domingo, diciembre 26, 2010

PostSinde: la propiedad ya no importa

Un análisis de la necesidad de nuevos negocios para Público, con un reportaje de Jesús Miguel Marcos sobre cómo buscan alternativas la industria y los creadores:

Necesitamos nuevos negocios para otra tecnología y nuevos consumidores, no peleas entre creadores y fans, ni leyes abusivas e ineficaces. Es necesario redefinir la propiedad intelectual en la sociedad de la información, donde hay más creadores y el público es activo. Aumentar las posibilidades de negocio, de consumo y los derechos de los autores cuando las obras enganchan a su público en las redes sociales y son distribuidas con menos costes e intermediarios.
El poder cambia de la economía de la oferta y la industria del consumo masivo a la demanda, hiperconectada, en busca de valor añadido y consumo inmediato en cualquier plataforma.
La economía de la abundancia satura: 75.000 libros publicados, 1.500 películas de cine y más de 20 millones de CD vendidos al año en España. El hiperconsumo encuentra antídoto en la tecnología digital y las descargas cuando parte de la identidad de los consumidores son sus contenidos.
Con la tecnología digital la copia carece de valor y la propiedad se hace irrelevante. Los nuevos modelos de negocio huyen de copias repetidas para el mercado masivo: de lo mismo para todos cuando decide el proveedor –las pantallas de exhibición- a una experiencia única para disfrutar en cualquier lugar y equipo con conectividad total y contenidos alojados en servidores para ser consumidos a demanda. Sin paquetes donde parte de lo pagado no interesa.
Esa fue la revolución iTunes para la música, de Amazon con los libros, eBay con las compras o Google con las aplicaciones en internet. Es la promesa del streaming, el vídeo bajo demanda, las aplicaciones móviles o los ebooks.
Netflix ofrece películas por 7 euros al mes. Facturó 1.670 millones de dólares con 16 millones de suscriptores en 2009 y gana más abonados que toda la televisión por cable en EEUU. Hulu ya es rentable con más publicidad en sus vídeos que las propias series en TV. Spotify, Yes.fm o Jamendo revolucionan el modo de escuchar música con recomendaciones y suscripción. Lo mismo intentará 24symbols con los ebooks y Kindle permite leer y comprar libros en cualquier pantalla. Las aplicaciones para móvil o iPad son un nuevo mercado. Facebook o Groupon explotan el poder de la recomendación social. Telefónica convierte la red social Tuenti en un operador de móvil y Nokia regala música en sus teléfonos. Mientras, el transmedia alarga la vida de las obras por distintos medios y con participación.
Hay negocio. Pero no el de siempre. Hacen falta nuevas licencias, más flexibles y abiertas, dejar de cobrar por las copias y crear ingresos más allá de la venta. Reformar el canon digital con transparencia. Respetar al consumidor, simplificar la gestión de los derechos y revivir las obras huérfanas. Un mercado único europeo para aumentar una oferta digital todavía escasa y perseguir a quienes se lucran con lo ajeno sin amenazar los derechos de todos. Un pacto por la creación y el consumo.

3 comentarios:

  1. El negocio de la música está cambiando y eso ya es imparable. El formato CD esta en extinción y ahora la música será digital. Los grupos terminarán regalando su cd por internet y vivir de sus conciertos, y a quien no le guste... que se rasque.

    Los grupos seguiran existiendo, hay mas musica que nunca, la unica perdida es para las grandes multinacionales que dejarán de enriquecerse por no hacer nada.

    Un saludo desde CAJON DE VIDA

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  2. No está nada mal, ahora que se acaba el año, abrir una ventana al futuro que ya es presente.

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  3. pero los escritores no podemos hacer conciertos, no estaría mal, volver a Shakespeare, Lope de Vega, Jacinta Pichimahuida

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