lunes, febrero 28, 2011

La crisis reduce el 40% la publicidad de la prensa

La crisis parece haber acabado. Al menos para todos los medios excepto la prensa. Los datos de inversión publicitaria de Infoadex presentados hoy confirman los adelantados la semana pasada con un crecimiento del 3,8% en los medios con 5.849,5 millones.
Pero el cambio de era está claro: las pantallas crecen mientras diarios y revistas continúan perdiendo publicidad.
Todos los medios crecieron en 2010 excepto esos dos. Hasta los dominicales lograron un aumento del 4,8% respecto a 2009.
La factura de la crisis es alta. Los medios han perdido el 26,7% del mercado, 2.135,6 millones, desde 2007.
El 40% de la publicidad se ha esfumado de los diarios, 770 millones euros, entre 2007 (sombreado en la tabla) y el año pasado. Las revistas han perdido un 45% de sus ingresos publicitarios entre esos dos años y hasta la todopoderorsa televisión sufre una caída del 26,7% a pesar del crecimiento de la oferta de canales con la TDT.
Internet es el gran ganador, con un crecimiento del 63% desde el inicio de la crisis, pero sus ingresos de 789,5 millones en 2010 no compensan las pérdidas de los medios.
Los diarios reducen su cuota hasta el 19,2% de la tarta con 1.124,4 millones de euros, una caída del 4,2%. Y los ingresos de las ediciones digitales todavía son bajos, inferiores al diez por ciento de la publicidad en casi todas las cabeceras.
Los diarios regionales y locales son los más perjudicados, tanto por la caída de la publicidad como por una menor capacidad de rentabilizar sus webs y ediciones digitales en un mercado todavía poco desarrollado y amenazado por gigantes como Google o Facebook.
Por eso cada vez es más importante para los diarios desarrollar productos para plataformas digitales, web y móviles donde cada uno debe ser complementario de los demás tanto en contenidos como en negocio para rentabilizar la marca y el periodismo.
Sin pantallas no hay negocio futuro para la mayoría de los medios de papel. Y la aceleración del cambio es cada vez mayor.
Internet ha crecido un 20,7% en 2010. Unos ingresos publicitarios de 789,5 millones de los que 417,2 son para enlaces patrocinados, en su mayoría de Google, y los formatos gráficos crecen un 25,1% con más tirón que otros años sobre todo por el vídeo y los móviles hasta 372,4 millones de euros.


La televisión concentra el 42,3% de la publicidad, 2.471,9 millones, y las cadenas nacionales en abierto se hacen con más del 86% de esa tarta (2.128,8 millones) tras la desaparición de la publicidad de TVE.
Las autonómicas públicas son las otras grandes beneficiadas, con crecimientos de entre el 15 y el 25% en la mayoría de ellas. El total de autonómicas, incluidas las nuevas privadas, crece un 14,7% hasta 272,6 millones.
La Sexta es la más beneficiada, con un aumento del 39,5% en su publicidad hasta 276,5 millones, pero Telecinco acapara 792,9 millones con un crecimiento del 30,8%.
Con los ingresos de Cuatro tras su absorción, Telecinco concentra el 51% de los ingresos publicitarios de la televisión. Una concentración con efectos sobre todo el mercado.
En cuanto a las nuevas cadenas, Disney es la ganadora, con 28,5 millones de facturación frente seis millones en 2009.
Veo 7 empieza a responder a las esperanzas de Unidad Editorial y a pesar de su baja audiencia ya alcanza los 23,6 millones de facturación.
Intereconomía, líder de audiencia entre las cadenas políticas de nueva generación, facturó 15 millones de euros.

Retrato de la internet hiperconectada

El estudio Navegantes en la Red, del AIMC, responsable del EGM, refleja el gran cambio hacia la movilidad y los contenidos en la nube experimentado por internet en 2010. Los nuevos teléfonos móviles con banda ancha, la televisión conectada a internet con películas, series y música en streaming, y los usuarios relacionados en las redes sociales pergeñan el nuevo retrato de internet.

Más de la mitad de los internautas encuestados se conectan a internet desde equipos móviles. El 49,7% lo hace desde los teléfonos móviles, un crecimiento de 12 puntos respecto a 2009, y un 7,2% a través de tabletas como iPad, una espectacular irrupción a la que se suman el crecimiento de las videoconsolas (19,1%) y los televisores conectados (3,6%).
La encuesta, con un perfil de usuarios más intensivo que otros estudios más generales, ratifica y aumenta la tendencia de hiperconectividad de todos los equipos electrónicos.

La música en streaming crece con una escucha frecuente del 22,7%, que frena a la radio online, aunque los usuarios de pago siguen siendo muy pocos entre quienes escuchan música a la carta.

El televisor conectado, a través de videoconsolas, con internet TV o a través de DTB y descodificadores ya se eleva al 20% de los internautas. Un dato que indica que las esperanzas de la industria de llegar al 25% de los telespectadores conectados este año no está tan lejos.
El 37% de los internautas han visto la televisión por internet la última semana y el 17% ayer, cifras que aumentarán con el crecimiento de la oferta de los canales y el vídeo a demanda.

Las redes sociales no son una moda. Son el tejido de una red más humana y compartida. Donde antes reinaban los algoritmos y las búsquedas, el contacto y las relaciones crecen ahora con fuerza. Sus usuarios maduran y su uso se hace más útil y funcional.
Facebook es la dominante, con el 90% de la audiencia, y Twitter muestra su crecimiento en España hasta el 21,9% de los internautas encuestados, bastante más que en países como Estados Unidos, donde alcanza el 14,4% de los usuarios de redes sociales y el 9% de los usuarios de internet.
En cuanto a los medios, la lectura de diarios digitales sigue creciendo (78%) y disminuye cinco puntos la lectura de prensa en papel, en continua pérdida de audiencia.

viernes, febrero 25, 2011

Divinity, convergencia de web a televisión

Telecinco es la primera televisión de España en convertir una web en cadena. Divinity, la web de famoseo que se lanzó hace unos meses, se convierte en canal a partir del 1 de abril tras el paso de Gran Hermano por la frecuencia antes ocupada por CNN+.
Es el primer ejemplo de convergencia de internet a la pantalla dominante. Una tendencia que se podrá repetir a menudo en el futuro. Primero por la utilidad de la web para probar la eficacia de productos y formatos, y porque la audiencia está en todas las pantallas y cada vez discrimina menos entre ellas.
La televisión coloniza todas las pantallas, de los televisores a los ordenadores, los móviles y las tabletas. Las webs de las grandes cadenas ya tienen más público en muchos de sus vídeos, especialmente las series más queridas por los jóvenes, que en los propios canales de TDT.
Así que Divinity seguramente no será la última.
Telecinco aumenta su estrategia de segmentación con Cuatro para el público joven, La Siete como segunda ventana de las dos marcas principales (T5 y Cuatro), Factoría de Ficción para series y películas, Boing para adolescentes y niños, y ahora Divinity para mujeres. Y se espera otro canal para hombres.
Con dos múltiples tras la absorción de Cuatro, Telecinco puede desplegar una segmentación mayor que Antena 3, a la que dobla en canales disponibles.
Los cuatro canales temáticos o de segunda generación de Telecinco prácticamente empatan con los tres de Antena 3 en audiencia a pesar de disponer de uno más. Pero cada uno de los canales de A3: Neox, Nova y Nitro, gana a sus homólogos de Telecinco.
La estrategia de segmentación es ya uno de los factores clave para aumentar la audiencia, la rentabilidad y la eficacia publicitaria de cada cadena en la era de la fragmentación, donde el inventario de las grandes cadenas está más ocupado que nunca y se han perdido GRPs por el fin de la publicidad en TVE.
Con ocho canales a su disposición, Telecinco puede fortalecer su ventaja frente a Antena 3, a la que también gana en tráfico en la web, aunque no en vídeos vistos, con 22 millones de streams mensuales frente a 26 millones al cierre de 2010.

jueves, febrero 24, 2011

Casi 800 millones de publicidad en internet


Internet cierra 2010 con una inversión publicitaria de casi 800 millones de euros, un crecimiento de alrededor del 21,5%, según las cifras de Infoadex, a punto de presentarse y recogidas en los resultados de Antena 3.
Los datos de la publicidad digital confirmarían las expectativas de IAB Spain, adelantadas por su director general, Antonio Traugott.
Internet alcanza el 13,6% de la tarta publicitaria, cada vez más cerca de los diarios, que con un 19% y una inversión de poco más de mil millones de euros, perderán algo más de un 4% respecto a 2009, como ya adelantaron las cifras de AEDE.
El mercado publicitario creció un 3,8%, un aumento moderado tras las pérdidas de 2009 (-20,8%) y 2008, cuando la caída fue del 11%.
Respecto a las cifras del primer semestre, casi todos los medios han perdido publicidad excepto internet y las revistas.
La televisión ha crecido un 4,3%, 217 millones de euros más que en 2009, lo que ha permitido disparar los beneficios de Telecinco y Antena 3, aunque la inversión está muy por debajo del récord de 7.985 millones de 2007, antes de la crisis y del fin de la publicidad en TVE.
Las revistas se unen a la pérdida de ingresos de los diarios con una disminución del 2% en su facturación publicitaria.
La radio mejora un poco, un 1,7%, aunque pierde dos décimas de cuota.
Con estas cifras se confirma que los diarios han perdido un tercio de su publicidad desde el inicio de la crisis e internet puede adelantarlos este 2011 como segundo soporte publicitario.
En internet la tarta está muy repartida. A pesar del crecimiento de la publicidad gráfica, móviles y vídeo, los contextuales y Google continúan acaparando una gran parte del mercado.
En la prensa digital, diversas fuentes indican que 2010 ha sido un año de crecimiento, pero con grandes diferencias entre las principales cabeceras y el resto, tanto en volumen de inversión como en precios de la publicidad.
IAB presentará la semana próxima su estimación del mercado publicitario.

Telecinco y Antena 3 crecen con la publicidad de RTVE

2010 ha sido un buen año para las grandes televisiones. El fin de la publicidad en RTVE, el aumento del consumo de televisión hasta los 234 minutos por telespectador al día, la explotación de los nuevos canales temáticos de TDT con estrategias de bajo coste y un aumento del 35% en los precios publicitarios ha disparado los resultados de Telecinco y Antena 3.
El crecimiento del mercado de televisión ha sido de un 4% en 2010 hasta los 2.460 millones de euros, pero Telecinco consigue unos beneficios de 70,5 millones, un aumento del 45,6% frente a 2009. Sus ingresos aumentaron un 30% hsta los 855 millones de euros.
Antena 3 (resultados abajo) crece en facturación un 18,8% hasta 773,3 millones de euros, con unos beneficios de 109 millones, un 79,7% más que en 2009.
Tras dos años de una caída en el mercado publicitario en televisión del 30%, en 2010 el crecimiento ha sido del 4,3%, algo más de 210 millones respecto a 2009.
Las grandes cadenas respiran de nuevo, aunque sus beneficios todavía quedan muy lejos de los de 2007, el último año de bonanza de los medios, cuando Telecinco ganó 353 millones de euros y Antena 3 alcanzó los 273 millones.
Pero entonces la fragmentación de audiencias aún era incipiente. En 2010, Telecinco acaba con una audiencia total del 17,7% en todos sus canales y Antena 3 con un 15,8%.
En el mercado publicitario, Telecinco supera el 32% y llega hasta el 44% con la incorporación de Cuatro, la mayor concentración publicitaria en muchos años.
Antena 3 acapara el 27,8% del mercado.
El fin de la publicidad de RTVE ha provocado una pérdida del 25% de los GRPs (impactos) en todo el mercado. Las cadenas han contraatacado con un aumento de saturación para acaparar el máximo de anuncios, tanto que ha llevado el inventario hasta una ocupación del 92%, el más alto desde 2003. Pero respecto a ese año de referencia, los precios han aumentado un 48%.
Con esa evolución no extraña que los anunciantes demanden la vuelta de la publicidad a TVE.
El consumo de televisión ha aumentado en todas las franjas horarias de público y en todas las plataformas.
En internet las webs de las dos grandes televisiones han aumentado su oferta de vídeo y su público. Antena 3 supera los 26 millones de streams de vídeos mensuales y Telecinco alcanza los 22 millones, aunque ninguna de las webs de las dos cadenas son todavía rentables.

Las redes sociales maduran

Los usuarios de las redes sociales son más listos de lo que algunos ciberpesimistas creen. Tanto que también se aburren con ellas, las abandonan cuando no son útiles o cuando perciben que un amigo virtual no vale lo que uno carnal. Y cuando constatan que la abundancia del microblogging no aumenta la calidad de los aforismos. En la discusión sobre si internet nos vuelve más bobos o más inteligentes, los listos llevan ventaja.

Las redes sociales fascinan. No es para menos. A la gente le gusta estar donde están otros y compartir con los demás. Si además ensanchan un poco el ego y todos podemos ser microfamosos de foto chica y pensamiento breve, el éxito está asegurado. Pero no tanto que se pierda la cabeza. Los usuarios eligen. Es la principal conclusión del Observatorio de Redes Sociales que The Cocktail Analysis realiza desde hace más de dos años. Sugerencias: si lo que quiere es comunicarse con otras personas sobre intereses personales su red es Facebook, pero si es joven y quiere estar en contactos con sus amigos reales la elección es Tuenti. Para seguir a famosos, la actualidad y la información, escoja Twitter. Y vaya olvidando el ordenador, en el móvil son más frescas, útiles y le permitirán usar herramientas de geolocalización para poder decir dónde está o encontrar sitios de interés y ofertas a su alrededor.

Las redes dejan de ser un espacio virtual para ser cada vez más real. Como se ve en su papel en las revoluciones árabes, su uso aumenta la comunicación, la empatía, empuja a la acción y crea un nuevo espacio público donde el criterio social va sustituyendo a la tecnocracia de los algoritmos. Los buscadores lo saben y hasta el todopoderoso Google ha introducido un algoritmo social para que los usuarios más relevantes o los más cercanos orienten las búsquedas. La gente confía más en la gente que en las máquinas. Por suerte. Ninguna máquina inquieta, sorprende o provoca tanto como otro humano. Al menos hasta que las máquinas piensen como nosotros, el próximo estadio de la evolución, anuncian los ciberoptimistas.

Columna en los medios de Vocento

miércoles, febrero 23, 2011

Una foto robada a la paciente Esperanza

Los políticos enferman, como todo el mundo. Pero el anuncio de sus dolencias tiene una inevitable dimensión pública. A veces porque disminuye la capacidad para cumplir sus funciones. Otras por la utilización como arma electoral a favor o en contra. Porque dispara la simpatía y sirve para llamar la atención sobre las enfermedades y sus afectados. Pero también tiene una dimensión privada, íntima, del enfermo y su familia, que los medios deben respetar.
Esa intimidad ha sido invadida por El Mundo en su portada de hoy con una foto robada de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, a la salida de su operación de cáncer de mama. Cuando sólo es una paciente.
El gobierno madrileño ha expresado su protesta en Twitter y con un comunicado (pdf) por la publicación de una imagen no autorizada por la paciente ni su familia

Columna completa en Estrella Digital

Periodismo mutante


Artículo para la revista Telos. Cuaderno Los nuevos escenarios de la prensa

El periodismo ha cambiado con la tecnología digital y la era de la hiperconexión. Inevitable. La sociedad, la economía, la política y todo lo que nos rodea, también. Diez años atrás a nadie le preocupaba no estar conectado todo el día. Nadie imaginaba la conversación infinita de las redes sociales, como tampoco su tribalismo y solipsismo. Escribir un mensaje corto para comunicar a amigos a menudo desconocidos qué hacemos, pensamos o dónde estamos no era una urgencia.

Hasta la era digital, cuando se escribía algo se hacía con voluntad de permanencia, de la piedra a la imprenta. En los 140 caracteres de Twitter y la actualización permanente de los medios digitales todo se escribe para el instante. Perecedero y reutilizable.

El periodismo no puede ser como siempre. Sus destinatarios han mudado. Dos terceras partes de los internautas se informan habitualmente en la web y más del 80% leen prensa digital. La comodidad, la gratuidad, la actualización y la disponibilidad y acceso permanente son los grandes atractivos de la información digital.

Los consumidores de información todavía no son mutantes, pero empiezan a ser ciborgs, humanos asistidos y potenciados por la tecnología. Su percepción y conocimiento ha cambiado. También el ritmo de su vida y sus intereses. El periodismo debe responder a las demandas de sus nuevos públicos sin perder rumbo en la marea de la aceleración digital y está obligado a innovar como pocas veces lo ha hecho para solucionar el que ahora es su primer problema: reinventar su modelo de negocio para asegurar la sostenibilidad de un periodismo de calidad e independiente, imprescindible para los ciudadanos y la democracia.

La aceleración digital en un mundo de abundancia de contenidos, información y estímulos obliga al periodismo a responder a esos desafíos y demandas. Pero sin olvidar algunas virtudes y valores tradicionales (veracidad, credibilidad, ánimo crítico, función social) con el cambio del tejido tecnológico, las redes sociales y la ubicuidad permanente de los contenidos con los dispositivos móviles.

El sustrato del buen periodismo no cambia con la tecnología. Contar a los ciudadanos qué ocurre, con un relato atractivo, coherente e inteligible para mejorar su comprensión y juicio de la realidad sigue siendo fundamental. Los grandes valores del periodismo no caducan. Al revés, el nuevo periodismo es más exigente. Su público, también.

Pero no nos engañemos, la tecnología no tiene fines éticos. Procura la eficiencia y mejora las herramientas, permite conseguir nuevos objetivos. Esa debe ser la visión del periodismo. Utilizar la tecnología para aumentar su calidad, mejorar la distribución de los contenidos y responder a las nuevas demandas de los ciudadanos empleando todas las herramientas y dispositivos que permitan lograr mejor su principal objetivo: informar a los ciudadanos con veracidad, ayudarles a gestionar su vida cotidiana y a participar en la vida pública. Ese es su fin cívico, democrático y ético. Aunque haya que conformarse con la verdad práctica como objetivo, "la mejor que puede ser dicha rápidamente" que ayude al autogobierno, como la ha definido Jack Fuller, el último gran director del Chicago Tribune.

El periodismo ya no es sólo el relato de los hechos cotidianos, aquel "todas las noticias que vale la pena publicar" que Adolph S. Ochs adoptó por lema de The New York Times. Podría cambiarse por algunos contenidos que vale la pena enlazar para sintonizar con gran parte de los principios del nuevo ciberperiodismo, resumidos en:

el reporteo e investigación de la actualidad;
para la obtención y edición de contenidos: datos, hechos, noticias, relatos;
organizados por principios profesionales, lógicos y de los usuarios: un periodismo híbrido de algoritmos periodísticos, informáticos y sociales;
publicados en medios propios y distribuidos en red a través de las nuevas herramientas y plataformas digitales;
para satisfacer a diferentes audiencias y a sus demandas con varias alternativas de consumo (lectura, audiovisual, datos) y niveles de profundidad, interfaz y formatos;
con el objetivo empresarial de rentabilizar la producción y edición de información en el mercado de la influencia y de la responsabilidad social, cívica y democrática.
El periodismo debe ser consciente de una transformación acelerada por el desarrollo tecnológico. La emergencia de un nuevo ecosistema informativo, económico, político y social que sustituye a la era Gutenberg y su perfeccionamiento productivo en la sociedad industrial.

En la era industrial la información era:

  • Escasa: sólo los profesionales disponían de tiempo, herramientas y recursos suficientes para elaborar la información.
  • Cara: la escasez obligaba a una fuerte inversión. La producción y distribución de la copia física requiere grandes recursos. Una restricción para la libertad de expresión y opinión.
  • Institucional: recursos y capital conducen a la institucionalización. La prensa se convirtió en cuarto poder y empezó a compartir objetivos con los poderes tradicionales. Thomas Carlyle aseguró que con la imprenta la democracia era inevitable, pero la prensa perdió rebeldía intelectual y democrática y se ha convertido en conservadora y garante del poder.
  • Autoritaria: la comunicación de uno a muchos sólo es sostenible desde el convencimiento de la autoridad. El público acepta el mensaje periodístico por su credibilidad y el periodismo debía trabajar en sostenerla con criterios de calidad e independencia informativa. Walter Lippmann advertía hace 80 años que "noticias y verdad no son la misma cosa y deben ser claramente distinguidas", pero para gran parte del público y los profesionales esa simbiosis fue real hasta identificar la realidad con lo publicado por los medios.
  • Diseñada para el consumo: un mercado donde medios privados y públicos producen contenidos para su consumo por un público con escasas posibilidades de intervenir en el proceso informativo.
En la revolución del ecosistema digital, la información se hace omnipresente, está por todos lados y en todos los medios. Ubicua y multiplataforma. Cada usuario puede convertirse en un reportero, cada ordenador o móvil en una rotativa o una emisora sin necesidad de grandes inversiones ni de licencias de uso de frecuencias. La información y los contenidos se convierten en un commodity y sus propiedades cambian. Ahora son:

  • Abundantes: comunicación y contenidos son accesibles y se distribuyen en todo tipo de plataformas y aparatos. Son el propio tejido de las redes sociales.
  • Baratos: la abundancia llega por la rebaja radical de los costes de captar, editar y distribuir contenidos por el desarrollo de las comunicaciones y las tecnologías digitales.
  • Amigables: buscan a su audiencia e intentan atraer su interés en un mercado de la atención donde se potencian los rasgos afectivos de la economía. De ahí la fascinación por la gratuidad –economía del regalo- y la desinstitucionalización lograda con la personalización.
  • Sociales: los contenidos no sólo se consumen, se comparten. Si no se redistribuyen no tienen valor, como ha dicho Henry Jenkins, teórico de la cultura de la convergencia. Es la ley de los contenidos en las redes sociales.
  • Personales: los contenidos definen al usuario, una construcción de la voluntad para crear una identidad de dominio público, la personalidad perfectiva con la que presentarnos ante los demás en la carrera por sostener ese ser líquido descrito por Zygmunt Bauman y que pensadores como Jean Baudrillard o Slavoj Zizek consideran una ilusión vital para resistir el desierto de lo real. La información ya no es sólo poder, sino la justificación de nuestra posición en las redes que definen la sociedad de la información.
  • Interactiva: información y contenidos dejan de estar orientados al mero consumo, es necesario que estimulen la participación y la interactividad para sobrevivir en el flujo social: la corriente continua de contenidos, recomendaciones y relaciones de los usuarios, siempre accesibles y en contacto con otros en una comunidad de intereses.
La audiencia controla los contenidos como nunca y los medios están obligados a aceptar una nueva economía plagada de competidores y de plataformas donde la información tiene usos, significados y efectos muy distintos a los concebidos por el periodismo tradicional.

Un ecosistema donde todo el mundo es receptor y emisario, donde el mercado de oferta y demanda es destruido por la abundancia digital aunque muchos de sus contenidos sean sólo commodities y low cost. Donde el ciclo 24 horas inaugurado hace menos de treinta años cae superado por el flujo social en tiempo real. El valor informativo se convierte en la valencia de las posibilidades de relación y conexión de la información. Donde la experiencia de usuario, la vivencia y el interfaz de acceso son tan importantes como el propio contenido.

Es la consolidación del periodismo líquido, parafraseando a Bauman, obligado a buscar su ser y su destino constantemente para poder existir. Periodismo en construcción y en mutación permanente después de más de un siglo de cambios sin sin cuestión de su esencia y papel en la sociedad. Medios obligados a adaptar su viejo modelo de negocio basado en la doble venta de publicidad y de ejemplares (prensa) o de pago por contenidos (audiovisual).

El periodismo necesita una revolución y pueden avanzarse algunos de sus objetivos.

El público no existe. La era de los mass media ha muerto aunque pervivan medios y contenidos de gran audiencia y alto atractivo. Los medios están obligados a pasar de un periodismo dirigido a audiencias a otro pensado para personas y ciudadanos. Recuperar los valores del periodismo cívico través de la participación ciudadana.

Del downsizing a los superperiodistas. Es hora de acabar con los recortes en las redacciones como principal defensa contra el descenso de los ingresos y el negocio. El ciberperiodismo no necesita grandes redacciones, pero sí de organizaciones flexibles, rápidas, expertas, potenciadas con algoritmos sociales y tecnológicos, herramientas digitales y criterio social.

Gestionar la abundancia informativa y de contenidos: avanzar en las intersecciones de los criterios profesionales, sociales y tecnológicos para construir plataformas y contenidos donde la información sea un proceso y sus consumidores puedan convertirse en usuarios inteligentes para poder aprovechar de diferentes formas, en cualquier momento y con varios fines la información.

Democratizar y abrir las redacciones. Del modelo jerárquico al participativo, el mismo objetivo que ha dirigido el asalto de los ciudadanos a los medios en una revuelta desde dentro. La redacción debe convertirse en una red social y los periodistas transformarse nodos temáticos y de relación entre usuarios. Los llamados curators o guías digitales.

De medios a plataformas. La cabecera y el paquete informativo tradicional no son suficientes. Todos los medios son agregadores de intereses, contenidos, atención y usuarios. Creadores y soporte de comunidades de intereses basadas en la información.

Los más maleables evolucionan para convertirse en plataformas digitales: sistemas inteligentes para gestionar activamente la transmisión de datos e información; modulares, donde el dueño de la plataforma y terceros –proveedores, desarrolladores, usuarios- pueden ofrecer sus contenidos y servicios y construir una oferta complementaria para aumentar el valor de la plataforma. Un espacio de encuentro de clientes y proveedores en un entorno de servicio garantizado. En definitiva, la reconquista de la vinculación entre continente y contenido para recuperar la rentabilización de un periodismo de fuente abierta y participativo.

Plataformas orientadas a responder a una demanda multiproducto (contenidos), multimedia (formatos), multiedición (tiempo) y con acceso a través de varios dispositivos con total ubicuidad.

Negocio 3600: de la doble venta tradicional, agotada hasta a magra monetización publicitaria digital, a la suma de nuevas fuentes de ingresos. Un negocio híbrido entre publicidad, marketing y edición. Los medios sin una migración planificada hacia un negocio 3600 con nuevas ofertas y soportes publicitarios, más orientado a transacciones, para facilitar los contactos entre audiencias y mercado publicitario con soportes, contenidos, movilidad, geolocalización y herramientas confiables. Huir de la vieja etiqueta de soportes para convertirse en proveedores y facilitadores de soluciones comerciales para anunciantes y público.

Aumentar la experiencia ciudadana. La experiencia de usuario cambia en cada equipo y la oferta debe adecuarse. El verdadero fin de los diarios comienza cuando se puede acceder a toda la información, con diferentes formatos y estilos, desde el bolsillo con un móvil y cuando periódicos y revistas pueden dejar de acompañar el desayuno de un domingo mientras un iPad ocupa su lugar junto al café y las tostadas. La experiencia informativa debe ser útil e inmersiva. Convertir la información en una guía útil para la vida cotidiana y los contenidos en rasgos de la identidad en red o de dominio público, diseñada para compartir.

Periodismo aumentado. Utilizar los datos vinculados, los que los conectan con los objetos, según la definición de Tim Berners-Lee para la web semántica, los contenidos abiertos y de dominio público, y las posibilidades de las nuevas tecnologías y equipos para ofrecer al ciudadano la mejor información hasta construir una vivencia de realidad y conocimiento aumentado.

El periodismo como nuevo espacio público. Convertirse en red, conector, ampliar las garantías del derecho a la información y abrir los contenidos y espacios de dominio público. Dejar de centrarse en el negocio de la copia y los derechos de propiedad cerrados para facilitar las formas de compartirlos y el uso justo.

El periodismo como procomún. Los procomunes (commons) son los bienes que pertenecen a todos, a la colectividad de unos mismos intereses, comprometida con su enriquecimiento y legado, y que aprovecha esos bienes en una cadena de valor para crear otros. En definitiva, esos bienes de los que todos somos usuarios, clientes y accionistas. Los contenidos y el conocimiento son los procomunes fundamentales en la sociedad postindustrial o de la información.

Una reingeniería del servicio público del periodismo para que los ciudadanos futuros no sean ciborgs sentimentales, atrapados por las emociones en la pulsión digital, sino personas potenciadas más allá de la biología (Ray Kurzweil) y apoyadas en la superinteligencia construida en las redes.

martes, febrero 22, 2011

RsF: 58 periodistas muertos, 275 encarcelados

Periodistas e internautas de todo el mundo siguen sufriendo la censura y la represión por informar, según el Informe Anual 2010 de Reporteros sin Fronteras. La libertad de expresión continúa en peligro y ni las democracias occidentales ni el desarrollo económico en muchos países como China son su salvaguarda. La democracia y el derecho a la información sigue restringida más allá de lo que muchas veces parece.
El informe de RsF no abarca todavía la revolución árabe con la represión y los bloqueos informativos y a internet, pero la organización alerta de los ataques a periodistas y la censura, como la que se acentúa en Libia los últimos días.
En el informe se puede repasar la situación en todos los continentes y en la mayoría de países.
RsF saluda iniciativas como la de Islandia (Icelandic Modern Media Initiative) para convertirse en un refugio digital de la libertad de expresión y contra la persecución y la censura.
En el informe se abordan las filtraciones de Wikileaks. RsF recuerda que ha solicitado más transparencia al gobierno norteamericano y más responsabilidad a Wikileaks con la información que publica para proteger a personas citadas en los documentos y vídeos filtrados por la organización.
RsF cree que "Wikileaks es un medio de comunicación y, como tal, está sometido a las normas de responsabilidad de publicación, al igual que todos los demás".
En España (pág. 94), continúa la preocupación por las coacciones de ETA, se felicitan por la absolución de los directivos de Egunkaria y por la de Daniel Anido y Rodolfo Irago de la Ser por publicar en la web documentos sobre afiliación irregular en el PP.
La organización define a internet como "un espacio donde se pueden pedir cuentas a los poderosos" (pág. 143) y resalta su papel en las revueltas en el Magreb y los países árabes.
"Transparencia se ha convertido en la palabra clave de los internautas" y por eso aumenta el filtrado de la web y la identificación de activistas y disidentes. RsF recuerda que 110 internautas están encarcelados en todo el mundo.
La organización muestra su preocupación por las legislaciones que pueden atentar contra las libertades en internet para perseguir la propiedad intelectual o a través de otras regulaciones. Lo contrario al acceso a internet como derecho fundamental reconocido en Finlandia y defendido por la ONU.

Kindle vs. iPad y el mercado en España


Amazon insiste: deje el pesado y reflectante iPad. Para leer, Kindle, donde además se compran los libros directamente desde Amazon. El anuncio de la compañía de Jeff Bezos escenifica las grandes dudas del mercado editorial: ¿cómo, con qué aparatos y quién dominará el mercado del ebook? Una duda que mantiene a los editores españoles y agentes literarios renuentes, junto al precio fijo, la renegociación de los derechos de autor y la supervivencia del mercado tradicional.
Con el ebook, el dispositivo importa. No se trata sólo de la lectura, sino del acceso directo a las librerías digitales y la oferta de títulos. Los dueños de las nuevas plataformas imponen su ley y sus condiciones
Amazon rehuye los estándares con su plataforma propietaria y su formato .azw. Apple ofrece a los editores sus más de 160 millones de usuarios con tarjetas de crédito registradas, pero ambos siguen luchando por conseguir contratos con los editores para ampliar su oferta.
Pero además los lectores buscan una experiencia continua de lectura. En su ebook, sus móviles y tabletas o sus ordenadores. Algo que sólo está en manos todavía de gigantes como Amazon.
El ebook es todavía un mercado mínimo en España, alrededor de un 3% de las ventas (casi el 10% en Estados Unidos), con sólo un 5,3% de la población leyendo libros en formato digital. En 2010 se publicaron en todos los soportes digitales algo más de 16.500 títulos frente a los más de 87.000 en soporte tradicional, según los datos provisionales.
Las cifras de la agencia de Carmen Balcells muestran lo irrisorio de las ventas, con Todos los cuentos de García Márquez como líder con 835 unidades vendidas, seguido por Isabel Allende con su perenne La casa de los espíritus y 694 unidades.
El reciente Nobel de Mario Vargas Llosa no llega a 700 ebooks con dos títulos en la clasificación. En total, 5.885 euros por derechos de autor en 2010.
La próxima apertura de Amazon en España y la anunciada ampliación de la oferta en el iBookstore de Apple, unidas al aumento de aplicaciones de libros y lectura de ebooks debería animar un mercado en el que la falta de una plataforma dominante y simplicidad de la oferta, sin que los lectores tengan que elucubrar sobre formatos y qué libros podrán leer en sus ereader, es determinante en un mercado incipiente.
Las cifras de Balcells parecen indicar que la mayoría de los ebooks en español se compran en las grandes librerías digitales norteamericanas. El 63% en Amazon y el 26% en Barnes&Noble. Leer-e, una de las principales librerías digitales españolas, en la que Balcells oferta a sus autores, y donde se comercializan ebooks en formatos pdf, ePub y Mobipocket, sin compatibilidad con iPad, sólo alcanza el 8% de las ventas.
¿Qué pasará cuando llegue Amazon y su integración de tienda y dispositivo? ¿Se volcarán los lectores en la nueva plataforma asociada a Kindle?
Los editores aún tienen mucho que decir. Los lectores digitales buscan un dispositivo barato y eficiente, pero también los libros que desean.
Por ahora sólo el 1,3% de los lectores leen en ereader y tabletas. El iPad está en el 0,8% de los hogares y los lectores digitales en el 1%. Un total de menos de 350.000 dispositivos de lectura a los que hay que sumar los móviles del 6,9% de los lectores que leen en la pantalla del teléfono, según el Barómetro de Lectura 2010.
Sony, el mayor distribuidor europeo de ereaders, no tiene una política de precios tan agresiva como Amazon con Kindle.

El mercado europeo de distribución del ebook es mucho más plural que el norteamericano. Frente al dominio de Amazon en Estados Unidos, donde el 45% de los lectores leen en Kindle (datos de Book Marketing LTD) o de Gran Bretaña, donde Amazon concentra el 75% del mercado de ebooks, en España hay más de 30 librerías digitales, como se puede ver en Libranda.
Defender esa pluralidad de distribuidores, tiendas y editoriales no debería estar reñida con lanzar una oferta competitiva y clara a los consumidores: más atención a los libros y menos a los dispositivos con la adopción de estándares claros para despejar las dudas de los consumidores y facilitar la lectura.
Pero el mercado sigue sin estar claro para los lectores. Ni por oferta de títulos, ni por lectores compatibles, ni por precios.
Quizá el desembarco de una gran empresa como Amazon revele otra oportunidad perdida para el mercado del libro en España.

#nolesvotes

Un grito resuena en las redes sociales en forma de etiqueta: #nolesvotes. Es la rebelión de muchos internautas contra el voto a PSOE, PP y CiU en las próximas elecciones por aprobar la ley Sinde contra las descargas. A algunos les parece nihilismo consumista, otros se asombran del apoyo a una protesta con más eco digital que preocupaciones como el paro o la reforma de las pensiones. Pero el empuje contra la contestada iniciativa del Ministerio de Cultura es otra muestra del hartazgo de los ciudadanos con la partitocracia y su opacidad y falta de transparencia.
Algunos de los partidos contrarios a la ley Sinde, como Izquierda Unida y UPD, han escuchado y estudian alternativas para proponer la reforma de la propiedad intelectual. Otros, como PSOE y PP, han cerrado el debate entreabierto en algún momento.

Columna completa en Estrella Digital

lunes, febrero 21, 2011

Orbyt: 103.000 suscriptores digitales en 2013

Unidad Editorial (El Mundo, Marca, Expansión, etc.) debería alcanzar 103.000 suscriptores en 2013 en Orbyt, su plataforma digital de pago. El plan estratégico del grupo italiano RCS, su principal accionista, apuesta por aumentar los ingresos digitales y sostener los de papel en los próximos años aumentando el precio de los diarios para reducir el impacto de la caída de la difusión.
La estrategia del grupo pasa por aumentar la facturación en pantallas a un ritmo de crecimiento del 23% anual de los ingresos publicitarios digitales y conseguir un aumento del 53% en la facturación de su producción y canales de TDT (Veo TV y Marca TV).

El objetivo de RCS es alcanzar en dos años una facturación digital del 20,8%, 536 millones de euros frente a 1.917 millones del negocio tradicional. Unos ingresos totales de 2.453 millones de euros con un margen de ebitda del 12% y un crecimiento anual del 2,8% impulsado por los negocios digitales.
El grupo apuesta por mantener el negocio mixto en la web y las aplicaciones para móviles y tabletas, con oferta gratuita y premium de todas las marcas informativas.
El vídeo será otro de los elementos de crecimiento del negocio, con el objetivo de llegar a 610 millones de streams de vídeo en España en 2013.
Para lograrlo, RCS confía en conseguir 103.000 suscriptores digitales en web, móviles y tabletas. Un 3,2% del total de 3,2 millones de usuarios de tabletas que se calculan para ese año.
Fuentes de Unidad Editorial creen que la cifra más fiable podría estar alrededor de las 80.000 suscripciones en tabletas.
En todos los casos, el negocio de pago en los nuevos dispositivos de RCS y el resto de los grupos de medios pasa por la evolución de los sistemas de pago en iPad y Android, donde Apple y Google han comenzado una lucha para convertirse en los principales distribuidores de las ofertas de los medios, tanto informativos como de vídeo o música.
RCS espera que la publicidad suponga un 30% del negocio digital frente a un 25% del pago por contenidos y otro 30% de sus canales de televisión.
En el negocio tradicional, RCS calcula una pérdida anual del 5,4% en la difusión de los diarios y una recuperación de la publicidad para aumentar un 3,4% al año tras cerrar 2010 con una caída estimada del 3,5%.
El diagnóstico de RCS es que el deterioro de los medios tradicionales continuará, con la excepción de los libros, donde la compañía ve todavía muy lenta la expansión del ebook. La publicidad digital seguirá creciendo a ritmos de entre el 20 y el 30%, pero seguirá sin compensar la caída del negocio convencional.
El grupo quiere fortalecer el atractivo y calidad de sus contenidos periodísticos, pero repensar sus productos para centrarse más en los lectores y clientes con un fuerte despliegue de CRM para sostener la difusión y aumentar la frecuencia de compra en cualquier plataforma.
El rediseño del modelo de negocio pasa por aumentar las fuentes de ingresos, conseguir más usuarios digitales de pago, aumentar el marketing directo frente a las promociones y comenzar a crecer en ecommerce e ingresos a través de redes sociales. Elementos de un nuevo negocio 360º que la mayoría de las compañías de medios comienzan a desarrollar en todo el mundo.

viernes, febrero 18, 2011

Los editores rechazan las suscripciones de Apple

Las condiciones de las suscripciones para aplicaciones de Apple son insoportables para los medios, tanto para los diarios como para la música en streaming.
"Los editores simplemente no pueden afrontar la inversión en nueva tecnología, productos y servicios cuando la plataformas les cobra el 30% de los ingresos totales, que en Europa, tras el IVA, puede aproximarse al 50%". Es la queja de los editores de diarios reunidos por la International Newsmedia Marketing Association (INMA)en Londres.
Los medios piden a Apple, dominador del mercado de aplicaciones de pago en iPhone y iPad, una "asociación justa" en un mercado emergente para "ofrecer a sus consumidores acceso al contenido en cualquier equipo o plataforma a un precio razonable", en palabras de Grzegorz Piechota, presidente de INMA Europa.
Los editores, igual que los responsables de los nuevos servicios de música en streaming, recuerdan que es imposible sostener el negocio de los contenidos a bajo precio con una comisión del 30%. Google se ha apresurado a contestar a la oferta de Apple con un sistema de pago para web y aplicaciones con un 10% de comisión.
Los editores reclaman una relación directa con los consumidores, acceder a sus datos y ofrecer promociones, imposibles con la propuesta de Apple.
Pero además exigen el fin del control de los contenidos por Apple, con censura de algunas páginas, y más transparencia en la plataforma y el desarrollo de las aplicaciones.
Los medios asociados a la INMA son más optimistas con One Pass, el sistema de Google, a pesar de la historia de demandas de los editores al buscador.

Pugna por la gratuidad en internet

La gratuidad de internet peligra. Es la advertencia de los anunciantes, los medios y las empresas digitales ante la presión de los gobiernos para aumentar las limitaciones a la publicidad en internet y los móviles. ¿Quién pagará los 38 euros mensuales en los que se valoran el correo, la mensajería, los buscadores, las redes sociales, los vídeos, la música y el resto de contenidos y servicios gratuitos de internet? La privacidad de los usuarios es más importante, argumentan los gobiernos y reguladores.
La directiva europea sobre privacidad en telecomunicaciones obliga al consentimiento previo y expreso de los usuarios para admitir la publicidad digital basada en el comportamiento. Ni una cookie, esas pequeñas herramientas para recopilar información sobre la navegación, sin la aceptación previa, libre y explícita del usuario en cada navegador o en cada publicidad.
La industria lanza el grito de alarma. La economía de los datos permite funcionar a la publicidad en internet y los medios digitales. Sin herramientas para hacerla más efectiva, la gratuidad sería inviable.

Columna completa en Estrella Digital

jueves, febrero 17, 2011

Google: del pagerank al socialrank


Google hace sus búsquedas más sociales. La era de los buscadores tiene que convivir con el tiempo real y el flujo social. Cuando las personas están en la red, el criterio social es tan importante como el page rank. Ya no valen sólo los algoritmos, la confianza entre personas y el boca a boca se incorporan a las búsquedas de Google. Por ahora sólo en Estados Unidos.
"La relevancia no está sólo en las páginas, sino también en las relaciones", explica con acierto la nota de Google donde se introducen las novedades sociales.
Cuando un usuario está registrado en Google verá las referencias sociales en las búsquedas, que antes aparecían al final de los resultados desde la introducción de Google Social Search en 2009.
También las anotaciones de la gente con la que un usuario está conectado en las redes sociales. Tu entorno o grafo social en las búsquedas.
Blogs y sitios sociales como Flickr y Twitter tendrán más relevancia porque Google tiene dificultades para indexar Facebook por el control de sus datos y la interoperabilidad.
Google aumenta de esta forma la importancia del criterio social. El boca a boca llega al buscador.
Para manejarlo se crea un nuevo socialrank, como explica Mike Cassidy, director de producto de Google. Ese algoritmo social medirá el valor de cada usuario en las redes sociales en función de los seguidores y la repercusión que consigue en las redes.
Los usuarios son cada vez más importantes y Google primará tanto aquellos con los que te conectas -con los que compartes red, intereses y confianza- como a los más activos y populares para crear guías o curators (una de las palabras de moda) en las búsquedas.

Móviles, ¿quién paga?

El móvil lo es todo. Sin él ya no sabemos vivir. Es un ecosistema donde el ansia de hiperconectividad de los usuarios dispara la oferta. Redes sociales, juegos, vídeo, entretenimiento, información, publicidad en busca de proximidad o atención y el marketing con sus cupones, descuentos personalizados o por geolocalización buscan sitio. Un negocio deseado por telecomunicaciones, grandes de internet, de la electrónica, medios y anunciantes. Pero, ¿quién paga las redes, los contenidos y los nuevos móviles y tabletas?

Es el ruido de fondo en el Congreso Mundial de Móviles de Barcelona. Las cifras marean: el 37% de la población mundial tendrá internet en el móvil en 2015 y los smartphones serán omnipresentes. En España casi el 20% de los usuarios ya se conectan a banda ancha móvil y el tráfico se multiplica.

Las telefónicas quieren un pacto para hacer del ecosistema un condominio. Invertirán 90.000 millones de euros en redes hasta 2014, pero Telefónica calcula otros 150.000 millones para atender la demanda de banda ancha en ubicuidad total. Tienen los clientes, pero subvencionan móviles y tabletas capaces de acceder a contenidos y servicios a través de la web y las aplicaciones. Quieren que Google, Apple o Facebook inviertan en redes y colaboren en el negocio de todos. Eric Schmidt, presidente de Google, se desmarcó veloz: el móvil es un ecosistema donde cada uno tiene su lugar, que cada cual atienda su negocio.

Pero las telecos lanzan sus tiendas de aplicaciones para no quedar en manos de Apple y Google. Los medios también quieren su parte. Pese al crecimiento de la publicidad, la esperanza está los usuarios de pago. Apple anunció un sistema de suscripciones para medios hace un par de días y Google le contestaba ayer con otra plataforma de pago más flexible.

La velocidad es tan rápida que al cliente sólo le da tiempo a cambiar de móvil cuando vence su permanencia. Paga por el acceso, los contenidos, por ahora, lo tienen más difícil. Un ecosistema donde la factura no para de aumentar, aunque no se reparte como algunos quisieran.

Columna en los medios de Vocento

Google y Apple pelean por el pago


Apple y Google andan a la greña por el esperado negocio del pago por contenidos. Anhelado por todos, aunque por ahora sea pequeño, y todavía más para la información. Si Apple escuchaba en parte las demandas de los medios y anunciaba un sistema para permitir las suscripciones en sus aplicaciones, Google ha contestado con One Pass un día después, un sistema de pago para web, móviles y tabletas con el que ya han firmado acuerdos Prisa, Axel Springer o Le Nouvel Observateur, interesados en lanzar productos de pago.
Si Apple es inclemente para sostener su comisión del 30% sobre los pagos y las suscripciones, Google cobrará sólo el 10% y reafirma su “apoyo a los editores, al periodismo y al acceso a contenidos de calidad”. Con una comisión como la de Apple, el negocio del pago es insostenible para la mayoría de los medios, obligados a rebajar sus precios y a asumir un coste similar a la comercialización de la prensa en papel.

Análisis completo en Estrella Digital

miércoles, febrero 16, 2011

Urbaneja: un pacto ético por el periodismo

Fernando G. Urbaneja, presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, reclama "un pacto ético en el periodismo". Con los ciudadanos para respetar los objetivos del periodismo y entre editores y profesionales para sostener el empleo, los principios y los valores.
Apuesta por la profesionalidad, inversión en periodismo y contenidos, y respeto a los valores periodísticos son el fundamento de la crítica de Urbaneja a los responsables de medios como Paolo Vasile, de Telecinco, pero también a los editores y directores entregados a la estrategia "Míster Serrucho", los recortes de personal sin inversión en inteligencia e información.
En su intervención en el Foro Nueva Comunicación, Urbaneja ha estado duro con Juan Luis Cebrián por sus errores en las inversiones de Prisa y por desentenderse de la responsabilidad de cierres como el de CNN+. Acerado con los editores y periodistas refugiados a la sombra de un poder “que nunca recompensa” y alejados del público.
Denunció la imposición de cuotas electorales en la información para las televisiones privadas y llamó a “alejar a los políticos de la escaleta de los informativos”. Reclamó a editores y sindicatos un pacto de sostenibilidad en el empleo con flexibilidad en los convenios y un compromiso para acabar con las brutales diferencias salariales en la profesión. Pero también para reducir “el riesgo de exclusión profesional y social de muchos periodistas mayores de cuarenta y tantos años o entre los jóvenes”.
El presidente de la APM cree que 2011 será un mal año, pero llamó a invertir en internet y recordó el discurso de Álex de la Iglesia en los Goya para afirmar que la red “es el presente y el futuro, y no es elegible”.
Urbaneja repica de nuevo el badajo de una campana repetida. La descapitalización ética y profesional de los medios, atrapados por "el capitalismo salvaje de los despidos" mientras se erosiona la credibilidad, la reputación, la independencia y la vinculación con el público con peleas e intereses vanos. La resistencia al cambio cuando el cambio tecnológico y social no da más opción que invertir en inteligencia e ideas para construir un nuevo negocio en internet y las nuevas plataformas. Demasiados intereses políticos, publicitarios y económicos sobre los periodísticos.
Urbaneja no se olvidó de reclamar la prometida ley de acceso a la información pero su apelación a los editores y directores puede quedar tan extrañada y silenciada como hasta ahora. Las campanas también suenan para las oportunidades, pero la sordera de la rutina y el miedo es inconmovible.

martes, febrero 15, 2011

Apple lanza suscripciones de negocio limitado

Apple ha escuchado. Las protestas de los editores europeos y norteamericanos han conmovido el corazón del negocio de Steve Jobs en su retiro por enfermedad. Habrá suscripciones para las aplicaciones. Un paso importante, pero las condiciones de Apple no convencen del todo para hacer rentable el negocio del pago por suscripción en iPad y iPhone y la tabletmanía.
La compañía aprovecha la experiencia de The Daily, el nuevo diario para iPad de Rupert Murdoch, para lanzar el sistema de suscripción, e intenta hacerlo sencillo, la mejor ventaja de sus plataformas.
"Nuestra filosofía es simple" -declara Steve Jobs-, "cuando Apple trae un nuevo suscriptor a la aplicación, Apple cobra el 30% de comisión, cuando el editor incorpora un suscriptor existente o trae uno nuevo, el editor se queda el cien por ciento y Apple no gana nada".
Es la respuesta a la vía indirecta ya utilizada por muchos editores en aplicaciones de pago -como Orbyt- para cobrar a sus usuarios fuera de iTunes y evitar compartir los ingresos con Apple. Un sistema prohibido a partir de ahora.

La oferta de Apple no es suficiente para los medios. Algunas razones:
  • Mantiene una comisión demasiado alta. El 30% de los ingresos es similar al coste de distribución y comercialización de la prensa papel, así que no supone una gran ventaja en el descenso de costes.
  • Se convierte en dueño del usuario final, de sus datos, de la relación y del método de pago. La distribución queda en sus manos y las mejoras en el pago en la tienda de aplicaciones o a través de su futuro sistema de pago desde el dispositivo le otorgan demasiado poder sobre las aplicaciones y clientes.
  • No permite promociones. Las aplicaciones se pagan desde el primer momento y los editores no pueden ofrecer números gratuitos para luego convertirlos al pago. La única opción por el momento es hacer dos aplicaciones, una gratis y otra de pago, como ocurre con muchos productos en la App Store.
  • Tampoco un sistema de pago por frecuencia (metered paid) como el de Financial Times o el que desarrolla The New York Times.
  • Desincentiva la conversión de suscriptores de papel a digitales. Para los editores, el margen que se lleva Apple, sobre el total de la suscripción, sin que se puedan por el momento diferenciar precios en función de un paquete de ofertas, elimina la voluntad de muchos medios de buscar sistemas de pago más sencillos y transferir el máximo de suscriptores de papel, caros por los costes que acarrean, a una suscripción digital más barata y eficiente de gestionar.
  • No se anuncian medidas contra las cancelaciones. El porcentaje de cancelación de las suscripciones en los medios es alto. Se combaten con promociones y ventajas que no están incluidas en la oferta de Apple.

Pero lo peor es que la oferta de Apple sigue sin aportar ventajas suficientes para hacer más atractivas las aplicaciones de pago. Queda en mano de los medios, pero la App Store actual no es la mejor forma de vender y posicionar aplicaciones de pago.
En la plataforma faltan herramientas de promoción y posicionamiento más adecuados para hacerlas visibles. Los editores tendrán que seguir promocionándolas desde otros soportes como sus webs y el papel.
Apple ni menciona la promoción y el marketing. Pone los aparatos y la plataforma, pero se olvida de oportunidades de comercialización de la oferta.
El número de aplicaciones de pago crece cada vez más (como se puede ver en el gráfico inicial), pero la conversión de usuarios gratuitos en consumidores de pago es todavía muy baja, como se ve en el segundo, según datos de Distimo y otros.
En España, sólo un 31% de los usuarios de aplicaciones ha pagado en alguna ocasión, aunque la proporción sube a seis de diez entre los de iPhone (datos de The Cocktail).
Y para los medios todavía es peor. Ningún medio informativo está entre las principales aplicaciones de pago. Tampoco los de entretenimiento.
¿Podrán provedores de contenido como Hulu, Netflix o Filmin sostener un sistema de suscripción de pago en la aplicación cuando la presión por la rebaja de precios de los consumidores y su aumento por los titulares de derechos aumenta?
¿Podrán los diarios ganar suscriptores en las aplicaciones a ese coste cuando deben mantener su oferta gratuita e ir convenciendo a sus usuarios más fieles?
Apple da un paso, pero el diferencial de valor añadido para vender contenidos en las aplicaciones necesita más compromiso por parte de los dueños de las plataformas, como parece que plantea Google en Android.
Otras plataformas nuevas como BlueVia, de Telefónica, imita el modelo de negocio y reparto de ingresos de Apple, pero parece dispuesta a algunas mejoras en las herramientas de desarrollo y la comercialización.
Entre los grandes de las telecomunicaciones crece también el optimismo sobre las aplicaciones y plataformas de pago, como han declarado en el Mobile World Congress, pero todavía falta bastante para que el cambio del negocio tradicional al digital compense a muchos medios.
Los dueños de las plataformas y los nuevos dispositivos deberían colaborar más en este cambio de mercado y modelo de negocio.

Radiohead lanza un álbum periódico, como las promociones de los diarios

Radiohead lanza The King of Limbs y repite su experiencia de In Rainbows para que sus fans elijan qué producto quieren y a qué precio. La elección es entre un álbum al que apellidan periódico en su versión completa, con dos vinilos, un CD, 625 ilustraciones, la versión digital y todo en una caja de plástico degradable. Todo por 36 euros. O una versión mp3 por 7 euros.
¿Le ocurrirá a Radiohead como a los diarios con las promociones y el exceso de marketing acabará degradando el producto principal, la música? ¿O servirá como a los diarios para sostener las ventas?
Colin Greenwood, el bajista del grupo, explicaba hace poco su frustración con la comercialización tradicional de la música y su intento de revivir la experiencia de los lanzamientos commo un evento único y esperado, con la música compartida con los fans en una red social. Radiohead han sido pioneros en esa vinculación entre músicos y público en las redes, como también en la oferta paga lo que quieras que inaugraron con In Rainbows, su anterior disco.
"The internet makes it easier for everything to be live, and that’s what we do. While we were in our studio, making the last few records, we would schedule last-minute “web casts”, and, at short notice, make small, spontaneous and impromptu programmes where we would play our favourite records, talk to fans, play new and old songs live, and even cover versions of songs from bands that had inspired us. (..) It was thrilling to be sharing a live moment with our fans that wasn’t mediated by anyone".
Greenwood también reivindica la oportunidad y la potencia de los lanzamientos cuando no se filtran "with the ease of music escaping online, that sense of an event is diminished".
Radiohead apuesta por diferentes precios y formatos para que sus seguidores puedan disfrutar de su disco el próximo sábado 19. Lanzamiento global, sin promoción anterior, casi por sorpresa, huyendo de los peores vicios del mercado convencional.
Apuestas como las de Radiohead son necesarias para recuperar el valor de la música y crear nuevos mercados. La música digital es ya el 29% del mercado, pero no compensa el tamaño del negocio anterior. Seguramente no hace falta. Sobra música y el negocio de las discográficas ha sido abusivo con artistas y público.
Como ha dicho Thom Yorke, "el negocio se está hundiendo", pero hay nuevas oportunidades porque está cambiando de "un modelo de negocio de copyright a otro de capital riesgo con los artistas" diversificando fuentes de ingresos e invirtiendo para hacer más música y llegar a la gente, como ha explicado su manager, Brian Message.
Como dice Greenwood, vale la pena recuperar el valor de los grandes productores y de los sellos que crean una comunidad entre músicos, público, productores y técnicos.
The King of Limbs se venderá por su música. Seguro que los fans de Thom Yorke lo seguirán juzgando por sus canciones. Pero la caja de lujo será un objeto de culto para muchos.
Pero cuidado. Como en los diarios, el valor de la promoción debe servir para mejorar y hacer llegar el producto principal, la música o la información, no para enmascarar su calidad y crear una oferta donde el valor está más en lo que acompaña que en el contenido buscado por el público.

El maldito Consejo Audiovisual

Al frustrado Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA) no le iban a faltar tareas en la era de la convergencia, cuando el audiovisual llena todas las pantallas, coloniza internet y los móviles y acapara el consumo de los espectadores y la publicidad. Pero nació maldito, mal definido con una Ley Audiovisual impropia de la era digital, y seguirá penando antes de nacer.
El miedo a otra disputa con la oposición por la televisión, uno de los principales elementos de poder en plena etapa preelectoral. La hipersensibilidad de algunos ministros y asesores a los columnistas airados, denunciantes del CEMA como un órgano censor de contenidos e ignorantes de que la mayoría de su responsabilidad regulatoria es técnica, de competencia y transparencia del mercado. Y la indecisión sobre qué hacer con la Subdirección General de Medios Audiovisuales del Ministerio de Industria son algunas de las causas de la renuncia a modificar una Ley Audiovisual aprobada sin un plan claro para la televisión del futuro.

Columna completa en Estrella Digital

lunes, febrero 14, 2011

España, líder en smartphones

España es el país líder en Europa en penetración de móviles inteligentes. Los smartphones coparían el 38% del mercado de móviles, con 13,15 millones de suscriptores de teléfonos con conexión a banda ancha y aplicaciones, según datos de comScore presentados en el Mobile World Congress de Barcelona.
La pasión por los móviles -54,34 millones activos- se perpetuaría con los nuevos aparatos. Las cifras de comScore son mayores a las conocidas hasta ahora y a los 10,6 millones de usuarios de banda ancha móvil contabilizados por la Comisión Europea.
La competencia entre compañías y las ofertas de los móviles preferidos: iPhone, Blackberry, Android, son algunos de los motores de la adopción de la conectividad móvil.
En cuanto al uso de los smartphones, los europeos siguen prefiriendo el SMS y las fotos a otros usos, pero el acceso a noticias e información ya es la tercera actividad, por encima del email y otras actividades. El móvil y las tabletas son gran parte del futuro de los medios informativos.
El 37,8% de los europeos acceden a las redes sociales a través del móvil frente a un 57,3% de los usuarios norteamericanos. Facebook es la mayoritaria, con casi 30 millones de usuarios en Europa, y a mucha distancia YouTube y Twitter, la que más ha crecido en 2010.

Manifiesto por un nuevo servicio público audiovisual

Un grupo de ciudadanos, periodistas, académicos, profesionales de la televisión y organizaciones sociales promueve un Manifiesto en defensa de RTVE para garantizar el "derecho fundamental de los ciudadanos disponer de una oferta audiovisual diversa, gratuita y de calidad y de una información veraz, independiente y plural, que garantice también el acceso universal a la cultura y al entretenimiento, así como a las posibilidades que abre la sociedad de la información y el conocimiento en el nuevo entorno digital".
Una iniciativa para defender un modelo sostenible para la televisión estatal, tanto en su financiación como en su desempeño del servicio público audiovisual. Una reivindicación frente a las decisiones del gobierno del PSOE durante los últimos años en cuanto a financiación y modelo audiovisual con la TDT, las llamadas del PP a reducir el tamaño de RTVE y a privatizar algunas autonómicas, y las demandas de las cadenas privadas para acabar con la publicidad en las públicas y rebajar su competencia.
En los ocho puntos del manifiesto promovido por Francisca Sauquillo, presidenta del Consejo de Consumidores y Usuarios; Enrique Bustamante y Agustín G. Matilla, catedráticos de Audiovisual; sindicatos, asociaciones de usuarios y consejeros de RTVE destaca la defensa del servicio público con los suficientes recursos, un sistema profesional y de rentabilidad social, una financiación suficiente para una oferta de calidad y una participación "activa en el desarrollo de la Sociedad de la Información" con nuevos servicios interactivos, móviles y multiplataforma.
Interesante, pero no suficiente.
Coincido con muchos puntos de la crítica a la financiación de RTVE, la creación de un modelo insostenible de televisión y la falta de visión de la Ley Audiovisual en la era de la convergencia.
Pero el manifiesto debería ser también crítico con la televisión pública, avanzar más en la definición de un nuevo servicio público de acceso y contenidos digitales, la integración de televisión estatal y autonómica, y ahondar en un modelo de financiación que no puede estar desconectado de las subvenciones a los contenidos y producción audiovisual ni del resto de contenidos digitales.
Gran parte de las polémicas de la ley Sinde, el canon digital, la neutralidad de la red y del plan de contenidos digitales anunciado, podrían evitarse con claridad en la definición del futuro del servicio público.
Repensar el servicio público en la sociedad de la información no es seguir centrados en la televisión sino en el acceso de los ciudadanos a los contenidos. Es promover un modelo de acceso de los ciudadanos a los contenidos, la cultura, la ciencia y la información de servicio público. Un procomún para la sociedad de la información. Los ciudadanos ya no distinguen entre pantallas, cuando todo es digital y el modelo de financiación pública de los contenidos está disperso entre varios ministerios, organismos y administraciones, es hora de hacerlo más eficiente.
La eficiencia del acceso a los contenidos pasa por garantizar el acceso a las plataformas digitales con:
Un servicio universal de banda ancha gratuito para los contenidos y servicios públicos incluido dentro de las obligaciones del servicio universal de telecomunicaciones: educación, salud, administración electrónica y contenidos públicos.
Acceso a los contenidos de dominio público: culturales, científicos, archivo, etc.
A los contenidos educativos, culturales y científicos financiados con dinero público: licencias de uso y cita más amplias y modelos de consumo más abiertos y participativos, sin las restricciones actuales de derechos, para su uso no comercial.
Un plan de contenidos y servicios públicos para la convergencia que reduzca la dispersión actual y aumente su visibilidad con la creación de una plataforma pública: un Google de los contenidos y servicios públicos.
Coordinación y colaboración entre la oferta estatal y autonómica para optimizar los recursos públicos, aumentar la integración cultural, y mejorar la información y el conocimiento de las culturas y lenguas del Estado.
La televisión no es suficiente. Su tiempo ha pasado y en la era de la convergencia multimedia y multiplataforma el desafío es llegar a una sociedad del conocimiento y no quedarse en la del entretenimiento.
Un nuevo modelo de financiación, rentabilización social y acceso a los contenidos públicos y sociales que ayude a acabar con la sensación de dispendio de recursos públicos, muchas veces repetidos y redundantes entre administraciones, otras asignados sin transparencia y sin que los ciudadanos tengan conciencia de su uso o no puedan disfrutarlos.
En el debate sobre el servicio público seguir empeñados en la disputa entre televisión pública y privada es estéril. Los medios privados tienen hoy oferta de sobra en entretenimiento y grandes espectáculos sin que los públicos tengan que garantizarla. Aumentar y garantizar la competencia, sin volver a una concentración abusiva como está volviendo a ocurrir, con el respeto a los derechos fundamentales de los usuarios, es suficiente.
El servicio público debe ser valioso y concentrarse en la oferta informativa, cultural, científica, infantil y social no cubierta adecuadamente por los medios privados, pero además ser el vehículo de acceso para los contenidos y servicios pagados por los ciudadanos. Además de liderar o impulsar la innovación en contenidos y formatos.
El servicio público aún tiene sentido, pero debe evolucionar y atender a las nuevas demandas sociales y de la convergencia. Sin miedos, pero con responsabilidad, probidad y visión de futuro.

domingo, febrero 13, 2011

Operación Goya

Los Goya, la gran fiesta del cine español, llega engalanada con la polémica ley Sinde, la renuncia del presidente de la Academia, Álex de la Iglesia, por su comprensión postrera de la oposición a esa ley y los malos resultados de taquilla.
La recaudación ha bajado en 2010 y las películas españolas han logrado menos de 77,5 millones de euros, la peor butaca desde el año 2000.
Los internautas han lanzado la Operación Goya para protestar contra la ley antidescargas. Directores, productores y actores entonan su sempiterna letanía de quejas.
Pero la ficción del cine no dejará que se embarre la alfombra roja y sus lujos, desplegada esta vez en el Teatro Real a la espera de las limusinas. Demasiado lujo para tan poco negocio y para ser tan malqueridos.
Es la gala de la división entre los propios cineastas y con el público. Lujo y escotes no la disimularán. Cuanta peor taquilla y menos aprecio del público, más fiesta. Cuando la crisis aprieta, más focos, más escenografía, más espectáculo. That´s entertainment!
Al cine le falta humildad y le sobra ego. Más realidad y menos ficción, al menos en las cuentas. Cuando la recaudación en taquilla cae muy por debajo de los 121 millones de subvenciones estatales y autonómicas recibidas en 2009, y más aún de los 197 millones de euros invertidos por las televisiones (datos de 2008, los últimos del Ministerio de Cultura), más que fiestas la Academia del Cine debería dar explicaciones.
Las televisiones, obligadas por ley, y las subvenciones públicas forman la economía del cine español. Entre las dos salvan las cuentas. El mal principal es la falta de conexión con el público. Los fastos desaforados, con abundante presencia de políticos incluidos, no ayudan al público a sentir este cine como suyo. Y sin emoción el cine es aburrimiento.
Con tan poca taquilla al cine debería preocuparle sobre todo tener más pantallas de exhibición y hacerse querer. Con sus precios y limitaciones exageradas para la exhibición en nuevos medios como el vídeo bajo demanda o el streaming en internet va en contra de los hábitos de los consumidores. Aumentando la persecución tampoco lograrán más atención ni cariño. Pero es más cómodo quejarse y reclamar más subvenciones y publicidad sin crítica.
Menos ego, más modestia en la producción, menos galas y menos soberbia. Elementos para que el cine empiece a ser de todos y la división sea sólo qué pantalla se prefiere, en casa o en las salas. Y no esta repetida cruzada de los que viven del público contra quienes les pagan.

Columna para Estrella Digital

viernes, febrero 11, 2011

Peor 2010 para los diarios de lo esperado

Los diarios han vuelto a sufrir en 2010. El último informe del año de Deloitte para la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) confirma la pérdida de difusión reflejada en las cifras de OJD y una caída de la inversión publicitaria peor a la prevista, especialmente para la prensa regional y local.
Los editores y Deloitte calculaban cerrar el año con una rebaja de más del 3% en ingresos publicitarios y una caída del 4,4% en la facturación total.

Pero las cifras conocidas hoy indican una pérdida de publicidad respecto a 2009 del 3,72% para los grandes diarios, un 9,9% para los medianos -entre 30.000 y 100.000 ejemplares-, y otro 8,2% para los pequeños.
La difusión cayó más en los periódicos medianos, un 6,5%, con récord negativo para Las Provincias (-10,26%).
Los grandes pierden un 4,22%. El País es el peor de los nacionales, con un 5,55% menos de ejemplares en este año. El Correo cae un 7,65% y El Periódico un 6,46.
En los diarios pequeños la pérdida es de un 5,27% de la publicidad con algunas subidas entre los más pequeños y caídas en los mayores.

Con 15 millones de lectores diarios, según el EGM, los periódicos llegarían al 38% de la población, su peor cuota en siete años, con un consumo diario de sólo 15 minutos de lectura.
Las peores estimaciones confirman que la publicidad se refugia en las pantallas y huye de la prensa. Una tendencia que seguirá en 2011 a pesar de una ligera mejora de la economía. La caída publitaria en 2011 podría situarse en un 4% e internet se convertiría en el segundo soporte publicitario por encima de la prensa.
En internet, los diarios digitales van algo mejor en audiencia. Su cuota supera el 55% de los internautas, casi 13 millones de usuarios, según datos de comScore. Pero su facturación sigue siendo baja, especialmente para las cabeceras regionales y locales.

La prensa ha perdido cerca de 400.000 ejemplares diarios en los últimos diez años y la facturación publicitaria ha caído más de un 40% desde 2007, antes del inicio de la crisis. Los ingresos totales de los diarios se han rebajado un 30% en ese período.
Los diarios pierden negocio y la crisis afecta especialmente a la prensa local, donde además gran parte de la facturación de muchas cabeceras depende de la publicidad institucional y de la compra en bloque de ejemplares.
En pocos días se conocerán las cuentas de las grandes empresas, pero la tímida recuperación publicitaria de final de año se ha refugiado en las grandes cabeceras.
El mercado local se ha desarrollado poco. Los diarios son comercialmente conservadores y falta iniciativa para lanzar nuevas estrategias y ofertas tanto publicitarias como de distribución. La competencia de los nuevos medios digitales, buscadores, mapas o redes sociales amenaza todavía más a medios sin estrategias claras de negocio y con baja facturación en internet y las nuevas plataformas: móviles, geolocalización, vídeo, etc.
Los diarios necesitan ser más rápidos y reinventarse para seguir siendo ejes importantes del espacio público y el mercado local. Cada vez su posición está más amenazada y el esfuerzo informativo realizado a pesar de los recortes en las redacciones a menudo no tiene reflejo en la generación de negocio y en el lanzamiento de estrategias comerciales y de producto adecuadas.
Muchos diarios todavía tienen una fuerte penetración en las audiencias locales, pero pierden atractivo para el público -especialmente para el más joven- y su oferta de contenidos pierde competitividad respecto a otros medios.
Pero sobre todo pierden posición e influencia en el espacio público y en su utilidad para la vida cotidiana de los ciudadanos. Recuperarla debería ser su objetivo fundamental en la estrategia de contenidos y marca.
El negocio evoluciona rápido y la respuesta es lenta. A pesar de la crisis muchos diarios siguen despachando publicidad más que salir a buscar clientes. Las estrategias para ampliar el mercado, atraer a nuevos anunciantes y aumentar los ingresos por lector/usuario son insuficientes y no se avanza hacia con un modelo de negocio 360º.
La publicidad y los ingresos ya no volverán a las cuotas de antes de la crisis. Las pantallas son el futuro de los contenidos, como la movilidad, la conexión permanente, el tiempo real y la participación en el flujo social. Si los diarios no evolucionan hacia esos objetivos, para muchos no habrá forma de sostener el negocio informativo. Y mucho menos su tradicional papel de referentes sociales.