

    ReplyDelete
  4. no entiendo nada de lo que hablen ustedes

    ReplyDelete
  5. Nice article, thanks for the information. It's very complete information. I will bookmark for next reference
    jaring futsal | jaring golf | jaring pengaman proyek |
    jaring pengaman bangunan | jaring pengaman gedung
    http://www.jual-jaring.blogspot.com/
    http://www.agen-jaring.blogspot.com/
    http://www.pancasamudera-safetynet.blogspot.com/
    http://www.toko-jaring.blogspot.com/
    http://www.pusat-jaring.blogspot.com/
    http://jualjaringpengaman.blogspot.com/
    https://pancasamudera.wordpress.com/
    https://pasangjaringfutsal.wordpress.com/
    https://jualtambangmurah.wordpress.com/
    https://tokojaring.wordpress.com/
    https://jualjaringfutsal.wordpress.com/
    https://jaringfutsal.wordpress.com/


    ReplyDelete