miércoles, mayo 30, 2012

Reimaginar los medios


La última presentación sobre tendencias digitales de Mary Meeker, de Kleiner Perkins Caufield Byers, me sirve para repasar algunas ideas para reimaginar los medios apuntadas y desarrolladas en este blog y en algunos proyectos.

Las noticias como flujo social. La información ya no es independiente del consumo de los usuarios y cómo se comparte. El tiempo real y el flujo social -el ecosistema del stream- configuran una buena parte del consumo de información, aunque todavía menor que las búsquedas.
Entre las ventajas está la vuelta a la importancia del criterio de las personas, mejor que los algoritmos, pero entre las desventajas se encuentra la pérdida del canal de distribución, que deja de ser abierto como en la web para ser propietario de las plataformas.
El control de la distribución y de las características y funcionalidades del propio flujo social por plataformas como Facebook, y en menor medida Twitter, supone un nuevo desafío para los medios, necesitados de independencia, plataformas abiertas, acceso directo a los usuarios y sus datos, y oportunidades de monetización en los nuevos canales.
Para el periodismo, crece la importancia de la edición social, para compartir información no sólo como marketing. Las redacciones deben ser abiertas para mejorar la relación con los usuarios y convertirse en una auténtica red social para el periodismo.

Los medios son aplicaciones. Es el gran legado de Steve Jobs a los medios. Las aplicaciones vuelven a recuperar la importancia del soporte, del diseño, el interfaz y la marca. Con ellas se recupera la atención de los usuarios y se ralentiza la navegación para volver a hacerla más vertical -aguas adentro de la propia aplicación- que horizontal -de mar en mar como en la navegación en la web.
Crece el consumo de noticias e información en aplicaciones y el aumento del uso de móviles y tabletas permite a muchos medios recuperar difusión (circulación) y traspasar audiencia y suscriptores del papel a los nuevos soportes digitales para empezar a encauzar el negocio.
El desarrollo de aplicaciones sencillas, fáciles de usar, amigables, cómodas y con una oferta simple y bien promocionada comienzan a dar buenos resultados. Sobre todo si se reafirma la independencia de las plataformas como ha hecho Financial Times y comienzan a hacer otros medios.
Aprovechar las ventajas de HTML5 y diseño flexible (responsive design) ayudan a mejorar la oferta multiplataforma y a hacer más eficiente la edición.
Las pantallas táctiles recuperan la importancia del diseño, facilitan la lectura y devuelven sensorialidad y erótica a los contenidos al liberarlos del teclado y el ratón. Los contenidos ganan atractivo cuando se tocan, un interfaz más directo y que aumenta el consumo impulsivo y la afectividad.


Televisión a demanda, social e inteligente. Por primera vez desde su aparición la televisión deja de ser un sistema independiente. Ahora está en la red y los medios digitales con un doble efecto: internet se hace más audiovisual y la televisión debe insertarse en las plataformas, códigos y hábitos de la red y los nuevos soportes y plataformas digitales.
El resultado es una televisión multipantalla, a demanda, social, etiquetada, inteligente (o al menos intentándolo). Una televisión donde se acaba la tiranía de la programación, el consumo se hace más individual y compartido activamente, y el espectador gana poder. Pero donde el flujo social también revive la importancia del directo en la era del tiempo real.



Negocio y consumo en las aplicaciones. Las aplicaciones son el motor del cambio de hábitos de consumo. De llevar la televisión bajo el brazo a la lectura reposada de aplicaciones como Read It Later o Instapaper que además unen a la recuperación de la atención el poder de la recomendación social y el bookmarking activo, el etiquetado para conservar y compartir el contenido.
En las aplicaciones se concentra además la rentabilización, con mayores oportunidades que en la navegación móvil, donde el eCPM (efectivo) es cinco veces más bajo que en la web, aunque esa brecha se irá superando.
En las aplicaciones y los móviles se pueden desarrollar además nuevos modelos de negocio con más fuentes de ingresos y una oferta multiproducto para rentabilizar el contenido con varios productos y formatos para consumos y clientes distintos.


Medios contextuales. Centrarse en la audiencia: llevar los contenidos donde está la gente, con el formato y el modelo de consumo adecuado para cada momento, dispositivo y actitud. Sin olvidar que las nuevas plataformas y dispositivos son mercados pull (de demanda, donde se elige) y no push (de oferta, donde se recibe).

¿Aguantarán la crisis los diarios gratuitos?


Los gratuitos se hunden con la crisis. La caída de la publicidad deteriora una prensa que nunca ha sido un gran negocio. Sólo uno de los grandes diarios gratuitos nacionales, el líder 20 Minutos, ha conseguido beneficios desde su aparición en el mercado.
Con Metro y ADN cerrados, 20 Minutos y Qué resisten, pero cada vez en peor situación. La difusión de los diarios gratuitos nacionales ha caído de 4,9 millones en 2006 a 1,5 millones a final de 2011 y sigue bajando, con 20 Minutos por debajo de los 700.000 ejemplares y Qué rondando los 600.000. El número de ediciones locales en esos años se ha reducido de 35 a 14.
Sólo el año pasado, la circulación de los gratuitos ha bajado un 27% (Newspaper Innovation).
Su situación económica es peor. En 2008 los dos gratuitos nacionales supervivientes tuvieron unos ingresos de 62 millones de euros. En 2011 esa cifra se hundió hasta 32,4 millones, casi la mitad.
Dos tercios del mercado corresponden a 20 Minutos, 22,3 millones de ingresos, frente a 10,1 del gratuito de Vocento. Las pérdidas operativas fueron en la misma proporción: 3,6 millones en el caso del diario de Schibsted y 2,3 millones en Qué.
Con una previsión de caída de los ingresos publicitarios de alrededor del 8% este año, ¿son sostenibles los gratuitos?

Qué no ha parado de sufrir restructuraciones y recortes los últimos años debido a sus pérdidas. El control de costes le ha permitido bajar de unas pérdidas de 12 millones de euros en 2008 a 4,9 en 2009 y 3,2 en 2010, que junto a las del año pasado suman en total 22,4 millones.
La rentabilidad de Qué es inexistente y no tiene ninguna garantía de futuro con una situación económica como la actual y con la publicidad migrando a toda velocidad hacia las pantallas. Desde su compra por Vocento ha lastrado las cuentas del grupo sin que tenga visos de rentabilidad a largo plazo, cuando su mercado será devorado fundamentalmente por los móviles y las redes sociales.


20 Minutos se ve abocado a ajustar su plantilla y costes. En los últimos cinco años (2007 a 2011) ha perdido casi diez millones de euros, pero el grupo confía en una recuperación como la de 20 Minutos Francia, que ha ganado dinero los últimos cuatro años y pese a la crisis ha conseguido aumentar su facturación de 45,4 millones de euros en 2007 a 60,6 el año pasado.
A diferencia de Qué, el futuro de 20 Minutos se apoya en su capacidad de beneficiarse de una recuperación económica y en la construcción de un negocio digital viable. Su ejemplo está en Francia, donde los beneficios de la edición digital (1,5 millones) superaron por primera vez a la de papel (un millón) el año pasado.
Para la edición española, el problema es que el deterioro de la marca y la retracción del mercado hicieron caer los ingresos digitales un 5% en 2011, lo que llevó a una pequeña pérdida operativa a 20minutos.es
Pero el diario de Schibsted tiene claro que su futuro es digital, con una fuerte apuesta por los móviles, pero también por publicaciones de nicho y con atractivo comercial en papel para recuperar anunciantes e inversión.
Schibsted también vuelve a mirar hacia Latinoamérica como futuro para el grupo. Un mercado donde Metro ha encontrado un pequeño espacio y donde ADN sobrevive en Colombia (propiedad de El Tiempo), pero donde los diarios populares devoran gran parte del mercado.

El peor año de los medios, 2012, ha empezado con peores perspectivas para los gratuitos y su futuro. La facturación de 20 Minutos ha descendido un 18,5% y la de Qué un 29,4% de enero a marzo.  El diario de Vocento ha perdido un millón de euros en ese trimestre y el de Schibsted se ha desplomado hasta una pérdida operativa de 2,6 millones.
Lo peor es que ambos sufren una caída en el negocio digital que adelanta los problemas que están sufriendo también otras ediciones digitales de los diarios, especialmente por la caída de la publicidad institucional: local, autonómica y estatal, y la falta de nuevos modelos de negocio.
20minutos.es perdió un 11% de la facturación respecto al mismo trimestre de 2011, lo que ha provocado unas pérdidas de 400.000 euros a pesar de sus 15 millones de navegadores únicos mensuales y de convertirse en el vigésimo diario digital del mundo con 10,5 millones de usuarios mensuales.
El drama de 20 Minutos y de tantos diarios digitales es que sólo consigue 0,35 euros anuales por usuario único. Una rentabilización muy baja que indica el estado del negocio digital y la falta de rentabilidad de la audiencia masiva frente a otros medios.
Los ingresos digitales de Qué son muy bajos, pero los resultados de Vocento indican la misma erosión que en 20 Minutos. Los diarios digitales del grupo perdieron en el primer trimestre un 2,7% de sus ingresos publicitarios con unos ingresos por usuario de 4,5 euros, muy por encima de la capacidad de rentabilización digital del gratuito líder.

El futuro de los gratuitos es digital y móvil, pero como en el caso del resto de la prensa, aún está lejos el cierre de las rotativas. Los resultados operativos digitales avanzan, pero aún son muy bajos, tanto por la rentabilización por usuario como por los ingresos totales. Si quieren sobrevivir, los gratuitos necesitan acelerar el cambio del negocio de la gratuidad, un mercado cada vez con más competidores, pero donde muchos anunciantes aún confían en medios capaces de rentabilizar campañas masivas con eficiencia y a bajo coste, alejadas de la hipersegmentación de las redes sociales y otros medios digitales, no siempre eficiente.

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PD: Algunos lectores me preguntan por la prensa gratuita local y de proximidad. Un caso totalmente distinto al de los grandes diarios. En muchos casos esa prensa todavía tiene negocio y capacidad de evolución. Desde mi punto de vista necesita una fuerte reconversión tecnológica y para afrontarla la única opción es aliarse, bien en asociaciones o redes, para poner en marcha servicios móviles, con geolocalización, guías digitales locales y clasificado de proximidad con los que crear un nuevo negocio.
Una gran parte de ella sufre y ha sufrido con especial fuerza el recorte de la publicidad oficial, de la que nunca es bueno vivir. Sólo los que tengan una orientación comercial clara o una fuerte implantación y compromiso comunitario conseguirán sobrevivir.
Además de la migración del negocio, su mayor desafío es que el espacio público de los vecinos también se muda a las redes sociales, aunque en la mayoría de los casos a un ritmo menor.

martes, mayo 29, 2012

Crece la desconfianza en Europa y el capitalismo


Los españoles desconfían cada vez más del capitalismo como mejor régimen económico para vivir, el europeísmo pierde atractivo y no se confía en el gobierno de Rajoy para salir de la crisis. La política del desencanto y de la desconfianza se abren paso en una ciudadanía que considera excesivos los recortes y se queja de la corrupción. Son las principales conclusiones de un sondeo en varios países de Europa del norteamericano Pew Research Center.


Los resultados y la comparación con otros países revelan la tremenda insatisfacción de una ciudadanía que asiste asombrada a la sucesión de escándalos de la partitocracia y la plutocracia mientras se recortan las ventajas del estado del bienestar conseguidas los últimos años. En gran medida por los fondos europeos, pero también por un pacto social y político que se resquebraja por la desconfianza en una clase política incapaz, ajena a los problemas diarios, instalada en un sistema de poder donde las conexiones entre poder político y económico son vistas cada vez con más recelo.
Los españoles saben que hay que hacer esfuerzos y recortes en el gasto público y lo aceptan, pero no la ocultación, la corrupción y el escapismo propagandístico de los políticos en lugar de promover el necesario contrato social para una era de austeridad obligada.


En la crítica de los ciudadanos a la política y la economía de la crisis crece una indignación que busca respuestas, ideas y líderes más allá de la protesta en las calles. Durante mucho tiempo el proyecto europeo era la autopista al futuro y la salvaguarda de una mejor política. Esa idea cruje con la tensión de la crisis -económica, pero también política e institucional- y espera otra dirección para un futuro mejor.
En los gráficos se pueden apreciar las principales preocupaciones de los españoles y la diferencia con el resto de países, incluso con aquellos en peor situación como Grecia, Portugal o Italia.


Más de la mitad (52%) de los encuestados no creen que se viva mejor en el capitalismo y un 88% está insatisfecho con la dirección en la que se encamina el país. Tanto que en cinco años la confianza en la Unión Europa ha bajado 20 puntos, aunque todavía es mayoritaria. Todavía no estamos en el pelotón de los euroescépticos, pero la erosión es grande y el 65% está en contra de la política del Banco Central Europeo, sólo por debajo de Grecia (80%). Un malestar que esconde la desconfianza institucional contra el funcionamiento de una Europa sin unidad fiscal ni herramientas adecuadas para una crisis como la actual.
Un 56% de los encuestados se opone al control por Europa del presupuesto y las finanzas públicas.
El 43% cree que los recortes en el gasto público van demasiado lejos. Más de la mitad de los que se identifican de izquierdas están en contra, pero uno de cada tres en el centro y la derecha coinciden.
Lo que no cae es la admiración por Alemania y otros países como Gran Bretaña que son capaces de imponer sus políticas o decidirlas al margen de los designios europeos. En esa admiración, a la que se suma Francia. se esconde el anhelo por pertenecer al grupo de países fuertes de Europa. Un sueño vivido algunos de estos años anteriores y permanentemente alentado por los políticos como la ilusión de una país que no pesa en Europa tanto como desea.
España también es popular en el resto de Europa. Siete de cada diez entrevistados en los otros países tienen una opinión favorable.
Una imagen manchada por la corrupción. Los españoles (63%) ya casi alcanzamos a los italianos (65%) en la conciencia de habernos convertido en un país corrupto. Una opinión en contra que sobre todo comparten nuestros vecinos franceses (34%) y los alemanes (20%) y que se convierte en un nuevo obstáculo para la recuperación.


A la hora de identificar a los culpables, se señala más a los bancos que al gobierno, con el que los españoles son más benévolos que otros países, tanto los más castigados por la crisis como los más poderosos.


Y como en el caso de las encuestas españolas, la confianza en el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, es muy baja a pesar de llevar sólo seis meses en el cargo. Sólo el 45% de los encuestados creen que lo esté haciendo bien. Una desconfianza sólo igualada por la oposición y que constituye una impugnación a los grandes partidos.

Desacelera la publicidad digital en medios


Las previsiones publicitarias siguen empeorando para los medios. Nada nuevo para la prensa o la televisión, pero comienza a aparecer una retracción del mercado digital como la que ya se sufre en otros países, especialmente en la inversión digital en medios y formatos convencionales. Sólo los móviles (con un crecimiento del 14,3%, lo que podría elevar la inversión a casi 20 millones de euros), las redes sociales y el vídeo en internet crecen con fuerza.
Si la tendencia se confirma, a la pérdida de publicidad convencional se sumará la de publicidad digital en medios (gráfica), lo que empeorará la terrible situación actual si no se ponen en marcha nuevos productos y negocios.
El panel de mayo de ZenithVigía vuelve a retrasar la recuperación publicitaria hasta el último trimestre de 2013, frente a la previsión de final de verano de hace sólo unos meses (datos de febrero abajo).
Las redes sociales podrían captar este año 36,7 millones de euros, un 4% más que lo previsto en marzo, pero casi un 18% mejor que la cifra estimada como cierre del año pasado.
La inversión en vídeo en internet se dispara frente a anteriores estimaciones y se podría situar en 29,9 millones de euros; un 5% por encima de la previsión de marzo y casi un 17% más que la cifra estimada como inversión total en 2011.
La inversión en blogs podría alcanzar este año los 11,7 millones de euros, un 3% más que la previsión de hace dos meses y un 5% por encima de la cifra estimada como cierre de 2011.
La desaceleración de la publicidad digital gráfica afectará fundamentalmente a los medios locales y a todos lo que no estén en el top 10 de audiencia. Los medios de la franja intermedia serán los peor parados, con mejores resultados en los más de nicho, pese a recibir todavía una parte muy pequeña - entre el 5 y el 6%- de la inversión total.


La política de la desconfianza

Y Rajoy habló. Seis meses después de llegar a La Moncloa el presidente silente al fin convocó una rueda de prensa. No lo hizo por las protestas de los ciudadanos por los recortes del maltrecho estado de bienestar. Tampoco para explicar las contradicciones entre sus medidas y lo que defendía en la oposición. Ni para explicar su política de futuro o responder a la oposición. Rajoy ha hablado para los mercados. El presidente se levantó con el Financial Times señalando a Bankia como el insaciable monstruo de las galletas y acusando al gobierno de no consultar al Banco Central Europeo sobre el rescate. Antes del hundimiento en bolsa de Bankia y de que la prima de riesgo se disparase hasta los 513 puntos, el influyente diario de los mercados acusaba de nuevo: las necesidades de rescate de la banca podrían superar lo previsto en la última reforma De Guindos con sólo tres entidades solventes, BBVA, Santander y Sabadell.
Rajoy habló. "No va a haber ningún rescate de la banca española", afirmó. Pero los mercados siguieron desconfiando. El autoproclamado gobierno de la confianza se desinfla.
Nadie cree en un presidente que no da la cara en las peores horas del país. Y cuando lo hace habla desde la sede de su partido, repite declaraciones vacías, reconoce no saber cuánto dinero será necesario ni cómo se va a financiar cuando el interés se dispara al 6,50%, muy cerca del 7% que se consideró inasumible y provocó la intervención de Grecia, Portugal e Irlanda.
Cuando el presidente comparece como líder del PP, niega la relación del repunte de la deuda y el crecimiento del diferencial con Alemania con Bankia y las sospechas sobre los bancos españoles, no exige responsabilidades de los malos gestores y anuncia que no se perderá dinero público porque la entidad se recapitalizará mientras los analistas auguran un futuro muy complicado, la confianza se desvanece.
Bankia puede ser sistémica. Pero muchos ciudadanos creen que la sanidad y la educación lo son más. Cuando el gobierno no es capaz de explicar un rescate de 23.500 millones de euros con los que se podrían sufragar muchas políticas sociales y de crecimiento, la desconfianza desaparece.
La confianza se esfuma también de una oposición corresponsable en la mala gestión de las cajas de ahorro y los planes fracasados para sanear la banca.
La política de la desconfianza y el desencanto imperan. No sorprende que la desconfianza en Rajoy y su gobierno crezca en cada encuesta. Tampoco que Alfredo Pérez Rubalcaba y un PSOE heredero de los errores de sus últimos gobiernos no convenzan en los sondeos.
Los mercados son conversaciones e información. Cuando la información oficial no tiene credibilidad y los políticos mantienen su lucha partidista, nadie confía. El viernes despedimos la semana con una reunión opaca y sin acuerdo de Rajoy y Rubalcaba. El lunes el presidente del PP se dirigió a los mercados. La presidencia y el gobierno responsable y transparente prometidos siguen ausentes. Su voz no está ni en los consejos de ministros, ni en las reiteradas andanadas de Cospedal, ni en las extemporáneas manifestaciones de Esperanza Aguirre. La pitada de votantes y mercados se oye cada vez más fuerte.

Columna en Estrella Digital

lunes, mayo 28, 2012

La traición de Facebook

Desconfianza y recelo. Es el resultado de la caótica salida a bolsa de Facebook, la red social en la que confían 900 millones de personas para mostrar su vida a través de sus contenidos, sus contactos, sus relaciones, su comunicación. La empresa de Mark Zuckerberg ha minado su compromiso hacker de darle el control a la gente. Facebook no comparte el negocio con sus usuarios y se ha estrellado con los peores pecados de este capitalismo en crisis: codicia, la burbuja en su valoración, el fallo de los mercados y la prisa por los beneficios rápidos.

¿Podemos seguir confiando en Facebook para compartir la vida? Mark Zuckerberg gobierna este país bautizado Facebookistán sin reglas, criterios o políticas conocidas. En el país donde todo se comparte, sus dueños y gobernantes olvidan la democracia de los usuarios y se entregan al control trimestral de unos accionistas a los que han empezado por engañar y confundir con el lanzamiento de demasiadas acciones a precios desorbitados.

El gráfico a la baja del precio de las acciones marca la curva de la desconfianza de accionistas, usuarios y expertos. Facebook es un país sin democracia y una compañía sin negocio abierto: impone su fiscalidad a los desarrolladores y proveedores de su plataforma, y oculta las más básicas reglas de gobierno. Desconocemos sus criterios. Es dócil en países ricos, donde el gigante azul está atento a los reclamos comerciales y de los poderosos siempre que no afecten al negocio. Donde escasea el negocio sujeta la bandera del desencanto y se convierte en el único espacio de comunicación en libertad contra los totalitarios.

Todos trabajamos para Facebook, todos participamos y enriquecemos su negocio con nuestra actividad, con lo que compartimos y consumimos rodeados de otros con los que nos relacionamos. Zuckerberg no ha dado la oportunidad a sus usuarios de convertirse en accionistas de la empresa a la que tanto aportan, pero al menos tienen derecho a saber cómo les afectará la presión de los beneficios trimestrales y a que se respeten sus derechos con códigos simples y claros.

Columna en los diarios de Vocento

La prensa se rinde


Los diarios siguen perdiendo difusión, audiencia e ingresos. Muchos se preguntan si resistirán al que ya es el peor año de los medios cuando el fin de la crisis no se avista y los recortes de empleo dejan a las redacciones en mínimos. Ejemplos como pasar de siete a tres días de publicación, como acaba de anunciar The Times-Picayune, el diario que se hizo famoso por seguir informando desde el centro del huracán Katrina que asoló Nueva Orleans, animan a muchos a pensar en acelerar la migración digital reduciendo la publicación de sus ediciones impresas a los días de la semana de más publicidad. Para otros, la estrategia para capear la crisis y preparar la migración digital no pasa por reducir las ediciones sino aumentarlas, en papel y digital.
¿Cuál tiene más sentido para una prensa como la española?


Las cifras de la prensa española son trágicas. De enero a marzo los diarios perdieron un 10,5% de su difusión, según datos de la Asociación de Diarios Españoles (AEDE). Y la caída sigue. Entre los diarios de información general, sólo tres (El País, El Mundo y ABC) superan los cien mil ejemplares de venta en kiosco. Si se mide la difusión total, sólo dos diarios más, La Vanguardia y El Periódico de Catalunya, superarían esa barrera.

La audiencia también cae, aunque resiste más. Poco más de 14,5 millones de lectores diarios en marzo frente a 15,6 millones en 2007, el mejor año de los medios.
Los diarios generalistas son leídos por 12,65 millones de lectores y concentran la pérdida de público: 14,2 millones de lectores hace cinco años. Los deportivos, por el contrario, se leen más ahora: 4,74 millones de lectores frente a 3,95 entonces.
A esas cifras hay sumar la lectura de diarios digitales. Los editores hablan de casi once millones de usuarios de prensa online mientras otras fuentes elevan esa cifra hasta los 17 millones (comScore), el 70% de los internautas. El EGM rebaja la cifra de lectores habituales de prensa digital hasta ocho millones, un poco menos del 45% de los internautas frecuentes. En todo caso, en muchos diarios, especialmente locales, los lectores digitales son todavía menos que los de papel. Su rentabilidad, publicitaria y de otros ingresos, es mucho menor para todos.

Cuando se mira al negocio, prescindir de los ingresos por difusión es todavía una decisión difícil. Mientras los ingresos por publicidad cayeron a la mitad de 2007 a 2011 (de 1.462 millones de euros a 730), la venta de ejemplares descendió sólo un 15%: de 1.300 a 1.103 millones. Una merma que la publicidad digital no compensa cuando en la mayoría de diarios no llega al 6% de la facturación y en los grandes oscila entre el 14 y el 20%.

Dejar el kiosco algunos días de la semana no supondría un gran golpe para la publicidad, que se concentra en unos pocos días, especialmente el fin de semana, aunque la caída podría llegar al 20% en muchos casos. El impacto en los ingresos por difusión sería mayor, a lo que hay que unir la pérdida de compradores frecuentes y la erosión de marca que se podría producir. El hábito continúa siendo la principal razón de compra de los diarios, dejar el kiosco algunos días acelera la pérdida de difusión.

El ahorro de costes no sería muy importante. A menudo no compensaría la pérdida de ingresos por difusión y publicidad. La impresión y la distribución están muy ajustadas en la mayoría de los diarios y las redacciones no podrían reducirse mucho más si se mantiene el diario dos o tres veces a la semana y una oferta digital competitiva. Sólo los grandes diarios y los nacionales podrían ahorrar lo suficiente en costes y reducir sus plantillas sin poner en peligro las ediciones supervivientes.

La matemática de la reducción de ediciones no funciona sin unos ingresos de internet superiores a los de la prensa española y cuando todavía muchos diarios digitales tienen grandes necesidades de inversión. Y mucho menos sin fortaleza en otros negocios digitales como los clasificados, los directorios o el e-commerce.

En Europa, la alternativa de algunos medios ha sido la contraria: aumentar la oferta en todas las plataformas, includo el papel. En Gran Bretaña, el diario i, la versión light y más barata de The Independent, casi triplica a su antecesor, con una difusión de 273 mil ejemplares frente a cien mil de su padre.

En Alemania, Welt Kompakt, la versión reducida y rejuvenecida de Die Welt, ha parado la caída del diario de calidad, con una pérdida de difusión de un 1,2% entre las dos ediciones en 2011, y un aumento de un 19% en su audiencia. Los diarios deben aumentar su oferta si quieren sobrevivir.

La receta de los últimos años en España ha sido la contraria: los productos se parecen cada vez más, con muy pocas diferencias excepto su posición política; todos han subido su precio y nadie –excepto lanzamientos como el extinto Público- ha rebajado el precio de tapa, una medida muy resistida por los quiosqueros. A diferencia de otros países no existe la diferencia entre diarios populares, de menor precio, y de calidad. Los deportivos y gratuitos se han convertido en la prensa popular sin que nadie se haya atrevido a avanzar en ese modelo.

Populares de calidad dirigidos al público joven de las grandes ciudades, como el británico i o Welt Kompakt podrían aumentar audiencia y publicidad, además de ayudar a renovar a sus vetustos ancestros. Junto a esa mayor oferta impresa, las diferentes ediciones digitales –gratuitas y de pago-, además de las dirigidas a móviles y tabletas, cada una con su propio modelo de negocio.

Pero la prensa española parece rendida a su extinción. Renuncia a crear negocio y productos. Se conforma con apurar los resultados a fuerza de despidos, regulaciones de empleo y el debilitamiento de la oferta informativa de los diarios. Una muerte lenta y melancólica.

Análisis para Estrella Digital


viernes, mayo 25, 2012

Cookies de servicio público en Gran Bretaña

Las webs británicas se lanzan a conseguir el consentimiento de los usuarios para aceptar las cookies que se utilizan para la publicidad digital, para reconocer al usuario y sus datos o para medir el tráfico y la audiencia. El domingo se pone en marcha la trasposición de la directiva que obliga a que los usuarios acepten estos pequeños códigos que permiten hacer más eficiente el funcionamiento y el negocio de los medios digitales.
El planteamiento ha sido distinto según medios, sobre todo entre la BBC, consciente de sus obligaciones de servicio público y de transparencia, y los medios comerciales.


La BBC informa al público con un vistoso anuncio en todas sus portadas y ha puesto en marcha una página para manejar todas las cookies de sus webs. Los usuarios pueden elegir entre aceptar o no tres tipos de cookies: las que personalizan la oferta de la BBC como las de localización, las que mejoran la experiencia de usuario y las de la publicidad segmentada o por comportamiento.


Los medios privados han sido más discretos. The Guardian incluye un aviso indicando que si se sigue navegando se aceptan las cookies y remite a una página de explicación.


Una solución empleada por la práctica totalidad de los medios británicos que informan al usuario para seguir las reglas de la Information Commissioner´s Office.
La solución británica para la trasposición de la directiva europea opta por la autorregulación puesta en marcha en España y casi toda Europa para intentar evitar el opt-in, la necesidad de que los usuarios tengan que aceptar expresamente las cookies para proteger su privacidad, una demanda ya bastante atemperada de las agencias de protección de datos.
En España las cookies se pueden manejar desde los navegadores y también desde la página Your Online Choices, donde la industria identifica las cookies de cada navegador y ofrece su gestión a los usuarios.
Ayer mismo IAB Spain celebró una jornada sobre regulación digital donde la industria digital analizó el estado de la regulación de privacidad tras la publicación del decreto ley que adapta la regulación europea. Los datos pagan los servicios gratuitos de internet. IAB Spain calcula que por cada euro de publicidad el usuario recibe tres en servicios gratuitos.

El precio de la desconfianza en Facebook


¿Es esta la curva descendente de la desconfianza en Facebook tras su caótica y engañosa salida a bolsa?
La confianza en Facebook ha caído. Mucho en sus accionistas y bastante en muchos de sus usuarios. Sin políticas y reglas claras. Sin explicar a la gente cómo va a impactar en sus perfiles, sus contenidos y sus relaciones la presión de los resultados trimestrales y la necesidad de un negocio todavía incierto, ¿cómo confiar?
¿Basta el consentimiento de la comodidad?
Quizá es hora de pedir a los dueños de nuestros espacios digitales respeto a los ciberderechos, una ciberdemocracia transparente y una cibereconomía responsable.
Cuando tantos somos parte de las redes y trabajamos para ellas, creamos contenido, lo compartimos y aumentamos el valor con nuestras relaciones y amistades, el gobierno de las multinacionales 2.0 también debe ser compartido, abierto y transparente.
De lo contrario amenaza el neofeudalismo digital bajo la retórica hacker.

martes, mayo 22, 2012

Facebook olvida a sus usuarios como accionistas


Las acciones de Facebook se desploman el segundo día de su cotización en el Nasdaq y los analistas dudan de que su valor vuelva a alcanzar los 38 dólares de su salida al mercado. El recelo sobre su capacidad de seguir creciendo y de generar suficientes beneficios para sostener su valoración de más 104 miles de millones de dólares aumenta. Facebook ha apostado el mercado convencional y se ha olvidado de su especial relación social con sus usuarios para impulsar una disrupción financiera en la economía de la abundancia. Cuando todos trabajamos para Facebook, convertir a los usuarios en accionistas y promotores de la compañía quizá hubiera asegurado un mejor futuro y un cambio tan radical en el negocio digital el que las redes sociales han impuesto en la identidad, la comunicación y las relaciones.

Al precio de salida a bolsa, cada usuario de Facebook vale 116 dólares, por debajo de los 200 de Google pero muy por encima de los 83 de YouTube o los 57 de Twitter. La red social de Mark Zuckerberg sólo consigue por ahora 3,79 dólares por usuario al año, sus ingresos han bajado en el primer trimestre de este año un 6,5% frente al anterior, con un crecimiento de un 45% en un año pero muy por debajo del ritmo anterior.

Con la valoración de 34 dólares por acción de cierre ayer, Facebook tiene un ratio de precio por ingresos (PER) de 85, muy superior a compañías con más facturación como Google, con un PER de 13.


Lo peor para los accionistas es que la red social está invirtiendo mucho dinero en sostener los centros de datos necesarios para mantener las relaciones y contenidos en tiempo real de sus más de 900 millones de usuarios.


Facebook no vale tanto como su valoración bursátil, dicen los expertos. En el primer trimestre de 2012, la red social ha conseguido ingresos de 1,21 dólares por usuario, un poco más de los 90 céntimos facturados en España frente a una media en Europa de 1,40 dólares y de 2,86 en Estados Unidos, su mercado más rentable. Los ingresos caen en Asia (0,53 dólares) y el resto del mundo (0,37).

Facebook puede haber perdido la gran oportunidad de poner precio no a la empresa, sino a la privacidad, la atención, los contenidos y relaciones de los usuarios. Ese es su verdadero patrimonio y sobre el que se funda cualquier modelo de negocio. El compromiso hacker de Mark Zuckerberg le llevó a retrasar la salida a bolsa de la compañía y afirmar que la economía de las redes sociales se basa en la gente y lo que comparten. De ahí su compromiso para mejorar los servicios y no de primar los resultados trimestrales.

Faltó un último paso: refundar la economía y el capitalismo convirtiendo a los prosumidores (usuarios productores y consumidores a la vez) en socios y beneficiarios de la red social, comprometidos con su valor y su futuro.

Poner precio al valor de los contenidos y relaciones de los usuarios en la red social es un sueño perseguido por la nueva economía digital. El World Economic Forum de Davos bautizó el año pasado a los datos personales como una nueva clase de activo, la base para un nuevo crecimiento económico y para extender los beneficios sociales de la economía de la atención, el mayor mercado de la abundancia, basado en las relaciones, la tecnología y la comunicación.

Académicos, expertos y empresas buscan cómo crear un mercado de datos personales y de la identidad digital. Una herramienta para gestionar la privacidad y para obtener beneficios económicos de los datos que los usuarios permitan conocer a las empresas a través de las cookies, las redes sociales, las bases de datos, etc. Un mercado para que los usuarios obtengan más beneficios que los servicios y contenidos gratuitos sufragados por la publicidad y los grandes consumidores de datos: marketing, promociones y ofertas, etc.

Investigadores del Social Computing Research de HP Labs acaban de publicar una investigación (A Market for Unbiased Private Data, pdf) sobre cómo evaluar y poner precio a los datos de los usuarios en función de cuánta privacidad están dispuestos a compartir. Una horquilla que varía entre diez dólares para usuarios muy valiosos y celosos de su privacidad, y de cincuenta centavos para quienes comparten sus intereses, contenidos y relaciones sin demasiadas reservas.

Facebook podría haber realizado un pago justo a sus usuarios. Seguramente no en dinero, pero sí en una clase de acciones que se pudieran capitalizar. Esa patrimonialización seguramente hubiera aumentado la afectividad y el engagement entre los usuarios y la red social. De esa forma, algunas dudas sobre el futuro de Facebook como si la gente va a seguir compartiendo su vida y contenidos, en qué redes cuando aumenta la competencia, en qué dispositivos, etc. podrían resolverse con esa mayor implicación entre empresa y usuarios/accionistas. Una vinculación mayor a través de un capitalismo popular digital favorable a la reinvención de los modelos de negocio.

Habrá que esperar. El futuro sigue estando mal distribuido, como alertaba William Gibson hace ya años. La economía de la atención y la abundancia crece, pero los modelos económicos y de negocio siguen siendo obsoletos y no se adecúan a los activos y capitales de una nueva economía donde las plataformas –políticas, sociales o económicas- deben ser creadoras y facilitadoras de oportunidades para individuos, grupos, comunidades y empresas. Espacios y mercados donde compartir procomunes, innovación y esfuerzos para mejorar la vida de todos y crear valor: económico, social, político, tecnológico, etc.

Capitalizando la identidad digital y los contenidos de los usuarios podría empezar a superarse la dicotomía entre las economías de la abundancia y de la escasez. Un sistema para evitar la devaluación producida por la inteligencia, la producción y el consumo colaborativo, como ha explicado Michael Bauwens.

Una oportunidad perdida por Facebook para cambiar la economía y el negocio, sin convertirse en una empresa más.

lunes, mayo 21, 2012

Transparencia sin confianza

La ley de transparencia y buen gobierno ya está lista para su envío a las Cortes. El Consejo de Ministros publicaba los cambios recogidos de la consulta pública junto a los resultados del Consejo de Política Fiscal y Financiera, “un auténtico pacto de Estado” para reducir el déficit, según la triunfante declaración de la vicetodo Soraya Sáenz de Santamaría. Pero poco más tarde se conocía que Madrid, Valencia y Castilla y León incumplían el déficit comprometido. El déficit del Estado pasa del 8,5 al 8,9% del PIB pese a lo anunciado hasta entonces.
A los responsables de la mala gestión y del ocultamiento de los datos no se les podrán aplicar las sanciones previstas en la nueva ley de transparencia, pero gobierno y PP vuelven a demostrar que la transparencia sin confianza no es suficiente.

Este es el gobierno de la desconfianza. Empezó acusando al ejecutivo anterior de todos los males del país y mantiene el discurso de la catastrófica “herencia recibida” con un curioso juicio selectivo. La desviación de los ingresos es ocultamiento para el gobierno de Zapatero y las comunidades autónomas gobernadas por los socialistas, pero no cuando gobierna Esperanza Aguirre o el PP de la Comunidad Valenciana.

La ley de transparencia se presenta sin fiarse del comité de expertos formado para asesorar sobre el proyecto. El gobierno se apresura a cerrar trámites cuando sólo se ha celebrado una reunión de ese comité y antes de recibir sus recomendaciones.

Algo más se han fiado de la consulta pública sobre la ley. Pero no lo suficiente para publicar las 3.700 recomendaciones realizadas. Tampoco para recoger sugerencias como reconocer el acceso a la información pública como derecho fundamental, incluir a la Casa Real en la transparencia, el proceso legislativo, la actividad y contactos de los cargos públicos o las cuentas de todos los financiados con dinero público: partidos políticos, sindicatos y demás instituciones.

Rajoy y sus ministros no se fían de la oposición. Obstaculizan su trabajo legislativo gobernando permanentemente por decreto ley y acusan a cualquiera que se oponga a sus designios de poner en riesgo la recuperación económica.

El gobierno desconfía del apoyo europeo y no se fía siquiera de los ciudadanos, a los que intenta reducir su derecho a protestar criminalizando y descalificando cualquier disensión. Rajoy y su gobierno no se fían ni de los suyos. En el texto de la ley de transparencia anida una visión restrictiva del derecho a la información, que comparte con el frustrado proyecto del gobierno Zapatero, y un código de buen gobierno demasiado aferrado a la urgencia de la crisis y a los dogmas de una política económica que no es la única posible, por mucho que la propaganda instale esa falsa certeza.

Aguirre, Fabra o Herrera no serán sancionados por la desviación presupuestaria ni por el ocultamiento de los datos. Que el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, presuma de transparencia después de apretar a Asturias o Andalucía en el Consejo Fiscal y no hacerlo con las comunidades del PP incumplidoras es una desfachatez. Más viniendo del que ha sido responsable de la cuentas madrileñas.

A pesar de la permanente alusión de Rajoy, su gobierno y los líderes del PP a su seriedad y supuesta confianza, su conducta y acciones muestran porqué sospecha Europa y los ciudadanos recelan cada vez más de un gobierno que siempre acusa y hace de la desconfianza un principio de su política.

Columna en Estrella Digital

Inteligencia Google



Basta de perderse, de saltar desesperadamente de enlace a enlace para acabar en páginas sin respuesta a lo que buscamos. Google quiere ser inteligente y dejar de responder a las consultas con páginas web para hacerlo con conocimiento. Al menos, relaciones entre datos. Esa es la promesa de su gráfico de conocimiento (Knowledge Graph).
Cuando haga una búsqueda, el usuario encontrará información en la página de resultados de Google. Una respuesta con personajes, lugares, cosas, etc. y sus relaciones: conocimiento entendido como relaciones entre cada búsqueda y los 500 millones de objetos (entidades) y los 3.500 millones de datos que el buscador ya rastrea y relaciona.
Google responde al gran desafío de la sociedad de la información: como evitar la intoxicación de la abundancia (infoxicación) y encontrar respuestas relevantes en menos tiempo y con el menor esfuerzo posible.
Es la mayor impugnación de Google a la ley de su famoso algoritmo, el page rank de la relevancia de cada página de internet. Hace unos meses incorporó también un social rank para incluir la búsqueda y las relaciones sociales, ahora añade inteligencia semántica para parecerse más a una Wikipedia –pero sin editores humanos- y saltar de la web para responder a cualquier necesidad de información sobre el mundo y las cosas.
La diferencia entre los datos y el conocimiento son las relaciones, el contexto. Vivimos un mundo con conocimiento de segunda mano, dice el filósofo Daniel Innerarity: contado por otros y al que accedemos con su interfaz y sus reglas. Ese peligro aumenta bajo el blanco objetivo de la cajita del buscador. Google busca más atención y tiempo de los usuarios en la web, los móviles y las tabletas, necesitado de retenerlos en sus páginas para ganar rentabilidad.
Google sigue atrapando contenidos para aumentar el negocio en sus páginas. Los usuarios encontrarán muchas ventajas, Google reducirá la complejidad del mundo y lo simplificará, pero será bueno recordar que la sumisión a la comodidad adormece la inteligencia.

Columna en los diarios de Vocento

viernes, mayo 18, 2012

Móviles y tabletas, soportes para la información


Atentos, porque el dato tiene miga: un 53% de los norteamericanos cree que las versiones móviles y en tabletas son mejor que las de papel para los diarios, frente a un 18% que las considera inferiores.
Para los telediarios la proporción es 50/21 y la movilidad se impone todavía más en la radio, reconvertida en audio con imagen y texto.
El estudio coincide os otro de Adobe donde el engagement (consumo y fidelización) en las tabletas supera por un punto a los ordenadores en los medios mientras los móviles se sitúan en el 65%.


La preferencia por los dispositivos móviles afianza cada día más la idea de que son los primeros soportes realmente sustitutos del papel.
Cada vez más estudios muestran la tendencia, pero en este caso lo relevante es que el estudio está dirigido por Roger Fidler, pionero de los soportes móviles y el hombre que formuló la mediamórfosis y su principio de que los nuevos medios no reemplazan a los anteriores, sino que conviven y se transforman mutuamente. Quizá ha llegado el final de su vigencia, aunque sigo pensando que la clave está en las leyes de la convergencia y el diferente consumo, uso y experiencia de usuario que se realiza con cada medio. Aunque las pantallas avanzan sin remedio hacia la desaparición de los soportes analógicos.

Bienvenidos a la RTVE intervenida

La economía española aún no está intervenida, pero el ejecutivo de Mariano Rajoy se ha dado prisa para intervenir RTVE. El Congreso ha destruido con los votos del PP y CiU el mínimo intento de independencia de la radiotelevisión pública vivido desde 2006. Otra vez el gobierno tendrá la llave para nombrar al presidente de la Corporación y a los consejeros por mayoría absoluta. Solos, sin consenso ni pactos cuando un partido tiene esa mayoría. El gobierno y el PP devuelven a RTVE al sometimiento partidista sin plantear ningún modelo de futuro, ni para el servicio público de radiotelevisión en la era digital ni para su dirección profesional e independiente.

Columna completa en Estrella Digital

jueves, mayo 17, 2012

Sin ganas de pagar por la información

El público continúa resistiéndose en su mayor parte al pago por contenidos, especialmente para la información. Más de la mitad de los usuarios abandonan un sitio de pago en cuanto lo ven, según datos de un nuevo estudio en Estados Unidos.
La resistencia se ablanda con el entretenimiento: las películas, las revistas y la música.
A pesar de los avances de algunos medios especializados, con alto poder de marca y a través de las nuevas plataformas, el pago por contenidos sigue sin ser un modelo de negocio viable en las plataformas digitales.

miércoles, mayo 16, 2012

El móvil es negocio para la información


El consumo de información en los móviles crece. El 63% de los usuarios españoles de móviles inteligentes se informa en el móvil. Un 49% lee diarios y revistas digitales, mejor que en otros países por el alto consumo de diarios digitales, y otro 46% blogs y otros medios, según datos de Google. La audiencia ha aumentado un 5% desde el último estudio, pero menos que el total de usuarios de smartphones, que ya alcanzan el 44% de penetración en España, once puntos más que hace un año.
Los móviles son la gran oportunidad y uno de los mayores desafíos de los medios, sobre todo en el mercado local. Y eso a pesar de la todavía baja facturación de la publicidad móvil, tanto por audiencia como por volumen y precio, con CPMs más bajos que los premium en la web.
Pero los medios están obligados a acelerar. La mayoría han visto como ha aumentado el acceso a sus webs y aplicaciones los últimos meses, especialmente desde el otoño. Muchos ya alcanzan o superan el diez por ciento de su tráfico desde los dispositivos móviles, teléfonos o tabletas. Pero además del acceso, la estrategia SoLoMo: social, local y móvil, convertir a los medios en una aplicación o un producto que acompaña al usuario en movilidad en su vida cotidiana, es clave para el futuro del negocio y de la relevancia como producto de los medios.


Las búsquedas (58% de los usuarios buscan todos los días) y las redes sociales (59% de acceso) superan a la información como destinos principales y competidores por el negocio local. Información sobre productos para la compra (física o digital), restauración, viajes, trabajo y vivienda son los intereses cotidianos básicos que se buscan desde el móvil.



Por eso los medios están obligados a desarrollar guías, verticales y clasificados que aprovechen la movilidad, la conectividad en ubicuidad, la geolocalización y la relación social. El objetivo es situarse no como soportes de publicidad, sino como plataformas locales de soluciones comerciales adecuadas a la demanda de los usuarios y a las oportunidades de los anunciantes, el ecommerce, las reservas, cupones, etc.
Los medios locales deben aspirar a ser la plataforma de la relación entre los usuarios, la vida social y ciudada, el mercado y los anunciantes.
En esa conjunción de contenidos, servicios, localización, lo local y lo físico se despliega la ley de la convergencia 2.0: el móvil como el aparato que despliega las capacidades e intereses de los usuarios como ciudadanos (información), consumidor (cliente), productor (fuente) y persona que comparte (inteligencia colectiva y consumo colaborativo).
El móvil es la plataforma, la clave y la identificación de ese usuario.


Cuando se analiza la publicidad, todavía a falta de mucho desarrollo, la tasa de atención es muy alta: un 86% de los usuarios ve los anuncios para móviles con la web móvil como principal soporte (53%), seguida por las aplicaciones y los vídeos (31%) cada uno, y los buscadores en último lugar.
Los medios locales necesitan desarrollar la estrategia SoLoMo para avanzar también en el SEO de las búsquedas porque el 47% de los usuarios de teléfonos inteligentes sólo consulta la primera página de resultados de los buscadores.
Por eso la pertinencia y proximidad de los contenidos y servicios, la geolocalización y las recomendaciones y contenidos compartidos por los usuarios son clave, además de una buena optimización del código y las ediciones móviles.
Los móviles serán el soporte masivo y popular de los contenidos, los servicios y la información igual que la televisión lo es del entretenimiento.
Para los medios desarrollar una estrategia de producto y negocio móvil no es una opción, sino una necesidad. Pero es importante evitar los errores cometidos en la web. El desarrollo de la información y los servicios móviles necesita contenidos de calidad, credibilidad y poder de marca, pero también una eficacia en la distribución y la comercialización -vinculada a las nuevas herramientas y funcionalidades- que es clave para el éxito.

La prensa vive su peor momento

Sin respiro para los grupos de medios en los primeros meses del año. Un 2012 que ya se anuncia como el peor para los medios desde el estallido de la crisis. Todos los grandes grupos de diarios han entrado en pérdidas y sólo el duopolio televisivo de Telecinco (Mediaset) y Antena 3 consigue beneficios, aunque con una fuerte caída. La recesión económica, los recortes en la publicidad oficial, la crisis de la TDT y la lentitud en el desarrollo de los nuevos negocios digitales condenan a los medios otro año de sufrimiento.
Los supervivientes de 2012 serán los líderes de un nuevo escenario mediático que comienza a fraguarse.

Análisis completo en Estrella Digital

The Economist: cómo medir audiencia en todas las plataformas

¿Cómo se mide la audiencia cuando los medios son sociales y multiplataforma? Todavía no hay respuesta, pero el hambre de medios, anunciantes y marketineros por los datos es cada vez mayor para analizar la rentabilidad de sus negocios e iniciativas. El Audit Bureau of Circulations (ABC) norteamericano ha puesto en marcha un Consolidated Media Report (CMR) para medir la audiencia y la circulación de los medios en todas sus plataformas: papel, web y aplicaciones, pero también su audiencia como medios sociales en Facebook, Twitter y demás redes sociales, de forma que se pueda medir el alcance total de cada medio. Un modelo con el que reemplazar las actas de difusión actuales, limitadas a la distribución en papel y aplicaciones.
Uno de los primeros medios en lanzar su informe de circulación y audiencia integrada ha sido The Economist, un buen ejemplo para entender cómo se mide la audiencia multiplataforma y social.
The Economist tiene una difusión (circulación pagada) en papel y digital de 1,62 millones de ejemplares en todo el mundo. De ellos, 893.208 en Estados Unidos (el territorio cubierto por ABC).
La circulación en aplicaciones es de 255.425 en EE UU y de 560.035 en total, con un precio medio por suscripción de 105,11 dólares. Más de 48.400 son distribución pagada digital que no incluye la réplica de la edición semanal de la revista.
Los dispositivos de Apple concentran el acceso a través de aplicaciones: 87.393 en iPad y 82.399 en iPhone. Con Android se accede a través de 85.633 dispositivos.
The Economist sirve más de 36,5 millones de páginas vistas en todo el mundo, 14,9 mill. de ellas en Estados Unidos para 3,5 millones de navegadores diferentes.
Envía 16,4 millones de newsletters al mes con un ratio de apertura del 13,8%, 2,26 millones.
En las redes sociales alcanza -datos globales- más de un millón de likes en Facebook, 2,28 millones de seguidores en Twitter y más de medio millón de integrciones en círculos en Google+.
La audiencia en redes sociales se completa con 23.000 seguidores en Linkedin, otros 43.000 en Tumblr y 502.118 en YouTube.

¿Cómo interpretar estos datos?
No toda la audiencia ni la distribución es igual. En la propuesta de Consolidated Media Report de ABC anida un intento de ofrecer un escenario completo de la audiencia y el alcance de los medios.
En la distribución y la audiencia está el negocio, cuando esa distribución se ha descentralizado y distribuido tanto, los medios están obligados no sólo a estar en todas las plataformas, sino a contabilizar ese esfuerzo.
Un contenido o una campaña publicitaria pueden centrarse en un soporte o difundirse a través de varios. La propuesta de ABC pretender dar a anunciantes, publicistas y responsables de marketing las herramientas para medir su alcance y resultados.
En otros casos como el National Post (Canadá), se puede ver el detalle de cada una de las plataformas y puntos de contacto con la audiencia.


De los primeros informes publicados por ABC se pueden extraer algunas conclusiones:
  • La difusión de la prensa continúa concentrada en el papel pero crece con fuerza la adopción de las aplicaciones en los mercados más desarrollados.
  • La web concentra la mayoría de la audiencia digital, pero no el pago, más orientado a las aplicaciones y todavía mayoritariamente vinculado a la suscripción de papel.
  • Apple domina el acceso a través de aplicaciones. Los móviles son el principal dispositivos de acceso, pero algunos medios como The Economist están consiguiendo ser lean-back (medios para reclinarse o de lectura tranquila) y su audiencia en las tabletas (fundamentalmente iPad) crece.
  • Los accesos a través de navegadores móviles superan a las aplicaciones, pero con un usuarios menos fiel.
  • En las redes sociales Twitter y Facebook se consolidan como las preferidas para seguir a los medios informativos, aunque con diferente audiencia y hábitos de consumo.
  • Los medios están obligados a convertirse en medios contextuales: con ofertas y productos diferentes para un consumo ubicuo y en movilidad. Medios para un público nómada, en conexión permanente con móviles o tabletas, con abundancia de oferta y donde la demanda vuelve a ser la clave a través de recomendaciones (redes sociales) y aplicaciones.

martes, mayo 15, 2012

Facebook crece en usuarios y negocio en España

Facebook se consolida como la mayor red social en España con 16,34 millones de usuarios (distribución por edades en el gráfico), según datos de Socialbakers, pero su negocio no crece tan rápido como en otros países por un menor precio de los anuncios. Un factor que indica la presistencia de una desconfianza en el mercado y la efectividad de la publicidad en las redes sociales.
Facebook podría estar facturando en España alrededor de 15 millones de euros de publicidad, unos ingresos por usuario de 90 céntimos (1,15 dólares) frente a una media en Europa de 1,40 dólares por usuario y de 2,86 en Estados Unidos, según datos de la compañía recogidos por The Economist.
Tuenti es la segunda red social con 13 millones de usuarios registrados, 10,4 millones de ellos activos. En 2010 facturó en total diez millones de euros y se estima que en 2011 puede haber acabado casi en 18, incluyendo el negocio puesto en marcha por Telefónica tras su compra.
Entra las dos se reparten el gran pedazo de la tarta comercial de las redes sociales en España, estimada en 33 millones de euros para 2012, un 11% más que en 2011 y un 4% del mercado digital.


La relativa baja facturación de las redes sociales en España está determinada por el abaratamiento del precio de la publicidad. Facebook alcanza un coste por clic (CPC) de 0,25 euros (0,32 dólares) y un CPM de 0,08 euros (0,10 dólares).
Los precios de la publicidad en Facebook están por debajo de países de nuestro entorno como Francia, donde con 24 millones de usuarios el CPC llega a 0,40 dólares y el CPM se mantiene en 0,10. En Gran Bretaña, con casi 31 millones de usuarios, Facebook tiene un CPC de 0,67 US$ y un CPM de 0,23.
Esos precios inferiores a otros mercados impulsan el crecimiento continuo en España. La media en en el resto del mundo es un coste por clic de 0,40 dólares para los hombres y de 0,38 para las mujeres.
Los datos de la inversión publicitaria en redes sociales indican que tanto Facebook como Tuenti están todavía muy por debajo de Google, el acaparador del 50% de la inversión, pero ya se sitúan por encima de la mayoría de los medios digitales, superando a las revistas y a la radio, y sólo por debajo de los grandes diarios digitales.

Unidad Editorial encabeza las pérdidas de la prensa


Con unas pérdidas de 10,2 millones de euros en el primer trimestre de 2012, Unidad Editorial encabeza los malos resultados de los grandes grupos de prensa cotizados en bolsa. Prisa pierde 8,04 millones, con la reentrada de El País en números rojos (70.000 euros) tras su recuperación del último trimestre del año pasado. Vocento se deja 3,36 millones y 20 Minutos sufre una pérdida operativa de 2,7 millones.
Los resultados certifican que el inicio de 2012 arranca como el peor año para la prensa después de perder un 8% de sus ingresos en 2011 y con una caída de sus resultados operativos del 48% ese año.
Los diarios han perdido más de mil millones de euros de ingresos desde el inicio de la crisis, un tercio de su facturación, y la mitad de los ingresos publicitarios. Una erosión muy por encima del resto de medios.
La migración del negocio digital es todavía muy pequeña y no compensa las grandes caídas.
Unidad Editorial continúa siendo líder en la facturación publicitaria en internet, con 8,44 millones de euros y un 20,2% de la publicidad total. El impacto de su plataforma de pago Orbyt en el negocio y la difusión continúa siendo muy pequeño, a pesar del enorme esfuerzo en promoción.
Unidad Editorial no desglosa en sus cuentas las ventas de Orbyt, pero sus diarios han perdido un millón de euros de ingresos por difusión.


En Prisa, la mejoría en la audiencia online (usuarios únicos mensuales según datos propios en el gráfico) impulsada por El País todavía no se traduce en el liderazgo en el negocio. Los ingresos en publicidad online alcanzan los 7,31 millones, un diez por ciento de la publicidad de prensa y radio, para hacer una comparación homogénea. El total de ingresos digitales del grupo se eleva a 11,46 millones de euros.
Prisa cifra en 4,98 millones la inversión en el primer trimestra para la creación de la nueva plataforma digital del grupo, que se suma a los 19,38 millones invertidos ya el año pasado.


Vocento factura en publicidad digital 7,29 millones en el primer trimestre, un 14,5% de sus ingresos publicitarios. Los ingresos totales del área digital ascienden a 12,98 millones con la aportación de los clasificados y los ingresos de tecnología.
El gratuito 20 Minutos sólo capta 800.000 euros a pesar de sus buenos resultados de audiencia, con cinco millones de usuarios únicos

lunes, mayo 14, 2012

El móvil es el mercado único


Viajar por Europa con el móvil ya no aterrorizará a partir de julio. La Comisión y el Parlamento Europeo imponen una rebaja de las tarifas de roaming, sobre todo de datos, para que el teléfono inteligente no sea una ruina. Un ahorro del 75% para los consumidores o de 200 euros por familia en una semana de vacaciones. El mercado único digital está en el móvil y avanza lento en la música, el cine, los libros o la televisión conectada, donde empresas y sociedades de autores se resisten, apoyadas por muchos gobiernos. Cuatro de cada diez móviles acceden a internet en Europa mientras sólo hay 47 millones de televisores capaces de conectarse, y sólo dos o tres de cada diez se conectan. Los contenidos digitales, menos la información, todavía yerguen sus fronteras y el nuevo presidente de la SGAE, Antón Reixa, maldice una banda ancha que es el corazón económico y social de la Agenda Digital Europea.

Consultar mapas, estar en las redes sociales o subir fotos será mucho más barato a partir de julio. Una ventaja para los consumidores de la que se aprovecharán las compañías norteamericanas que dominan esos mercados. La mayoría de los contenidos digitales de pago y los derechos de autor siguen siendo nacionales, lo que impide aumentar la competencia y la oferta, mejorar el acceso y abaratar los precios.

El camino para reconvertir las telefónicas en telecos 2.0 se allana con el empuje regulatorio y la fuerte competencia en el móvil, tanto entre ellas como de la telefonía y los mensajes por internet (directos o en las redes sociales). Telefónica acaba de lanzar su aplicación Tu me para instalarla en todos sus móviles y hacer frente a la mensajería tipo WhatsApp o la voz en aplicaciones como Viber o Skype.

La televisión está en internet, los ordenadores, los móviles y las tabletas, pero de televisores conectados, poco. La industria se aferra a una TDT que vuelve a la concentración y prefiere apostar por el OTT con detección de IP y bloqueo nacional que por la televisión híbrida y los contenidos europeos. Nos queda el móvil.

Columna en los diarios de Vocento

viernes, mayo 11, 2012

Vocento sufre la crisis y prepara su futuro


Vocento muestra en sus cuentas con una pérdida de 3,36 millones de euros el impacto de la crisis en el peor trimestre sufrido por los medios.
La caída de la publicidad fue del 16,6% (frente a un 21,2% de media del mercado de diarios) y la difusión descendió un 24,1% en ABC, que elimina gratuitos y ventas en bloque, y el 7,5% en la prensa regional.


ABC, con una pérdida de explotación (ebit) de 2,23 millones; el gratuito Qué, con pérdida de un millón, y la radio, con resultado negativo de 1,56 millones, lastran los resultados del grupo, sostenido por los diarios regionales y los nuevos negocios de internet y televisión temática nacional.


Frente a la caída del negocio de la prensa, Vocento apuesta por una estrategia de diversificación de ingresos con la tarifa Única 3.0, un paquete multimedia de 18 diarios en papel (une La Voz de Galicia, Diario de Navarra y Heraldo) y digitales, además de sus versiones en la plataforma para móviles y tabletas Kiosko y Más. la apuesta por los descuentos y cupones se completa con Oferplan.
Vocento ha acabado de cerrar las televisiones locales y mantiene el recorte de gastos, tanto en personal como en otras áreas.
Frente a los otros grandes grupos de diarios, tiene la ventaja de tener un endeudamiento menor, aunque asciende a 144 millones de euros, frente a la deuda de Prisa y la recapitalización de Unidad Editorial por RCS.
El liderazgo de los diarios regionales de Vocento les permite aguantar mejor la crisis que la competencia, con caídas menores de la publicidad. Los ingresos digitales suponen ya el 14,5% de la publicidad a pesar de una caída del 2,7% atribuida fundamentalmente a los recortes en la publicidad institucional de las administraciones públicas.
Sin embargo, la desaceleración de la publicidad en internet en el mercado local advierte sobre la necesidad de los diarios de reforzar su oferta digital tanto frente a la concentración en los grandes medios digitales como en un mayor desarrollo del mercado local.
La publicidad digital alcanza en ABC un 9,9% del total, una punto más respecto a 2011, y del 12% en los diarios locales.

jueves, mayo 10, 2012

La crisis de las aplicaciones en Facebook


Sorpresa en los medios. Del éxito al fracaso en las aplicaciones de Facebook en unos pocos meses (gráfico con datos de tráfico mensuales dentro de la red social). Los medios para amigos como Washington Post Social Reader o The Guardian, algunas de las aplicaciones más exitosas, desdeñadas por los usuarios y con un enorme descenso del tráfico en unos pocos días de abril. Este colapso temporal de los medios sociales vuelve a mostrar la necesidad de mantener el control de la distribución de los contenidos y de la relación con los usuarios. 

La solución al enigma está en manos de Facebook. Y por ahora no se ha dado ninguna explicación de la compañía. Todos trabajamos para Facebook, pero el gigante azul sigue sin considerar a los medios socios con los que establecer relaciones transparentes que beneficien a todos. Un acuerdo para trabajar juntos sin que la plataforma ponga en peligro a las aplicaciones y castigue a sus usuarios.

Es poco probable por mucha inteligencia y consumo colectivo que exista los usuarios se pongan de acuerdo para dejar de usar esas aplicaciones a la vez. La explicación en la bajada del consumo de noticias está en el cambio en la forma de mostrar los artículos de esas aplicaciones en el flujo (timeline) de los usuarios, pero también en otras modificaciones que se reflejan en el diferente comportamiento de varias aplicaciones de noticias.

Tanya Corder, directora de desarrollo digital de The Guardian, confirma que el tráfico de las aplicaciones de Facebook es inestable: "No hay una señal de que los usuarios estén abandonando las aplicaciones sociales de lectura, más bien que los artículos que antes estaban destacados en el newsfeed del usuario ahora son mucho menos visibles".

Medios, usuarios y plataforma están descubriendo cómo funcionan y muchos se han quejado de la invasión de contenido externo en sus cronologías. Para la mayoría de los usuarios, su timeline es algo íntimo, una representación de su identidad digital para relacionarse con otros. A diferencia de Twitter, una plataforma de redistribución, Facebook es un lugar donde estar y comunicarse. Los usuarios suelen preferir un Me gusta, es decir, una recomendación activa de lo que quieren compartir, que el automatismo de que todo lo que leen, escuchan o ven se comparta en su cuenta.

Compartir contenidos en las redes sociales es una actividad voluntaria. El flujo social se construye, no se automatiza. Por eso abundan las protestas contra las publicaciones automáticas. Las redes sociales son una plataforma pull (de demanda, donde se elige) y no push (de oferta, donde se recibe).

El poder de Facebook sobre la distribución de los contenidos es la otra explicación y la debilidad para los medios. La red social cambia la forma de presentar los contenidos arbitrariamente -también a la busca de mejores resultados- y está en pleno proceso de ordenar mejorar la rentabilización de las aplicaciones.

Además de los cambios en la visualización acaba de anunciar un escaparate de aplicaciones, el App Center, una plataforma híbrida de aplicaciones dentro de Facebook o de las que utilizan Facebook Connect en en iOS (Apple) y Android. Una tienda donde la red social no necesita vender, sino promover las aplicaciones para rentabilizar los datos de sus usuarios.

Las aplicaciones sometidas al poder de las plataformas no son la mejor solución para los medios. Mantener el control de la distribución y los datos de los usuarios es fundamental, tanto para establecer la forma de relacionarse como para rentabilizar los contenidos y el uso.

Esa es la lección del éxito de aplicaciones HTML5 como la de Financial Times. Mantener la independencia y el control de la distribución, la visualización, los datos, y facilitar el uso de la aplicación tanto a través de los navegadores como en los dispositivos móviles (teléfonos y tabletas) asegura la relación directa con los usuarios. Y también las posibilidades de comercialización que faltan en las plataformas externas.

Los medios ya se han convertido en aplicaciones, pero lo que necesitan es reconstruir sus propias plataformas donde desarrollar contenidos, productos y relaciones tanto propios como de otros proveedores. Esa es la evolución de las viejas plataformas: kioscos, las frecuencias, el cable o el satélite.

Internet trajo la descentralización y la democratización de la distribución, las nuevas plataformas amenazan esa libertad y ese espacio de igualdad entre todos los proveedores para acabar con el mantra de la información libre. Ese es el peligro de las plataformas cerradas o bajo control externo, convertidas a menudo en grilletes digitales bajo la promesa de la autorrealización, la visibilidad, el tráfico o los nuevos negocios.

Los medios deben analizar los hábitos de los usuarios, la mejor forma de relacionarse con ellos y explorar nuevos negocios donde no se pierda la independencia: ni editorial, ni de relación, ni de distribución.
De lo contrario no sólo están en peligro los datos de usuarios únicos, sino la propia imagen y personalidad de las marcas, su responsabilidad con el público y la propia independencia -de distribución, criterios, uso, etc.- de los contenidos.