Tuesday, April 13, 2010

Last.fm reduce el streaming

Los costes del streaming obligan a Last.fm a dejar de ofrecer canciones a demanda. Mantendrá su player de radio social, pero cuando se quieran escuchar canciones concretas, sólo se podrá con enlaces a otros servicios como Spotify o The Hype Machine.
La razón: el coste del streaming y la imposibilidad de Last.fm de rentabilizar el negocio de la música en internet.
Y eso a pesar de que los ejecutivos de la compañía aseguraban hace un mes que lograrían beneficios este año con sus "decenas de miles de usuarios". Eso sí, sólo rebajando los costes drásticamente.
La publicidad no llega. Es difícil conseguir usuarios de pago y la web propiedad de CBS no ha conseguido llevarlos al móvil, donde la suscripción crece.
Aún así en el sector se calcula que por debajo de unos ingresos de entre 7 y 8 euros por usuario y mes no es posible el negocio. Ni para las plataformas ni para los músicos, que de nuevo se han vuelto a quejar de lo poco que cobran de Spotify por sus acuerdos con las discográficas que están en su accionariado.

Last.fm dejó de ser gratuita en varios países como España hace un año. Pero a pesar de un precio por suscripción de tres euros no ha conseguido los ingresos necesarios.
En 2008 había apostado por la gratuidad financiada con publicidad, pero Last.fm ha ido quemando modelos de negocio sin lograr los resultados esperados.
Por eso ahora sostiene su radio social, cuyos costes en distribución y derechos son menores, y deja de ofrecer música a la carta.
El cambio también responde a una realidad de usabilidad y experiencia de usuario: desde el lanzamiento de Spotify, muchos usuarios (yo entre ellos) utilizan Last.fm para sus colecciones de música y para compartirlas con amigos, mientras la escuchan en Spotify.
Last.fm como red social de recomendación e intercambio financiada con publicidad mientras otros pagan los derechos y el streaming.
La noticia se conoce el mismo día que la española Rockola.fm consigue otros 1,5 millones de sus accionistas para continuar con su actividad.

¿Es posible el negocio del streaming de música?
Todos confían en el descenso progresivo de los costes de distribución. Una esperanza que puede abortarse si prospera la ofensiva contra la neutralidad de la red impulsada por Telefónica y el ministro de Industria, Miguel Sebastián.
Con decenas de miles de usuarios de pago el negocio no cuadra. Ni siquiera le llega a Spotify, con una cuarta parte de sus ingresos procedentes de la venta de música y 325.000 usuarios de pago con una suscripción de 9,99 euros mensuales. Una tasa de conversión menor del 5% en sus siete millones de usuarios totales.
Los derechos de la música digital siguen siendo caros para el streaming, a pesar de las rebajas en Gran Bretaña, y no compensan los ingresos de la música grabada.
El nuevo negocio de la música pasa por la reducción de los beneficios de todo el sector y conseguir mayores ingresos de ventas digitales, suscripciones, conciertos y merchandising. Un nuevo mercado.

4 comments:

  1. Es una lastima por Last.fm, ojalá puedan redireccionar su estratégia, yo utilizo este servicio desde el 2006 y me parece excelente. Mucho mejor que por ejemplo Pandora.

    Para mi el streaming de canciones específicas no es relevante en Last.fm, lo que más me gusta es la diversidad de artistas y grupos de acuerdo a mis gustos que aporta. Los eventos también son super utiles.

    Creo que quizas deberían ver como atraen más artistas para que publiquen contenido exclusivo y de esta forma los artistas traen más seguidores.

    Juan C.

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  2. EL problema sigue siendo la estrategia para monetizar los clics, hasta Twitter tendra que recurrir a la publicidad con sus Promoted Tweets, es el punto débil y a la ves el punto clave, ya que el Internet así había sido pensado, para compartir, informar, consultar sin soltar clavo pero es Utópico pensar que segira siendo así siempre!!

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  3. Añadir anuncios o subscripciones no es sino replicar modelos de negocio que sí tenían sentido antes de la revolución que internet ha supuesto (como por ejemplo en la prensa), pero que tras el cambio de modelo son claramente insuficientes.

    Google es el ejemmplo perfecto: Google se financia por usar la información de que dispone para ubicar la publicidad (Adsense). Es decir "utiliza" a los usuarios no sólo como espectadores de los anuncios sino que usa la informacion que estos generan para ubicar los anuncios.

    La diferencia puede parecer pequeña, pero es esencial: el usuario pasa a ser un factor productivo.

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  4. Spotify es el presente, y el futuro, eso está claro.

    Alucino con que a los de Rockola les hayan dado tanta pasta. Deben haber engañado a los inversores, pero a base de bien. No tienen ningún futuro, y más ahora que spotify se integra con facebook.

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