viernes, diciembre 30, 2011

Rajoy condena a RTVE

Rajoy fuerza la reestructuración de RTVE. La reducción de 200 millones de euros en los 550 millones de aportación estatal, una rebaja del 36,5%, deja a la televisión pública con un presupuesto de mil millones para 2012, inferior a los 1.097 millones con los que contaba en 2009, antes del despliegue de la TDT y de su apuesta por la televisión conectada e híbrida.
Es el peor castigo para una televisión pública siempre criticada por el PP.
RTVE tendrá que abordar una reestructuración como la emprendida por la BBC para eliminar canales de sus múltiples y reducir servicios, la única forma de rebajar sus gastos de producción y recursos para asumir el ajuste.
La televisión estatal tendrá que elegir entre cerrar servicios y canales para mantener competitividad en La 1 o rebajar toda su oferta y perder su liderazgo de audiencia.
El telestado de Rajoy será más reducido en cuanto a titularidad pública, hará que el duopolio privado recupere parte del negocio perdido durante la crisis y confía en esa alianza para sostener su apoyo político.
Los recortes en el telestado son obligados en la situación de crisis actual, pero vuelve a faltar una definición del servicio público en la sociedad de la información, donde la oferta audiovisual es enorme.
Por no esperar, ni siquiera se ha sacado a RTVE de su interinidad tras la dismisión de Alberto Oliart para nombrar un presidente encargado de liderar la reestructuración.
Pero el servicio público continúa haciendo falta donde lo privado no llega, tanto en sus esencias -informativos, programación infantil, educación y divulgación, minorías y colectivos especiales- como para convertirse en una plataforma de contenidos y servicios ciudadanos orientada a garantizar el acceso a los contenidos financiados por todos o de dominio público.
Cada vez que se manosea RTVE, con más o menos financiación, se obvia la necesidad de repensar la función del servicio público. Cuando a la BBC se le ordenó recortar su presupuesto un 20%, lo primero que se hizo fue rediseñar el concepto de la corporación británica, su papel en la sociedad y en el mercado de medios, y su futuro.
Esa visión se vuelve a echar de menos en los recortes del gobierno de Rajoy igual que en la coja y poco ambiciosa Ley Audiovisual aprobada por el ejecutivo de Zapatero.
Las ideas, el concepto del servicio público y su desarrollo son la medida de la calidad de la televisión pública, no sólo el dinero.

El presidente irresponsable

Mariano Rajoy sigue en silencio. En su segundo Consejo de Ministros, donde se han aprobado la mayoría de los recortes de gasto público anunciados, subidas de impuestos negadas durante la campaña electoral y otras medidas polémicas como el reglamento de la ley Sinde, Mariano Rajoy ni ha asomado la cabeza para explicarse ante los ciudadanos y los periodistas.
Un presidente en silencio que más parece escondido. Rajoy se ha distinguido en la oposición por no contestar preguntas, ni de los periodistas ni de nadie. Hoy tocaba. La vicetodo Sáenz de Santamaria ha acusado al gobierno de Zapatero de mentir y rebajar el déficit cuando hace un mes que se realiza el traspaso de poderes y varios estudios adelantaban la estimación con la que el gobierno Rajoy justifica sus subidas de impuestos. Una medida a la que se han opuesto desde la oposición. Santamaría se olvidó de comentar la responsabilidad de las comunidades autónomas, empezando por las gobernadas por el PP, en la desviación.
Muchos recortes, ninguna medida para estimular el crecimiento, como tanto prometía el ahora presidente desde la oposición. Empieza con los mismos errores que recriminaba a Zapatero.
La ley Sinde sí ha sido aprobada, igual que el fin del canon digital, que será sustituido por otra compensación de derechos de autor, como recogía el programa del PP y adelantaron el ministro Wert y el secretario de Cultura, José María Lassalle. En este área tampoco se oyó ni una medida para el desarrollo de la cultura y la industria digital.
Demasiadas medidas y muy pocas respuestas. No es momento de un presidente agazapado tras los cortinajes de La Moncloa. Es hora de gobernantes que den la cara.
El PP y el gobierno siguen presumiendo de decir la verdad a los españoles, cara a cara, como repitió la vicetodo. Un presidente escondido no es un presidente fiable. Rajoy no puede seguir siendo el perfecto irresponsable.

Europa al rescate de Wert

Europa puede acudir al rescate del ministro José Ignacio Wert. La Comisión Europea planea para la primavera de 2012 un mercado único de contenidos digitales más simple y con licencias más baratas para los nuevos medios y negocios de contenidos. Son los objetivos de la Agenda Digital como la reforma de las sociedades de derechos de autor –tan urgente como muestra el escándalo de la SGAE- y la recuperación de las obras huérfanas (sin autor conocido). Wert ha sido contundente en anunciar la protección de la propiedad intelectual contra las descargas, pero sin una sola propuesta de cómo defender los derechos de todos junto a los de los creadores, productores y distribuidores. Parte de la respuesta está en el propio programa electoral del PP y en los planes europeos.

Columna completa en Estrella Digital

jueves, diciembre 29, 2011

Menos fotos en el Congreso

El Congreso amenaza: los periodistas gráficos deberán respetar los derechos fundamentales de los diputados. Una instrucción intenta evitar fotografías de apuntes, ordenadores, móviles y otras herramientas del trabajo legislativo. Para hacerlo prohíbe tomar fotos en el Congreso si no se está acreditado. Fin de las fotos en las redes sociales de diputados y periodistas no gráficos. La decisión refuerza el derecho a la intimidad de los diputados, pero abre un debate sobre el interés público, la transparencia de los políticos y el uso de herramientas como los móviles y ordenadores que combinan comunicación pública como el uso de redes sociales, medios de comunicación, etc. con usos personales como los mensajes o las llamadas.
Al Congreso le indignó una foto de un SMS dirigido a Alfredo Rubalcaba con el chivatazo (falso) del próximo nombramiento de un ministro, pero también las de apuntes de Mariano Rajoy en el debate de investidura. Junto a estos casos hay que recordar las de diputados distraídos con páginas de internet o actividades ajenas a las sesiones y al ejercicio de su función pública.
Que los diputados tienen derecho a la intimidad y al secreto de las comunicaciones no tiene duda. Tampoco el interés público de sus actividades como diputados, más cuando se realizan en las sesiones del Congreso, dentro del hemiciclo o en las dependencias donde se han retratado tantas noticias.
Una aplicación estricta del secreto de las comunicaciones, garantizado por la Constitución, no permitiría descubrir conductas impropias o de indudable interés público realizadas por los electos en sus escaños, como ha ocurrido en varias ocasiones.
Las prohibiciones rápidas y taxativas no suelen ser las más adecuadas. A diputados y periodistas se les exige responsabilidad en sus actos, políticos e informativos. Al Congreso y a los políticos, cuanta más transparencia, mejor. Limitar la información gráfica, sea de periodistas o de los propios diputados, no parece la mejor forma de cuidar el interés público. Contra los excesos están las leyes que protegen a todos los ciudadanos.

Columna en los diarios de Vocento

miércoles, diciembre 28, 2011

El Congreso limita las fotos

El Congreso limita la toma de fotografías para defender el derecho a la intimidad y al secreto de las comunicaciones de los diputados. Todo un debate sobre las nuevas tecnologías y la función pública que necesita una reflexión pausada. La instrucción se extralimita al prohibir las fotos de personas no acreditadas como las tomadas por periodistas no gráficos o por los propios diputados, como las que se publican en las redes sociales. Pero también al delimitar en exceso los espacios en los que se pueden captar imágenes, aunque en muchos de ellos los diputados estén realizando actividades en función de su cargo público. Instrucción Congreso fotos Y un pequeño debate en Twitter

El lenguaje del gobierno

El presidente Rajoy calla. De líder de la oposición repetía que hablaría cuando tuviera algo que decir. Por ahora, calla y deja la palabra a la vicetodo, Soraya Sáenz de Santamaría, y a sus ministros. Rajoy también prometió “la verdad por delante” y usó el viejo refrán de “llamar al pan, pan y al vino, vino” para distinguirse de su predecesor. Pero la verdad es incómoda y tiene muchos nombres. El Gobierno no ha hecho más que arrancar y ya se ha parapetado en los tecnicismos de Luis de Guindos, el lenguaje ideologizado de Ana Mato o la altanería de tertulia televisiva de José Ignacio Wert. Para remate, Ana Botella se estrena en la Alcaldía de Madrid prometiendo austeridad frente a ese “hombre que piensa en grande” con el dinero de los ciudadanos, el ahora ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón. El candidato que ganó unas elecciones hace seis meses sabiendo que dejaría la Alcaldía.

El lenguaje retrata. Rajoy calla, pero las palabras del gobierno predicen sus políticas.

Columna completa en Estrella Digital

jueves, diciembre 22, 2011

El telestado de Rajoy

Rajoy ya es presidente y anuncia una nueva televisión. Al presidente le preocupan los jóvenes y la cultura, dijo en su investidura, pero no habló de internet ni del canon digital, cuya reforma fue prometida por el PP y viene obligada por Europa. Ni de la ley Sinde dormida en el cajón del Consejo de Ministros. No mencionó a los medios digitales cuando habló de los emprendedores. Educación bilingüe, pero ni una palabra sobre la versión original en televisión y cines. Austeridad y proyección de la cultura española, pero fundido en negro sobre el Ministerio de Cultura o la financiación del cine y las artes.

A Rajoy le preocupa el telestado, como a todos los políticos. Promete abrir las autonómicas a la gestión privada de las cadenas o de sus recursos y programas, aunque se supone que manteniendo la titularidad pública. Ni el presidente ni sus ministrables hablan de redefinir el servicio público audiovisual. Sobre RTVE, mucha queja y ganas de meterle mano, sobre todo a unos informativos líderes mes a mes durante más de cuatro años consecutivos.

El presidente promete renovar el Consejo de RTVE, descabezado sin presidente desde la dimisión de Oliart en julio y utilizado como arma propagandística. Sin noticias de una televisión pública que hereda un modelo de financiación insostenible. El PP tampoco puede presumir de probidad ni eficiencia en sus televisiones autonómicas, caras, poco vistas y menos independientes.

Las investiduras son para los proyectos y la ilusión. También para fijar el tono de una presidencia. La de Rajoy llega privatizadora del telestado y poco atenta a la sociedad digital. El acceso a la tecnología, la comunicación, la información y la cultura son la red de una sociedad del conocimiento imprescindible para la competitividad y el desarrollo.

Rajoy no tuvo palabras para un futuro que es presente en los móviles inteligentes y la convergencia de televisión y banda ancha. Donde las pantallas son el nuevo espacio público en las redes sociales y la economía es digital. Reinicie, presidente.

Columna en los diarios de Vocento

miércoles, diciembre 21, 2011

Rajoy, presidente en silencio

Mariano Rajoy anunció en su Twitter su comparecencia para presentar su gobierno. Pero una vez más no hubo respuestas a las preguntas de los periodistas. El presidente prometió una ley de transparencia en su discurso de investidura, pero esa transparencia no existe en su labor diaria ni en sus citas públicas.
La costumbre viene de lejos. Rajoy era un habitual de la falta de comparecencias ante la prensa como líder de la oposición.
De preguntas, casi nada.
Un hábito grave en cualquier político y censurable cuando se está al frente del ejecutivo. El tuit del equipo de Rajoy usaba el verbo comparecer. Bien elegido, el diccionario nos recuerda que se comparece ante una autoridad, para informe y debate. Esa autoridad son los ciudadanos. Cada vez que el presidente del gobierno no contesta preguntas oculta a los ciudadanos las razones y argumentos de sus actos y decisiones.
Los periodistas están ante el presidente del Gobierno como representantes de la ciudadanía y depositarios activos del derecho a la información que no se puede ejercer directamente. El presidente es responsable ante los ciudadanos que lo eligen, como los informadores lo son ante el público que los escoge para informarse.
El silencio no es sabiduría ni cautela. Hay un tiempo para la reflexión y las decisiones, y otro para comunicarlas y explicarlas. Los ciudadanos tienen derecho a saber las razones de su gobierno y su presidente. Cuando Rajoy no contesta a los periodistas, no los castiga a ellos, enmudece ante los ciudadanos y les oculta información de primera necesidad.
El presidente prometió en su discurso de investidura "gobernar desde el diálogo y la transparencia". Su primer gran acto, el nombramiento de su gobierno, es un ejemplo de lo contrario.
La transparencia empieza por usted, presidente.

Columna completa en Estrella Digital

martes, diciembre 20, 2011

El público inteligente está en las redes sociales


La educación determina más el uso de las redes sociales que los ingresos de los usuarios o la riqueza (PIB) de los países. Un estudio mundial de Pew Research ratifica que los móviles son el dispositivo digital más democrático y masivo. Las redes sociales concentran a los usuarios más educados y con mayor influencia y nivel de vida en cada país.
Es otra constatación de la revolución de las redes sociales y cómo su influencia crece por la calidad de su audiencia.
Para los medios, vuelven a demostrar que las redes sociales son su principal competencia y también su mayor oportunidad. La audiencia ABC1 y más joven está en las redes, la de mayor atracción y relevancia para la publicidad y los clientes comerciales, pero también para la acción social, política y económica.

Las redes sociales concentran lo que The Economist ha llamado la masa inteligente, ese público educado y formado que combina educación, intereses ciudadanos, culturales y sociales. No son las élites, comprometidas con el poder y reacias a mostrar su actividad, tampoco todavía el público general, aunque cuanto más joven es el usuario, el perfil de las redes es socioeconómicamente más amplio.
Un público inteligente que en muchos casos se convierte en el público crítico que demandaban John Dewey o Jurgen Habermas y que ha orientado gran parte de su crítica a los propios medios y el periodismo por sus errores o su visión estrecha de la actualidad.
El gráfico de arriba muestra como la frontera del 30% de la población que es usuaria de redes sociales se supera en muchos países con diferencias muy importantes en su PIB.
A la riqueza, vinculada a la disponibilidad de equipos y banda ancha móvil accesible, se une la actividad social y política, pero también la posibilidad de encontrar a comunidades de interés para los usuarios, como elementos de atracción de las redes.
En la tabla se observa claramente como en los países menos desarrollados la distancia entre universitarios y resto de población se amplía. Una diferencia que determina también la relevancia política y social de cada audiencia de redes sociales en cada país.
La brecha educativa se estrecha en los países ricos, donde las redes sociales aumentan los elementos de interés más personal, de consumo y ocio. En los países desarrollados la masa inteligente está en las redes sociales, pero su perfil se diluye entre un público más amplio, lo que hace importante identificar las comunidades y grupos de mayor valor en función de temas y perfiles.
Unos datos sobre los que pensar y analizar para determinar con más precisión las estrategias sociales, de contenidos y de imagen de los medios. Pero también la propia distribución, comercialización y negocio del contenido cuando el público inteligente se acostumbra y confía cada vez más en un modelo de selección y recomendación (pull) frente al broadcasting tradicional, las estrategias de oferta e inundación y resto de estrategias push que continúan siendo importantes, pero cada vez menos eficaces para quienes determinarán en gran parte las tendencias, valoración y posicionamiento de medios, contenido y acciones comerciales.

lunes, diciembre 19, 2011

El año de la televisión conectada

2012 será el año de la televisión conectada a internet. Fin de las barreras entre pantallas y de un modelo de televisión digital (TDT) que acaba como empezó: con dos grandes cadenas privadas dominando el telestado, Telecinco y Antena 3. Y dos grandes diferencias: una TVE sin publicidad y una enorme fragmentación, con sólo las tres grandes cadenas y alguna autonómica por encima del diez por ciento de audiencia.

La televisión conectada no es todavía inteligente, pero rompe la tiranía de la programación al permitir a la audiencia elegir qué ver bajo demanda, gratis o de pago, contenido profesional o aficionado, y obliga a cadenas y a productoras a repensar su negocio y relación con un público más activo, exigente y con un poder de recomendación cada vez más importante cuando los contenidos se socializan en las pantallas.

RTVE acaba de presentar su apuesta por la televisión híbrida: banda ancha e internet a través del estándar europeo Hbb TV, consensuado por el sector y el Ministerio de Industria hace unos días. La televisión pública pondrá a disposición de los espectadores su servicio A la carta sin tener que renunciar a la gran pantalla. Una ampliación de su apuesta por el vídeo a demanda en todas las plataformas y pantallas que se ha convertido desde marzo pasado en la oferta audiovisual con mayor archivo vivo.

Otras cadenas públicas como TV3, privadas como Telecinco o de pago como Canal+ se han lanzado ya a la televisión híbrida para no perder el mercado del futuro. Sólo una cuarta parte de la audiencia puede ver televisión por internet. Y la mayoría todavía ve poca. Unas veces por la desconexión de los equipos, otras por una oferta aún escasa y de bajo atractivo. Pero el desembarco de las grandes cadenas y el lanzamiento de proyectos de convergencia como el de Microsoft con su Xbox 360 anuncian un cambio de actitud impulsado también por el consumo de televisión en móviles y tabletas.

Con las aplicaciones para televisores y la televisión por internet no se necesitan licencias ni concesiones, pero sí contenido de calidad y una propuesta atractiva para público y mercado. Las productoras independientes y el cine encontrarán nuevas pantallas imprescindibles para los consumidores y más importantes que nunca si el gobierno de Rajoy cumple su promesa de acabar con la financiación obligatoria del cine español con el cinco por ciento de los ingresos de la televisión privada.

Las cadenas encontrarán en las aplicaciones de la televisión conectada una pantalla para rentabilizar su catálogo.Las licencias pierden importancia, pero no la marca, los derechos y el uso de la televisión convencional como la gran máquina de promoción.

Los productores independientes y el cine encontrarán su público sin sujetarse a pantallas menos cómodas. Se abren nuevos modelos de negocio, de las microsuscripciones y los micropagos al crowfunding para participar en la producción con una suma modesta.

Junto a la oportunidad para el cine y la televisión se amplía el de otras marcas que producen contenidos especializados para sus clientes. A menudo más rentables y valorados que la publicidad convencional.
La unión de televisión e internet acabará con la pantalla boba. La televisión deja de ser un sistema independiente y regido por sus propias reglas propias, además de las políticas y administrativas. La hora del espectador activo, los contenidos a demanda, la recomendación y la televisión inteligente -la que ayuda a gestionar programas, recomendaciones y búsquedas- se acerca.

Columna completa en Estrella Digital

viernes, diciembre 16, 2011

Medios hiperpersonalizados

Diarios y revistas confían en los móviles y las tabletas como nuevos soportes para la lectura. Al fin aparatos que permiten concentrar la atención y escapar de la abundancia y la navegación ultrarrápida de la web, enemiga de la lectura atenta y de la atracción de la publicidad.
Pero los usuarios y la tecnología cambian más rápido que los medios. Agregadores como Flipboard o Zite se unen a redes de microblogging como Twitter para plantear nuevos medios hiperpersonalizados donde los usuarios eligen y descubren qué leer, ver o escuchar apoyados en otros usuarios, su localización, el flujo social, las fuentes que ya siguen y el tiempo real.

El poder de la demanda y la recomendación se impone al viejo dominio de los medios y la oferta. Las claves son la elección de contenidos basados en la influencia y gustos de otros usuarios, el descubrimiento de nuevas alternativas y sobre todo el poder del usuario para elegir y demandar contenidos personalizados y abiertos en lugar de aceptar la selección profesional y cerrada de los medios.

Flipboard y Zite son agregadores de contenidos. Nacieron para el iPad y acaban de extender su oferta al teléfono iPhone. Flipboard crea una revista basada en la cuenta del usuario en Twitter o en sus suscripciones (RSS) a diversos medios. Zite utiliza esas fuentes para crear una revista para cada usuario gracias sus algoritmos de personalización. Los dos optimizan la presentación en el interfaz de las pantallas táctiles y eliminan o reducen el impacto de la publicidad. Twitter se rediseña para incluir más contenidos y todos incluyen a las marcas como fuentes, sustituyendo la publicidad convencional por la oferta de información especializada para sus consumidores.

Para los usuarios las ventajas son claras: leen lo que quieren y lo que recomiendan la gente con la que comparten intereses. Tanto esa edición social como la tecnológica de los algoritmos les descubren lo inesperado. La sorpresa anima el consumo y aumenta el interés. La lectura se hace más fácil a través de cualquier soporte y la publicidad menos incómoda e intrusiva.

Para los medios es un nuevo desafío. Aumenta el poder de los usuarios y obliga a las fuentes a cuidar sus contenidos, su marca y su personalidad en las redes sociales para rentabilizar sus amigos y fans. Los medios deben ser sociales, pero además aprender a olvidar su paquete y forma tradicionales para convertirse en contenidos distribuidos a través de varios servicios, plataformas e interfaces con diferentes diseños y funcionalidades.

Otro desafío para el negocio, basado en rentabilizar al mismo tiempo marca, soporte, contenidos y formato. Ahora los medios deben ser contextuales, distribuidos, diseñados para el consumo en diferentes plataformas, compartidos y con distintos formatos en función de la actitud y pantalla del usuario.

Junto al cambio en la rentabilización se ahonda la crisis en el periodismo tradicional, enfrentado a la necesidad de crear y mantener un público que se reconozca en los contenidos y los medios como plataformas: espacios atractivos y críticos donde encontrar respuestas a su demanda. Un público al que hay que ganar a cada instante cuando el poder está a un toque de dedos sobre la pantalla y reconocerse con otros al compartir es tan importante como la propia información.

En definitiva, volver a crear públicos y comunidades, no sólo clientes y compradores. Y convencer a los anunciantes de que deben participar en esa creación de valor para un público exigente, selectivo y volátil.

Columna para Estrella Digital

jueves, diciembre 15, 2011

El telestado son dos

Antena 3 pincha definitivamente la burbuja de la TDT con la absorción de La Sexta. El mapa de Zapatero TV reventado por las costuras de su insostenibilidad. La televisión tiende a la concentración y España no es una excepción. Cuatro y La Sexta han sido fagocitadas por Telecinco y la cadena de Planeta. En la fragmentación de la TDT han naufragado los canales concedidos a los diarios y solo sobreviven los más políticos y los que cubren un hueco de bajo coste.

Telecinco y Antena 3 controlan el 85% del mercado publicitario y más de la mitad de la audiencia. La fragmentación del negocio acaba y se verá cómo evoluciona el mapa de canales, con 13 nacionales en poder de las dos grandes. Tras ellas, una TVE amenazada por el rencor del PP y las autonómicas en crisis tras muchos años de cimentar el poder y la cultura del telestado.

Zapatero deja roto el sueño de la pluralidad que justificó la hiperfragmentación de la TDT. La fusión de las cuatro grandes privadas en dos no ha esperado ni siquiera al cambio de gobierno. Todo un símbolo. La crisis y una planificación con café para todos -otra vez- han hecho más poderosos a los grandes y dejan a los pequeños con pocas posibilidades de futuro. Televisión y partitocracia se parecen.

Con el fin de la independencia de Cuatro y La Sexta se hundió la aspiración de crear cadenas para la izquierda exquisita. Puestos a ver televisión, todos somos conservadores. El primero, el mercado, pero también la audiencia. Los otros confían en el vídeo bajo demanda y la televisión por internet. La televisión social está en las redes y las nuevas plataformas, no en las frecuencias en abierto.

El fin de la burbuja deja pendiente un nuevo modelo para la televisión pública y una apuesta por las nuevas tecnologías ralentizada a menudo por la presión para llenar canales. Con la gente viendo más televisión que nunca, los grandes ganan, aunque tengan que diversificar su oferta. Está por ver que dejen sitio para la nueva televisión que muchos esperan.

Columna en los diarios de Vocento

martes, diciembre 13, 2011

El País franquicia The Huffington Post

Juan Luis Cebrián ha repetido que El País hubiera nacido en internet si se fundase ahora. El ex director del diario y consejero delegado de Prisa cree también que la innovación disruptiva se lleva mal con los medios tradicionales. De esas convicciones proviene la alianza con The Huffington Post para lanzar el agregador de blogs y opinión para España y Latinoamérica. La apuesta de HuffPost por el periodismo cuantitativo, el basado en la abundancia de contenido de bajo coste, con la opinión, la suma de contenido ajeno y la optimización en buscadores (SEO) para conseguir el máximo de tráfico, está muy alejada de los orígenes de El País y su reivindicación como diario de calidad. Pero el tráfico importa, tanto como la esperanza de una rentabilidad por ahora dudosa y quizá ya agotada.
¿Pervivirá ElPais.com como medio “global en español” o será fagocitado por el agregador?

Columna completa en Estrella Digital

jueves, diciembre 08, 2011

Internet TV

La televisión conectada avanza. Microsoft desata otra batalla en la televisión inteligente: control por voz para olvidar el mando a distancia, conexión a través de la videoconsola Xbox 360, el buscador Bing y respeto al negocio de cadenas y productoras. El televidente puede hablar a la pantalla y olvidarse tanto del incómodo mando como de las pantallas táctiles de móviles y tabletas. Canales de pago como Imagenio, Gol T o Canal+ están disponibles, igual que las grandes cadenas en abierto, abiertas al fin a la televisión conectada con nuevas aplicaciones y el aumento de su oferta en streaming.
Google TV y Apple TV son prácticamente desconocidas en España, pero Netflix, el gigante del streaming, se acerca con su oferta para televisión, tabletas, móviles y ordenador. Tuenti, la red social favorita de los jóvenes, experimenta con una tarifa plana audiovisual y a las empresas ya existentes como Filmin, dedicada al cine independiente, se unen nuevas como Youzee. Hace unos pocos días el Ministerio de Industria aprobó el estándar de televisión híbrida (HbbTV). Permitirá a fabricantes de televisores, cadenas y productores desarrollar aplicaciones para ver los contenidos en cualquier pantalla, sin el engorro de la fragmentación de marcas y servicios actual. Televisores conectados, descodificadores (STB) o videoconsolas son los principales equipos para la cuarta parte de la audiencia que ya puede ver la televisión a través de internet. Los nuevos interfaces más sencillos y los estándares permitirán simplificar la conexión.
Cuando la televisión sufre la crisis y las autonómicas se enfrentan a grandes recortes, la oferta crece, gratuita y de pago. Aumentan las suscripciones de bajo coste o vídeo bajo demanda y los proveedores, sin distinción entre pantallas. El desafío para el sector es ofrecer contenido premium a bajo precio, publicidad eficaz y sin saturación. Para el espectador, que la televisión sea suficientemente inteligente para encontrar lo que más le gusta sin obligar a esfuerzos incompatibles con la pantalla del ocio cómodo.

Columna en los diarios de Vocento

miércoles, diciembre 07, 2011

Hablar a la televisión

Cuidado con lo que dices a la televisión, porque te entiende. Se acabó hablar con la televisión sólo para protestar o para alimentar la ilusión de que realmente nos acompaña. El mando a distancia ya es la voz. Microsoft estrena su gran apuesta por la televisión inteligente a través de su videoconsola Xbox 360. La integración con su sistema Kinect y su buscador Bing promete arrinconar los incómodos mandos y los teclados, alérgicos al disfrute del primer medio de ocio. El sueño de controlar la tecnología con la voz avanza.

Columna completa en Estrella Digital

sábado, diciembre 03, 2011

La ley Sinde espera al PP

El reglamento que desarrolla la ley Sinde contra las descargas se ha vuelto a quedar en un cajón. Otro esperpento de un gobierno sin rumbo. Una vez más, el ejecutivo de Zapatero llega en el tiempo de descuento y con una descoordinación política sólo superada por su torpeza comunicativa. Muchos de sus cada vez más escasos seguidores ven cómo se apuran decisiones que parecen limpiar el camino a Rajoy en temas polémicos. El enfrentamiento en el Consejo de Ministros entre partidarios de aprobarla y detractores escarmentados y temerosos de la protesta en las redes sociales volvió a dejar inactiva la ley. El absurdo es mantener una norma tan controvertida e ineficaz cuando crece la oferta legal de contenidos digitales, necesitados de nuevas licencias y un mejor reparto de derechos de autor. Lo peor es que en el PP tampoco hay claridad para desarrollar una nueva ley de propiedad intelectual adecuada a la tecnología y los hábitos de consumo.

Columna completa en Estrella Digital

jueves, diciembre 01, 2011

Divergencia

Internet supera en audiencia a la prensa por primera vez, según el EGM. Los editores encaran la crisis achicando redacciones y prometen avanzar hacia la convergencia y el negocio digital. El mantra de la convergencia se repite mientras entre el público crece la crítica a los medios. Los nómadas hiperconectados con sus móviles a las redes sociales demandan otra información. Divergencia e innovación es lo que necesitan los medios, no convergencia para perpetuar viejos hábitos.

Columna completa en Estrella Digital