Thursday, December 06, 2007

Racimos de muerte fabricados en España

Wahid jugaba con su hermano de 9 años. Como todos los días del Irak ocupado. Wahid y su hermano viven en un vecindario bombardeado por Estados Unidos. Son niños. Ni él ni su hermano han tenido que ser depurados por ser colaboradores de Sadam Hussein.
Pero Wahid ha perdido un mano y tres dedos de la otra, además de sufrir tantas heridas en el cuerpo que ha tenido que someterse a cuatro operaciones.
Su hermano tuvo suerte. Sólo tiene las piernas destrozadas.

Adnan Maloku perdió en Kosovo a casi toda su familia por ir a nadar al lago. Su hermano Gazmend, de 19 años, encontró una brillante lata amarilla. Fue lo último que le atrajo antes de saltar por los aires y llevarse a su padre por delante.
Su hermana Sanije, de 14 años, corrió a ver qué había pasado con su familia y otra bomba la mató.

Historias que se repiten en muchos países donde la guerra pervive mucho tiempo después de la victoria y la derrota.
Pero países como España siguen fabricando y vendiendo bombas de racimo. Pacifistas pacatos e hipócritas que siembran la muerte con la buena conciencia a resguardo.
Casi 130 países se reúnen en Viena para avanzar en la prohibición de estas armas en el llamado proceso de Oslo.
Pero es preciso seguir presionando a gobiernos como el de España para acabar con este comercio mortal.
No a las bombas de racimo.

3 comments:

  1. El poder de los traficantes de armas es inmenso. No será fácil doblegarlo. Miles de millones de sus dólares dependen de que haya guerra en todo el mundo. Sus tentáculos estimulan los video juegos violentos, las armas en casa, los jovenes pistoleros, los eternos conflictos limítrofes y rencillas entre países que deberian ser socios. Y si hay un corruptor, es que hay un corrompido (eso lo dijo un corruptor) que cierra en círculo. No dejemos el futuro de nuestos hijos en manos de la Ley de Murphy ("si algo puede estar peor, lo estará"). Estemos atentos, sobretodo quienes tiene el poder de cambiar las cosas.

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  2. Almirantes de racimo

    Uno de los sueños preferidos de los niños de mi época era el de ser almirante. No hay más que echar un vistazo a las viejas fotos de nuestras primeras comuniones. Aunque no es fácil alcanzar un sueño quien si lo ha conseguido es el militar Francisco Torrente Sánchez que ha llegado ni más ni menos que a almirante general de la Armada Española. Otro de los puestos importantes dentro de su brillante carrera fue el de Secretario General de Política de Defensa (Segenpol) . Inexplicablemente ( o tal vez inteligentemente ) Torrente renunció de manera voluntaria a este cargo para presidir la empresa pública Expal. Conviene recordar que Explosivos Alaveses S.A. – Expal- es el cuarto fabricante del mundo de material explosivo y munición avanzada . Entre sus productos figuran granadas de mortero, minas anticarro , grandes bombas penetradoras de aviación y las tristemente célebres bombas de racimo. También conviene recordar alguno de sus clientes: Irán , Irak, Turquía, Israel…

    Sería extenso enumerar todos los méritos que ha conseguido el almirante Torrente y que dan fe de su calidad humana. Citar simplemente que acaba de recibir la Gran Cruz del Mérito Civil , que en el año 2005 fue nombrado “Ferrolano del año” y que en breve será pregonero de la Semana Santa de Ferrol, su tierra natal. ¿Cabe más orgullo para una persona que estos reconocimientos?

    Cuando este año desfile solemne encabezando las procesiones de su ciudad nadie sabrá que tras él ,aparte de un reguero de capuchones, deja otro de muertos y mutilados gracias a los artilugios que su empresa fabrica. Son los desheredados de la Tierra. Niños que no sueñan con ser almirantes sino con recuperar el brazo o la pierna que una bomba les segó un mal día.
    Personas sin méritos ni condecoraciones pero con más dignidad que quien desfila bajo palio con el entorchado de los galones manchado de sangre.


    J.M. Aracemi
    Pontedeume

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