Tuesday, December 08, 2009

No es gratis

No es gratis. Ni la cultura, ni el entretenimiento, ni Internet. No es gratis crear, producir contenidos o información, ni defender derechos y libertades fundamentales. No es una pugna entre perseguidores de gangas y autores explotados. Es un debate sobre los contenidos en un sistema digital, de conexión permanente, con coste cero de la copia, donde los usuarios comparten criterios y obras gracias a las herramientas digitales. Un nuevo sistema donde la cultura y la industria de masas están en crisis.
La respuesta no es limitar derechos ni sostener lo obsoleto. Está en crear una sociedad del conocimiento que suceda a la del consumo. Es el espíritu de la revuelta contra la idea de autorizar la desconexión administrativa de quienes infrinjan derechos de propiedad intelectual. Es penoso e inútil escuchar la letanía de quejas de autores y de empresas del entretenimiento contra sus mejores clientes. Y a los políticos usarlo como propaganda.
La propuesta para cambiar la ley nace muerta. La condenan su mala redacción, la reacción de los ciudadanos y la ruptura del consenso previo. El presidente ya ha dado marcha atrás.
¿Por qué esta crisis cuando la ley ya permitía la persecución civil de las descargas no autorizadas y la retirada de los enlaces?
El sistema está averiado. Empezaremos a arreglarlo cuando se discuta sobre una base común. Nadie niega los derechos de los autores, aunque muchos se hayan aficionado a las descargas gratis. La economía de la abundancia y la gran disponibilidad de contenidos empuja a consumir mucho y valorar poco. La propia industria incita ese ansia consumista. Proteger las obras y sus usos –comercial, privado, educativo, etc.– y no la copia cuando esta pierde su valor y es omnipresente. Reconocer el derecho de cita, enlace y de remezcla connaturales a la cultura digital. Ampliar el acceso a las obras de dominio público y a los contenidos financiados con fondos públicos. Generalizar las licencias libres y flexibles de propiedad intelectual. No extender exageradamente los derechos de autor y simplificar su gestión. Garantizar la copia privada, compensada por el canon digital. Y ampliar el acceso a los contenidos a través de nuevas herramientas eficientes y donde creadores, distribuidores y público puedan reconstruir un consenso –un mercado– beneficioso para todos.
Europa no logra acuerdos sobre obras huérfanas, mercado único de contenidos, bibliotecas y archivos, ciencia e investigación abiertas, acceso a la información pública, estándar de libro electrónico, etc. Mientras, muchos se quejan del dominio de los grandes de Internet. Limitar el acceso y castigar a los consumidores no es la solución. Menos la de un gobierno defensor de una nueva economía.

Columna en Público

10 comments:

  1. Esto es solo el intento de mantener un sistema industrial de la música caduco y a extinguir. Pero el mantenerlo genera agravio e injusticias que llegan, incluso a conculcar algunos derechos básicos.

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  2. ¿Sus mejores clientes? La expresión es tan maniquea que podría firmarla... La mayoría de los mejores clientes, podría uno decir desde el otro lado, son adictos a la barra libre por el morro que no se gastan un euro en cultura.

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  3. Sí, muy bonito. Pero también hay que predicar con el ejemplo, Juan. Ayer leí que alguien pedía que Enrique Dans regalara su libro por internet. Sería lo coherente; lo contrario, sería de hipócritas. Y tú también puedes ofrecer gratis los servicios de tu consultora. ¿Me haces gratis una consultoría? Por qué no, hay que modernizarse: eso de querer cobrar es un modelo obsoleto de trolls y reaccionarios que no quieren ver los derechos de la gran revolución que viene. Si está bien descargarse música, pelis y libros gratis, por qué nadie tiene que pagar por tus servicios de consultoría. Por qué Público tiene que pagar por tus colaboraciones. No hombre, no, búscate otro modelo de negocio, no seas antiguo. Por cierto, esto de no cobrar y buscarse fuentes de ingresos alternativos ya está inventado: ¡los camareros de los cruceros que viven de las propinas! Es el camino más corto hacia la esclavitud.

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  4. Jamás defenderé al ladrón que, previamente, me ha robado cuando compro un CD, una impresora, una fotocopiadora...no, su robo bajo el eufemismo de tasa autoriza, mal que le pese, a resarcirme.

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  5. Anónimo 2: a resarcirte a cargo de quien no tiene culpa de nada, el autor.

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  6. Juan, tú lo que quieres es seguir descargando gratis música y películas, sin que te remuerda la conciencia. De paso, para mañana me haces un reportaje de 3.000 palabras sobre el tema que tú quieras para un periódico que publico. En mi periódico digital es todo gratis y no pagamos a nadie porque aplicamos nuevas técnicas, no esa cosa obsoleta de pagar a los autores.

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  7. Los músicos, los cineastas, los periodistas, o sea, los generadores de contenidos, siguen generando contenidos, los cuales tienen un precio.
    Lo que ha cambiado internet es el modelo de distribución de dichos contenidos, pues los costosos sistemas que ha habido hasta ahora ya no son necesarios (un cd para distribuir la música, un DVD para el cine, montar un periódico o una revista y los kioscos, para los periodistas...)

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  8. Apuesto a que ninguno de los "creadores musicales" de hoy hubiera formado su sensibilidad musical sin que alguien les prestase discos, les grabase cassettes, o tocase entre amigos una canción "con derechos". Había en los '70 y '80 quien comerciase con cassettes grabadas, pero la mayor parte de los intercambios eran gratuitos y permitían que jovenzuelos con poco dinero disfrutaran ávidamente de lo que no sonaba en la radio, compartieran secretos y soñaran con tocar sus propias canciones. ¿No se fue así como los que ahora protestan se hicieron músicos? Eso es lo que permite ahora Internet de modo ampliado: acceder, conocer, escoger, compartir.

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  9. en esta vida no hay nada gratis,y asi va la sociedad.....

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