Tuesday, December 07, 2010

Control 2.0 contra Wikileaks

“Wikileaks está publicando sin temor hechos que necesitan ser hechos públicos (…). Las sociedades democráticas necesitan medios fuertes, y Wikileaks es parte de esos medios”. Son las palabras de Julian Assange, fundador de Wikileaks. El responsable de la mayor filtración de la historia –al menos en cantidad, aunque algunos datos del cablegate ya fueran conocidos- ha sido detenido en Gran Bretaña por una sospechosa acusación de abusos sexuales en Suecia.
El conflicto entre la libertad digital y los poderes convencionales estalla, y muchas empresas digitales se unen a la persecución contra la ciberrebelión.
El poder aumenta su acecho legal y las presiones para ahogar el funcionamiento de Wikileaks. El gigante del comercio electrónico Amazon dejó de alojar la web en sus servidores, la empresa de pagos en internet PayPal se niega a recibir donaciones en su cuenta y Visa suspende los pagos a la organización. Todos se dan cuenta de repente de la violación de los términos de la letra pequeña de sus contratos.
Crece el asedio a Wikileaks después de los ataques a sus servidores y de su necesidad de contar con otros (mirrors) para sostener su actividad.
El poder tradicional y el control 2.0 fustigan a la web que ha revelado los secretos diplomáticos o los abusos de las tropas norteamericanas en Irak o Afganistán. Cuando la libertad de los ciudadanos de todo el mundo aumenta gracias a las herramientas digitales, los gobiernos, los grandes grupos de presión y las multinacionales se alían para recortar las libertades.
Es la paradoja del control 2.0: cuando internet y las redes sociales se han convertido en el nuevo espacio público de la democracia, los datos y la actividad de los usuarios están cada vez más privatizados en manos de grandes empresas.

Artículo completo en Estrella Digital

6 comments:

  1. La "paradoja" tiene que ver porque todos hemos saludado servicios que, en realidad, se demuestra ahora que están hechos a la medida del control: Spotify, al que tanto se quiere, resulta ser más diábolico de lo que parece: el día que nadie tenga CD's te darás cuenta de que la música está atrapada en un servidor central que solo te deja acceder si pagas. Ponle una ley sinde y ya tienes todo.

    La nube (Amazon o Google, a pesar de lo de China) es una trampa para el activismo, como Facebook, Twitter et al: a la hora de la verdad, cuando "el sistema" está de verdad en juego ellos no tienen inconveniente en desenchufar. La dependencia de servicios de google, ahora mucho más espectacular para el que abrace Chrome OS, y por mucho que ellos aseguren que si el usuario sospecha están arruinados, sigue cerrándo círculos.

    En realidad, es la paradoja de los usuarios: no han sabido y no están sabiendo entender que la soberanía sobre tus datos en redes que no se puedan tumbar tirando del servidor central es donde reside el verdadero espacio de libertad.

    El fenómeno wikileaks sumado a la guerra contra paypal, mastercard, etc. son justo la excusa que necesitaba la clase política para perder todo reparo a leyes de control sobre los servidores y dar todo el poder a las telecos... con la regulación oportuna para que se comporten a medida. Y, a esa excusa, se sumarán los medios oficiales que ahora simulan rasgarse las vestiduras por el asalto a la "libertad de expresión": sólo con ver el rostro inmaculado del diario publicador diciendo que son ellos los que "desvelan" y alimentando en tertulias televisivas que sólo ellos con su profesionalidad y rigor pueden tratar esto (ay, la memoria olvidadiza de las cosas que se les han quedado en los cajones...) vale para darnos cuenta de que, con la cosmética correcta, abrazarán la causa del control. Así salvarán la democracia, claro está. Y los que no han sido ungidos con los papelitos, ni siquiera disimularán.

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  2. este es un clasi co caso de que cuando te quiere derumbar, nada los puede para, de que sirve que seamos mas, si nos controla solo un puñado de concervadores hijos de puta

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  3. Efectivamente, esa es la cuestión. Y vuelve a poner en el centro del debate no sólo la sustitución de la propiedad por las suscripciones o la afiliación, sino también la necesidad de contar con redes, servidores y plataformas digitales libres para evitar estar en las garras de las grandes empresas, lo que he llamado en el artículo la privatización del nuevo espacio público.
    Y también la importancia de mantener el control y la recuperación de los datos y contenidos, como demandan las autoridades de protección de datos
    http://bit.ly/hLz44h
    pero también la urgencia de establecer nuevos derechos digitales o de cuarta generación
    http://bit.ly/h28ID5
    que protejan a los ciudadanos no sólo garantizando el acceso, sino el control de sus datos personales, de su identidad y libertad, en definitiva.

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  4. Por cierto: sal de blogspot :) es doloroso y chungo, lo sé, yo lo hice y tuve pérdidas de tráfico durante tres meses pero.... servidor propio es más seguridad, más creatividad, más libertad y más futuro.

    De paso: en esta nueva guerra, las presiones sobre la regulación europea van a ser desde ahora demoledoras.¿Qué empresas son las que están en el centro de una disrupción mundial? Amazon, Twitter, Mastercard, Paypal... todas en USA. ¿Y qué le quedan a Europa? Telecos. Junto a la conexión con países y economías críticas en este concierto derechos/servidores/libreacceso: Reino Unido, Suecia (haciendo méritos para compensar al Pirate Party), Francia (dueña de Vivendi) y Suiza... siempre temerosa a que el secreto bancario no se aplique a lo que de verdad sería escándalo.

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  5. Wikileaks es sólo el medio, los verdaderos patos malos que hay ahí son los peces gordos que andan sapeando en la vida privada y personal de personajes públicos.

    Ya no estamos en la Guerra Fría, pero con su accionar, USA sólo parece tratar de demostrar lo contrario.

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  6. Sensacional artículo.
    Es terrible y despreciable el hostigamiento y asedio que sufren WikiLeaks y Assange. Es un esperpento abominable.
    Vivimos en un mundo al que la honestidad causa reacción alérgica...
    Un artículo mío ha sido incluso vetado para ser publicado en una web por el mero hecho de defender a WikiLeaks y criticar lo que se estaba haciendo con tal de amordazarla y correr una cortina de humo. :(

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