jueves, diciembre 09, 2010

Diseño para tocar

El diseño de la información se hace táctil. Adiós a las viejas reglas de los listados y la lectura. En las nuevas tablets como iPad, los móviles iPhone o Android, y ahora en las aplicaciones de Google Chrome.
Un diseño horizontal -Mario García y Ricardo Bermejo estarán contentos con el renacimiento de lo que aprendimos para los diarios hace tantos años- que vuelve a repetir la regla histórica de la evolución gráfica: de las pinturas sueltas a las escenas del neolítico, de las losas grabadas a los dinteles de la arquitectura clásica, del rollo y al libro y, ahora, de la verticalidad del diseño web a la incorporación de la secuencia horizontal de contenidos para la lectura táctil, pero también para la más visual en los televisores conectados.
Una revolución en el diseño informativo y de contenidos que da un paso más con la webstore de aplicaciones de Chrome, donde las ventajas y flexibilidad multimedia y de objetos de HTML5 junto a AML (Application Markup Language) se explotan para construir una nueva experiencia de navegación más inmersiva y sensorial que en la vieja web, atada a los rudimentos de la lectura y la visualización de imágenes sin integración, al estilo del diseño gráfico tradicional de diarios o revistas.
La lectura cambia. Es más social, visual, táctil, móvil. Por eso necesita nuevos códigos y estructuras más flexibles, donde la continuidad se mantenga cuando se cambia de aparato o situación, como garantiza Google Chrome o las aplicaciones de Amazon o Google Books.
En las nuevas aplicaciones de Chrome se pueden encontrar algunos de los mejores ejemplos de las nuevas propuestas de diseño y lectura optimizada para cualquier dispositivo y plataforma.
Sus raíces están en las aplicaciones de iPhone y iPad y en herramientas como Flipboard. Y algunos de sus principios de extensión horizontal, multimedia y social de los contenidos se han comenzado a aplicar en rediseños web como el de Twitter.

Pero también en papel. En La Voz del Interior (Córdoba, Argentina) trabajamos con ese concepto en el rediseño de las páginas para reducir las noticias de tamaño medio, las que no suelen aportar gran valor añadido en los diarios, y las sustituimos por agregadores de breves de mayor tamaño, potenciados y diseñados de forma que se puedan recorrer muy rápido con la vista, preparados para convertirse en una visualización como la de The New York Times o Salon en Chrome. Estos dos medios, junto a NPR, son mis favoritos en las aplicaciones de Chrome, las que extienden los nuevos formatos a la web.

En The New York Times en Chrome hay mucho de lo aprendido sobre los nuevos interfaces de la información de los que es pionero con Times Skimmer, la base de su app para iPad y Chrome. Funcionalidades y estructuras táctiles y visuales que se incorporan también a la versión web.
El Times permite en Chrome y Skimmer elegir entre diferentes tipos de visualización a gusto del usuario y sus hábitos de lectura.

En la revista Salon los artículos se despliegan para leerlos en la pantalla del usuario y el resto de los contenidos se reordenan para no interrumpir la navegación y la lectura. Como en el resto de aplicaciones se navega con los dedos, en pantalla táctil o touchpad, y con las flechas de cursor si la pantalla es convencional. Movimientos sencillos y mínimos, indispensables para las pantallas pequeñas de dispositivos móviles y portátiles. Pero también para las grandes de los televisores conectados. Manejables desde el mando a distancia o las aplicaciones de control para iPhone y Android.
La arquitectura de los artículos como tópicos y blog continuo adoptada en el último rediseño de Salon ofrece una profundidad clave para los lectores más interesados.

Similar navegación y estructura propone Huffington Post en su News Glide, siempre con su toque de redescubrimiento de los tabloides.

En NPR la visualización está menos conseguida, sobre todo entre artículos. A cambio potencia en su webapp sus naturaleza de radio para ofrecer un reproductor con acceso directo a programas, playlist, estaciones de la radio pública norteamericana o acceso directo a sus boletines horarios de noticias.
Los principios del diseño de aplicaciones se avanzan en este artículo de Google Code: Thinking in Web Apps. Enfoque claro, aprovechamiento completo de la pantalla (sin las molestias de las viejas herramientas de navegación), aumento de la experiencia de usuario, belleza y rapidez. Esas claves, unidas a la multimedia y a la redistribución social, separan una verdadera aplicación de un widget. La primera realiza tareas que modifican la visualización del contenido a través de procesos propios, las segundas sólo son visualizaciones de un grupo determinado de datos, sin mayor posibilidad de procesamiento ni interacción, aunque puedan ser redistribuidos.
El diseño del futuro no es ajeno a las necesidades y los cambios del negocio. De los nuevos modos de acceso a través de aplicaciones o redes sociales a la internet en parcelas preparada para el acceso premium a través de las plataformas digitales.
Un nuevo escenario donde el acceso directo y simple en ubicuidad a cualquier contenido acaba con la vieja necesidad de ser propietario de los contenidos cuando están en la nube. Para los nuevos medios y contenidos, basta con el pago por visión o pago por lectura. El sistema de suscripción o abono sustituye a la compra de contenidos por los usuarios, una situación que aumenta la dependencia del consumidor de sus proveedores y reduce la tensión de la batalla por la propiedad intelectual y contra la distribución de contenidos no comercial.
Un nuevo interfaz y negocio de los contenidos donde la pulsión del toque de un dedo guía los apetitos del ciborg sentimental.

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