Monday, April 13, 2009

Una ministra con conflicto de intereses

La Asociación de Internautas por fin aparca la errada demagogia del todo gratis contra la nueva ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, y pide su recusación por conflicto de intereses al no ser imparcial por sus cargos anteriores como presidenta del lobby del cine, como escribí en mi columna de la pasada semana en varios medios.
Esta es una de las mejores razones para denunciar la falta de idoneidad de la ministra.
Se puede y debe defender el desarrollo de internet y de los servicios de la sociedad de la información. También la redefinición de los derechos de autor y la propiedad intelectual. Y, por supuesto, los derechos de los consumidores y la necesidad de nuevos modelos de cultura. Pero en mi opinión es un error plantear una estrategia de enfrentamiento con los autores, sean cinematográficos, literarios, musicales, periodisticos o de blogs.
El problema de la nueva ministra es su parcialidad e intereses, a tenor de sus cargos y posturas públicas anteriores, acentuadas por una estrategia del presidente del gobierno, Rodríguez Zapatero, encaminada a lograr la aprobación de una ley del cine que no satisface a casi nadie.
El drama de este asunto no es la elección de González-Sinde, sino la estrategia de un gobierno que considera el cine español lo más importante en este momento de todo el ámbito cultural. Y de lado se deja el resto. Sobre todo la nueva cultura del ciberespacio, internet y la participación. Una corriente y un fenómeno transversal que constituye un nuevo ecosistema que afecta a todo lo englobado en el Ministerio de Cultura -de los museos a las bibliotecas, de la música al cine- como al resto de la sociedad.
El problema no es González-Sinde, sino una política que pese a reinstaurar el ministerio de Ciencia y Tecnología lo deja sin competencias después de no aclarar los problemas con Industria y el ministro Miguel Sebastián, adalid de las telefónicas y las televisiones.
Zapatero renuncia además a un científico del renombre de Bernat Soria para modernizar la sanidad en plena revolución biotecnológica en favor de una política asistencial más populista que efectiva, aunque hacer eficiente la ley de Dependencia sea urgente.
De las promesas de un gobierno para la innovación pasamos a un ejecutivo de partido con una orientación hacia las políticas populistas y clientelares, como las subvenciones al cine, que no trabajan hacia otro futuro que no sean las próximas elecciones.
Pero la maldición de La Moncloa no perdona: las segundas legislaturas son peor que las primeras. Y seguimos sin plan de crisis para la sociedad de la información. Preferimos el ladrillo, también cultural, frente a la innovación y el desarrollo.
El problema es la propia política obsoleta, burocrática y clientelar.
Contra ella, internet es un gran instrumento, pero es importante no caer en la misma demagogia y plantear posturas argumentadas y fundadas para no convertir el nuevo espacio público y político en un reflejo del viejo.

10 comments:

  1. No creo que pedir que la cultura sea gratis sea demagógico. No hace mucho los museos eran gratis y creo que hacerlos de pago fue un retroceso. Si pensamos en la cultura como arte y no como industria, no tiene nada de marciano pensar que el Estado deba fomentar su producción y difusión y evitar que se comercie como si una película fuera equivalente a una maceta de plástico.
    Y si es una industria, que renuncien a las subvenciones y que el ministerio se convierta en una dirección general del Ministerio de Miguel Sebastián.
    Yo prefiero la primera opción.

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  2. Hugo: yo haría la pregunta de por qué el cine tiene que ser todo "cultura" y deficitario porque sí. Lo que se suele llamar cultura en otras partes se llama industria del entretenimiento y no pasa nada. A Chaplin le pagaron por llenar cines. Es un debate largo, no es el tema, creo, pero invito a la reflexion de todo el mundo si tiene sentido producir 177 películas al año sin buena financiacion.

    Juan: el tema de la ministra hay que tomarlo con cuidado. En el comunicado de la Asociación hay, a mi juicio, imprecisiones: la sede de la Academia se otorgó antes de que ella fuera presidenta de la academia, ya no es directiva de DAMA y su hermano tampoco. Entidad que tuvo batallas épicas con SGAE, por cierto. Probablemente, y leyendo la ley por un lego como yo, deba inhibirse de temas que tienen que ver con la Academia, pero poco más. Eso no quiere decir que no tengan que aclararse sus intereses privados (legítimos) como los de todos los altos cargos. Y no quiere decir que no sea un nombramiento claramente poco idóneo en términos de imagen pública. Tengo la sensación de que se quiere ir demasiado deprisa y cargar demasiado el cañón.

    Hoy se publica que Ignasi Guardans sería el nuevo director del ICAA. Novedoso el perfil, por fin gente que no procede esencialmente del negocio. Pero, por otro lado, es un peso pesado político del que habrá que ver qué posturas tomó en Estrasburgo en materia de red y propiedad intelectual.

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  3. Hola Juan:

    Estamos de acuerdo en que la ministra no es el problema, sino una política obsoleta. Y además corta de miras.
    Mientras Australia se dispone a realizar la mayor inversión de su historia para llevar 100 megas al 90% de su enorme territorio, aquí queremos salir de la crisis dando dinero a los ayuntamientos para que lo repartan entre las constructoras. Y eso porque nuestros políticos consideran que la construcción es importante e Internet cosa de chavales.

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  4. entren en http://cosasrarasenaccion.blogspot.com/

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  5. Hugo, la cultura subvencionada con dinero público no tiene nada de gratis. La pagas, con creces, con los impuestos.
    Estamos de acuerdo en lo que he defendido tantas veces aquí: lo que se subvenciona por los ciudadanos debe revertir al domino o uso público.
    Gonzalo, la Asociación de Internautas se equivoca y es imprecisa, pero ese no es el tema. El tema es el de tu primer párrafo. No todo el cine es cultura, ni mucho menos, ni se debe hacer política cultural ni audiovisual pensando sobre todo en cómo subvencionar el cine.

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  6. Yo iría más alla. La nueva ministra forma parte de aquellos "intelectuales" españoles que apoyaron con la famosa foto de la ceja la campaña de ZP. Siempre se ha dicho que quien tiene padrimos se bautiza y el nombramiento de Gonzalez Sinde no es más que el pago de favores prestados, puesto que esta señora no defiende exclusivamente el cine sino que pertenece al grupo de los defensores radicales de la SGAE, con gente que hace años que no graba un disco pero que vive gracias a los réditos del pasado. No creo que haga falta dar muchos nombres...

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  7. Yo sí creo que la cultura debe ser gratis. No coincido contigo en que eso sea demagogia. Una cosa es recompensar a los autores (y no a la SGAE o las discográficas) y otra distinta que esa recompensa llegue por la vía del consumo del ciudadano. No, por favor, no vayamos a joder también lo que va quedando de internet. Que la gente se descargue lo que desee e investigue y crezca culturalmente, y que un Ministerio de Cultura subvencione o compense esos gastos. Con la tecnología actual, los intermediarios tipo SGAE están de sobra, igual que las discográficas o productoras que vampirizan el espacio público, por tanto, los gastos no pueden ser tantos. Además, no basemos la cultura en la promoción de mercadotecnia, estos son gastos que no pueden cargarse al ciudadano.

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  8. La cultura gratis simplemente no existe. Siempre la paga alguien excepto en los casos que se crea sin ánimo de lucro, que afortunadamente cada vez son más. Pero igual que todos tenemos el derecho de donar y compartir nuestros contenidos, también lo tenemos de cobrar por ellos, si alguien quiere pagar.
    Unas veces paga el consumidor, otras veces el dinero público a través de los impuestos, otras las fundaciones o donantes, los esponsor y, por supuesto, la publicidad.
    Cultura libre no es cultura gratis. La cultura libre es esencial y un derecho ciudadano.
    He defendido muchas veces que lo que se financia con dinero público debe poder ser disfrutado con más libertad por los ciudadanos, sus financiadores, y debe revertir en el dominio público rebajando las restricciones de la explotación comercial convencional y la propiedad intelectual. Creo que eso es lo importante para sostener una cultura rica y productiva y ampliar su acceso por los ciudadanos.

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  9. Para los que odiáis a González Sinde:

    http://www.youtube.com/watch?v=QsZdcn0WlMk

    Os va a molar jejeje :D

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  10. ¿Quien dice que se la odia? No es la cuestión. Es una persona educadísima y agradable. No compartir sus posiciones en materia de propiedad intelectual y financiacion de la llamada industria cultural no es odiar. Y eso es un error en el que cae la red que se volverá en contra. Sin perjuicio de que la sátira es una forma de libertad de expresión y canalizar una causa.

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