jueves, diciembre 31, 2009

2009, despedida de un mal año

2009 apura sus últimas horas. Ha sido un mal año para el periodismo. Un año de crisis profunda con más de cinco mil periodistas despedidos en España, además de otros trabajadores de talleres, administración, comercial, etc.
Han sufrido tanto los medios tradicionales como los nuevos y el pago por contenidos aparece como una nueva esperanza para algunos pero con muchas dudas sobre su viabilidad y el impacto en el público.
El cierre del año con el informe de Reporteros sin Fronteras nos recuerda el asesinato de 76 periodistas, el secuestro de otros 33, 573 detenidos, casi 1.500 agredidos o amenazados y 151 blogueros y disidentes detenidos, además de un muerto encarcelado.

A la crisis económica se suma la amenaza de un retroceso en las libertades y los derechos. La conjunción de presión económica y política es un aumento del control de los contenidos y los usuarios. Sentencias como la reciente sobre las informaciones de la Cadena Ser o la presión para la protección de la propiedad intelectual crean inquietud y levantan alarmas contra las reacciones del miedo y el levantamiento de barreras frente a lo nuevo.
El periodismo fue peor. La restricciones para la información de los últimos años, con más manipulación, menos preguntas, menos responsabilidad de los políticos y los poderes se ha convertido ya en una práctica habitual a la que los medios y sus responsables no dan respuesta adecuada y contundente.
Y en televisión, un año de concentración. La esperanza de más canales, pluralidad y contenidos abierta por la TDT reducida por la creación de nuevas empresas que concentran más canales y plataformas.
2010 debe ser un mejor año. Dos tendencias como el tiempo real y el flujo social se consolidan. El periodista como red social y como marca será cada vez más importante, dentro o fuera de organizaciones y redacciones más grandes, es una tendencia y una forma de trabajo y concepción de la información imprescindible. Sus posibilidades y exigencias se superponen a las del periodismo de calidad. No lo sustituyen, lo amplían y ofrecen la gran posibilidad para los periodistas y los medios de volver a integrar desde el principio al público en la información.
El gran desafío será encontrar un nuevo negocio para la información en un ecosistema de estructuras abiertas, con amplia participación, movilidad y donde la facilidad del acceso a los contenidos será fundamental.

RTVE, sin publicidad


1 de enero. TVE dejará de emitir publicidad. Más tiempo de programación que nunca, así que todos los canales se unen para producir contenidos y llenar las horas liberadas. Los informativos serán más largos y el Canal 24 Horas completará los telediarios de La 1. La 2 Noticias crece en un nuevo programa de dos horas llamado En la 2. La noche del primer canal se cerrará con un programa de deportes y siguen los programas eje de la parrilla actual. Y nos espera mucha, mucha autopromoción. Todavía una mayor inundación, especialmente molesta en los telediarios.

¿Más televisión para la misma televisión? La nueva RTVE es continuista, sin grandes diferencias de contenido entre una televisión comercial competitiva y otra con más servicio público, como fija la nueva ley de financiación.

TVE deberá emitir más programación infantil, películas y series europeas y también asegurar más presencia de esos políticos de los que cada día desconfía más la ciudadanía. La ley reclama mayor promoción de la cultura, el arte, la ciencia y la investigación. Por ahora no hay noticias de esos contenidos más allá de los programas arrumbados a horas intempestivas y el estreno en la TDT de Cultural.es.

Un servicio público digital audiovisual en el siglo XXI debería ser más abierto, plural y participativo. La desaparición de la publicidad y la convergencia abren la posibilidad de crear una red pública multiplataforma con contenidos televisivos convencionales, pero también convertirse en una plataforma de difusión y promoción de otros contenidos. Los nuevos talentos, las obras financiadas con dinero público, espacios para creaciones sin hueco entre los espectáculos y el audiovisual comercial, más difusión de la cultura, la ciencia e investigación, además de una apuesta por la educación y la participación ciudadana.

Una televisión no sólo sin publicidad, sino más pública y de todos. Donde el tiempo liberado de la publicidad no se llene con más minutos de lo mismo, sino con más alternativas.

Columna en los medios de Vocento

martes, diciembre 29, 2009

Euskadi empieza a construir un gobierno abierto

El ejecutivo vasco se compromete a convertirse en un gobierno abierto (oGov). El gobierno de Euskadi comienza a hacer realidad las promesas de su lehendakari, Patxi López, para crear el primer gobierno abierto de España.
Euskadi comenzará una apertura de los datos públicos "primando los valores de transparencia, participación ciudadana, servicio y eficiencia" antes de promulgar una ley de acceso como la prometida por Zapatero para todo el estado, lo que puede generar algunos problemas de derechos de acceso y de apertura real de los datos de la administración. Los datos oficiales vascos estarán disponibles "bajo licencias de propiedad abiertas, que permitirán su redistribución, su reutilización y su aprovechamiento con fines comerciales".
El egobierno de Patxi López se apoyará para su empeño en la Ley de Reutilización de la Información del Sector Público de 2007, que todavía no ha dado demasiados resultados a nivel estatal, especialmente en la apertura y la facilidad de uso de los datos de las administraciones públicas para los ciudadanos.
Euskadi quiere seguir los pasos de la Casa Blanca de Obama. Para ello se creará un nuevo portal en Euskadi.net "al que se subirán datos de modo progresivo", aunque por ahora el compromiso no incluye fechas concretas.
Entre lo más importante del compromiso vasco de gobierno abierto están los principios tradicionales de transparencia, comunicación y acceso a todos los datos públicos, pero también la oferta directa de los datos para crear una plataforma pública que permita la interoperabilidad, el procesamiento y reutilización de los datos por empresas y ciudadanos a través de las nuevas tecnologías, de los mapas a la realidad aumentada. Y un importante ahorro de dinero público. El acceso a esos datos dependerá a partir de su publicación -veremos cómo y en qué condiciones tecnológicas- de la iniciativa ciudadana y de la visión de las empresas y asociaciones que comiencen a aprovecharlos.
Una iniciativa que va más allá de la ley de transparencia gallega de 2006, nunca desarrollada para construir una administración más abierta y participativa, y del Parlament 2.0 catalán.

Pocas ideas en el PP sobre propiedad intelectual

Muy pocas ideas. Es la conclusión de leer a José María Lassalle, secretario de Cultura del PP, cuando pide "más libertad, propiedad y legalidad" en un artículo en El País sobre la disposición adicional de la ley de economía sostenible para perseguir webs administrativamente y el debate surtido a partir del manifiesto.
Como ya había ocurrido con el artículo de su homólogo en el PSOE, José Andrés Torres Mora (mi respuesta), sobran palabras y faltan ideas y compromisos.
Es desolador ver cómo las declaraciones públicas de los políticos y legisladores españoles están tan vacías de contenido y no recogen lo sustancial de la inspiración de las leyes ni de los debates sobre estas cuestiones europeos y mundiales.
Desconsuela también la falta de reflejo en las ideas de los políticos de los esfuerzos hechos por quienes apoyan el Manifiesto para transmitir a los partidos algunas ideas.
Lassalle reclama "transparencia a un debate legal, amplio, específico y pormenorizado que trate de encontrar un punto de equilibrio y de justicia". Necesario para no colar legislación fundamental y de futuro por la puesta de atrás del Parlamento. Pero también hacen falta propuestas.
Las del PP parten de "una regulación de los derechos de autor que, al mismo tiempo, sea capaz de proteger efectivamente a las industrias de contenidos; de abaratar el ADSL; de favorecer decididamente los nuevos modelos de negocio en la Red y, finalmente, de fijar un marco de garantías legales y judiciales que permita a los usuarios de Internet sentirse protegidos en sus derechos".
Un marco, pero ¿y las medidas concretas? Los ciudadanos tienen derecho a conocer las medidas del gobierno, pero también las propuestas de una oposición que ondeó la bandera anti canon digital pero ha aprobado las leyes de propiedad intelectual y el paquete telecom en Europa.
Ni rastro de propuestas concretas en una discusión perdida en presiones de la gran industria de los contenidos, el partidismo y las promesas de consenso.
Se echa de menos que los partidos recojan al menos las inquietudes y propuestas del Libro Verde de Derechos de Autor en la Economía del Conocimiento europeo sobre el derecho de acceso de los ciudadanos y las excepciones a los derechos de autor para las bibliotecas y archivos, las obras huérfanas, la difusión de obras con fines educativos y de investigación, la ciencia abierta, las personas con minusvalías,la adopción de nuevos derechos de autor flexibles y el copyleft o para el uso o la remezcla de obras en los contenidos de los usuarios, el llamado uso transformador.
Tampoco hay propuestas sobre cómo desarrollar las prioridades digitales fijadas por la Comisión Europea: mercado único, menos fragmentación de los derechos, fomentar la digitalización o lograr acuerdos sobre obras huérfanas y descatalogadas.
El PP pide "liderazgo". Pero no parece tener uno alternativo en este tema.
Lassalle tampoco aporta propuestas sobre ampliación y buena gestión del dominio público, los procomunes, las licencias abiertas y el copyleft, la ley de acceso a la información pública y la transparencia de la administración, etc.
Lassalle reclama que se "despolitice la cultura: evitar su ideologización partidista". Quizá sería mejor si el partidismo de los políticos no les impidiese acercarse a otras ideas y a un debate creativo para uno de los grandes temas de la sociedad y la economía digital.

lunes, diciembre 28, 2009

Un millón de británicos ven la BBC a demanda


Una media de 1,1 millón de británicos vieron o escucharon la BBC en su ordenador, sus videoconsolas, iPhones y móviles el pasado noviembre gracias a iPlayer, el servicio de ipTV (televisión por internet) que permite acceder a todos los contenidos audiovisuales de la radiotelevisión pública en otras pantallas.
El público del servicio de vídeo en demanda (VOD) por internet accedió a 2,6 millones de programas cada día, 1,7 de televisión y otros 800.000 radiofónicos. En total, más de 79 millones de programas vistos en streaming (97%) o con descarga a la aplicación de escritorio del servicio.
El PC fue el aparato de acceso principal (76%), seguido del Mac (9%), pero se registró un fuerte aumento de los accesos a través de iPhone o iTouch (7%) y vídeoconsolas (6%), respecto a las cifras de otros meses.
iPlayer demuestra el poder del vídeo bajo demanda y la televisión a la carta cuando las posibilidades de acceso y los contenidos ofrecidos son atractivos.
Por eso no es de extrañar que la BBC haya conseguido la aprobación para continuar con el proyecto Canvas, la mayor iniciativa europea para desarrollar la televisión por banda ancha. Una experiencia que une a la BBC con las cadenas ITV, BT, Five y Talk Talk. Con la preocupación de Sky (propiedad de Rupert Murdoch), que lo ve como una amenaza para la televisión de pago.
Y no le falta razón. Una oferta de televisión de calidad bajo demanda podría hacer que los ciudadanos premium, suscriptores de servicios avanzados de pago, sintieran más atracción por la banda ancha y el disfrute de contenidos públicos o gratuitos antes que por televisión de pago.
iPlayer permite disfrutar durante siete días de la programación de la BBC, como la televisión a la carta de RTVE pero con mayores alternativas de visión, dispositivos de uso y más calidad.
El futuro de la televisión cuando acaba la era del dominio de los programadores y se impone la convergencia de pantallas y la elección del público.

domingo, diciembre 27, 2009

Reiniciar la cultura

Cuando Jesús Rocamora me pidió un artículo para Público sobre la cultura en la primera década del siglo XXI, la idea apareció clara: ha sido la década de la cultura libre, el iPod, las consolas y, sobre todo, de la apropiación de la cultura y el entretenimiento por el público. Pocos momentos en la historia con un cambio de paradigma tan importante como en estos años que van de la explosión de las descargas al lanzamiento de iTunes hasta la popularización del copyleft y las licencias flexibles hasta el ebook.

Pero no todo es revolución. En el sustrato de tantos cambios subyacen viejas corrientes y la mayor crisis de la industria del entretenimiento desde que Adorno y Horkheimer hicieran su crítica en los años cuarenta del siglo XX.

De la cultura de masas a la era del acceso, la participación y el control 2.0 en diez años para una cultura libre por la que aún hay mucho que luchar. Diez años para reiniciar la cultura.
El artículo:

Pasar los dedos suavemente por una rueda o una pantalla para acceder a todo lo deseado. Cultura iPod. Un clic para llegar al contenido. Cultura p2p. Máquinas de memes, la unidad de transmisión cultural, surcando el ciberespacio para ser compartidas. Cultura red. Con Wikipedia el conocimiento se hizo inmediato y gratuito para fingirnos sabios. Cultura wiki. La rebelión contra los abusos de la propiedad intelectual y la industria trajo las licencias abiertas, el copyleft y Creative Commons. Cultura libre.

2001. Comienza el reinicio de la cultura cuando la globalización se hundió con las Torres Gemelas. Cultura basura, reciclado y sin narrativa lineal como Don DeLillo había avanzado en Submundo. Napster cerró acosado por las discográficas pero el P2P se expandió con Kazaa o BitTorrent. Jimmy Wales y Larry Sanger crearon Wikipedia. Apple lanzó el iPod. Un año antes explotó la burbuja puntocom y la exuberancia irracional se transfiguró en economía de la abundancia. Un nuevo ecosistema de contenidos e información que sólo existe, tiene valor y es útil cuando es empleado, difundido y mejorado por el público. Criterio P2P. La muerte del autor de Barthes convertida en la sociedad de autores de la red social. Cultura viral.

T. W. Adorno ríe en su tumba. En el mundo digital triunfa su tesis: cuando la industria domina la cultura, el resultado es puro consumo. Bienvenidos al todo gratis y la rebelión contra la industria del entretenimiento: el público se apropia de las obras. La exuberancia de la cultura de masas crea la ansiedad del hiperconsumo. Cuando todo está a nuestra disposición en la pantalla necesitamos una economía de la afectividad para recuperar su valor. Criterio P2P contra la superproducción de la industria cultural, pero la afectividad no se traduce sólo en pago, sino en más consumo.

Somos lo que la cultura nos hace y repetimos mitos el año de la muerte de Lévi-Strauss. Eres la biblioteca de tu iPod –pronto de tu e-book- en una sociedad de nómadas digitales, individualistas interconectados en busca de tribu donde reconocerse. A menudo bajo la divinidad de una marca. Nuestras películas, música y libros favoritos son nuestro perfil en las redes sociales. La cultura se parte en memes desde que MySpace se convirtió en plataforma de autoedición para la música y el cine aprendió que una descarga aventaja a un minicine en la cultura de bolsillo. Y que sólo el 3-D y el gran espectáculo nos devolverán a las salas cuando la televisión se muda a internet.

La sociedad del conocimiento es por ahora la del ocio, donde el entretenimiento bastardea la cultura. El hiperconsumo es el ADN de la vida líquida en busca de la identidad en bits y contactos. Buscamos gratificación instantánea en la era del acceso. No esperamos al calendario de estrenos y comercialización de las distribuidoras y los grandes medios. Con tanta abundancia las formas de acceso crecen y el contenido converge en un nuevo control 2.0, los dueños de las puertas digitales y el cloud computing. La larga cola digital no ha acabado con el imperio de los hits, de Madonna y U2 a Michael Jackson, El código da Vinci, Harry Potter, Larsson, los Soprano, Perdidos o El señor de los Anillos y las sagas de vampiros.

Los libros han resistido con miles de títulos y más lectores que nunca cuando el turismo invadió los museos. El ebook llega mientras en las bibliotecas digitales se echa de menos el dominio público y las obras huérfanas se pudren descatalogadas. El mínimo común cultural se impone. Autores, industria y público enfrentan el diario dilema del ordenador: ¿suspender, apagar o reiniciar?

Share de resistencia monárquica

72% de la audiencia. 7,97 millones de espectadores para el discurso real de navidad. La televisión sigue siendo monárquica. Una lenta erosión de audiencia cuando en las televisiones no se puede ver otra cosa con 29 canales emitiendo el mismo previsible, oficialista y aburrido discurso.
Este año la novedad fue la emisión por la televisión vasca. Y el rey ganó con un 24% de audiencia. No se sabe si por la manida "normalización democrática" o la novedad.
La monarquía resiste porque se aferra al tiempo con la rutina y el conformismo del mito. Resiste porque la ambición de la partitocracia hace desconfiar de las presidencias republicanas.
La novedad de esta nochebuena fue el cambio de enfoque con vistas a los jardines de Zarzuela, la foto del Príncipe cadete y la bandera europea.
¿Hay mensaje en los símbolos? Juan Carlos I continúa preparando la sucesión, trabajada a fuerza de cuché y mucha televisión.
Y la televisión sigue siendo todopoderosa. La audiencia baja, pero la monarquía resiste.

jueves, diciembre 24, 2009

Cambio de pantalla

Si estas navidades piensa regalarse una nueva televisión tenga cuidado al cambiar de pantalla. Asegúrese de comprar una tele con conexión a internet. La televisión va camino de mudarse a la Red con más velocidad de la esperada. Aunque aquí sigamos dale que te pego con el límite a los anuncios para que las cadenas no nos frían con telepromociones, las fusiones para acumular canales y una ley audiovisual que nace superada por la realidad, la televisión se muda a internet.

En Inglaterra la BBC ha conseguido aprobación para desarrollar el proyecto Canvas, la mayor iniciativa de televisión por internet y vídeo a demanda de Europa. La BBC quiere una plataforma común de televisión a la carta para los británicos. Con ella los televidentes podrán elegir ver los programas cómo y cuándo quieran. Muchos lo hacen ya a través de iPlayer, el servicio de la cadena pública que en octubre servía ya programas de radio y TV a más de un millón de espectadores en cualquier pantalla, del PC a los móviles o las consolas.

En Estados Unidos los grandes del cable, como Comcast, lanzan servicios de vídeo a demanda para sus suscriptores con la intención de no perder clientes y de ampliar la oferta para atraer a otros. Incluso Apple vuelve a la idea de convencer a los grandes de la televisión de ofrecer sus canales y programas en iTunes, la plataforma que revolucionó la música, a cambio de una suscripción.

Todavía no hay planes así en España a pesar de una mayor apuesta de las cadenas por sus webs y el vídeo en internet. La pelea está en hacerse con el control de la audiencia concentrando canales y oferta en la TDT cuando ya falta poco para el apagón analógico. Pero el "encendido digital", como a algunos les gusta llamarlo, no será pleno hasta un mayor avance en la convergencia. No será porque las cadenas no tengan estudios que indican ese camino. Por si acaso, si cambia de televisión, no se olvide de la conexión a internet.

Columna en los medios de Vocento

miércoles, diciembre 23, 2009

Menos protección para la información en internet

Un año y nueve meses de prisión y de "inhabilitación especial para la dirección de medios de comunicación y el ejercicio de la actividad de periodistas" al director de la Cadena Ser, Daniel Anido, y al director de Informativos, Rodolfo Irago, por revelar los nombres de 78 afiliaciones irregulares al PP.
La sentencia (pdf) reconoce la veracidad y el hecho noticiable, pero considera que "la protección constitucional al derecho a la información se refiere a los medios de comunicación social (televisión, radio o prensa escrita) pero, debe matizarse, internet no es un medio de comunicación social en sentido estricto, sino universal".
De lo que el juez interpreta que el daño de la revelación de datos personales como la filiación política es desproporcionado. La sentencia afirma que según el artículo 197 del Código Penal, esa cesión y publicación de esa información en la web de la Ser no se justifica por la información porque la noticia era la filiación irregular y no la identidad de los afectados.
La Federación de Asociaciones de la Periodistas (FAPE) y la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) ya han protestado contra una condena "inaudita, desmesurada y asombrosa" y señalan que "la confusión que emana sobre lo que son o no son medios informativos o sobre el concepto de revelación de secreto, es inquietante".
Mucho.
La sentencia marca líneas divisorias de muy difícil trazado.
La primera entre la Cadena Ser y su web y las cesiones de información a terceros. Cuando los medios y la sociedad han avanzado en la convergencia multimedia es difícil entender una división entre la cabecera de la Ser en la radio y en internet.
La segunda sobre los datos necesarios para la información. El juez no cree que la identidad de los afiliados irregularmente para inclinar decisiones políticas. Algo difícil de probar -la sentencia no abunda en este punto- cuando de las relaciones entre los afectados podía extraerse información sobre las irregularidades dentro del partido y en la gestión municipal.
El juez argumenta que la ideología y la filiación política está dentro del núcleo duro de los datos protegidos por artículo 18 de la Constitución y su desarrollo en la Ley de Protección de Datos.
Algo discutible en una democracia, donde la transparencia de los actos públicos es imprescindible y cuando la militancia en los partidos políticos es una manifestación de la adscripción ideológica, aunque estén protegidos especialmente en el art. 7 de esta última ley.
Por último, es absurda la división entre "medios de comunicación social" propuesta y los medios universales. Daría para muchas tesis de doctorado. Pero la realidad es que cadenaser.com es un canal más de la Ser y a pesar de su distinta naturaleza societaria al formar parte entonces de Prisacom, no parece que esa cesión argumentada en la sentencia sea tan relevante. Excepto porque "lo cierto es que se trata de una cesión universal por cuanto tiene acceso a la citada información todo el que la quiera ver; esto es, es libre", dice el juez.
Ese es el poder de un medio abierto. Pero no parece que sea muy diferente a la radio, excepto por eso que se viene llamando derecho al olvido, defendido por varios juristas y cuyo espíritu anida en la Ley de Protección de Datos. Pero "una información veraz y de interés público no puede hacerse desaparecer de la red", como ha dicho el constitucionalista Marc Carrillo.
La libertad, universalidad y capacidad de difusión de internet son rasgos especialmente relevantes para su poder de información. No parece que lo adecuado y permitido para los viejos medios pueda ser restringido para los nuevos, a pesar de las garantías adicionales de la protección de datos personales.

Un tablet por niño

One Laptop per Child, la iniciativa de Nicholas Negroponte de ordenadores de bajo costo para la educación, prepara un tablet táctil como versión 3 de su proyecto.
Un dispositivo bautizado como X0-3 para ser producido en 2012. Una iniciativa más barata que su ordenador actual, nunca de los 100 dólares prometidos, y adaptado a las nuevas tecnologías, interfaces y a un uso más común en el futuro y por tanto quizá más oportuno para la educación.

Un nuevo sistema operativo social y económico

El Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en internet ha impulsado como nunca el debate sobre los ciberderechos y la propiedad intelectual. Un grupo de autores y juristas como Belén Gopegui, Ignacio Ramonet, Rosa Regás, Carlo Frabetti, Isaac Rosa, Carlos Martínez, Carlos Sánchez Almeida, Constantino Bértolo o Álex de la Nuez promueven un nuevo manifiesto En defensa de una red libre.
"Se trata de entender el P2P como una gran biblioteca común y no como, una vez más, servicios en streaming donde sean las discográficas o las editoriales o las nuevas empresas de la Web quienes decidan qué suena, se lee, se imagina", proclaman para sostener una defensa de los derechos de autor independiente de la industria y considerar internet como un derecho e "incluirlo dentro de lo público, como la educación o la sanidad".
"No se trata de que los autores cambien de amos", explican, sino defender la cultura libre "inserta en un movimiento colectivo que vaya más allá de las rentas de un tipo u otro de empresario".
Y por ello se preguntan "si el gobierno tiene algún interés, aunque sea mínimo, en investigar nuevos modelos". Una demanda apoyada por muchos que defendemos que la clave del desarrollo de la cultura, la ciencia y la innovación no es su gratuidad, sino la ampliación del dominio público, el acceso a los bienes comunes, a los intelectuales y creativos, a la información y los contenidos de todos. En esa defensa coincido con los autores del nuevo manifiesto.
Pero es necesario ir más allá para lograr un nuevo consenso más plural y aceptable por una mayoría. Incluso superar las diferencias y las antinomias ideológicas, económicas y políticas en una sociedad poscapitalista y posideológica.
La clave esencial para superar gran parte de los problemas del acceso al conocimiento y los contenidos, de la crisis de la propiedad intelectual y de los derechos de autor, y mejorar las formas actuales de producción es fomentar, reconocer y fortalecer el procomún.
Los procomunes (commons) son los bienes que pertenecen a todos, a la colectividad de unos mismos intereses, comprometida con su enriquecimiento y legado, y que aprovecha esos bienes en una cadena de valor para crear otros. En definitiva, esos bienes de los que todos somos usuarios, clientes y accionistas.
La mayoría de la cultura, la ciencia y el conocimiento pertenecen a los procomunes. Es un ecosistema de contenidos y conocimiento que sólo existe, tiene valor y es útil cuando es empleado, difundido y mejorado por la sociedad.
Una nueva redefinición del espacio y los bienes públicos, pero también de los modelos de propiedad y producción hasta la economía P2P (según el viejo ensayo de Michel Bauwens), el capitalismo 3.0 de Peter Barnes o la sociedad del protocolo, reseñada por David Brooks.
Desafíos para crear un nuevo sistema operativo para la política 3.0, una verdadera democracia 3.0 apoyada en una economía 3.0 para la era de la abundancia aunque, como siempre, muy mal repartida.
La economía de la abundancia se ocupa de los bienes cuya producción es inmaterial o cuando el coste de la copia es marginal. Los bienes materiales siguen siendo escasos y su economía y gestión es bien distinta.
Algunos ejemplos son la música, la ciencia, la información o los medicamentos. Todos necesitan un esfuerzo importante y tienen costes de creación, investigación o desarrollo, pero su producción y distribución son muy baratos. A su vez muchas personas, tradición, conocimiento o invenciones anteriores influyen enormemente en su creación y adquieren mayor valor cuanto más empleados y consumidos son: la información que crea una base común de visión ciudadana de la actualidad, la música que une a tanta gente, los desarrollos científicos compartidos por otros y aplicados o los remedios contra las enfermedades.
La cultura y el entretenimiento están en el ecosistema del procomún. El sistema comercial actual no recompensa con justicia a los autores, deja en manos de grandes empresas una gran parte del sistema y los bienes culturales, los ata a un sistema comercial muchas veces injusto con la pluralidad y la riqueza, y restringe el acceso de los ciudadanos.
Por eso, como clama el manifiesto, es hora de que los gobiernos y los políticos se atrevan a discutir nuevas ideas y a facilitar, legalizar o promover nuevos modelos de creación, gestión y distribución.
Esa es la tarea abordada por la Comisión Europea y ahora de nuevo en marcha en la Comisión de Propiedad Intelectual del Congreso, que tiene la obligación de mejorar el Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual y la confusión, inseguridad y obsolescencia jurídica creada desde entonces.
El procomún es la clave. Internet debe ser un derecho. Pero ese derecho tiene que aplicarse de diferentes formas en la tecnología de la Red y sus códigos (abiertos, estándares, neutrales), su gobernanza (gestión global, transparente, participativa), sus métodos y elementos de acceso, y sus contenidos.
El acuerdo sobre esos derechos, una legislación que reconozca y proteja plenamente los derechos de acceso y colaboración (copyleft, Creative Commons, dominio público), el estímulo a la economía 3.0: producción P2P, ciencia y cultura abiertas, negocios abiertos, gratuitos o no, economía del don y de la afectividad, etc. Y también, como no, la ampliación del dominio público y la ampliación del acceso a los contenidos, cultura, ciencia, innovaciones, etc. financiadas y desarrolladas con dinero público.
La economía 3.0 debe ser más abierta, participativa y plural (me atrevería a decir que justa y, por supuesto, social) que la actual. Muchos elegirán el desarrollo de negocios y riqueza más social, otros seguirán más volcados en los beneficios y la comercialización.
Cambiar el sistema operativo de la política y la economía es imprescindible para lograr esos nuevos consensos y construir las plataformas de acceso, contenidos e información que una sociedad del conocimiento necesita. Ciudadanos con más derechos efectivos y mayor poder de elección en una política y una economía con más alternativas y transparencia.

martes, diciembre 22, 2009

Saldos publicitarios y desplome del pago por visión en TV

La televisión sufre por la crisis en 2009. Las cadenas han vuelto a perder un 15,5% de sus ingresos en el tercer trimestre del año. El hundimiento de un 46,6% del pago por visión por la guerra del fútbol antes del estreno de la nueva temporada de pago y la caída de un 16,7% en la publicidad han empujado a las cadenas a ofrecer sus espacios a precio de saldo.
El resultado es un aumento de un 7% en los minutos de publicidad (410.534) y del 76,4% en los patrocinios, reclamados por los anunciantes para no perder impacto con el aumento de ocupación publicitaria y ofertados por las cadenas debido a la pérdida de eficacia de los anuncios.
Las teles se resisten a perder cartera de anunciantes para no complicar más su recuperación y los GRPs son cada vez más difíciles de conseguir con la fragmentación de las audiencias.


Los datos del informe trimestral de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) vuelven a situar a las televisiones públicas entre las más perjudicadas, con una pérdida del 25% de la publicidad antes incluso de la puesta en marcha de la nueva RTVE sin publicidad. El telestado se agrieta.
Las cadenas privadas han resistido algo mejor, una caída del 15,3% en su facturación publicitaria. Un dato que mejora el del primer semestre del año, con un descenso global del 30%, y que anima esperanzas para 2010, con mejores previsiones por la mejoría económica, la retirada de la publicidad de la televisión estatal, la concentración de las empresas televisivas, y porque el ajuste de precios ha permitido mejorar el coste por punto de notoriedad de la televisión, según varios informes del sector. Exterior, internet y televisión son los medios líderes en rentabilidad publicitaria mientras la prensa está a la cola pese a rebaja de tarifas y los descuentos puestos en marcha por los diarios.
La radio continúa capeando mejor la crisis, con una caída del 6,6% en los ingresos del tercer trimestre, y confirma su resistencia y sus oportunidades en internet.


El descalabro del pago por visión del fútbol y la caída de un 20% en la contratación de películas se ha cebado con los ingresos de Sogecable: un 20,8% menos que en el mismo trimestre de 2008. Muy por encima de los descensos del diez por ciento en Ono y los muy inferiores de Telefónica, beneficiada por el aumento de abonados a Imagenio -su televisión por internet (iptv)-, la única gran plataforma nacional que ha crecido en abonados y cuotas, acompañada por el empuje de los cables autonómicos de Asturias (Telecable), Galicia (R) y Euskadi (Euskaltel).
Orange y Jazztel también consiguen ligeros aumentos en la televisión por ADSL y en el móvil.

¿Eran necesarias las fusiones?
Parece difícil de aceptar un cambio tan importante del panorama televisivo con sólo dos años de crisis. Telecinco calcula que su fusión con Sogecable le permitirá concentrar el 45% del mercado publicitario. El nuevo grupo estima un ebitda de 130 millones de euros en 2010 en la televisión en abierto y otros 351 millones en Digital Plus, participada también por Telefónica.
Antena 3 y La Sexta acapararían otro tercio del mercado televisivo.
Se reduce la pluralidad, la competencia y se estrecha el mercado, tanto para otros medios como para los anunciantes.
Las fusiones pueden ser oportunas para los accionistas, pero demuestran una prisa excesiva, tan sólo comparable a la voracidad de la bolsa y no benefician a los telespectadores ni a la competencia.

El papel atenaza al ebook

Los ebook serán una de las estrellas de la navidad. El libro digital arranca tras mucha expectación y poca realidad. Los editores están aferrados a su negocio, temen la piratería y las peticiones de los escritores para aumentar sus derechos de autor. Mientras en Estados Unidos las grandes librerías y buena parte de las editoriales se han lanzado al mercado digital, en España los libros siguen siendo de papel. Y el acceso digital a las bibliotecas, todavía bajísimo.

Cultura rebaja el IVA de los ebook al 4%, el mismo del papel, y cumple una recomendación europea. Al tiempo presenta Enclave, un proyecto que convierte a la Biblioteca Nacional en un portal para la venta de libros online. Desde la Biblioteca Digital Hispánica se pueden comprar ya 629 títulos de 90 editoriales. La mayoría caros y poco atractivos. Pero el Gobierno ha preferido gastar 410.000 euros de dinero de todos en promover el negocio privado en lugar de digitalizar obras de dominio público, lograr un acuerdo sobre obras huérfanas –sin derechos de autor conocidos- y descatalogadas o lanzar un sistema de préstamo digital.

Francia frena el plan de Google de digitalización de libros con una condena por "falsificación de derechos de autor". Google Books tendrá que dejar de incluir libros franceses en los más de diez millones de títulos ya digitalizados. Su pecado es escanear obras para su buscador y que puedan ser compradas desde sus páginas. Google incluye las obras huérfanas y las descatalogadas. Una iniciativa que muchos consideran monopolística porque el gran buscador se convertiría en comercializador de esas obras gracias a un acuerdo con los editores, todavía a examen judicial en Estados Unidos.

Francia alardea de una batalla ganada y el presidente Sarkozy anuncia más dinero para digitalizar su cultura. Lo mismo se espera en Alemania. En España, por ahora, los editores practican el tancredismo y parecen inclinados a aceptar el trato de 60 dólares por obra digitalizada y el 63% de los beneficios. La Comisión Europea apoya el acuerdo, harta del bloqueo a la digitalización. Por eso ha puesto la revisión de los derechos de autor de los libros entre las prioridades digitales de los próximos años.

Sólo un 1% de las obras de las bibliotecas públicas europeas están digitalizadas y la oferta de ebook es escasísima. En Europeana, la biblioteca europea, un 47% de las obras son francesas. Sólo el 0,6% son españolas, muy por debajo de países como Finlandia, Suecia, Grecia o Eslovenia. Zapatero tendrá que arrear si quiere convertirse en campeón de la nueva economía en su presidencia europea. Y los poderosos editores españoles deben decidir si su enorme negocio se sostendrá en el futuro o compraremos ebook en las librerías extranjeras.

Columna en Público

lunes, diciembre 21, 2009

Los diarios son poco interactivos en Twitter

Muchos diarios se han lanzado a Twitter. Es la aplicación preferida para el tiempo real y el flujo social, pero pocos interactúan con sus usuarios.
¿Es importante la participación o los usuarios sólo quieren titulares rápidos?
La plataforma de microblogging ha demostrado su poder de viralidad y cómo se ha convertido en un gran redistribuidor de visitas a las webs informativas, a pesar de seguir en la mayoría de los casos por detrás de Facebook y Menéame.
Pero la participación distribuida, la posibilidad de sumar los comentarios y contenidos de los usuarios a sus propias informaciones a través de las redes sociales, no es tan activa con las cuentas de las cabeceras como con las de los propios periodistas.
Hoy mismo El País presumía de ser el diario español más seguido por más de 105 mil usuarios frente a lo 76 mil de El Mundo o los 75 mil de Público. Y a mucha distancia de ABC, con algo más de 2.300 en su perfil principal.
Y, sin embargo, el diario de Vocento es el único que desarrolla una estrategia de interactividad con los lectores en Twitter, con respuestas frecuentes, algo prácticamente inédito en el resto de grandes diarios españoles.
La falta de interactividad real de los diarios en Twitter y el resto de redes sociales, como los grupos y páginas de Facebook, la otra plataforma global preferida para el marketing viral de información, aparece también en un reciente informe de The Bivings Report sobre el uso de Twitter por los diarios norteamericanos.


El 62% de los grandes diarios promueven sus contenidos en Twitter y un 56% tienen un directorio de sus secciones y periodistas en la red de microblogging, todavía una práctica muy poco habitual en España. El 51% de los diarios actualizan directamente en Twitter y un 28% automatizan sus RSS a través de métodos como Twitterfeed.
El 70% de los tuiteos de los diarios norteamericanos no son automáticos.
Una dedicación mayor que en la prensa española, donde una gran parte de los periodistas todavía no han descubierto las posibilidades de esta plataforma.
En el estudio citado un tercio de los diarios no contestan a los usuarios y otro 37% sólo en uno de cada diez de sus tuiteos.
Pero un vistazo a las clasificaciones permite afianzar la misma conclusión que en España: los grandes diarios ganan en seguidores y redistribución de sus contenidos en Twitter a pesar de no ser muy interactivos.


La mejor estrategia es aumentar la presencia e interactividad de los periodistas de los medios. Los usuarios utilizan las cuentas de las cabeceras como titulares en tiempo real y están más dispuestos a conversar con los periodistas reales que con las marcas.
El periodista como red social y como marca profesional se afianza también en el microblogging, donde puede tejer una auténtica red de fuentes y público para explicar, mejorar y hacer de la información una verdadera conversación.

Actualización: el debate con los medios en Twitter

Más publicidad digital y barata

Los anunciantes apuestan por los medios digitales, los más baratos y segmentados, para llegar al público mientras la crisis se alargará en 2010. Los anunciantes buscan los mejores precios y la mayor efectividad de sus campañas, enfocadas a internet y a los formatos donde se puede medir mejor la inversión y el retorno. Previsiones que vuelven a subrayar la necesidad de un negocio 360º para los medios y la mejora de las estrategias y formatos publicitarios.
Este año la publicidad caerá un 16,7% y en 2010, un 7,2%. Son los resultados del último panel Zenthinela de Zenith Media.
Sólo los medios digitales creceran tanto este año como el próximo. Los móviles lograran un 11,3% de crecimiento en 2009 y un 10,9% en 2010.
Para internet se espera un crecimiento del 9,4% en 2009, por encima del ritmo de inversión real del primer semestre. En 2010 la Red podría convertirse en el segundo medio publicitario tras la televisión con un crecimiento del 8,7% frente a una caída de los diarios de un 24,8% este año y otro 14,8% el entrante.
Buscadores y enlaces patrocinados crecen un 12,6% en 2009 y otro 11,8% el año próximo frente a sólo un 6,4% y otro 6,9% en los formatos gráficos.
La televisión seguirá también perdiendo publicidad, un 15,9% y un 6,7% en 2010. NI siquiera se salvan los canales temáticos, que a pesar de su pequeña cuota de mercado caerán un 8,1% este año y un 1,9% el próximo.
La radio, el medio tradicional que mejor ha resistido la crisis, perderá un 16,6% este año y otro 6% el próximo.

Cultura gallega en realidad aumentada


Una gran parte de los espacios y lugares con equipamientos culturales de Galicia en tu móvil. El Consello da Cultura Galega lanza un mapa con los equipamientos culturales de la comunidad como una capa en el navegador de realidad aumentada Layar. Más de 5.000 referencias de museos, galerías de arte, centros culturales o de referencia accesibles con toda la información desde un teléfono móvil iPhone o Android donde esté instalada esta aplicación.
La nueva iniciativa es una muestra de la utilidad de las nuevas tecnologías para la cultura y la ampliación del espacio público y ciudadano.
La realidad aumentada permite acceder desde un móvil equipado con cámara y GPS a toda la información disponible en internet de los lugares donde se encuentra el usuario. Cuando a la geolocalización y los mapas se suma la realidad aumentada y la información pública, el resultado son aplicaciones de especial utilidad para los ciberciudadanos.
El Consello da Cultura Galega ha apostado con pasión por las aplicaciones culturales y públicas de la cartografía digital. La base de esta aplicación de realidad aumentada es el Mapa Cultural de Galicia, un mapa donde la tradicional dispersión demográfica y de población de Galicia comienza a integrarse a través de los espacios culturales.
En la nueva aplicación para los móviles se sumarán más adelante los Roteiros, las rutas digitales que permiten explorar Galicia siguiendo los pasos de autores como Rosalía de Castro, Curros Enríquez o Eduardo Pondal.

domingo, diciembre 20, 2009

Concentración TV

Dedos cansados de tanto apretar el mando a distancia. En vísperas del apagón analógico los telespectadores siguen en los canales de siempre. La gran promesa de un telestado más plural y diverso, agotada. Aprietas, aprietas y vuelves a apretar y a menudo vuelves al canal donde habías empezado. Cansado.
La televisión tiende a la concentración como la partitocracia al bipartidismo. Por eso es fácil que desafectos como Zapatero y Rajoy encuentren el único consenso posible en el presidente de la televisión pública.
El telestado del bienestar es un coñazo. Y una ruina, dicen sus quejosos dueños.
Más bien es una ilusión. Cuatro años después, Zapatero TV se apaga. La gran promesa de una televisión repleta de opciones, de proximidad, con equilibro entre los rayos catódicos de izquierda y derecha retrocede en un flashback miedoso a los años noventa, cuando tras el nacimiento de los canales autonómicos nació la televisión privada.
Telecinco y Antena 3 vuelven a dominar las pantallas y el negocio. La cadena de Berlusconi (Mediaset) se come a Cuatro y se hace fuerte en Digital Plus para cerrar el ensueño televisivo de Prisa. José Manuel Lara parece a punto de cerrar la fusión de A3 y La Sexta, y se une a la Mediapro de Jaume Roures, los vencedores de la guerra del fútbol.
Apurados por hacerse con los siguientes números de canal, las digitales nacidas con la TDT. Televisiones de tertulias políticas, teletienda y películas de saldo donde Veo TV (El Mundo) y Vocento asisten con sus propios problemas al desenlace de una crisis que aumenta la concentración mientras ellos fueron postergados a la TDT para ser incapaces de competir con una televisión en abierto.
Es la crisis, dicen. Es la televisión, más bien. Con crisis económica y sin ella, el quejío continuo de la fragmentación de las audiencias y la ambición devoradora de la bolsa y los accionistas conduce al oligopolio televisivo.
Listo. Estamos donde estábamos. El duro y peleado reparto de las frecuencias digitales en 2005 deja la televisión en las manos de sus anteriores dueños con otras alianza y algunos ajustes. Prisa deja la televisión en abierto, Mediapro se ha convertido en un actor principal del drama de la teleserie y por la TDT pululan los canales temáticos, divididos entre divertir a la infancia o a los sempiternos electores cabreados.
Pruebe a alternar Hanna Montana con El gato al agua como si fuese un bucle continuo y sentirá la misma sensación de irrealidad, los deseos reprimidos, el asesino que todos cobijamos dentro y un hastío tan profundo que te deja incapacitado para cualquier otra cosa que no sea seguir viendo televisión.
Con la guerra del fútbol acabada y ganada por Roures y Tatxo Benet, con una nueva RTVE sin publicidad y confusa sobre su servicio público, y con el gobierno atento a permitir las fusiones donde antes todo era pluralidad para calmar a los accionistas y abandonar a los telespectadores, todas las necesidades de los dueños de la televisión parecen cumplidas. Ahora sólo falta que acabe la crisis y vuelvan a ganar dinero obscenamente para que se sigan quejando. No se equivoquen: los grandes dueños de la tele no han perdido dinero, sólo han ganado menos, a pesar de todo. Las pérdidas son para la televisión pública y los advenedizos.
Telecinco ha conseguido un beneficio neto de 78,5 millones de euros en los nueve primeros meses del año. Un 67% menos que el año anterior, pero todavía rentable. Para Antena 3 las cuentas son algo peores: casi 19 millones de beneficios con una caída del 73% respecto a 2008.
Fin de la era de los liderazgos con el 15% de la audiencia. Los fusionados proclaman orgullosos que vuelven a superar los porcentajes del veintitantos y acumulan canales para convertirse proveedores de contenidos gratuitos y de pago.
¿Qué será ahora del proyecto de ley general audiovisual que ya nace muerto y superado por tanta telerrealidad?
Pantallas dominadas por unos pocos. La vieja ley de la concentración no cambia. Al final, todo queda siempre en manos de menos dueños, con menos alternativas reales. El sistema de licencias y el maridazgo entre política y televisión vuelve a demostrar su ineficacia.
La nueva televisión tiene peor programación. La telerrealidad, las tertulias donde se puede ver a los mismos tertulianos en todas las cadenas y las producciones de bajo coste se imponen.
Luego se quejarán de que la gente se pase el YouTube o siga tirando de descargas. Sobre todo ahora que los discos duros están tirados de precio y los nuevos televisores y descodificados al fin tienen conexión a internet.
¿Nos salvará la exhuberancia digital?
Lo dudo. El férreo control de los derechos de los contenidos y sus carísimas leyes de distribución se imponen. Por eso la tele se concentra y en internet las cadenas se ponen las pilas como no supo hacerlo la prensa para seguir dominando la imagen.
Ya lo dijo el viejo Sumner Redstone, el magnate de Viacom (Paramount, MTV, etc.): No se les ocurra perder el control de contenidos. Distribuyan como sea, pero controlen el mercado.
A obedecer. Y todos contentos.
Las televisiones se convierten en plataformas audiovisuales y el gobierno les ayuda a concentrar sin recato canales del multiplex. Y de la conversión de parte del espacio radioeléctrico público en cercados de pago, ni el mínimo debate.
¿Ha valido la pena todo el revuelo de estos cuatro años?
El telestado tiene la versatilidad de dominar a sus súbditos con su oferta embobadora de esteresestébanes, fútbol y airados opinadores que repiten cansinamente los latiguillos del discurso común.
Atrás quedan las diferencias editoriales y las declaraciones de principios. La televisión es dinero. Punto.

viernes, diciembre 18, 2009

Simples ciudadanos, en nuestra defensa

La Coalición de Creadores e Industria de Contenidos se equivoca. Tanto que pierde razón y apoyos. Esta mañana se han reunido en Madrid con el objetivo de presionar al Gobierno para que mantenga la disposición de la ley de economía sostenible que permite cerrar webs sin orden judicial.
A pesar de las manifestaciones en contra del propio presidente del Gobierno y de su partido. Lo mismo nos han expresado los grupos parlamentarios de PP, CiU, IU y Coalición Canaria a los representantes del manifiesto en defensa de internet.
Muchos coincidimos en una reivindicación de la Coalición: los autores y las productoras y distribuidores tienen derecho a beneficiarse económicamente de su trabajo. Pero discrepamos en acotar administrativamente los derechos fundamentales de los usuarios de internet y recordamos que las leyes para la persecución de quienes abusan comercialmente de las creaciones propiedad de otros ya existen.
En su Carta abierta al Presidente del Gobierno (pdf), la Coalición emplea argumentos falaces y medias verdades.
"Somos trabajadores de la cultura y nos sentimos orgullosos de serlo". Se olvidan de citar a la patronal allí representada. Y a la industria del entretenimiento, en algunos casos cultura y en otros más bien no.
"Para nosotros es un privilegio compartir con nuestro público el resultado de nuestra labor". Sería más creíble si las entidades de gestión colectiva de los derechos de autor no se empleasen en su función de una forma tan leonina, muchas veces estrechando el espacio y el dominio público hasta la insignificancia.
"Respetamos a quienes deseen incrementar la difusión de sus creaciones mediante su libre distribución". Nadie recuerda el apoyo de la coalición, de la industria del entretenimiento ni de las entidades de gestión al copyleft y a las licencias flexibles como Creative Commons, arrumbadas en una disposición adicional de la Ley de Servicios la Sociedad de la Información.
Todo lo contrario de quienes estamos defendiendo el manifiesto para evitar los excesos en la protección de la propiedad intelectual.
El presidente de la Coalición de Creadores, Aldo Olcese, afirma que "no vamos a dialogar con grupos aislados que no se sabe bien a quien representan".
Nos representamos a nosotros mismos y a las muchas personas que apoyan el manifiesto. Si la Coalición pregunta a los políticos con quienes nos hemos reunido, les aclararán que así nos presentamos a esas reuniones, sin arrogarnos ninguna representatividad mayor.
Esas declaraciones indican lo poco que entienden internet, el espacio público y los mecanismos de participación que ha hecho posibles. Si el viejo negocio de los contenidos está cuestionado por otras formas de acceso y consumo, a la representatividad tradicional le ocurre lo mismo.
El manifiesto demuestra el poder de la comunicación y la participación directa y colectiva. Así se gestó y se redactó. Y así se está defendiendo, con la participación directa de varios de sus redactores y la colectiva, directa y viral de quienes lo apoyan.
A diferencia de lo que ocurre en otros ámbitos de participación, quienes estamos representando estas inquietudes hemos acordado:
no arrogarnos representaciones que no tenemos;
abrir estas reuniones a todos los que quieran participar, el grupo que acude no es fijo ni cerrado, y sólo limitado por operatividad;
defender colectivamente sólo el rechazo a la rebaja de los derechos fundamentales, mientras otros elementos como los referidos a la reforma de la propiedad intelectual los expresamos a título individual, a pesar de nuestra coincidencia en muchos puntos;
total transparencia de las reuniones y sus contenidos, y de ahí la comunicación directa en Twitter y nuestros blogs para que todo el mundo pueda estar informado de esas gestiones.
También somos una coalición, sólo de ciudadanos, con el poder y los derechos de la ciudadanía, empeñados en hacernos oír con la fuerza de la participación directa y las herramientas de la ciudadanía digital.
Si la Coalición quiere oírnos estaremos encantados de volver a dejar claro que no queremos arrebatar a nadie sus derechos de autor, pero tampoco reducir los derechos de los usuarios y consumidores. Del acceso a la copia privada hasta el secreto de las comunicaciones.
El problema no son los "titubeos del Gobierno", como dicen los representantes de la Coalición, sino la inseguridad jurídica creada con una superposición de leyes que no recogen adecuadamente los cambios en los derechos, la creación, el consumo y el acceso a los contenidos, de entretenimiento, informativos o culturales.
Esa fue la oportunidad perdida en la discusión del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, lo mismo que ocurre en Europa con las consultas sobre mercado único de contenidos digitales, reforma de los derechos de autor, etc.
Seguramente con menos presiones de los lobbies, más reflexión para llegar a acuerdos, un ámbito legislativo adecuado a la realidad y una voluntad de reestructuración mayor de la industria cultural y del entretenimiento, algunas de las confusiones y desacuerdos de hoy no se habrían producido.
El debate sobre propiedad intelectual que se está produciendo en el Congreso es una nueva oportunidad. Veremos si esta vez se aprovecha o volvemos a situaciones como la del paquete telecom, aprobado en el Parlamento Europeo con más presiones que visión.

jueves, diciembre 17, 2009

Libres de Explorer

Libres de Explorer. Millones de usuarios de ordenadores con Windows -90% del total- en treinta países serán liberados de la tiranía del navegador Explorer, instalado en más del 60% de los equipos. Una pantalla permitirá elegir entre doce navegadores para acceder a internet, según el acuerdo entre Microsoft y la Comisión Europea. Acaba una década de conflicto para romper barreras a la competencia y aumentar la elección de los consumidores.

Cambiar de navegador es importante. Es la ventana con la que se accede a todos los contenidos de internet y cada vez a más servicios y funciones. Pero la compañía de Bill Gates se compromete además a aumentar la interoperabilidad de sus aplicaciones y sistemas más famosos, como Windows, Office (Word, Excel, PowerPoint) o Exchange con otros programas, con estándares abiertos y con la comunidad de software libre. Una demanda antigua que permitirá un mejor acceso al código de los programas a otras empresas para crear aplicaciones compatibles. Eso sí, no será gratis: Microsoft cobrará una licencia de 10.000 euros para acceder a la documentación.

Microsoft evita otra sanción europea después de los más de 1.600 millones de euros con los que ya ha sido castigada. La posibilidad de elección del programa para acceder a la Red aumentará la segunda guerra de los navegadores con Firefox, Safari y Chrome. El último, lanzado por Google, se está convirtiendo en un sistema operativo para desafiar a Windows en los nuevos ultraportátiles del mismo modo que Android y el iPhone de Apple aspiran a ser líderes en los móviles inteligentes (smart phones). En un escenario móvil, hiperconectado y multiplataforma, con cada vez más usuarios pegados a sus redes sociales y otros contenidos, quien tiene la llave controla la puerta de la era del acceso. Los consumidores serán a partir del año próximo algo más libres, al menos para elegir sus herramientas.

Columna en los medios de Vocento

miércoles, diciembre 16, 2009

Negocio 360º contra la crisis de los medios

La crisis de la prensa sigue. En 2008 los diarios rebajaron un 95% sus beneficios: 11,9 millones de euros frente a los 232,9 de 2007. La caída de los ingresos publicitarios es del 43% desde el comienzo de la crisis en 2008. Y no aminora. La publicidad cayó un 20,9% en 2008 y para este año la cifra que barajan los editores en el Libro Blanco de la Prensa Diaria (Aede) es del 30,1%.

Baja la difusión y hasta la audiencia, que hasta hace poco crecían. La situación del empleo periodístico es todavía peor: más de cinco mil periodistas están en paro, con una destrucción de dos mil empleos en el último año, según el Informe de la Profesión Periodística de la Asociación de la Prensa de Madrid. Una situación resultado de los recortes y regulaciones de empleo en los medios, que han reducido sus costes operativos un 13,4% en 2009 frente a un 3% el año anterior. Los gastos de personal todavía crecieron un 6% en 2008, pero en 2009 los editores calculan una reducción del 7,7%.

La crisis afecta incluso a los nuevos negocios. La publicidad en internet ha crecido en la mayoría de las ediciones digitales de los medios, pero se ha resentido en los clasificados y otros proyectos, además de ralentizarse el mercado. La publicidad en internet de los diarios aumentará este año sólo un 1,9%, algo por debajo del total del mercado digital. Crece la participación de otros soportes, como las redes sociales y los blogs, y los buscadores siguen acaparando la mayor parte del mercado.

Por eso no es de extrañar que el presidente de la patronal de editores y consejero delegado de Unidad Editorial, Antonio Fernández-Galiano, sitúe en 2015 la recuperación de la publicidad a los niveles de 2007, cuando acabó la era de la bonanza publicitaria en España. Llegamos más tarde a la crisis y saldremos más tarde: la Asociación Mundial de Diarios (WAN) fija la fecha de recuperación en 2013. Aún así, muchos analistas dudan de que los diarios vuelvan a recuperar su porción histórica de la tarta publicitaria.

Seguimos a la cola de Europa en venta de diarios. Pero estamos a la cabeza en lectura de prensa digital y diarios gratuitos. Incluso en las redes sociales la información es uno de los contenidos más valorados. Los editores defienden un modelo mixto de publicidad y cobro por contenidos, una opción difícil para la gran mayoría de los medios informativos, especialmente los generalistas, que además choca con la falta de hábito y predisposición del público, además de plantear problemas de navegación, cobro y control de la distribución.

¿Qué hacer?

Los editores, por boca de su presidente, reconocen ya la necesidad de reinventar los diarios, pero las alternativas no deben quedarse sólo en "la convergencia tecnológica, la plena integración de las redaciones en papel y online y la conciliación entre un modelo mixto en la Red, con contenidos de pago y en abierto". Es necesario "fomentar la creatividad a la hora de vender la publicidad e integrar las ofertas publicitarias", como ha dicho Fernández-Galiano, pero también de avanzar mucho más en un nuevo modelo de negocio 360º, evolucionar de las redacciones integradas a las redacciones como red social y avanzar en nuevos productos editoriales y modelos de distribución y comercialización para evitar la venganza de la abundancia y competir en la era del flujo social y el tiempo real.

No es fácil. Es una reinvención completa de una industria y de la forma de hacer periodismo. Y en muchos casos, con resultados aún dudosos para las líneas de la cuenta de resultados.

En los ingresos, los medios informativos son uno de los candidatos perfectos del modelo freemium o mixto gratuito/pago. Pero para que ese modelo funcione el desafío es aumentar los ingresos. Dudo de esa recuperación publicitaria aludida por los editores. Será muy difícil que prensa y televisión vuelvan a recuperar su porción del negocio publicitario si no se convierten en medios plataforma, con diferentes contenidos, productos, canales y sistemas de comercialización y distribución.

Ampliar el negocio obliga también a un modelo 360º, donde ya no son sólo la publicidad y el pago las alternativas. Hay que mejorar y reinventar también la publicidad en los medios. Eso implica revisar las políticas de paquetes, descuentos y rappels, que a menudo perjudican más que ayudan. Reducir el peso de las ad networks y los grandes comercializadores para no rebajar el CPM. Pero también avanzar hacia un modelo de retorno y transaciones, lo más demandado por los anunciantes y donde el valor de marca de los diarios sigue siendo una fortaleza.

Sin un desarrollo mayor del marketing directo y el ecommerce, la adopción de formatos publicitarios realmente integrados y orientados a la acción de los usuarios, además de una gestión activa del CRM y el social relationship management será muy difícil recuperar los ingresos de antaño.

La buena noticia es que queda mucho por hacer hasta poder parar las rotativas.

martes, diciembre 15, 2009

A Torres Mora, desde la ciudadanía

Confuso, leo el artículo del secretario de Cultura del PSOE, el diputado José Andrés Torres Mora. Confuso, como nos llama a quienes defendemos libertades fundamentales, en internet y fuera de ella, contra derechos económicos explotados a veces de forma abusiva, contra los autores y el público, por grandes empresas de la industria del entretenimiento y la cultura. Confuso al leer acusaciones de servir a la derecha e insidias como la pregunta retórica "¿para quién trabajan algunos de nuestros transversales y libertarios internautas?".
Torres Mora pide reflexiones de polites (ciudadanos) y no de idiotes (ajenos a la vida pública y sólo preocupados por sus intereses) y demanda "frente a la Internet neoliberal, particularista, privada, habitada por vecinos, por idiotes, deberemos levantar una Internet republicana, universalista, pública, poblada por ciudadanos, por polites".
Encantado de la invitación.
De mi opinión sobre la visión del PP de la propiedad intelectual y el manifiesto en defensa de internet ya he hablado en la crónica de la reunión y se puede encontrar información sobre sus posturas sobre la propiedad intelectual en muchos medios.
No les falta interés por la propiedad intelectual. Todo lo contrario. Aunque defiendan más a los medios de comunicación y a los editores que al cine o a la música y no estén tan de acuerdo con el sistema de gestión de derechos colectiva de la SGAE como otros.
Tampoco le falta a Izquierda Unida, con quienes nos reunimos unos días antes y donde se presentaron demandas sobre la ampliación de los contenidos públicos y el acceso de los ciudadanos a los archivos, bibliotecas, Administración, etc.

En todo caso, los representantes de los firmantes del manifiesto, no reclamamos ninguna abolición de la propiedad intelectual y algunos de nosotros rechazamos también el todo gratis.
Pedimos justo lo contrario: ampliar la propiedad intelectual con nuevos sistemas de gestión y dominio abierto. Pero también que los derechos de los ciudadanos gocen de todas las garantías legales y no dependan de un órgano del Ministerio de Cultura que sí, es orwelliano cuando tiene facultades no especificadas, funciones ambiguas y una composición desconocida. Todo para crear una autoridad administrativa sobre derechos y actos ilícitos o perseguibles con la legislación ya existente.
Torres Mora pide una "internet republicana, universalista, pública, poblada por ciudadanos". Si estaremos de acuerdo que en cada una de las reuniones con grupos políticos, y en las que seguirán, hemos defendido:
Mayor acceso de los ciudadanos a la cultura, la ciencia y los contenidos.
La ampliación del dominio público, físico y digital.
Impulso y desarrollo de los procomunes: bienes públicos por creación, financiación, de las administraciones, participativos y populares, etc.
Desarrollo de las licencias de dominio público, el copyleft y las licencias flexibles (Creative Commons, Coloriuris, etc.) en la ley española más allá de la solitaria disposición adicional decimoséptima de la Ley de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información. Una adecuada redacción en una ley de propiedad intelectual más efizaz y pertinente con la realidad, con desarrollo mayor de las nuevas fórmulas de propiedad y derechos abiertos y libres en la sociedad de la información.
Una ley de acceso a la información pública adecuada a la era digital, como la que ahora se vuelve a prometer por el Gobierno, pero con una ampliación tecnológica para disponer de datos completos, originales, actualizados, accesibles, procesables, sin discriminación tecnológica ni sujetos a formatos propietarios o a limitaciones de derechos, para poder desarrollar todo tipo de herramientas ciudadanas, de servicio y de control de los poderes a través de APIs, mashups y otras herramientas de titularidad pública, privada y asociativas o comunales.
Contra la visión economicista de la protección de la cultura, muchos demandamos más política. Contra las acusaciones de "robo" por no estar de acuerdo con la privatización de la cultura, la ciencia, la tecnología y los bienes y derechos ciudadanos, algunos pedimos más contenidos públicos.
Contra la acusación de confusión reivindicamos derechos y libertades, de todos.
Más préstamos en las bibliotecas públicas en lugar de más puntos de venta, acuerdos para recuperar las obras huérfanas y descatalogadas. Un mercado único de contenidos para evitar las diferencias de precios y usos ahora existentes y que permitan el desarrollo de nuevos canales para los contenidos. Repartir el dividendo digital para nuevos servicios innovadores y públicos, sin compensar otros fines. Un servicio público audiovisual bien definido y que evolucione hacia una plataforma digital de auténtico servicio público.
Política de ciudadanos, no una visión economicista de la propiedad intelectual y los derechos de autor.
Ideas y objetivos de polites, interesados en dejar de ser idiotes y en convertir lo público y lo participativo en auténticos bienes públicos para la ciudadanía 3.0 más allá de la codicia de unos pocos.
Porque la tragedia de la falta de atención a los comunes y de la confusión de lo privado protegido con lo público lleva a lo que Zygmunt Bauman ha descrito como la "creciente brecha entre la condición de individuos de iure y su oportunidad de ser individuos de facto".
Ciudadanos, potenciados o empoderados, como ahora se les llama.
En este espacio público común, no sólo de la política, sino de otros muchos aspectos de la vida, muchos ciudadanos digitales son también reales, viven en el enlace y quieren bienes y plataformas digitales donde encontrarse y compartir.
Para ser más virtuosos y mejores ciudadanos.

Otra réplica de Víctor Ruiz | El #manifiesto y la Ética hácker

Comprar libros desde la Biblioteca Nacional


Enclave ya está en funcionamiento. A partir de ahora se pueden comprar ebooks con derechos de autor en la Biblioteca Nacional. Un proyecto de la Biblioteca Nacional y la Federación de Gremios de Editores subvencionado por el Plan Avanza.
A través de las fichas de los libros se puede acceder a sus datos editoriales, un resumen y un ejemplo de sus contenidos. Pero también a un enlace a las plataformas comerciales de las editoriales participantes, donde se pueden comprar estos ejemplares.
Participan 90 editoriales y con 1.300 títulos, de los que por ahora hay accesibles 629. La iniciativa pretende "definir y desarrollar modelos de integración de contenidos sujetos a derechos de autor en bibliotecas digitales" e "impulsar la innovación entre los agentes de la cadena de valor del libro".
Una idea similar a la de El portal de música, lanzada recientemente para estimular el comercio digital de contenidos. Pero esta vez, en lugar de promover la creación de una plataforma comercial de las editoriales, se apuesta por utilizar como ventana de exposición una biblioteca pública que hasta el momento sólo daba acceso a obras de dominio público.
Desde el Ministerio de Cultura se destaca la potencia de la BNE, con 1,3 millones de accesos en noviembre frente a sólo 270.000 en enero. Una muestra del poder de atracción de las bibliotecas digitales.
Habrá que esperar a las conclusiones del proyecto, que se analizarán en primavera próxima, pero en el ámbito de una biblioteca pública se echa de menos aprovechar la ocasión para estudiar y desarrollar sistemas de préstamos de los ebook, como ocurre ya en bibliotecas universitarias -en la Universitat Oberta de Catalunya está en pruebas- o extranjeras.
Entre los déficits del mercado editorial español están todavía lograr un acuerdo sobre la digitalización y el uso de obras huérfanas, como pide la Comisión Europea, adoptar estándares para los libros digitales más funcionales que los pdf que dominan en Enclave y crear una plataforma menos atomizada que la actual, donde editoriales y distribuidores compiten con nuevos portales y diferentes soportes que todavía confunden a los potenciales usuarios de ebooks.
La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, aprovechó la presentación del proyecto para anunciar también la rebaja del IVA de los ebooks al 4%, el mismo de los libros de papel. Una medida necesaria que cumple una recomendación europea. Los lectores de libros digitales, considerados electrónica de consumo, seguirán gravados al 16%.

Información para un gobierno abierto


La información es imprescindible en democracia, pero conseguir información oficial sigue siendo una pesadilla. La vieja burocracia de los legajos y la opacidad condena a los ciudadanos a un martirio para acceder a los datos de la Administración. Ese secuestro oficial de la información es una de las principales causas de la falta de transparencia y la corrupción. El presidente Zapatero prometió hace algo más de un año acabar con el silencio administrativo y devolver a los ciudadanos el derecho de acceso a la información pública. Ahora el Gobierno reitera que esa ley, adoptada ya por 22 de los 25 países de la Unión Europea, estará lista el año próximo. ¿Será el principio de un gobierno abierto con más tecnología para mejorar la democracia?

El acceso a la información pública es uno de los pilares del egobierno junto a la posibilidad de reutilizar esos datos y una administración electrónica tan eficaz en prestar servicios como en recaudar. Una ley trasladó en 2007, con cuatro años de retraso, la directiva europea sobre el uso de documentos oficiales, como promueve el Proyecto Aporta, pero persisten demasiadas barreras legales, culturales y tecnológicas para un gobierno abierto (ogov), una administración pública transparente, con mayor poder y más participación de los ciudadanos gracias a la tecnología.

Una senda explorada en los últimos tiempos por la Casa Blanca de Barack Obama y su directiva de gobierno abierto, Gran Bretaña y sus planes para una sociedad digital y un gobierno inteligente, o el compromiso de la Unión Europa para fomentar el egobierno. Sólo con más transparencia y acceso a la información de las administraciones es posible mejorar la democracia y el uso que los ciudadanos pueden hacer de la información pública.

Gracias al acceso a datos públicos los norteamericanos pueden vigilar los planes para recuperar la economía en la web Recovery.org o saber en qué gasta el dinero el gobierno y qué empresas contrata en USASpending.org. En Inglaterra, TheyWorkForYou permite vigilar el trabajo de los políticos, en FixMyStreet se denuncian problemas en las calles y se comprueba si las administraciones los arreglan, o también se puede ver la evolución de los servicios públicos en gráficos.

Son necesarios los 9 principios de la Coalición Pro Acceso. Pero también disponer de los datos completos, originales, actualizados, accesibles, procesables, sin discriminación tecnológica ni sujetos a formatos propietarios o a limitaciones de derechos. Sólo de esa forma es posible crear una plataforma pública a la que se pueda acceder para crear aplicaciones, bases de datos, herramientas de comunicación o incluso sistemas de realidad aumentada donde los ciudadanos puedan ejercer con mayor facilidad sus derechos.

Columna en el diario Público

lunes, diciembre 14, 2009

Gol TV supera el millón de abonados

Un millón de abonados a Gol TV sólo tres meses después de comenzar sus emisiones. El canal de fútbol de Mediapro crece más en las plataformas de televisión de pago ya existentes que en la TDT.
Gol TV tiene 1,040 millones de abonados. Sólo 150.000 son abonados directos a través de la TDT de pago. En el resto de las plataformas de pago gana la televisión por internet (ipTV) con un 60% de sus seguidores, donde Telefónica apostó desde el principio para aumentar los suscriptores de Imagenio. Las plataformas de cable concentran otro 16% de abonados y destaca el empujón del móvil, con un 9% (más de 93.000).
Habrá que esperar los datos de Digital Plus para ver cómo le afecta la competencia. En septiembre tenía 1,9 millones de abonados, 162.000 menos que el año anterior. Su Canal + Liga ha conseguido 550.000 abonados en la televisión por satélite, la mitad que los de Gol TV en multiplataforma.
El próximo año definirá también la política audiovisual de Telefónica ahora que ha vuelto a recuperar el 21% de Digital Plus.


El tirón del fútbol es importante, pero la TDT de pago no crece tanto en la nueva televisión digital como algunas previsiones apuntaban. El primer Barcelona-Madrid de la temporada fue visto por 109.000 espectadores en Gol TV, el 9,9% de la audiencia total del partido en todas las plataformas. Una marca lejana de los líderes en los canales temáticos, los programas preferidos por la audiencia infantil y adolescente como Los Simpsons, Bob Esponja o Hanna Montana.
La TDT de pago ha logrado una audiencia de 320.000 individuos en 114.000 hogares, según el EGM cuando su única oferta sigue siendo el canal de fútbol de Mediapro.