Friday, August 17, 2007

1.100 conductores sin puntos y con carné

1665 conductores han perdido sus puntos desde que se instauró el nuevo carné. Pero más de 1.104 conducen con la cartilla agotada sin que Tráfico les haya retirado todavía la licencia.
Los ciudadanos tienen derecho a la defensa, pero la lenta gestión de las sanciones y los recursos indefinidos mantienen a los más peligrosos en el asfalto. Agilizarlos es un derecho para los ciudadanos y una necesidad para evitar peligros.
Agosto se está convirtiendo en un mes mortal en las carreteras y el miedo a la pérdida de puntos parece haberse perdido.
Las obras en muchas vías principales tampoco ayudan.
La impunidad ha vuelto. El miedo de los conductores se desvanece.
¿Es posible que sólo el miedo a las sanciones reduzca esta tragedia?

2 comments:

  1. La tragedia la reduce una normativa que tenga en cuenta la sociología sobre la que se proyecta y que actúe por vía educativa, lo cual no quiere decir, exclusivamente, la enseñanza: la educación va muchísimo más allá del cole y de los profes.

    De la misma manera que la pena de muerte no ha servido para reducir la criminalidad en los países en los que se aplica (y en cambio, la reduce espectacularmente un mejor reparto de la riqueza en un país social y económicamente avanzado), las multas, los radares y el acoso legal, que sólo sirven para agobiar a los conductores normales, a los que, con sus defectos, evidentemente, conducen con cierta decencia. Los sobrados de los >200 CV ya salen del concesionario con los detectores de rádar y los inhibidores láser elegantemente instalados y escondidos sin chapuzas de taller barato. Eso lo sabemos todos y lo sabe también la autoridad competente.

    Si el problema es la velocidad, por ejemplo, que obliguen a limitar en fábrica la potencia de los coches, sencillamente, que no permitan que se venda una bestia capaz de alcanzar los doscientos setenta kilómetros por hora cuyo comprador no la adquiere precisamente porque tiene un climatizador cojonudo.

    Hay dispositivos que impiden arrancar un coche si su conductor va con exceso de carga. Que se instalen. Y si la industria correspondiente se cabrea, que se joda.

    Si quieren reducir las muertes, en vez de recaudar pasta cascándole al que va a 160 por autopista con un coche de menos de cinco años, que pongan patrullas sistemáticamente (no un día al azar) a la salida de todas las discotecas con el alcoholímetro y el drogómetro en ristre y si el sector empresarial correspondiente se pone farruco, se le manda a tomar por el culo con todas las letras.

    La tragedia la reduce la reducción, a su vez, de la hipocresía y la sinvergüencería gubernamental y el agarrar de verdad el toro por los cuernos. Llenar aún más un código penal que ya parece la Enciclopedia Espasa, porque hay algunos inútiles que creen que el garrotazo es el ungüento amarillo que lo cura todo, es de puros capones mentales.

    La represión es el remedio destinado a los irreductibles, a los tres o cuatro que, hágase lo que se haga, no van a pasar por el aro. Cortar el cuello a media población es, en términos beńeficos y caritativos, una estupidez.

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  2. ustedes deberian conocer el transito argentino! eso es caos... lo peor es que todos tienen licencia actualizada y creen que manejan bien porque van rapido.
    www.forodediseno.com.ar

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