martes, septiembre 29, 2009

Cibervoluntarios

Félix quiere ayudar. Y no está dispuesto a que sus problemas de salud lo impidan. Buscó y encontró una fórmula sencilla y adecuada para sus conocimientos y sus gustos. En internet ayuda a varias ong con traducciones, a actualizar información sobre proyectos y actividades solidarias, hace carteles, sube fotos, vídeos y todo tipo de contenidos. Félix dedica sus esfuerzos y la actividad que tantos hacen en muchas redes sociales y en otros instrumentos de la web 2.0 a la solidaridad. Es uno de los más de tres mil microvoluntarios que la Fundación Bip Bip ha conseguido reunir en una página que recoge pequeñas tareas de ayuda a las asociaciones de solidaridad que los microvoluntarios realizan desde su ordenador o su móvil. Son microtareas, fáciles de hacer, sin demasiado esfuerzo, pero contribuyen a mejorar la acción de las organizaciones solidarias.

Félix es el microvoluntario más activo. Ronda los 500 puntos de karma, recibidos por los usuarios cuando realizan sus tareas, una jerarquía de reputación igual a la de tantas redes sociales y webs de crowdsourcing y participación. El perfil de los microvoluntarios es el de personas activas en internet, "solidario, totalmente desinteresado (hasta el punto que muchas veces no se conoce el nombre) y con gran compromiso social", según los responsables de esta iniciativa.

Los microvoluntarios también pueden ser empresas. Con esta opción las ong reciben ayuda de especialistas –especialmente del sector tecnológico- que realizan esas pequeñas tareas desde sus propios puestos de trabajo, a menudo cambiando el café por un rato de cibersolidaridad.

Los microvoluntarios no son los únicos internautas solidarios. Millones de personas en todo el mundo participan en proyectos para ayudar en todo tipo de tareas. En España otra de las iniciativas pioneras es la de la Fundación Cibervoluntarios, creada en 2001 para ayudar a superar la brecha digital a los colectivos más olvidados por la sociedad de la información.

¿Funciona la cibersolidaridad? Félix lamenta que a pesar de funcionar como una red social, la comunicación entre microvoluntarios es escasa. La respuesta de las ong es desigual. "La mayoría te tratan bien y agradecen la ayuda. Otras, en cambio, te ignoran bastante y no puedes cumplir con las tareas por falta de comunicación por su parte", se queja Félix. Pero no se desaniman. Son parte de un movimiento que combina solidaridad, participación en redes sociales y pasión por la tecnología. Como el resto de los usuarios de la web prefieren los microformatos, las pequeñas tareas y objetivos a las grandes. Pero la red y la participación son su poder.

Columna en Público

viernes, septiembre 25, 2009

La violada intimidad de las hijas de Zapatero

Fin de la intimidad. Al menos para las cámaras. El presidente Zapatero siempre ha protegido la privacidad y el derecho a la imagen de sus hijas. ¿Lo ha violado al llevarlas a ver a Obama y posar rodeado de su familia con el presidente norteamericano y su esposa? La respuesta da pistas sobre la calaña de los medios y la hipócrita moral de tantos.
Verano de 2004. El presidente Zapatero protesta a la revista Diez Minutos por publicar sin permiso una foto de sus hijas en vacaciones. Durante la campaña electoral el entonces candidato del PSOE había preservado la intimidad de su familia y no había explotado la política de la imagen tan manoseada por muchos (especialmente los norteamericanos). ¿Pierden ahora la intimidad las hijas de Zapatero por posar en una foto con los Obama?
El derecho a la intimidad no se pierde. Incluso cuando la propia persona se expone a los medios. El derecho a la intimidad y la propia imagen de los menores está protegido por la Ley de Derecho al Honor (art. 3). En la falta de un consentimiento expreso se justifica la Agencia Efe para defender su decisión de no distribuir las fotos de Zapatero y sus hijas.
Y por eso se ha retirado la foto tomada por el Departamento de Estado norteamericano en el museo Metropolitan de Nueva York durante una recepción oficial. Es la ley en España y se ha hecho cumplir al gobierno norteamericano.
Legalmente no hay duda. La intimidad de las niñas debe quedar preservada, incluso en un viaje oficial, si no hay consentimiento expreso. Es el mismo argumento de Arsenio Escolar, director de 20 Minutos, en defensa de su decisión de no publicar las fotos.
Pero el revuelo airea tres temas importantes.
El error político. Los cargos públicos no pueden exigir el derecho a la propia imagen en actos públicos, como tampoco las personas de notoriedad pública (art. 8 de la ley del Derecho al Honor).
Frente a sus actuaciones anteriores, Zapatero se ha dejado fascinar por un icono político como Obama y cae en la utilización de la política de la imagen. No es de extrañar, después de años desterrado de una Casa Blanca con un inquilino poco presentable.
Cuando el presidente lleva a su familia a la Asamblea de la ONU –donde se hicieron fotos de las hijas que Efe no distribuyó- y cuando acude a un acto oficial con ellas y se hace un posado es difícil argumentar que no hay un consentimiento expreso.
La hipocresía social. Una pequeña y fútil polémica ha surgido sobre el atuendo de las hijas del presidente. En Twitter muchos se reivindican también como góticos y lo mismo hacen otros en Facebook. Las redes sociales en defensa del derecho a decidir tu imagen y a ser gordo y poco estiloso, como tantos adolescentes. Y, por supuesto, se critica la utilización política del atuendo. A mí me gustan más los negros y el toque familia Adams de los Zapatero que los brillos de la corruptela de la Gürtel en la boda de la hija de Aznar.
¿Y el derecho a la imagen del resto de los niños? Los medios y las agencias como Efe distribuyen a menudo fotos de niños sin preservar su intimidad. Es habitual en todo tipo de informaciones y reportajes, especialmente en los dedicados a la pobreza, el subdesarrollo, tragedias, marginación, problemas sociales, etc. ¿Es legítimo mostrar a estos niños y no hacerlo con los de los famosos o cargos públicos?
El debate periodístico es largo y se vincula fundamentalmente al interés público de la información. Maquillar la realidad es una perversión para el periodismo. Códigos éticos reputados como el de la BBC defienden ese interés público y aconsejan buscar siempre el consentimiento de los menores o de sus tutores. Y cuando es imposible, valorar la necesidad informativa con un superior.
Muchas fotos de tragedias no estarían todavía en la retina de la opinión pública si el llanto y terror de un niño no hubiera estremecido al público. Pero todo periodista y todo medio debe preguntarse siempre si es necesario y valioso para la información. Así como sus consecuencias.
En el caso de los menores dependientes de famosos y personajes públicos, sólo el morbo y el sensacionalismo se convierte en un imperativo informativo. El resto, sobra, a no ser que la información involucre directamente al menor. Se puede recordar algunas conductas ilegales o abusivas de algunos malcriados.
El otro abuso es el de la utilización de la familia como arma política. Por ahora ninguno de los líderes políticos españoles lo habían hecho con la excepción de algunos comportamientos del ex presidente Aznar. Hoy tanto Mariano Rajoy y Zapatero, igual que la mayoría del resto de líderes políticos españoles, no utiliza en ningún momento la imagen de sus hijos. La vida pública de la familia acaba en la imagen de la esposa. Una tradición muy diferente a la norteamericana o la británica. Y también a la francesa desde la llegada de Sarkozy al Elíseo.
Zapatero debería reflexionar y dejar que la familia siguiera lejos de los focos. Incluso cuando el viaje oficial es para conocer a un icono contemporáneo. La vanidad y la fascinación son malas consejeras.

Para Soitu.es

Cómo han cambiado los blogs el periodismo

La productora YP me pidió un artículo sobre los blogs y el periodismo para su biblioteca en construcción. La reflexión parte de qué son los blogs, cómo se han utilizado en el periodismo, la actitud de los medios ante ellos y sus raíces en el periodismo y la filosofía del activismo cívico tradicional.
A partir de ahí propongo una evolución que pasa por la consolidación del flujo social como eje de internet, la información y su distribución en tiempo real y el desafío de la redacción, los periodistas y la propia información como redes sociales.

jueves, septiembre 24, 2009

Poesía en mapa

¿Puede un poema crear un mapa? Muchos se dibujan en las mentes de los lectores cuando el poeta canta a un lugar. En Cultura Galega han decidido que los mapas también pueden ser un nuevo interfaz para la poesía y sobre los mapas de Google Earth han tendido los versos de una antología sobre la Costa da Morte (Galicia).
"Si teníamos una antología de poesía de una tierra concreta, la Costa da Morte, ¿por qué no mostrar los poemas sobre su contexto". Así explica Manuel Gago, director de Culturagalega.org, el origen de un proyecto donde los versos de los autores se muestran sobre el mapa y los lugares de su inspiración. Laxe escrita, se llama un petroglifo de Carnota, una de las localidades del área. Sobre la roca esculpieron sus antiguos pobladores una narración de las invasiones marítimas. Y sobre los mapas dinámicos de Google están escritos ahora los poemas.
Una nueva forma de presentar una antología poética aferrada a un lugar, la costa occidental gallega famosa por los naufragios, sus leyendas y la dura vida de las gentes del mar. De Pondal ao Batallón Literario. 120 anos de poesía na Costa da Morte, una obra que reúne a poetas clásicos gallegos con los más recientes, los de un pelotón de infiltrados en la vida cotidiana que entre 1996 y 1999 realizaron más de cien actos poéticos por estas tierras agrestes. Recordaban a los 1.600 estudiantes de la Universidad de Santiago que bajo la égida de Minerva y Marte, dioses de la sabiduría y la guerra, lucharon en la Guerra de la Independencia. Versos de todos están anotados ahora en el sistema de información geográfica de Google.
En esas tierras que han visto pasar emigrantes y naufragios como pocas "la vinculación entre territorio y poesía provoca espacios comunes" que Cultura Galega quiere explotar, explica su director. No es la primera vez que la publicación digital del Consello da Cultura Galega, una institución autonómica, explora las intersecciones de la cultura, la historia, el arte y la tecnología. Sus Roteiros (rutas) permiten explorar la vida de grandes autores o de acontecimientos históricos y culturales a través de herramientas de geolocalización, suscripción RSS, multimedia y otros recursos que para Gago están cambiando completamente la textura de las obras culturales.
"Este tipo de proyectos hacen que ya no veamos la literatura como hasta ahora. La obra literaria es ahora un proceso sin fin donde en lugar de libros hablaremos de flujos, corrientes actualizadas desde diferentes puntos", explica Gago. La lógica del software, de la red social y los mashups aplicada a la obra literaria.
Mapas culturales que permiten identificar zonas calientes con etiquetas geográficas. Y se pregunta Gago: "¿Se corresponderán con los mapas políticos, económicos o con los territorios míticos?" Una inquietud a la que no se atreve a responder.
Los editores Miro Villar y Modesto Fraga no esperaban leer su antología poética como un mapa donde es posible ubicar al lector ante el lugar escrito. ¿Coincidirán? ¿Servirán para aumentar y documentar el turismo cultural? ¿Y para llegar con la multimedia y el procesamiento de datos hasta nuevos usuarios/lectores?
Navega con los poetas, sorprendidos los que todavía viven de ver sus composiciones y versos con la precisión del cartógrafo. Descarga este fichero de Google Earth y déjate llevar de puertos a montes, de naufragios a recuerdos infantiles y de castros a dólmenes. Aplica el zoom y planta tus pies en el terreno del verso.

Para Soitu.es

Toda la TV a la web

La TDT quiere estar en internet. Y que internet esté en la televisión. Convergencia total. Olvídese de la TDT. Toda la televisión estará accesible en su televisor a través de ADSL y fibra óptica en no mucho tiempo. Es el único futuro posible para la televisión, obligada a ser un medio multiplataforma que debe correr tras sus espectadores en cualquier pantalla.

Los 425 millones de dinero público invertidos en la transición digital, además de la inversión de las cadenas y, sobre todo, de los ciudadanos para reemplazar sus televisores y descodificadores son insuficientes. Ahora la industria corre como loca para fabricar y distribuir descodificadores para la TDT de pago. Y tampoco será bastante.

Porque la televisión del futuro inmediato, al menos la de aquellos que quieran ver programación de una cierta calidad e interés vendrá por internet. Y su canal serán las redes de nueva generación. La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones estima que la televisión por internet y sus servicios interactivos será el motor de la banda ancha. En Gran Bretaña la BBC encabeza un proyecto (Canvas) para ofrecer televisión por internet y vídeo bajo demanda. CMT y BBC llegan a una conclusión similar: si no se ofrece un sistema abierto y gratuito de televisión por internet con alta capacidad interactiva, una gran parte de los ciudadanos quedarán fuera del futuro audiovisual, y no sólo para ver series y telerealidad.

¿A qué esperan? Las cadenas ya cuelgan vídeos y ofrecen cada vez más programas en directo en sus webs. Pero sólo para el ordenador y los móviles. La mayoría de los televisores recién comprados no tienen conexión a internet. Todas las cadenas apuestan cada vez más por estar en todas las pantallas. Ahora hace falta contar a los espectadores cuáles son las tecnologías con futuro, acabar la pelea de las cadenas por las migajas de hoy y ponerse de acuerdo en un sistema viable para la televisión y sus espectadores.

Columna en los diarios de Vocento y otros

miércoles, septiembre 23, 2009

Los diarios no son para el verano

Batacazo de la difusión de los diarios en verano, tanto de papel como digitales. ¿A alguien le gustan los suplementos veraniegos? Parece que no.
La crisis de la prensa no descansa en verano. Los periódicos ya pueden tirar los suplementos veraniegos a la papelera o reinventarlos. Con la excepción algún diario local y la letanía de fiestas populares, leer periódicos es contraproducente para el descanso. Los grandes diarios han perdido ejemplares de difusión como pocas veces este verano. Una tendencia de la que tampoco se salvan las webs informativas, que han perdido más usuarios únicos que los diarios compradores, según los datos de la OJD.
Pocas veces han sido tan malos los suplementos veraniegos -siempre horribles- como estos meses pasados. Y los diarios lo han notado, ¡vaya si lo han notado! Sólo Público crece en verano, quizá por una fórmula más atractiva con el suplemento Libre o porque todavía no ha cansado a sus lectores.
El resto de la oferta de verano de los grandes diarios es aburrida, con una fórmula repetida hasta el hastío. Muchos rayan en el absurdo de pensar que los lectores están descerebrados bajo el ferragosto y otros te abrasan con una saturación de opinión en teoría fresca y graciosa que amojama al más fresco.
Resultado: hundimiento de la difusión.
El líder El País bajó en julio a 357.000 ejemplares y no llegó a 375.000 en agosto, una caída de alrededor del 2% que llega hasta el 9% si nos fijamos sólo en la venta al número. El diario de Prisa acumula una pérdida de difusión de 9% sobre 2008, un año ya malo.
El Mundo tampoco se salva. En julio perdió casi un 7% y bajó de 265.000 ejemplares de difusión. En agosto, 274.100 con una caída del 3%. Y en venta al número un batacazo de más del 10% en julio y del 7% en agosto. Pierde casi un 7% de difusión en 2009.
El descenso es muy superior para La Razón, de un 17% en la venta en quioscos de agosto, menos de 75.000 ejemplares aumentados hasta 111.000 con suscripciones y venta en bloque. Resultado una caída en el año de más del 16%.
Entre los diarios de Madrid se salva a medias ABC, que cayó en los quioscos hasta 130.000 ejemplares en agosto (-4%), pero mantiene una difusión anual superior en un 2,6% a 2008, con una media de 258.000 ejemplares.
Público, quizá el único diario con una oferta algo alternativa en su enfoque del verano creció los dos meses de verano tanto en venta al número como en difusión total. Supera en un 2% su difusión del año pasado y roza los 70.000 ejemplares.
En Barcelona sigue la sangría de El Periódico, que pierde en verano más un 4% de su difusión y un 11%, hasta una media de 135.400 ejemplares en lo que va de año. La Vanguardia se mantiene estable en los 201.000 ejemplares y una caída interanual del 0,4%.

Para Soitu.es

martes, septiembre 22, 2009

Batalla por la neutralidad de internet


Libertad para los contenidos y servicios en internet. Transparencia y tecnología abierta para que nadie pueda detener el desarrollo de la sociedad de la información. Es el manifiesto de Julius Genachowski, presidente de la Federal Communications Commission (FCC), lanzado con OpenInternet.gov, la nueva iniciativa del gobierno de Obama a favor de una internet más libre.
La batalla es con las compañías de telecomunicaciones para defender el principio de neutralidad de la red: los dueños o gestores de las redes no pueden limitar la libertad de los contenidos, plataformas y servicios, que deben ser tratados por igual. La pelea es larga y se ha acentuado con la explosión de los contenidos audiovisuales, el P2P, la web 2.0, el cloud computing, el streaming y los servicios como la telefonía en internet (VoIP), que amenazan el negocio de las empresas de telecomunicaciones.
Pero la FCC no quiere permitir que las telecos vuelvan a controlar el desarrollo de la sociedad de la información cuando se aprovechan del espectro radioeléctrico público y de las concesiones de telefonía y redes.
Genachowski, uno de los gurús tecnológicos de Barack Obama, lanza dos nuevos principios: no discrimininación de los contenidos y aplicaciones, y transparencia en la gestión de las redes. Se suman a las cuatro libertades (pdf) enumeradas por su antecesor en la FCC, Michael Powell, en el año 2004.
El presidente del regulador de telecomunicaciones advierte de las encrucijadas a las que se enfrenta la neutralidad de la red: la limitada competencia entre operadoras, las expectativas de negocio de los proveedores de banda ancha y la explosión del tráfico en internet. Si primero las telefónicas persiguieron y limitaron las descargas (lo que ahora quieren hacer algunos gobiernos), para luego intentar controlar el negocio de la convergencia, después fue la televisión la que se alzó contra el vídeo en internet y ahora el crecimiento de los contenidos y especialmente la telefonía en internet, que enfrenta a empresas como Skype, Google, ATT o Apple.
La propuesta ya ha levantado las protestas de las telefónicas y especialmente de las operadoras de móviles aduciendo problemas de infraestructura. Pero la posición de la FCC es una buena guía seguir por los reguladores y las autoridades españolas y europeas. Sobre todo ahora que empieza el despliegue de las nuevas redes de banda ancha con todos sus problemas de regulación, inversiones y negocio.
A las operadoras se les debe recordar que disfrutan del dominio público precisamente para prestar unos servicios que no deben frenar la sociedad de la información ni la economía digital, como subrayaba hace poco la comisaria europea Viviane Reding. La comisaria de telecomunicaciones recordaba las medidas e incentivos que Europa está implementando para acelerar una sociedad digital abierta, más competitiva, participativa y sostenible que puede aumentar hasta un 2% la economía europea.
Lo mismo se intenta en Gran Bretaña con el proyecto Digital Britain para invertir dinero público en más contenidos y plataformas digitales públicas y para crear una gran infraestructura de banda ancha.
En España se lucha en varios frentes. En la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), el Ministerio de Industria y otros departamentos como el de Cultura. Pero también en los gobiernos locales, preocupados por una nueva brecha digital si las telefónicas no invierten lo suficiente. En junio el ministro de Industria, Miguel Sebastián, anunció el reparto del dividendo digital a las operadoras, las frecuencias para nuevos servicios liberadas por el apagón analógico. Pero sus contrapartidas pasan más por el sostenimiento de la televisión pública con el nuevo impuesto a las telecos que por un despliegue y desarrollo adecuado de los nuevos servicios digitales.
Por eso avanzan con lentitud los servicios de VoIP y streaming debido a su alta demanda de ancho de banda y escaso negocio para las operadoras. Redes que en España se han financiado con mucho dinero público –un sobreprecio económico y político- para la nueva TDT pero que no llega a la banda ancha, como ha denunciado el propio presidente de la CMT, Reinaldo Rodríguez.
Y en la era del acceso el ancho de banda disponible, la libertad en la red y su carácter abierto son imprescindibles, como recalca el presidente del regulador norteamericano. Aunque para ello se acepten algunas restricciones como bajan la velocidad en momentos de congestión. Pero quienes gestionan el dominio público para ofrecer sus servicios no deberían poder limitarlo ni controlarlo. Por eso los principios de no discriminación y transparencia defendidos ahora por la FCC son imprescindibles.

Para Soitu.es

La era del acceso

Vivimos repletos de contenidos y servicios en internet: la nube o cloud computing. Los más populares son gratuitos como los álbumes de fotos, vídeo, o los editores de documentos y blogs. Otros son de pago, como la mayoría del software como servicio. El streaming desplaza a las descargas para consumir música o televisión (Spotify, Hulu, webs de las televisiones, etc.). El flujo social y la plataforma de acceso definen qué contenidos y cómo son consumidos por los usuarios digitales.

El problema ya no es llegar a los contenidos y disponer de software, sino encontrar lo más valioso y útil. La abundancia sustituye a la escasez como ley del mercado digital y gestionar los contenidos requiere una economía de la afectividad donde los usuarios valoran lo que reciben y están dispuestos a compartir.

Level 26 es una serie de libros sobre la caza de un asesino en serie por un agente del FBI. La obra de Anthony E. Zuiker, creador de CSI, es también una película y una web donde los usuarios forman una red social a través de códigos para encontrar datos sobre la trama, leer blogs sobre casos reales, etc. Su autor lo llama una diginovela, pero está convencido de que si las series de televisión no hacen algo parecido en los próximos años fracasarán.

La afectividad requiere usuarios activos y comprometidos con causas que puedan compartir. Es la forma de evitar la llamada tragedia de los comunes, los recursos malgastados cuando son de todos. Para evitar su colapso conviene oír consejos como los de Jared Diamond: crear grupos cuyos miembros se comunican en busca de intereses comunes y son capaces de producir recursos y gestionarlos de común acuerdo. Podría ser una definición de los bienes procomunes en la era de las redes sociales.

El método sirve para divertirse, pero también hacer más eficientes los recursos e intercambiar ideas, contenidos o criterios. Con ese principio funcionan proyectos como Spotify al proveer de música lo más barata posible (derechos de streaming) a los usuarios utilizando recursos de sus propios ordenadores (lecciones del P2P) con un modelo de negocio freemium (en parte gratis) para que los consumidores intensivos paguen. O Apps.gov, una iniciativa de la Casa Blanca para aumentar la productividad, colaboración y eficiencia de los recursos, las administraciones y los contenidos públicos con el empleo del cloud computing.

En la era del acceso los ciudadanos necesitan bienes comunes (procomunes) con los que no depender sólo de empresas. Es hora de aumentar el servicio público para crear un nuevo estado de bienestar digital no limitado por la radiotelevisión.

Columna en Público

lunes, septiembre 21, 2009

Literatura transmedia en la lista de superventas


Level 26 ya está en la lista de los libros más vendidos de The New York Times. Su coautor es Anthony E. Zuiker, creador de la famosa serie CSI. Así que no es de extrañar. Pero Level 26 no es una novela. Ni una nivola al estilo unamunoniano. Es una diginovela, como la llama Zuiker, una mezcla de prosa, televisión, videojuego y blog.
Cuando abres Level 26 entras en el mundo de Sqweegel, un asesino en serie vestido como un forense gore y sadomaso. Un agente llamado Steve Dark tratará de atraparlo. Para acompañarlo los lectores deben conseguir una serie de cibercódigos. Cada 20 o 25 páginas introduces ese cyber-bridge en la web para poder ver un vídeo que completa la narración. Pero además sus seguidores pueden sugerir elementos de la trama o leer opiniones de expertos sobre casos reales y discutir con otros lectores sobre la novela en la web.
Y ya se ha aupado a la lista de best sellers de The New York Times incluso por delante de la última obra de Thomas Pynchon, maestro de la novela psicodélica, compleja, amante de la ciencia y heredera de la beat generation, la pulp fiction, el cómic y la multimedia que está en la génesis de la novela de la que bebe ahora la literatura multimedia. Como bebe también del ciberpunk que cambió la ciencia ficción.

Literatura transmedia, como la definió Henry Jenkins en su libro Convergence Culture. Obras multimedia, con sinergia entre sus elementos, historias relacionadas, marketing multimedia, atención a la inteligencia colectiva de sus seguidores, exploración de los diferentes roles que pueden adoptar los consumidores y una ambición enciclopédica.
Y como en la nivola de Unamuno, un caos que las ideas no pueden ordenar a pesar del lector actor necesario en la construcción del relato reclamado ya hace más de un siglo por el precursor hispano. Eso sí, cámbiese el sentimiento tráfico de la vida por el juego y un poco de cinismo.

Level 26 tiene un atajo. Igual que en La muerte de Bunny Munro, la novela multimedia de Nick Cave. Está en el iPhone. Con la aplicación de la obra del creador de CSI no tienes que dejar el libro para meter cada cibercódigo -pasaportes para la ficción- en la web y ver uno de los vídeos. Puedes escuchar la música asociada a los textos, ver los microcapítulos para luego seguir leyendo o ver las ilustraciones sobre el mundo violento del asesino del mono plastificado.
La experiencia de Level 26 y Bunny Monroe vuelve a indicar que las plataformas de la ciberliteratura serán multimedia y con capacidades sociales o no serán. El Kindle y los ebooks están bien para el libro convencional, pero son una revolución conservadora para la cultura transmedia.

Literatura mueble, la ha llamado Agustín Fernández Mallo. Literatura que no se toma demasiado en serio, abomina el canon y se adapta a la red móvil con sus muchos nodos y la posibilidad de acompañar a sus lectores con mejor acomodo y más posibilidades de ese libro de bolsillo que los editores españoles siguen ofreciéndonos con parsimonia para apurar el negocio.
¿Literatura para no lectores? Puede ser, pero también novelas para espectadores saturados de impactos que pueden reclinarse ante las muchas líneas de Against the Day (Pynchon) o las de la saga de Harry Potter sin desdeñar el impacto del vídeo con la estética elaborada y afterpop de CSI.

La ciberliteratura comienza a aprovechar las herramientas digitales y a explotar las posibilidades de los libros abiertos y conectados. Zuiker lo tiene claro: la idea se le ocurrió en la última huelga de guionistas de Hollywood que estuvo a punto de paralizar las series. Decidió entonces apostar por una narración y un sistema de producción sostenible que aprovechara los nuevos medios de distribución multiplataforma y viral.
Y avisa: "El futuro del negocio del entretenimiento tendrá que ser la convergencia de diferentes medios (…). Cada serie de televisión en los próximo cinco o diez años tendrá una completa web que complete la experiencia más allá de la hora de televisión (…). Y cuando el libro acabe y los códigos se agoten, quiero la experiencia de continuar online en una red social".
¿Viviremos enganchados a una obra toda la vida? Imagina lo que hubiera hecho Galdós con los Episodios Nacionales o Marcel Proust obligándote a seguir buscando el tiempo perdido. Otra magdalena, por favor, con vídeo y comentarios.

Para Soitu.es

Pelea de diarios y políticos por la TDT

El presidente Zapatero arropado por el Comité Federal del PSOE tras la semana de pasión de la TDT de pago. En contra, El País y todo el grupo Prisa, enojados por el decreto que aumenta su competencia. A favor, Público, beneficiado por la coincidencia de accionistas con La Sexta y Gol TV, y El Mundo, encantado de encontrar un gran filón en su larga pelea con el diario de Juan Luis Cebrián. El líder en crisis, el eterno aspirante y la nueva alternativa se despachan. Diarios y televisión, un conflicto de intereses cada vez más evidente.
Varios miembros del Comité Federal del PSOE se sorprendieron cuando El País les envió un cuestionario con cinco preguntas. Abundaba en la información sobre grietas en el partido gubernamental que abrió la ofensiva de Prisa la semana de la aprobación en el Congreso de la TDT de pago. Consultas a La Moncloa, ¿cómo contestar? Las preguntas de El País durmieron en los buzones de correo electrónico el resto de la semana hasta la reunión de la directiva socialista. Contestaron diez. Resultado: sin disidentes.
El PSOE, prietas las filas. Nada como el enemigo exterior para unir. Pero, ¿es El País y Prisa el enemigo exterior? Hace tiempo que es la única corriente crítica en el interior del PSOE con la casi anecdótica excepción de Izquierda Socialista. Público cuenta la historia de un enfrentamiento y El Mundo la denomina chantaje.
La voluntad de Zapatero de distanciarse del diario antes independiente y ahora global dibuja la historia del desencuentro. La gran reforma de Zapatero TV en 2005 no bastó. Permitió a Prisa tener una televisión en abierto –Cuatro- y mantener Canal Plus, además de la cadena de televisiones locales Localia. Sin condiciones. Ya entonces la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega se apuró en dejar clara la decisión del gobierno de no dar esa licencia a otro.

Pero el ejecutivo de Zapatero concedió otra cadena en abierto, La Sexta, liderada por un grupo de "brujos visitadores de La Moncloa", como los llamó Cebrián. La sombra del secretario de Estado de Comunicación, Miguel Barroso, se alargaba para la todopoderosa Prisa. También se repartieron los canales de TDT. Veo TV, de El Mundo, y Net TV, de Vocento, las dos televisiones digitales que esperaban entonces viabilidad técnica y una audiencia imposible por la falta de descodificadores, salieron perdiendo frente a las viejas cadenas comerciales y las nuevas concesiones en abierto. Su larga espera de dos años seguiría hasta el apagón analógico.

En la trastienda, las televisiones locales, la mayoría en manos de empresas editoras de prensa local y de cadenas de radio. Un mercado en retroceso donde muchas frecuencias han quedado desiertas y otras son inviables económicamente. Un mercado donde los medios impresos invirtieron grandes cantidades de dinero que han lastrado sus cuentas de resultados en esta dura crisis. Entre los grandes perjudicados: Prisa, Vocento y la mayoría de los diarios locales líderes.

Ninguno de los diarios nacionales es independiente de la televisión. El País, con Sogecable; El Mundo, con Veo TV, cuyo logo con el 7, el número del mando a distancia deseado, se colaba encabezando la segunda página de la crónica de la pugna Prisa/Zapatero escrita por su vicedirector; ABC, con Net TV; La Razón, de Planeta, accionista de Antena 3; y Público, con La Sexta y Mediapro.
En el panorama local la situación es la misma. Prácticamente todas las grandes cabeceras regionales y locales son propietarias y concesionarias de frecuencias de televisión local, analógicas y digitales. Un mercado exiguo y en retroceso. Las televisiones locales perdieron en 2008 más de un 25% de sus ingresos y a pesar de contarse por centenares facturaron sólo 38 millones de euros, según la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT).

Javier Moreno, director de El País, se explica ante los airados lectores, confusos entre su afinidad socialdemócrata y la fidelidad a su diario de cabecera. Esa generación El País crecida con la Transición y la compañía del único diario nacional progresista que ha sobrevivido. Lectores como José Luis Rodríguez Zapatero, autodeclarado lector ferviente desde el primer número.
En el treinta cumpleaños, su alma mater, Cebrián, reconoció que el diario llegó a "cometer errores, a publicar noticias falsas, a no querer reconocer los errores a veces y a un cierto distanciamiento de la opinión pública". Ese distanciamiento es hoy una fisura abierta donde todos meten la cuña.
Moreno no reconoce errores ni intereses en sus explicaciones a la Defensora del Lector. Defiende la crítica del diario y dice: "¿Alguna de las informaciones objeto de la polémica son falsas o utilizan torticeramente los datos en los que se basa la información para engañar al lector? Nadie, ni siquiera los lectores más críticos, utiliza este argumento". Revísese la cobertura sin fuentes de los supuestos descontentos en el PSOE, el perfil del ministro de Industria Miguel Sebastián emitido el viernes por la Ser, la catarata de informaciones que no recuerdan las decisiones favorables a Prisa –rebajas fiscales, consolidación de la absorción de Antena 3 radio- en los años de Zapatero y la falta de explicación de por qué se retrasó tanto una aprobación de la TDT de pago ya anunciada y reclamada por Jaume Roures, líder de Mediapro, y los "visitadores" para empezar cuanto antes a rentabilizar los caros derechos del fútbol.
Había que dar tiempo a Prisa a vender Digital Plus o a llegar a una paz que acabara con la guerra del fútbol. Pero la arrogancia reconocida por Cebrián en aquel artículo de celebración del treinta aniversario y la disputa por la valoración de las compañías acabó con la posibilidad de fusión de La Sexta y Cuatro.

Votación de la nueva TDT en el Congreso. Los días previos las presiones de Prisa sobre los diputados socialistas y sobre algunos miembros del gobierno siempre amigos de la casa arreciaron. Lo mismo sobre partidos como CiU para conseguir su voto en contra. Esos días Mariano Rajoy mostraba ufano las portadas y los editoriales de El País como confirmación de las críticas del PP a la política de Zapatero.
La TDT está aprobada. El PSOE, con su líder. Los lectores de El País desconfían de su diario y algunos incluso le comunican a la Defensora del Lector el fin de su fidelidad. La difusión de El País baja como nunca. Público aspira a convertirse en el diario de gran parte de los desencantados y El Mundo recibe oxígeno para unas cuentas maltrechas mientras intenta digerir la compra de Recoletos y una expansión en la televisión digital (Veo TV) aún incierta, como el resto de las nuevas cadenas que no tienen, por ahora, derechos suficientes para una apuesta de pago o de televisión de amplia audiencia.
La prensa española vive malos momentos, como en el resto del mundo. Y en los últimos años la televisión y la aventura de la concentración multimedia tienen buena parte de culpa. Los políticos siguen controlando las licencias, las subvenciones y el poder de las televisiones públicas, que aumentan su déficit a cuenta de los impuestos de los ciudadanos.
Política, diarios y televisión. Mala mezcla. Para la credibilidad, la información y la democracia.

Para Soitu.es

sábado, septiembre 19, 2009

Redacciones, ¿en la nube o red social?

"Las redacciones ya están en la nube". Son palabras optimistas de Sergey Brin (vídeo) en la presentación de Google Wave. Pero no es verdad. Uno de los problemas fundamentales de las redacciones son los sistemas editoriales. El problema se acentúa si la redacción proviene de un medio impreso. Entonces, atrapados.
Google Wave puede ser -habrá que esperar a verlo- una buena alternativa para el trabajo en las nuevas redacciones (orgánicas, flexibles, totales, conectadas y abiertas).
Redacciones para trabajar como una red social interna y externamente. Aprovechando al máximo el flujo social y el tiempo real, tanto de las fuentes externas (agencias, institucionales, gabinetes de comunicación, ocasionales, ciudadanos, etc.) como de las internas.
Porque la redacción debe dejar de ser una estructura jerárquica y adaptada al ritmo de las viejas ediciones, para convertirse en un sistema orgánico donde la inteligencia profesional y el criterio social se unen gracias a las técnicas periodísticas y a la tecnología (medios híbridos) para trabajar la información
como un proceso adaptado a la actualidad: el eje temporal tradicional;
el tiempo real: la capacidad de instantaneidad y simultaneidad multiplicada ahora con las nuevas herramientas y la participación en las coberturas,
y el flujo social: el interés de los usuarios en la Red y la sincronización de la oferta de información con su distribución y promoción viral.


Lo más importante no es sólo estar en la nube, como se desliza entre las palabras de Stephanie Hannon, project manager de Google Wave, sino la conversión de las redacciones y los periodistas en redes sociales.
Y Google no es el único que ha avanzado en trabajar las herramientas necesarias para el periodista y la redacción como red social.
En mi trabajo como responsable de medios digitales y consultor siempre he sentido la necesidad de diseñar herramientas que rompan las barreras multimedia, de estructura interna, de producto y externas, entre los periodistas y su material de trabajo, que ya está en gran parte en la nube, como recuerda Brin.
Por eso en algunos proyectos trabajamos con prototipos que adelantan las funcionalidades y herramientas que Google y otros desarrolladores prometen ahora con productos como Wave.
Lo que se ve a continuación es un prototipo para un proyecto en marcha que entiende la redacción como una red social estilo Facebook. Aunque al contrario que en el gigante de las redes sociales, esta es abierta y desarrollada a partir de sofware libre.

En este proyecto la jerarquía y la organización tradicional de las redacciones tiende a desaparecer, igual que la división entre medios.
Los periodistas trabajan con una herramienta que permite relacionarse en red y en tiempo real, tanto dentro como fuera de la redacción, no ya con sus jefes o con sus secciones, sino con grupos de trabajo y amigos (colegas, compañeros, fuentes, etc.) con los que puede mantener relaciones e intercambiar contenidos dentro y fuera del sistema.
La redacción como red social. Un paso imprescindible para una era en la que la información ya no se cuenta, sino que se vive y se retransmite a través de diferentes productos, medios y redes.
Una redacción donde los propios periodistas deben ser una red social y funcionar como tal para hacer más eficiente y rentabilizar más su trabajo, contactos, etc.
Necesitamos herramientas. Y con ellas podemos animar una nueva concepción del trabajo periodístico. Igual que ha pasado históricamente en un oficio que ha vivido siempre al ritmo de la tecnología. Tanto que la mayoría de sus estilos y formatos sólo han sido posibles cuando la herramienta adecuada surgió.

viernes, septiembre 18, 2009

Fascinados por los smartphones

Los smartphones, los teléfonos con acceso a internet y toda clase de servicios y aplicaciones, triunfan. El 23% de los usuarios de móvil tienen estos teléfonos y España es el segundo mercado en penetración de los países occidentales después de Italia, según datos de Nielsen.
Los móviles arrasan en el sur de Europa entre los países con más tradicion oral y pasión por el contacto social. Italia y España lideran junto a Alemania la penetración de la telefonía móvil en la Unión Europea. Pero en móviles de última generación la fascinación se dispara y la tasa española duplica la de Alemania, Francia o Reino Unido.
El móvil es sin duda el aparato de la sociedad de la información preferido por los españoles, con 112,7 líneas por cada 100 habitantes (CMT), y los usuarios intensivos gustan de los smartphones para acceder a sus redes sociales y aplicaciones móviles.
Son uno de los mayores iconos de la identidad de los nómadas digitales.
Los usuarios de smartphones son fundamentalmente hombres y profesionales, pero se abre paso el uso privado y, sobre todo, el acceso a redes sociales y a través de aplicaciones, como indica un estudio de IAB Spain publicado esta semana.
Los usuarios de móviles con acceso a internet prefieren el wifi -normalmente gratis o disponible en casas y oficinas- a la conexión 3G de las operadoras. Y además de la consulta del correo electrónico, la actividad preferida es acceder a las redes sociales.
El 17% de los usuarios de Facebook, un 18% de los de YouTube y, sobre todo, el 29% de los de Tuenti (más jóvenes), acceden a través del móvil, y la mitad de todos los usuarios de redes sociales al menos una vez al día.
Las redes sociales mandan en el móvil y pierden los sitios de información pese a las esperanzas de algunos para convertirlos en el iPod de los diarios digitales. Sólo un 7% de los usuarios de smartphones, y algo más, un 10% de los de iPhone, lee prensa digital a través de estos dispositivos.
El móvil es para el trabajo y el entretenimiento.

Para Soitu.es

Banners a subasta para todos

La empresa que hizo fortuna con los anuncios de texto quiere crecer con los banners y publicidad gráfica de la web. Google presenta Ad Exchange, un mercado de anuncios gráficos –también llamados relevantes- donde anunciantes y medios ofertan y pujan por conseguir los mejores espacios para los clientes deseados al menor precio. Un mercado similar al de acciones para la publicidad gráfica online y la culminación de la integración de DoubleClick en el gigante de internet. Y una oportunidad de financiación para muchas webs.
Los anunciantes pueden ofrecer un precio a los medios, webs y redes sociales por su publicidad y estos pueden ofertar sus espacios invendidos. Google exporta el funcionamiento básico de los anuncios contextuales, AdWords y AdSense, para la publicidad gráfica. Según su vicepresidente, Neal Mohan, no se trata de competir con los comercializadores publicitarios, sino "ayudar a hacer crecer la tarta de los anuncios gráficos".
La contracción del mercado publicitario por la crisis, el crecimiento de las redes sociales –que ya tienen el 20% de la publicidad online-, de los blogs y una miríada de soportes y plataformas hace más interesante que nunca la expansión del mercado y herramientas sencillas para su gestión. Los anunciantes esperan así conseguir mejores precios y optimizar la eficacia de la publicidad mientras los medios y editores de sitios webs venden todas las páginas y espacios posibles con la aspiración de ingresar más dinero que el de los contextuales.
Google domina el mercado de la publicidad contextual y de búsquedas con más del 60% del mercado mundial, pero está muy lejos de hacer lo mismo con los anuncios gráficos, dominado por Yahoo en Estados Unidos. Google compró DoubleClick en 2008 tras una autorización de las autoridades de la competencia de Estados Unidos y Europa basada en que publicidad contextual y gráfica eran mercados distintos. Ahora comienzan a ser el mismo.
Yahoo adquirió Right Media, una compañía de intercambio publicitario –exchange, como se le llama en el sector- en 2007. El objetivo era el mismo que ahora persigue Google: adentrarse en el enorme mercado de la larga cola de tantos sitios webs que no están entre los principales o premium. Webs a menudo sin capacidad de comercialización propia usan los exchange –como Coguan en España, por ejemplo- para poner su inventario a disposición de los anunciantes y de los ad networks que compran gran cantidad de espacios no vendidos a bajo precio.
Ad Exchange va a por los pequeños, pero también a por el inventario invendido de los grandes: un 80%, calcula Google. Tanto de los millones de usuarios y páginas de las redes sociales como de los grandes medios, a los que intenta aproximarse con sus ofertas de compartir la publicidad (Fast Flip) o gestionar plataformas de pago. Esa es la promesa de "democratizar el acceso a los anuncios gráficos" que ahora hace Google.
Diferentes estimaciones calculan que el mercado de las subastas de publicidad gráfica supone todavía menos del diez por ciento del mercado. Pero el crecimiento de los soportes y de los comercializadores de publicidad, especialmente ad networks, está consolidando estos modelos de comercialización publicitaria que rebajan la necesidad de inversión en comercialización y permiten a muchos emprendedores tercerizar la venta de publicidad.


Para Soitu.es

jueves, septiembre 17, 2009

Internet mejora el periodismo

Internet ha mejorado el periodismo y los medios a pesar de que la apertura a los contenidos ciudadanos y el criterio social todavía es escasa. Las exclusivas son más importantes, los blogs comienzan a ser una fuente y la presión hace trabajar a los periodistas más horas y la calidad se resiente por falta de recursos.
Son algunas de las conclusiones de la encuesta European Digital Journalism 2009, realizada entre 350 periodistas de Bélgica, Francia, Alemania, Suecia, Holanda, Gran Bretaña y España.
Un optimismo quizá derivado de que la mayoría de los encuestados están relacionados con los nuevos medios y el área tecnológica.
Más del 70% de los encuestados creen en la mejora del periodismo en sus medios durante los dos últimos años a pesar de la crisis y la competencia de los medios sociales.
La tan valorada información analítica no es el principal efecto del crecimiento del periodismo en internet. Más bien obliga a los periodistas a producir más contenido y a buscar más exclusivas. Pero también a trabajar más horas, y muchas de ellas alejadas de la calle y la cobertura en persona, algunos de los problemas repetidos por muchos periodistas con la integración digital.
El contenido ciudadano sigue demasiado restringido a los comentarios, pero los blogs se abren paso como fuentes y como inspiración para las informaciones de los periodistas profesionales.

El sobreprecio de la TDT de pago

Vuelta al fútbol de pago. Un nuevo modelo de televisión donde los contenidos más atractivos serán de pago y la televisión en abierto en España será mala e hipercomercial, saturada de telerrealidad, tertulias y talk shows. Un nuevo negocio de pago y multiplataforma para las cadenas. Los efectos de la aprobación de la TDT de pago son conocidos. Pero también deja efectos secundarios para la audiencia, los políticos y los medios.
Los espectadores están enfadados. Acabó la fiesta del fútbol gratis impuesta por La Sexta la temporada pasada para ganar la guerra a Prisa. Pero además cuesta cumplir la promesa de fútbol más barato que en la era del monopolio de Sogecable. No hay descodificadores ni equipos preparados para la TDT de pago y las primeras jornadas de Liga han sido un caos hasta que Mediapro y las plataformas se han puesto de acuerdo sobre el pago por visión. Y en los bares, lo mismo. Esperando el nuevo servicio y las nuevas tarifas de Gol TV.
La promesa de fútbol más barato, empañada por las prisas.
¿Solución? Aumento de las altas en Imagenio, la televisión por internet de Telefónica; en las plataformas de cable y en Digital Plus, contradictoriamente beneficiada –al menos temporalmente- de las urgencias en la puesta en marcha de la nueva plataforma de pago.
Una televisión de pago efímera. El año pasado la televisión de pago resistió la crisis en número de abonados, aunque bajó la compra de partidos por la oferta de fútbol gratis y creció la de películas. En el primer trimestre del año la tele de pago se resentía. Digital Plus seguía perdiendo abonados y empezaba a caer el cable. Sólo la televisión por internet y en el móvil siguen creciendo. El mercado de la convergencia aumenta y la TDT es una tecnología que durará poco, a la espera del tendido de las redes de nueva generación que permitirán ofrecer servicios interactivos, alta definición y paquetes atractivos para los ciudadanos premium.
En el recuerdo, el fiasco de la fusión entre La Sexta y Cuatro. No hubo reconciliación entre Mediapro y Prisa. En la recámara sigue el urgentísimo decreto aprobado por el Gobierno para permitir las fusiones entre cadenas. Es lo que pasa cuando se legisla a ritmo de operaciones que luego se frustran. Pero ahí está, para una nueva concentración de las televisiones cuando el pluralismo se reduce a elegir a quién se le compra el programa.
¿Y la prometida y reclamada ley general audiovisual que pondrá orden en el lío televisivo? Los partidos volvieron a reclamarla hoy en el Congreso, pero no avanza. Todos presionan. Unos para rebajar el poder de la futura autoridad audiovisual y otros para fortalecerla. Casi todos para ordenar el sector, unos protegiendo a las cadenas y otros apostando más por la convergencia con las telecomunicaciones.
La pelea ha noqueado también la renovación de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT). Su presidente y cuatro vocales están pendientes de designación desde diciembre de 2008. Y la cosa va para largo. A la batalla entre PSOE y PP por los nombramientos, agrupados con los cambios en la Comisión Nacional de la Energía y la de la Competencia, se suma el deseo de la CMT de convertirse en un regulador como la Ofcom británica, con poder sobre telecomunicaciones y audiovisual. Pero la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y un sector del Ejecutivo y del PSOE prefiere una autoridad audiovisual independiente. Uteca, la patronal de las teles, está con la CMT y teme mayor injerencia política si se crea otra comisión.
Resultado, la acusación de todos: debilidad del Gobierno e imprevisión para crear un modelo audiovisual sin legislar a golpes. Primero con la reforma de 2005 para ampliar los canales analógicos con el nacimiento de La Sexta y Cuatro, y el reparto de la TDT. Luego con la reforma de la nueva RTVE si anuncios. Y ahora con una TDT de pago que cambiará el modelo televisivo, los ingresos de las cadenas y, por tanto, la futura financiación de RTVE.
El efecto secundario más chocante para muchos es la caza de Zapatero por Prisa. Las acusaciones de Juan Luis Cebrián y los duros ataques editoriales e informativos de El País confunden a muchos votantes socialistas, lectores fieles del diario, que han visto y oído de las terribles presiones del autoproclamado periódico independiente –ahora global- que no duda en convertirse en paladín de los intereses de su empresa cuando toca a rebato.
No cuela. Muchos lectores se han sorprendido de que la crítica arrecie cuando la votación de la TDT en el Congreso se acercaba. El resultado es una pérdida de credibilidad de El País que juega a ser como El Mundo sin la fuerza de choque necesaria ni las destrezas de un Pedro J. Ramírez. ¿Beneficiados? Quizá Público, el diario de Mediapro, nacido para ser alternativa a El País y que puede recoger a algunos desencantados del giro de su periódico tradicional. Y en tiempos de caída de la difusión, cuando El País encabeza las pérdidas, una fuga de lectores es fatal.
El precio de la TDT de pago es muy alto para muchos.

Para Soitu.es

Enganchados de pago

En el móvil no se navega. Se vive. Los usuarios de los nuevos teléfonos inteligentes son una nueva casta. Hiperconectados, nómadas digitales, jóvenes y hombres. Lo utilizan por trabajo, pero sobre todo porque los smartphones con conexión a internet y multitud de servicios son un símbolo como las marcas de la ropa o las zapatillas.
Viven permanentemente ocupados, angustiados por saber qué hacen otros y por contar algo interesante en sus redes sociales. Pero nadie quiere perder tiempo. La multitarea se impone e Internet en el móvil se utiliza sobre todo para el correo electrónico, el trabajo y las redes sociales.
Todavía la mayoría de los usuarios reconocen que navegar con el móvil es un capricho de facturas todavía caras, aunque rebajadas gracias al 'wifi'. Son algunos de los resultados de un estudio del Interactive Advertising Bureau en España que recuerda que el reino de las pantallas pequeñas y la movilidad aún no domina este mundo. Aunque los adelantados sean usuarios intensivos y grandes promotores de sus teléfonos y servicios preferidos.


Son los nuevos ciudadanos premium. Los interesados en la tecnología, el entretenimiento y la información dispuestos a pagar por los contenidos y servicios. No son muchos, pero son el objetivo fundamental de los nuevos modelos de pago buscados desesperadamente por los medios.
¿Está dispuesta la gente a volver a pagar por los contenidos?
En la televisión, sí. Crece la demanda de contenidos de pago y crecerá. Más que nada por escasez de oferta de calidad gratuita. Si le gustan las tertulias y la telerrealidad, está a salvo. Si lo que quiere son películas, series de calidad o deportes, o paga o lo tiene complicado. Los ciudadanos premium están presos de los nuevos aparatos, la hiperconexión permanente y el movimiento de sus pulgares. Y también de las redes sociales. O tienes un montón de amigos en alguna de ellas y cuentas retazos de tu vida o eres un desgraciado. Ahora, además, a pagar.

Columna semanal en los medios de Vocento

miércoles, septiembre 16, 2009

Ni los diarios creen en el pago en internet

El 49% de los editores norteamericanos desconfían del pago por contenidos como solución para la crisis de la prensa y el negocio de la información. Pero seis de cada diez reconocen pensar en los contenidos de pago en internet como única oportunidad para aumentar sus ingresos y proteger la difusión de sus diarios. Un estudio del American Press Institute (API) y la consultora Belden vuelve a subrayar que los diarios viven muy separados de sus lectores y demasiado dependientes del papel.


Los males del fin de la era del fin de la prensa persisten. Y a pesar de la crisis una gran parte de los responsables de los diarios mantienen una opinión muy diferente a la de los lectores sobre el valor de sus productos. Menos de una tercera parte de los editores de diarios reconoce la facilidad para el público de reemplazar sus webs si las cierran tras una muralla de pago. Pero el 52% de sus usuarios lo consideran fácil: dos tercios buscarán otras webs y casi la mitad prefieren las de las televisiones.
Los internautas prefieren la web y la televisión a los diarios. Es un dato recurrente en los estudios de los últimos años. Las televisiones parecen haber tomado nota y apuestan por la multiplataforma, mientras los diarios siguen ensimismados y entrampados por el pensamiento y las estructuras del papel.
No se engañen. Ni los periódicos son tan importantes para la gente, ni tampoco sus webs. O los medios repiensan como recuperar la credibilidad y la atención de sus consumidores o están perdidos.
Y las grandes cifras de tráfico en internet son engañosas y no sirven para hacer proyectar valoraciones optimistas. Algo que sabe cualquiera que lleve tiempo trabajando y estudiando el comportamiento de la audiencia de los medios digitales. Los diarios digitales norteamericanos reciben una media de 2,5 visitas por usuario único y 10 páginas vistas por usuario. Pero además los usuarios únicos mensuales multiplican por diez la difusión de los diarios y por 1,3 la población local.
Una regla con datos aún peores para la difusión y para el tráfico de los diarios españoles. Los usuarios únicos de la mayoría de diarios –con excepción de la prensa nacional- multiplican entre 13 y 14 veces su difusión en papel y la población local suele exceder el número de sus usuarios totales. La menor penetración de internet y la histórica baja difusión de la prensa de pago perjudican las alternativas de pago de los diarios digitales españoles.
Pero los cálculos del estudio Iniciativas de Ingresos 2009 presentado en el seminario de API revela además que sólo un 25% de los usuarios únicos son fieles a la cabecera y más de la mitad son ojeadores y tráfico de buscadores. Ahí sí la atracción de los internautas españoles por los medios gratuitos mejora sus datos sobre los norteamericanos. Los lectores diarios de prensa digital en España superan en muchas cabeceras el 40% con mayor fidelidad a la prensa local que a la nacional, según datos de varios grupos editores. Y como en Estados Unidos, concentran las páginas vistas, la reflexión que llevó a FT.com a instaurar su modelo de pago por intensidad, que ha alcanzado los 100.000 usuarios de pago.
Pero el despiste y la desconfianza de muchos editores fortalece su confianza en los micropagos y los disuade de conseguir suscriptores digitales por una analogía con el paquete informativo de los diarios.
El estudio de Belden para API calcula que un 75% del precio pagado por los compradores de prensa se malgasta porque muchos de los contenidos, secciones y páginas no les interesan. Algo que algunos medios han intentado superar ofreciendo alternativas de compra por cuadernillos.
El estudio calcula que en una suscripción digital, el porcentaje de dinero malgastado llegaría al 90% por la mayor publicación de contenidos en internet y la acumulación de funcionalidades que no interesan a muchos lectores. Un problema que algunos medios intentan solucionar con la creación de productos y comunidades informativas de nicho y especializadas.
Lo que sí queda claro en el estudio es que los grandes beneficiados de la búsqueda de herramientas para llegar al público son las redes sociales: el 59% de los diarios ofrecen actualizaciones en Twitter y la mitad en Facebook, una de las herramientas preferidas por las televisiones para convertirse en medios sociales.
¿Y cuánto cobrar? Si el precio es buen indicador de las esperanzas y expectativas de editores y público, el futuro del modelo de pago no parece muy halagüeño. El estudio baraja que la suscripción mensual de los diarios debería ser de entre seis y diez dólares, una cifra coincidente con algunas propuestas enviadas por varias empresas –entre ellas Google y Microsoft- a la Asociación de Diarios de Estados Unidos (NAA). Pero los usuarios sólo aceptan pagar menos de cinco dólares. Y el 47% rechazan cualquier pago. El valor de los diarios está lejos de ser el mismo para sus profesionales y para su público.

Para Soitu.es

martes, septiembre 15, 2009

Un año de hundimiento en los medios

Vuelven a verse en los telediarios y los periódicos las imágenes de los ejecutivos de Lehman Brothers saliendo de sus despachos con las cajas de los detritus del peor capitalismo. Una ojeada a la crisis en los medios muestra la aceleración de tendencias anunciadas antes de la llegada del hundimiento. Pero también lo poco que se ha avanzado en una reinvención necesaria. Con la excepción de los despidos de periodistas y la caída de algunas cabeceras.

Repaso a un año de crisis en el especial de Soitu.es

Google lanza un interfaz visual para el negocio de la información

Un nuevo interfaz para la información. Y una forma de sostener el negocio de los medios y, sobre todo, de Google. Es la nueva propuesta de Google News a los editores de diarios, revistas, blogs y resto de sitios informativos. Google hojea páginas y comparte los ingresos publicitarios con los medios. Y una revolución tecnológica que avanza: la apuesta por la visualización gráfica de la información.
En el principio fue el texto. Y con el html el hipertexto se convirtió en lo más importante. Hasta el punto de crear una nueva cultura y economía del enlace. Las páginas web se navegan, se interrelacionan entre sí a través de los enlaces. La cita es la clave.
Ahora Google, el mayor intérprete de la estructura de la Red gracias a los algoritmos que interpretan su texto, avanza en nuevos modelos de visualización y convierte el enlace en una imagen, un previo de las páginas informativas de internet para intentar que el usuario navegue más con la vista, hojeando más que navegando (browsing). Como en los kioscos tradicionales.
Google Fast Flip es un experimento para avanzar en la navegación visual de la web y lograr más rapidez en las búsquedas, como señala Krishna Bharat, el jefe de tecnología de Google News. "Un problema para leer noticias on line es que navegar puede ser muy lento. Lo que necesitamos es una forma de pasar las páginas a través de los artículos realmente rápido, sin retrasos, justo como hacemos en el papel".
Internet sigue la misma evolución de los medios impresos: del texto a la imagen. Igual que la prensa consiguió con el avance de la tecnología mejorar sus métodos de impresión para ofrecer más y mejores imágenes, internet supera el texto con la banda ancha, la multimedia, los avances en el código que permiten usar más imágenes y objetos, y la evolución y mejora de los procesadores y las pantallas.
Avanza la era de una nueva visualización de los contenidos en internet, más gráficos y visuales. The New York Times fue uno de los pioneros entre los grandes medios informativos en el desarrollo de nuevos interfaces, especialmente con el lanzamiento de Article Skimmer para recrear la sensación visual del lector de diarios.
Ahora Google explora el consumo visual de la información con Fast Flip. Pero también intenta acabar con sus enfrentamientos con los medios. Desde mayo pasado se anunció un nuevo proyecto de visualización y modelo de negocio de Google News.
Y Fast Flip es el resultado. Al menos el primer paso.
Tres grandes diferencias respecto a Google News tradicional: visualización en lugar de enlace, menos navegación al concentrar el contenido en las páginas de Google y repartir los ingresos publicitarios con los medios que participen.
Una revolución en la economía del enlace. Cuando los medios discuten los modelos de pago para rentabilizar sus contenidos, Google les ofrece una solución basada en su plataforma de pago Checkout. Y en esa propuesta (pdf, pág. 4, punto Search) recoge la premisa básica de Fast Flip: "Los editores pueden proporcionar una imagen para rastrear por Google, consistente con lo que el usuario final ve. Está disponible para los usuarios de Google Search y News". Esa imagen se distribuirá gratuitamente, un adelanto o previo que facilite la compra por micropago de los contenidos por los usuarios.
De esa forma Google ofrece a los medios un modelo de negocio mixto o freemium. Sigue confiando en la publicidad como primera fuente de financiación para contenidos que se rentabilizan también con áreas de pago.
Es un paso más por las dos vías de construcción del nuevo negocio de los contenidos digitales: por plataforma de acceso (móviles, televisión de pago, streaming de pago como Spotify o Fast Flip) o redes sociales exclusivas (Last.fm para la música, proyectos de The Guardian, Sunday Times, y otros).
Los medios que quieran participar tendrán que firmar un acuerdo con Google. Ser sus socios en este nuevo kiosco digital, como ya avanzó su consejero delegado, Eric Schmidt, a los editores de diarios estadounidenses en abril de este año. The Washington Post explicó su trabajo con Google en mayo para, al mismo tiempo "mejorar las formas de crear y presentar las noticias online".
Fin de los enfrentamientos.
Google se refuerza como gran comercializador y responde a su dilema sobre el negocio futuro : aumentar inventario y seguir bajando los precios o crear un mercado de más calidad, con menos publicidad pero más cara. La rentabilidad publicitaria de Google crece en sus sitios propios y baja en los externos. Por eso las imágenes de las páginas de las webs informativas se alojan ahora en las de Google, enseñando mucho más contenido del que aparece en Google News -de hecho se puede leer la mayor parte de los artículos- donde son comercializadas directamente por el buscador.
¿Aceptarán los usuarios este cambio en su navegación? Muchos ya lo están haciendo con el uso de previos de los enlaces en muchas páginas web, con la navegación visual de las aplicaciones para teléfonos móviles o en los videojuegos. La navegación visual es útil tanto para pantallas pequeñas, donde el pulgar es el ratón y para las pantallas grandes, táctiles como en las de nuevos ordenadores o que se manejan con el mando a distancia de los nuevos televisores preparados para la convergencia digital.
Estos cambios en el interfaz, la forma de acceder a la información y su rentabilización alimentan el experimento de Google, convertido ahora en un auténtico kiosco con los medios desplegados en su escaparate.

Para Soitu.es

Información, ni libre ni gratis

¿Es el fin de la información y los contenidos gratis en internet? Empresas acuciadas por la crisis cavilan cómo cobrar por los contenidos. La era de la gratuidad, amenazada para sostener la producción. Mientras, nuevos negocios esperan el levantamiento de barreras de pago para basar en lo gratis su atractivo. La publicidad en internet no basta. No alcanza para todos en la era de la abundancia, cuando los contenidos se multiplican y la atención es cada vez menor y más difusa. Los medios se preguntan cómo cobrar con los contenidos cuando lo importante es recuperar el interés de los usuarios, primer mandamiento de la economía de la atención.

Dos modelos de pago se abren paso: los basados en la plataforma de acceso y los que aprovechan el flujo social. Entre los primeros el primer ejemplo son los móviles, especialmente las aplicaciones para iPhone o Android, que permiten recibir y gestionar contenidos en el aparato vital para los hiperconectados. En el móvil no se navega, se accede directamente a lo más valioso en una pantalla pequeña, en movilidad y multitarea, con poco tiempo, pero atención concentrada. El segundo son las redes sociales, donde el flujo social –las recomendaciones y el acceso a contenido continuo en tiempo real- atrapa a los usuarios. Estas redes, generalistas o especializadas, están ganando espacio a los buscadores y suscripciones como guías de la Red.

La información es abundante y la atención, escasa. Es la premisa de los dos modelos. Su desarrollo cambia radicalmente la estructura de interne a través de una nueva escasez artificial. Proveedores de contenido y usuarios coinciden en la necesidad de mejorar la eficacia de su atención. Algunos están creando un nuevo ecosistema, un orden basado en la tecnología, el criterio social y la transparencia conocido como extropía. Pero hay otro ecosistema, el creado por nuevas plataformas tecnológicas que albergan aplicaciones, gratis y de pago, para mejorar el acceso a los contenidos y cuya última frontera es la realidad aumentada a través del móvil.

Apple y las discográficas lo intentan con un iTunes LP que reconstruya el negocio de los álbumes. Nick Cave, un músico, inaugura la novela multimedia y multiplataforma. Y los diarios estudian modelos de pago, entre ellas las que convierten a los medios en redes sociales exclusivas. Resultado: usuarios registrados y con recibos al día, navegación acotada a redes de pago entre usuarios que compartan criterios y contenidos, y el surgimiento de ciudadanos premium, los que puedan acceder a esos contenidos y plataformas exclusivas. Una nueva brecha digital.

Columna semanal en el diario Público

lunes, septiembre 14, 2009

Cae la credibilidad de los medios



La credibilidad de los medios ha llegado a su nivel mínimo en Estados Unidos. Sólo un 29% de los ciudadanos cree en el rigor y precisión de los medios mientras una gran mayoría cree que son tendenciosos, según un estudio de Pew Research. Una tendencia también visible en España, donde la prensa e internet sufren los mayores problemas y críticas.
Los republicanos son los más críticos, pero aumenta la desconfianza entre los demócratas, más identificados con una prensa en general más liberal que sus lectores.
La televisión mantiene su poder como principal medio de información, tanto nacional e internacional como local. Los diarios siguen perdiendo poder en la agenda informativa e internet ya los supera como principal medio en información general, aunque no en la local.
Baja también el reconocimiento de la profesionalidad de los periodistas y sólo un 59% del público estima su conducta profesional. Pero donde la nota es más baja es cuando se juzga la voluntad para reconocer errores: uno de cada cinco encuestados cree que los medios encubren sus equivocaciones.

Los resultados presentan a unos norteamericanos mucho más críticos con los medios que los españoles, aunque cada vez se iguala más la percepción del rigor y precisión de cada medio.
Según el Informe sobre la credibilidad de los medios 2008 de la Asociación de la Prensa de Madrid, la televisión es el medio informativo preferido para informarse (83%), seguido de los diarios (46,5%) y la radio (41,7%). Internet crece, pero menos de uno de cada cinco españoles se informa a través de la Red.
La credibilidad es paralela al consumo de información. La televisión es el medio más creíble para un 32,6% de los españoles, seguida de los diarios (29,9%) y la radio (23,7%). Internet sale muy mal parada. Con credibilidad para sólo el 4,7% de los ciudadanos, una desconfianza que casi no se recupera entre los más jóvenes, donde esa tasa sólo sube punto y medio, hasta el 6,2% para los consumidores de información de entre 18 y 29 años.
La debilidad de los diarios e internet se refleja también en otras encuestas como la realizada por IG Investiga en junio del año pasado. Sólo el 7,1% de los encuestados confiaba en la información en internet frente a un 38,2% de la televisión, la radio con un 23,1% y el 20,6% de la prensa.
Estadounidenses y españoles coinciden en perder más confianza en los diarios que en resto de medios. Pero en España destaca además la pérdida de credibilidad de internet, muy lastrada por banderías políticas que se notaron especialmente en 2008, año de elecciones generales y autonómicas. Mientras la prensa española perdió menos de un punto de credibilidad entre 2006 y 2008, la ya exigua de internet cayó en el mismo período casi dos puntos, en parte hundida por la propia caída de la prensa al concentrar las webs de los diarios la mayoría del consumo de noticias.
Una encuesta del CIS posterior a las elecciones generales señalaba que la televisión y los diarios fueron los medios preferidos para informarse sobre la campaña electoral mientras sólo uno de cada diez ciudadanos se informó por los medios digitales. Y de ellos más del 80% lo hicieron a través de las webs de los medios convencionales mientras los blogs sólo atrajeron a un 22% de los consumidores de información política en internet.

Para Soitu.es

Juicio a Egunkaria

En noviembre próximo el diario Egunkaria llegará a juicio en la Audiencia Nacional. Sus ex trabajadores se volvieron a manifestar ayer en Andoain, donde hoy está la sede de Berria, para denunciar de nuevo el absurdo de confundir la defensa del euskera y de ideas nacionalistas con el apoyo y la obediencia a ETA.
Egunkaria lleva más de seis años cerrado. Y prácticamente todo el mundo sabe, y algunos reconocen, como cuenta José Yoldi en El País, lo absurdo de unas acusaciones y un proceso convertidos en ejemplo de los excesos de cierta política antiterrorista y de los vicios de algunas actuaciones judiciales.
Martxelo Otamendi, Iñaki Uria, Xabier Oleaga, Juan Mari Torrealdai y Txema Auzmendi se sentarán en el banquillo (auto del juez Gómez Bermúdez, 30 de julio, pdf) porque nadie quiere retirar una apuesta y reconocer un error, como si lo hizo el fiscal al pedir el archivo del caso en el año 2006.
El juez Gómez Bermúdez no ha aplicado la doctrina Botín al justificar que basta la acusación particular para el juicio y que los hechos no han sido juzgados en el caso Ekin.
Casi seis años después, Egunkaria ha desaparecido, porque el cierre provisional de un diario no tiene arreglo cuando el tiempo lo condena.

En el Parque Cultural Martin Ugalde de Andoain se edita Berria, un diario en euskera, de izquierda y donde el nacionalismo no es línea editorial. Su objetivo es ser un diario de calidad alejado de cualquier boina. Martxelo Otamendi, su director como antes fue director de Egunkaria, defiende la necesidad de abrir y ampliar la cultura y la información de los pueblos con lenguas minoritarias con una apertura al mundo y a las ideas ambiciosa. Sin límites lingüísticos, territoriales ni ideológicos.
Y en Berria se trabaja para la información en euskera no sea sólo información local. ¿Por qué escribir en una lengua obliga a hacerlo bajo una perspectiva ideológica? ¿Si no ocurre con el inglés o el español, por qué habría de hacerlo con las lenguas minoritarias?
La redacción de Berria, sus directivos y sus muchísimos pequeños accionistas, están empeñados en defender su lengua sin encerrar la mente ni a su público en un territorio ni unas ideas.
"Queremos ser el New York Times del euskera", me ha dicho en alguna ocasión Martxelo. Y lo intentan con fuerza y convicción.
Trabajar en Berria es hacerlo en uno de esos medios que ahora están tan de moda en los blogs y las reflexiones digitales cuando se habla del futuro de la prensa y la viabilidad de los medios sin ánimo de lucro.
Con un capital dividido entre miles de pequeños accionistas, la mayoría también suscriptores, editan un diario general y siete periódicos locales. Su compromiso con la lengua vasca es inagotable, pero Berria es un diario con una altísima calidad editorial y un enfoque más abierto y global que el de la mayoría de la prensa local.
El juicio a Egunkaria pasará. Veremos con qué sentencia. Pero la peor sería cercenar la libertad y el compromiso de muchos profesionales y ciudadanos con su derecho a pensar y defender sus ideas desde la libertad y el respeto democrático y ciudadano, en una lengua sobre la cual no puede triunfar la maldición del terrorismo.