Tuesday, April 06, 2010

iPad, sólo para hiperconsumidores

El iPad es para consumir, no para producir ni para compartir.
Esa es la diferencia fundamental con la era del PC. Los ordenadores eran hasta hace poco, sobre todo desde la gran expansión de internet, el software libre y el cloud computing lo más parecido a las máquinas espirituales e inteligentes prometidas por Ray Kurzweil.
Pero Steve Jobs golpea siempre en la tecla del ciborg sentimental, como ya hizo con el iPhone.
iPad es la última creación que hace retroceder la esperanza de los contenidos abiertos y útiles con la garantía del consumo fácil e inmediato, gran usabilidad y un diseño sensorial, mucho camino andado los últimos años.

Por ahora ha conseguido ser otro éxito de marketing, atrapar una gran cantidad de publicidad gratis en todos los medios -nuevos y tradicionales, digitales y analógicos, aunque menos en estos últimos- y aumentar el precio tanto de los ebooks como de los diarios digitales.
A través de las aplicaciones los proveedores vuelven a controlar los contenidos y los consumidores vuelven a perder derechos. Las aplicaciones permiten aumentar el negocio de pago por acceso a través de una nueva plataforma y hasta se pierden una gran cantidad de funcionalidades comunes ya en la web, como los enlaces y los comentarios.
Los primeros datos dejan claro qué se espera del iPad: libros, televisión (gracias a Netflix), la esperanza de sostener la utilidad del PC y que iWork permita utilizar las herramientas necesarias para la mínima productividad cotidiana sin exigencias de trabajo.

Pero el iPad es además un aparato egoísta, para no compartir. Parte de la filosofía de un consumo personal de contenidos por su propia propuesta física: un aparato portátil, pero no móvil, para consumir el ocio total en el sillón.
Con contenidos diseñados para no compartir y reforzar los derechos de propiedad intelectual de sus autores y comercializadores. Al contrario de lo que ocurre con las aplicaciones de Kindle o Barnes&Noble para leer ebooks, ni siquiera puedes leer con iBooks -la aplicación de libros para iPad- los mismos títulos en tu iPhone o tu ordenador. Por eso algunos creen que su lanzamiento será un revulsivo para la venta de libros digitales de Amazon y B&N.
Y ni hablar de compartir tus contenidos con tu familia o amigos a no ser que les dejes el aparato.
Otra vez el contenido aferrado a la plataforma, a su soporte físico.
Ni multitarea, ni estándares abiertos y un control férreo de los contenidos y las aplicaciones para controlar su negocio.
Por todas estas razones no es de extrañar que muchos medios sientan la atracción del nuevo soporte. Confían en recuperar un control y un negocio que creían perdidos.
Al contrario de lo que ocurrió con el principio de la web, el iPad llega sin pecado original. Si en el principio de la web todo se convirtió en gratuito, en el nuevo aparato de Apple todo está diseñado para un negocio que los medios no quieren que se vuelva a escurrir entre sus manos como ocurrió con la web.
Es la esperanza para los contenidos de pago cuando muchos están convencidos de la fidelización del hiperconsumidor al aparato.
Por eso los medios están dispuestos a pagar un 30% de sus ingresos a Apple, inteligente al mejorar el margen tiránico de empresas como Amazon (70% de la facturación). Apple cobra a los medios el equivalente al coste de distribución del papel con tal de volver a tener un canal de difusión controlado y con posibilidades de rentabilización.
Y por eso les acompañan los anunciantes, todavía apegados a las viejas formas del negocio.
Eso sí, los usuarios siguen prefiriendo las aplicaciones gratuitas para acceder a los medios.
El iPad resume las tendencias de una nueva era de los contenidos digitales: de más consumo, menos participación o interactividad, y apertura de contenidos y medios. Donde la viralidad de las redes sociales se reduce a marketing y el usuario vuelve a ser un consumidor.
En esas limitaciones a la explosión abierta de la web fían los medios y los productores de contenidos digitales la viabilidad de un negocio hasta ahora muy difícil.
Apple se confirma como gran dominador de la electrónica de consumo. Ganan los medios, pierden los consumidores. El desafío será encontrar un equilibrio para satisfacer a ambos y triunfar en esta nueva plataforma que vuelve a reiniciar la cultura para trasmutarla en puro consumo.

10 comments:

  1. Gran verdad se ha perdido toda la esencia de lo que era el compartir
    gracias por el articulo

    Mi Blog:http://brujo5-iphone.blogspot.com/

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  2. Llebo todo el día discutiendo sobre el Ipad, en el trabajo y después con un compañero de clase. Un placer leerte y me hago una pregunta...¿Saldrá alguna competencia sin ese afán consumista y de control?

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  3. Precisamente por todo ello este trasto no me interesa lo más mínimo. Excelente artículo.

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  4. que tal esto: http://www.wepad.mobi/en

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  5. Excelente. Pronto saldrá un competidor que juegue en campo abierto. Gracias por el artículo.

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  6. Por fin alguien que dice las cosas claras. Apple ha creado un producto pensando para las empresas editoriales más que en el consumidor de contenidos. ¿Dejaremos que el iPad sea el principio del fin de Internet tal y como lo conocemos hoy? Creo que en el fondo depende de todos nosotros... Gracias por tus excelentes artículos, Juan.

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  7. Yo lo que creo es que muchas veces las personas tendemos a magnificar algunas situaciones o algunas cosas. Bien sea para bien o para mal, y esto es algo que se ha producido mucho en las últimas semanas con el lanzamiento del iPad.

    Steve Jobs ya se equivocó en la presentación del dispositivo el 27 de enero al compararlo constantemente con los netbooks, y desde el sábado hemos visto otras opiniones que se acercan más a lo expuesto por Jobs que a la propia realidad del iPad.

    Yo soy de los que piensa que el iPad no puede compararse con la idea de ordenadores personales que muchos tenemos en nuestra mente, y mucho menos que vayan a sustituirlos a corto o medio plazo. Cierto es que no es un dispositivo para crear contenidos, sino para consumirlos, pero no entiendo la necesidad de que todo aquello que rodea a la informática en estos últimos años tenga necesariamente que serlo.

    Si algo ha significado la increíble expansión de Internet en la última década es que hay cabida para todo tipo de consumidores: desde los que quieren crear contenidos para el disfrute de los demás hasta los que simplemente quieren ver más cosas, escuchar más cosas o consumir como un poseso. Yo lo veo como una simple evolución de la informática y la tecnología.

    Me cuesta entender las palabras donde se dice que el iPad es un medio donde los proveedores vuelven a controlar los contenidos. Para nada lo es, y seguimos teniendo los mismos derechos de antes: el de que si algo no nos aporta valor añadido, dejar de visitarlo o consumirlo y buscar alternativas. Esto es más fácil hoy que nunca.

    Y es que se intenta hablar del iPad como un antes y un después cuando ahora mismo solamente es una idea, prematura, que viene a perfeccionar cientos de tablets que han fracasado en los últimos años al no encontrar la forma adecuada de funcionamiento.

    ¿Que no sea para compartir? El DRM está ahí fuera, y cuando digo ahí fuera me refiero en multitud de plataformas, desde los propios ebooks de Amazon en el Kindle (otro gadget de consumo y no creación; que también están protegidos y son imposibles de compartir) hasta la propia industria del videojuego. Ojalá desapareciese mañana mismo, pero supongo que son cambios que necesitan más tiempo para producirse. Al fin y al cabo, el DRM o sistemas como FairPlay a quién más perjudican es a los usuarios, a nosotros.

    ¿Realmente estamos ante una era de consumo y no de participación e interactividad de los usuarios? No creo que sea algo tan claro, más aún cuando muchos medios de comunicación online tardaron años en darse cuenta del poder del usuario y la gratuidad en el funcionamiento de su empresa.

    Queda mucho por jugarse y tenemos más opciones que nunca para la creación y para el consumo.

    Un saludo

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  8. El egoísmo del iPad tiene fecha de caducidad, el día que aparezcan las tablets de otras marcas con soporte para los formatos populares en inet y sin depender del appstore.

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  9. Hola Juan, estando de acuerdo en algunas cosas contigo, ya puedes modificar tu opinion sobre el uso de Ibooks en el iphone, que ayer ya anunciaron que saldria la app para el iphone.

    Un saludo

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