jueves, junio 28, 2012

Un mayo tan malo que hasta cae internet


La primavera no ha traído recuperación para los medios. Después de una caída del 14,7% en la inversión publicitaria en el primer trimestre, los datos de mayo (Media Hotline) indican que la cantidad de publicidad ha caído en todos los medios menos la televisión (12,6% más de GRPs), aunque la inversión también ha descendido.
La crisis es tan profunda que la publicidad ha disminuido incluso en internet, hasta ahora uno de los mercados en crecimiento constante.
La ocupación publicitaria se desploma en diarios (-17,5% de páginas) y revistas (-21%) en una tendencia que se acelera. La caída de publicidad en mayo coincide con un desplome de la difusión de los diarios, con caídas de más de un 12% en El País (un 20% menos en venta al número), ABC o La Razón mientras El Mundo pierde un 7% en quiosco y un 19,7% de difusión. La Gaceta se desploma un 34%.
En la prensa regional las caídas son similares e incluso mayores, con sólo algunos diarios como El Correo o La Nueva España con pérdidas de un 7% de la circulación. La Vanguardia y El Periódico caen un 14%.
Y las perspectivas no mejoran. La proyección de junio del informe Zenthinela recoge la caída de internet en la previsión para todo el año y sólo mantiene crecimientos superiores al diez por ciento en buscadores, móviles y vídeo.
La caída de la publicidad display en internet es una noticia que hunde todavía más las previsiones de negocio de los medios, sobre todo de los informativos. Los últimos estudios revelan una alarmante caída del consumo y la audiencia que está impactando en la inversión publicitaria digital, como ya está ocurriendo en otros mercados maduros como Estados Unidos.


La concentración de la publicidad en las pantallas y en los medios más eficaces empieza a hacer mella en los que la diferencia entre inversión y retorno se hace más amplia. Un problema que afecta sobre todo a los diarios, la radio y la publicidad gráfica en la web.
La paradoja es que el ROI aumenta en los diarios por la caída de los precios mientras muchos anunciantes que quejan de que el CPM premium en internet es muchas veces más caro y con menor eficacia que en los medios convencionales por la escasa atención y tiempo de consumo que afecta a la publicidad digital gráfica.

Google Nexus: batalla por el control de las plataformas



Google despliega su estrategia para la gran guerra de las plataformas por el control del negocio de la convergencia.
Sus armas son el sistema operativo Android, actualizado con versión Jelly Bean para los nuevos móviles y tabletas Nexus, la nueva tableta de bajo precio Nexus 7 (US$ 199) y la esfera mágica Nexus Q como centro de entretenimiento del hogar digital para conectar todos los servicios, contenidos y dispositivos de Android con la televisión, la gran pantalla que sigue reinando.
La estrategia: hardware+software+cloud computing+contenidos. Los elementos para conseguir más usuarios, más consumo y sus datos para optimizar el negocio con pago y publicidad.

La guerra de las plataformas entre Apple, Amazon y Google, con Microsoft muy retrasada en la era post-PC de las plataformas y con Facebook como referente de plataforma social.
Google ya no es un buscador. Tampoco una empresa de internet. Ahora quiere ser más que nunca el Gran Ciberleviatán del negocio de la convergencia, donde las plataformas unen hardware (móviles y tabletas), software (sistemas operativos, navegador y aplicaciones), distribución desde la nube (Google Play, almacenamiento y gestión) de todo tipo de contenidos (vídeo, música, ebooks, aplicaciones) para llegar a los usuarios, sus datos y relaciones (Google+, redes sociales o el nuevo asistente personal Google Now que lo sabe todo sobre cada usuario) para rentabilizar cada elemento al máximo tanto con pago con contenidos como con publicidad, donde Google es el gran dominador en las búsquedas y aumenta su competencia en el display.



Google no está presentando nuevos dispositivos: está lanzando su estrategia de plataforma de contenidos y servicios. Frente al inicio de las plataformas como software (iTunes), la reingeniería de Apple con iPhone y iPad (iOS) las ha convertido en ecosistemas integrados de hardware y software para controlar el mercado de la hiperconectividad.
El soporte vuelve a ser importante cuando las plataformas se definen como sistemas y mercados integrados donde sistemas operativos, distribuidores, comercializadores, desarrolladores y proveedores de contenidos y servicios ofrecen sus productos a los clientes para su rentabilización a través de varios modelos de negocio.
Esa es la batalla del negocio de la convergencia.
Apple lleva ventaja. Ha sido el gran disparador del concepto de los smartphones y las tabletas, los dispositivos claves junto a la televisión para las plataformas. Las previsiones de Gartner indican que acapara casi 73 millones de las tabletas vendidas en 2012 frente a casi 38.000 de Android. Y ese liderazgo se mantendrá unos años.
Pero Amazon con Kindle Fire y ahora Google con Nexus 7 apuestan por la tableta de bajo coste para popularizar y hacer accesible definitivamente el soporte de acceso a los contenidos que marca la era de las plataformas.
El otro soporte clave es la televisión. Nexis Q intenta ahora lo que Apple TV no ha podido: convertirse en el centro del hogar digital desplazando a STBs (descodificadores y discos multimedia digitales) y conviviendo pero amenazando a las videoconsolas que conectan hoy a la mayoría de las televisiones a internet, y donde Microsoft sostiene su apuesta con XBox.

Para los medios cambia radicalmente el sistema de la distribución y la comercialización. El canal ya no es suyo y tienen que desarrollar las estrategias adecuadas para aprovechar los nuevos canales, donde una parte de los ingresos se va a los nuevos distribuidores sustitutos del papel, los kioskos o las viejas frecuencias, pero donde plataformas y aplicaciones replican el viejo negocio de los medios y se convierten en comercializadores no sólo de sus productos propios sino también de los propios contenidos.
Y, sobre todo, la audiencia se desplaza para convertir a gran parte de los usuarios en clientes de la plataforma más que de los medios.
Google lo anunció. Su ex consejero delegado, Eric Schmidt, aconsejó a los medios hace más de tres años que se convirtieran en plataformas.
Algunos lo están intentando mientras otros batallan en etapas muy anteriores. Muchos medios se parecen en exceso a Nokia y su declive de gran dominador del mercado de los teléfonos móviles a perdedor de los smartphones.
Apple, Amazon y Google ya tienen sus estrategias desplegadas, cada uno con sus fortalezas. El futuro de los medios pasa en gran parte por ganar espacio y negocio en las grandes plataformas, convertirse en pequeñas plataformas informativas y en aplicaciones líderes, aprovechando las oportunidades y no dejando que sean otros los que aprovechan sus contenidos para las nuevas ofertas que mejor satisfacen el cambio de hábitos, consumo y dispositivos de acceso del público.

miércoles, junio 27, 2012

Flipboard, Pulse y el déficit de negocio en los nuevos canales

The New York Times anuncia la integración de sus contenidos de pago en la aplicación Flipboard para el acceso de sus suscriptores. Las revistas de Conde Nast como Wired y The New Yorker -de pago en sus aplicaciones propias- retiran sus versiones para esta aplicación por su incapacidad para generar ingresos publicitarios. The Wall Street Journal apuesta por Pulse y sus suscripciones de pago para llegar a nuevos suscriptores con una oferta diferente.
Detrás de estos diferentes y contradictorios movimientos se esconde la búsqueda de un nuevo negocio para los medios cuando el canal deja de ser suyo y el contenido se distribuye a través de diferentes plataformas y aplicaciones.
La discusión sobre el negocio gratuito y el de pago resurge cuando los nuevos canales de los medios contextuales -para diferentes plataformas, dispositivos, hábitos de consumo y optimizados para la edición social- reproducen los mismos déficits de negocio que ya sufren los medios.
Ni Flipboard es capaz de generar suficiente publicidad con un modelo de negocio gratuito ni Pulse consigue suficientes suscriptores para los contenidos de pago de los medios.
Los medios no pierden presencia con este movimiento y controlan mejor su negocio. Todos seguirán estando en Flipboard y Pulse a través de los feeds RSS o de las recomendaciones de los usuarios, pero a través de sus páginas, con sus contenidos, publicidad y diseño, aunque no sea el optimizado para las aplicaciones de móviles y tabletas. Para eso están sus propias aplicaciones, donde el negocio y la audiencia depende de ellos y no de otros.
Los medios tienen que estar donde está el tráfico, pero con la mejor forma de estar para preservar su marca, contenidos, negocio y relación con los usuarios.


Tres son los problemas principales de las nuevas aplicaciones para el negocio de los medios:

1. Los usuarios continúan prefiriendo el acceso a la web desde los smartphones y las tabletas frente al uso de aplicaciones. Flipboard tiene ocho millones de usuarios y Pulse acabó 2011 con once millones, con un fuerte empujón gracias a su presencia en Kindle Fire, para situarse ahora en los 15 millones, un importante crecimiento.
Pocos para el total de usuarios de móviles y tabletas, y aún insuficientes para despertar un negocio publicitario que experimenta y al que le cuesta adaptarse a las aplicaciones.

2. Los medios no pueden perder el control de la distribución y de la audiencia cuando el soporte vuelve a ser importante con las aplicaciones y las nuevas plataformas. Cuando se pierde el contacto directo y la gestión del público, el cliente es de otro. Los medios se convierten entonces en meros proveedores de contenido, un negocio diferente y aún por desarrollar en el mercado digital.

3. Las nuevas aplicaciones tienen los mismos o mayores problemas que ya sufren los medios para generar nuevo negocio publicitario y de pago. Y normalmente ofrecen menos posibilidades para otros ingresos como el marketing directo.


Ante esa situación y la realidad de una distribución cada vez más fragmentada a través de distintos canales y plataformas (NYT Everywhere, le llama The New York Times) la elección de los dos diarios es clara a favor del pago por contenidos.
NY Times permite el acceso a la suscripción digital a través su versión para Flipboard e intenta sumar la parte de la publicidad que la aplicación consiga.
The Wall Street Journal también apuesta por la suscripción, pero aprovecha Pulse para llegar a nuevos suscriptores con tres ofertas de bajo precio adaptadas a su tipo de usuario: 99 centavos por un canal elegido por los editores o US$ 3,99 las secciones de tecnología o política.
La elección del Times es clara: no reducir el acceso a sus suscriptores ni compartir sus ingresos con Apple, con su comisión del 30% sobre los pagos en iOS. Si Flipboard consigue anunciantes, aumentará los ingresos. Si no lo hace, es servicio a sus clientes.
El WSJ es un movimiento promocional. Debe compartir los ingresos de las suscripciones con Pulse y los dueños de las plataformas (Apple, Amazon), pero espera atraer suscriptores futuros y extender su marca.

La retirada de las revistas está justificada: si no hay negocio, no hay contenidos para un tercer canal. El gran problema de las nuevas aplicaciones, adaptadas a la edición social y a la personalización, es su fortaleza en usabilidad y su debilidad en negocio.
La historia se repite.

Los medios son contenidos, pero no sólo. Son soportes de esos contenidos, canales de distribución y comunidades de audiencia y usuarios. No pueden perder el control de esos elementos a no ser que cambien su negocio al de proveedores. Pero es otro negocio que desmonta la economía de los medios.
Las aplicaciones, por su parte, son por ahora sobre todo tecnología, interfaz, usabilidad y canales de acceso.
Las plataformas -iOS, Android, Google o Facebook- cumplen la doble función de convertirse en acceso a los medios y de aportar audiencia, pero cuando las propias plataformas y las aplicaciones lanzan un desarrollo de negocio lo hacen -con excepción de Apple y Amazon- sin aportar suficiente valor.
Una aplicación como Flipboard es útil y muy manejable para acceder a los contenidos, igual que otras como Zite o Pulse, pero aprovechan el contenido y el negocio de los medios sin crear nuevos ingresos ni modelos de negocio.
Los medios ya son aplicaciones y el flujo social ordena y orienta el consumo de contenidos, pero esas funciones las cumplen las aplicaciones de los propios medios. Cuando se integran en otras no pueden fagocitar el negocio original (por ejemplo con la eliminación de la publicidad original en Flipboard) porque entonces se convierten en enemigos en lugar de en nuevos canales y distribuidores.
El negocio de las aplicaciones no está en replicar ni fagocitar el de los medios que les aportan usuarios y contenidos.

El anunciado cierre del gratuito Qué


El gratuito Qué cierra, al menos en papel por ahora. Vocento pone fin a la peor inversión del grupo posiblemente en toda su historia. La historia de Qué empezó como una apuesta de Recoletos para unir la información gratuita en papel e internet, lanzamiento como agregador de blogs en internet y orientación a los jóvenes como público principal.
La llegada de Belarmino García a Vocento y su nefasta gestión de seis meses como consejero delegado dejó al grupo con un proyecto imposible de rentabilizar. Vocento lo compró en 2007, en lo más alto de la burbuja periodística, por 132 millones y acumuló otros 22,4 millones de pérdidas directas, sin contar los costes de reestructuración de estos años.
La inversión en Qué no sólo apostó por un modelo de gratuito popular y tendente al sensacionalismo difícilmente rentable. También acabó con el proyecto de crear una red de gratuitos locales nacidos en cada uno de los mercados regionales del grupo con El Nervión en Bilbao y Qué Pasa en Málaga como referentes.
La doble estrategia de prensa nacional de una marca de prestigio, ABC, y una gratuita, Qué, no convergieron en ningún momento y han acumulado pérdidas en los últimos años. La plantilla actual supera las 50 personas y habrá que esperar a ver si sobrevive en internet, como Público, para saber cuántos trabajadores se quedan.
Qué es el último de los gratuitos nacionales en cerrar después de Metro y ADN. La crisis de la prensa y el avance de nuevos soportes como el teléfono móvil han mermado su atractivo y un negocio en el que siempre estuvo su debilidad.
Los gratuitos han contribuido a la innovación en la prensa impresa y digital durante su decenio largo de vida. Han creado lectores, han acercado la información a los ciudadanos, han apostado por la utilidad y han promovido la lectura de los diarios de pago.
Pero con una caída a la mitad de la publicidad en prensa desde 2008 su facturación también se ha reducido a casi una tercera parte. Los dos supervivientes, 20 Minutos y Qué, facturaron 32,4 millones en 2011 frente a 62 millones en 2008. Y 20 Minutos, el pionero en España y ganador de esta batalla de desgaste, concentra dos tercios del negocio y la mayor parte de la audiencia: dos millones de lectores frente a 1,33 de Qué.
Para 20 Minutos el cierre de Qué es una oportunidad. Si capta un poco más de un tercio de su negocio volverá a equilibrar sus cuentas y si supera esa cifra volverá a los beneficios. Pero el sector pierde una cabecera importante, lo que contribuye a debilitar el soporte para el mercado y la audiencia.
Los gratuitos todavía son fuertes en otros países de Europa como Francia o Gran Bretaña, pero también sufren en el centro y norte de Europa (datos de Piet Bakker).
En España la pasión por los smartphones y la debilidad de su modelo de negocio (como ya analizaba hace unos años) se unen a la crisis de ingresos de la prensa para acelerar su caída.
Con una sola cabecera nacional, es el momento de la reinvención de un negocio que explota la gratuidad en varias plataformas.

Más en ¿Aguantarán la crisis los diarios gratuitos?

martes, junio 26, 2012

La lenta marcha de la TV de pago y el VoD


La televisión de pago y el vídeo bajo demanda crecen muy lentamente en España. A pesar del aumento del streaming y los videoclubes online y en la televisión conectada, las cifras de consumo son aún muy bajas.
La televisión de pago alcanzó a final de 2011 al 22,8% de los hogares, 4,4 millones de abonados, según los datos de la CMT. El gasto en televisión de pago creció un poco, hasta 39,6 euros mensuales, cuando se contrata sola. Cuando se empaqueta con otros servicios de telecomunicaciones, el gasto total bajó un poco respecto a 2010, hasta 54,5 euros de promedio, gracias a la rebaja de la telefonía fija y móvil. Más de un 20% de los hogares tienen la televisión de pago incluida en su paquete de telecomunicaciones.


El vídeo bajo demanda crece muy poco, a pesar del crecimiento de los portales y videoclubs que ofrecen series de televisión y cine para casi todas las pantallas. Sólo uno de cada diez hogares usan el pago por visión o pagan por vídeo bajo demanda, con un coste medio de 4,8 euros por hogar y mes.
La principal razón del escaso consumo de televisión y vídeo de pago es la gran oferta en abierto de la TDT. Pero también que es cara y con una oferta muy limitada por el control de las productoras y los distribuidores para proteger el negocio tradicional.
Con pocos estrenos y con una ventana de exhibición temporal todavía atada al lanzamiento en DVD, el vídeo bajo demanda pierde mucho atractivo.


El reparto del dividendo digital y la reducción de canales y múltiples propuesta por el gobierno, además de la reforma de la televisión pública y la privatización parcial de las autonómicas debería aprovecharse para revisar y planificar el modelo de televisión en industria audiovisual futuro y sostenible para todos -canales, productores y espectadores, pero los datos y las fechas se acumulan sin que nadie parezca dispuesto a sentarse a repensar un sector en pleno cambio y que por primera vez en la historia de la televisión ya no es un sistema independiente, sino parte del ecosistema y las plataformas conectadas.
Ni los diferentes integrantes del sector ni el gobierno parecen dispuestos a sentarse mientras en otros países se discute a fondo y con una perspectiva profesional y emprendedora la reingeniería de la industria audiovisual.
Como en otros sectores económicos, los oligopolios y las restricciones a los nuevos medios y ofertas, siguen siendo una característica del deficiente mercado audiovisual español.

Folha de Sao Paulo inaugura el pago digital en Brasil



Folha de Sao Paulo (300.612 ejemplares) es el primero de los grandes diarios brasileños en implantar un sistema de pago digital por sus contenidos después de cobrar ya por el acceso a través de aplicaciones para móviles y tabletas. Le seguirán el resto de grandes diarios de calidad como Estado y O Globo.
La conversión de Folha al negocio de pago con un sistema poroso con máximo de 20 artículos, como el implantado por The New York Times, es importante porque se produce en un país y un mercado donde la audiencia y la circulación de los periódicos todavía crece, al contrario de lo que ocurre en Europa o Estados Unidos.
Folha supera los 300.000 ejemplares diarios en un mercado con 4,66 millones de difusión diaria y más de 21 millones de lectores, por encima de los datos de 2011, según el Instituto Verificador de Circulação (IVC).



Los ingresos por publicidad impresa también siguen creciendo, aunque menos que la publicidad digital. La publicidad en diarios creció un 5,55% en el primer trimestre del año frente a un 16% en televisión y casi un 25% en internet.
Los diarios continúan siendo el segundo medio publicitario en Brasil con casi un 12% de cuota frente a un 5% de publicidad gráfica en internet, que llega al 11% cuando se suma la publicidad en buscadores, dominada por Google.
El paso adelante de los diarios de referencia brasileños sigue a la progresiva implantación de paywalls y sistemas de pago -kioskos digitales, aplicaciones, etc.- en mercados maduros y la mayoría en contracción, tanto en circulación como en publicidad. A diferencia de esos mercados, el brasileño lo hace cuando crece, lo que puede ayudar a crear un nuevo negocio sin las urgencias de los medios en pérdidas.
La clave no está tanto en los ingresos por suscripción digital, sino en cómo afecta el cierre al pago a los ingresos publicitarios. Con más de 19 millones de visitantes únicos, Folha es un gran generador de ingresos publicitarios digitales en un mercado que sigue creciendo con fuerza y que espera llegar al 13,7% de la cuota publicitaria este año, aunque el display crecerá con menos fuerza.
Folha y el resto de grandes diarios brasileños esperan crear una amplia base de suscriptores de pago que permitan ofrecer a la publicidad atención, fidelidad y tiempo de consumo, imprescindibles para crear un nuevo modelo de negocio en el que mantener precios premium frente al continuo descenso del CPM por la abundancia de inventario digital y la presión de los grandes comercializadores, acelerado ahora por las subastas en tiempo real (real-time bidding).

lunes, junio 25, 2012

Pago digital: aumentan los paywalls

Un resumen del estado de la implementación de paywalls y otros modelos de pago como kioskos digitales en algunos medios de referencia. Algunos datos para pensar y evaluar la economía de los nuevos medios y la apuesta por el aumento de la circulación frente a la caída de la publicidad en papel y de los precios digitales.
Datos oficiales (en miles de ejemplares) de fin 2011 y cierre del primer trimestre de 2012.  

Menos canales

El recorte llega a los canales de TDT. El gobierno quiere que las televisiones compriman sus frecuencias y renuncien a tres múltiples. Quiere ahorrar parte de los 800 millones de euros que el reframing de frecuencias nos costará a todos: estado, operadores y comunidades de vecinos. Pero las cadenas se han instalado en la abundancia de la TDT. No quieren sacrificar canales cuando están cambiando su negocio de la publicidad masiva a la segmentación conseguida con las cadenas temáticas, las que más crecen y atrapan la atención –en la pantalla grande, pero también en tabletas y móviles- de cada perfil de público.

Las frecuencias a liberar son el llamado dividendo digital y serán utilizadas por los servicios móviles en todo el mundo. A pesar de la abundancia digital provocada por la TDT, nadie quiere reducir canales para no rebajar su negocio ni limitar la innovación tecnológica y de contenidos. RTVE debería renunciar a unos de sus dos múltiples, las autonómicas a otro y los seis privados quedarían en cinco.

El encogimiento técnico de los múltiples permitirá seis canales en cada uno frente a los cuatro actuales. La solución hace prácticamente imposible la emisión simultánea de alta definición y normal, empleada por las teles para evitar la limitación del parque de televisores preparados para HD real, la innovación más valorada por los espectadores junto al aumento de canales.

Con una caída de la publicidad del 35% desde que empezó la crisis, las cadenas luchan por el nuevo negocio con los canales temáticos, los únicos que crecen en audiencia y publicidad. La paradoja es que con tantos canales ha vuelto un duopolio: Telecinco –tras la compra de Cuatro- concentra siete canales y el 41% de los anuncios-, Antena 3 y La Sexta suman ocho canales y el 40% de los spots emitidos. Entre las dos acaparan tres cuartas partes del negocio. El resto de cadenas sólo emite el 17% de los 72 anuncios vistos cada día por cada espectador. Los canales temáticos son vistos ya por uno de cada cuatro espectadores y nadie quiere reducir la dieta de la abundancia.

Columna en los diarios de Vocento

martes, junio 19, 2012

Medios condenados con un desplome publicitario del 12%


La última revisión de las previsiones de inversión publicitaria mundial de Zenith Optimedia rebajan las expectativas para España en 2012 hasta una caída del 12%, sólo por detrás de Grecia.
La crisis que se ceba con los ciudadanos, la prima de riesgo y los intereses de la deuda hunde todavía más el mercado de los medios.
Las nuevas previsiones certifican 2012 como el peor año de los medios y amenazan con que la caída del 15% del primer trimestre no remontaría más que muy ligeramente en lo que resta de año.
Una situación crítica para los medios y como indicativo de la economía en general.
La previsión de la caída del 12% en España, undia a la de Grecia, Portugal e Italia lastran la Eurozona, que acabará el año con una recesión publicitaria del 1,1%. Volverá a crecer en 2013, un 2,3% y un 3% en 2014. En la práctica un ligero descenso en términos reales, descontada la inflación.
Austria, Finlandia y Alemania encabezan el crecimiento nominal, devorado por la inflación.
La inversión publicitaria mundial crecerá un 4,3%, pero con descenso de las previsiones y con crecimientos apreciables sólo en Asia y Latinoamérica.
En América del Norte, el empuje en Estados Unidos mantiene un crecimiento del 3,6%.

La previsión para los medios españoles es crítica, especialmente para los diarios y los nuevos medios. La televisión rebajará sus ingresos y sus beneficios y los nuevos medios no sobrevivirán si no nacen con nuevos modelos de negocio además de una renovada propuesta de contenidos.
En televisión seguirá la concentración y cerrarán muchas de las pequeñas cadenas de la TDT. Algunos se arrepentirán de no aprovechar la oferta del gobierno de reducir canales para aprovechar el dividendo digital y reordenar las frecuencias.
En los diarios aumentarán las pérdidas operativas, tanto en los grandes como en los líderes regionales. Los segundos diarios de muchas ciudades están prácticamente condenados y algunos grupos de medios locales tendrán que replantear su negocio y su oferta.
El mercado no aguanta ya más de 130 diarios de información general.
En los gratuitos continúa la guerra de desgaste entre 20 Minutos y Qué, con los dos en pérdidas. Con una fusión prácticamente descartada, sólo uno de los dos podría sobrevivir, pero ambos sufren la lentitud del cambio del modelo de negocio de movilidad: de la prensa a los smartphones, y una perspectiva tan larga de recuperación del mercado publicitario que los ahoga.

Los nuevos medios informativos como la renacida Terra, el recién estrenado Huffington Post español, el proyecto de ElDiario.es, Praza Pública o el ahora sólo digital Público sufrirán también este año crítico.
Pero en la debilidad de los medios tradicionales y el desfondamiento del mercado encuentran su oportunidad. Unos por oferta diferente, todos por el ajuste de los proyectos a unos costes mucho más bajos.
Pero no es suficiente. Los nuevos medios necesitan también un nuevo modelo de negocio desde su lanzamiento si quieren ser sostenibles, por muy bajos que sean sus costes.
Nuevos formatos publicitarios, soluciones comerciales diferentes, contactos y transacciones en lugar de publicidad gráfica, negocios freemium, pago por aplicaciones, etc. La experiencia de los últimos años empieza a dar algunas pistas.

La Roja y Telecinco siguen ganando


Hay margen. Telecinco todavía puede crecer más con la marcha de España en la Eurocopa. El partido de ayer contra Croacia fue visto por 14,26 millones de espectadores, un 70,4% de cuota, batiendo la marca del anterior partido contra Irlanda.
Telecinco logró un 26,9% de cuota diaria y un 50,5% en prime time. Pero todavía hay espacio para crecer. El minuto de oro fue seguido por 18,13 millones de personas y los partidos decisivos de la pasada Eurocopa superaron los 14,5 millones de espectadores.
El fútbol arrasa en audiencia y publicidad como muestra un estudio de Zenithmedia que muestra el festín de Grp´s de los grandes anunciantes.
Pero cuidado: el deporte es el mayor espectáculo de la televisión, pero también el factor que más la encarece, tanto en publicidad como en coste de la televisión de pago.

La crisis es buena para The Economist



La crisis, económica y de la prensa, mejora las cuentas de The Economist. En pos del maltrecho pero dominante capitalismo, al que con tanta inteligencia representa, la revista consigue los mejores resultados de su historia cuando la crisis se ceba con la economía y los medios. El grupo de The Economist consigue 67,3 millones de libras (83,63 mill de euros) de resultado operativo en su último año (2011/12), un aumento del 6% en sus beneficios, con una facturación de 361,8 millones de libras (449,6 mill. de euros), un 4% más que en 2011.

The Economist atribuye los resultados a unas pocas estrategias claras:
  • contenido de calidad y de pago, en papel y digital;
  • dirigirse a una audiencia influyente, la llamada masa inteligente;
  • aprovechar las ventajas de los nuevos soportes, especialmente las tabletas,
  • y una apuesta decidida por los nuevos negocios, de los digitales a la The Economist Intelligence Unit, con sus datos contextualizados, análisis para expertos y extensión a nuevos mercados como el de la salud.

Junto a las estrategias de producto, la expansión en Estados Unidos, tanto con The Economist como con CQ Roll Call, la veterana publicación que cubre la actividad legislativa y política en Washington.
The Economist siempre ha presumido de no tener complejos. Lo demuestra en sus contenidos, pero también en su estrategia editorial y de negocio. Nunca sucumbió a la tentación del todo gratis en la web y siempre diferenció entre los contenidos comunes y gratuitos -que no han dejado de ser cada vez más abundantes, una inquietud estratégica para su futuro- y la oferta de pago, por contenido y plataforma (papel y ahora tabletas).
Con esa estrategia la revista ha conseguido alcanzar una difusión de 1,5 millones de ejemplares en papel y 123.000 suscriptores digitales. La lectura digital alcanza el medio millón de suscriptores en iPhone y iPad con la suma de 300.000 suscriptores de papel y digital y compradores al número.
En la web, Economist.com alcanzón en marzo pasado 7,8 millones de usuarios únicos con dos millones de seguidores en Twitter y otro millón en Facebook.

La mayor parte del negocio de la revista británica convertida hace tiempo en medio global está en Estados Unidos, donde las últimas cifras son de una difusión en papel de 844.776 ejemplares y una circulación digital 48.442 copias, con 46.643 suscripciones digitales y 799 ventas al número.

The Economist apuesta por aumentar sus ingresos de pago por encima de los publicitarios. Una estrategia más resistente a las crisis económicas cuando se asegura la fidelidad de los suscriptores.
El 57% de los ingresos del grupo provienen de la difusión y el pago por contenido, nueve puntos más que hace diez años, frente a un 29% de ingresos publicitarios frente a un 46% en 2002. El grupo confía en el efecto de las tabletas como soportes de lectura (lean back 2.0) para aumentar los suscriptores digitales.
Esa orientación al negocio de pago no excluye la mejora publicitaria. The Economist ha conseguido aumentar los precios de su publicidad frente a la caída general del mercado y a puesto en marcha Ideas People Channel, una red publicitaria de 60 publicaciones afines a los lectores de The Economist que llegan a 29,9 millones de usuarios mensuales en Estados Unidos y 46,4 millones en todo el mundo, la élite de lo que la revista llama la masa inteligente, la audiencia educada y profesional a la que se dirige.
La buena marcha de The Economist, con casi 1.500 empleados en todo el mundo, más de 600 en Estados Unidos y 258 sólo en Economist Intelligence Unit, su centro de inteligencia, reafirma el valor de las marcas globales con contenidos de calidad dirigidos a un público con un perfil claro y bien determinado.
The Economist nunca cayó en las redes del todo gratis en internet. Esa ausencia de pecado original le ha permitido esperar a la maduración del negocio digital, tanto para construir una audiencia fiel en la web como para desarrollar el producto impreso en las tabletas y los smartphones a los que se dirige su estrategia de migración digital.
A fuerza de defender muchas veces las estrategias anticíclicas en la economía y la política, la revista las ha aplicado también a su negocio, con el buen resultado que ahora recoje.

lunes, junio 18, 2012

La Roja arrasa

No hay rival. España arrasa en la Eurocopa y dispara las audiencias en todas las pantallas. La Roja está en la televisión, el vídeo en internet y en las redes sociales, donde los seguidores de los jugadores crecen con cada gol. La victoria de España contra Irlanda reventó récords de audiencia con 13,28 millones de seguidores, más que los 12,9 millones que vieron a la selección de fútbol conquistar el Mundial de Sudáfrica. Y con esas marcas Telecinco y Cuatro se disparan. ¿Hasta dónde llegarán las audiencias si La Roja sigue ganando?

Telecinco se encumbró el anterior partido ante Irlanda hasta el 70% de cuota de audiencia y rozó el 26% en todo el día. Una cifra inédita desde la aparición de la TDT y la fragmentación de las audiencias. Con semejante éxito los impactos publicitarios se dispararon. Telecinco siempre se ha quejado de la dificultad de rentabilizar los altos precios de los derechos deportivos, pero nada como el fútbol para romper todas las marcas.

Y con la cadena, los grandes anunciantes contentos. Hay audiencia para todos y en todos los medios. Una euforia con la Eurocopa muy diferente a la de las Olimpiadas de Londres. Con una RTVE sin publicidad la audiencia estará encantada, pero los anunciantes se quejan de la ocasión perdida. Lo mismo ocurrirá en Gran Bretaña, donde los Juegos serán retransmitidos por la pública BBC.

El resto de medios respirarán pero no saldrán de la crisis. Sus coberturas no rentabilizarán lo que no facturan las grandes cadenas públicas. Los anunciantes se lamentan de que no conseguirán llegar al mismo público. Los medios, principalmente el resto de cadenas, de la audiencia y el negocio que perderán.

El deporte es el mayor negocio de la era del espectáculo. Nada une tanto a la audiencia, nada anima igual la publicidad y los contenidos de pago. Tanto que a veces es difícil distinguir a los deportistas entre logos y marcas. El deporte es la mayor liturgia de la sociedad del espectáculo y los medios viven al ritmo de sus competiciones.

Colummna en los diarios de Vocento

viernes, junio 15, 2012

La Roja dispara a Telecinco



Récord de audiencia: 13,3 millones de espectadores y un 70% de cuota. El resultado del España-Irlanda golea en televisión más allá del 4-0 y muy por encima de la Eurocopa de 2008. La Roja empuja a las audiencias con su fútbol.
Telecinco y Cuatro se disparan con su apuesta por los deportes en audiencia y GRPs. Las grandes competiciones mueven el mercado de la televisión como ningún otro contenido.
En lo que va de Eurocopa, Telecinco ha pasado de un 13 a un 17,3% de audiencia, cinco puntos por encima de su competencia. Cuatro crece hasta el 8,7 a pesar de retrasmitir sólo los partidos de la tarde, según los datos de Kantar Media recogidos por YMedia.
Con esta explosión de audiencias, Telecinco ha llegado al 25,8% de cuota ayer jueves gracias al España-Irlanda, un resultado inédito desde la fragmentación de las audiencias con la aparición de Cuatro y La Sexta, y aún más desconocido con la TDT.
Y a pesar de las limitaciones publicitarias, los GRPs se disparan: más de 3.200 para las dos cadenas principales de Mediaset.
Los derechos deportivos son caros, como siempre se ha quejado Telecinco, pero nada igual para volver a concentrar la atención de la audiencia.



Prisa y Vocento lideran los medios digitales en mayo

Prisa y Vocento superan a Unidad Editorial en el ránking de los medios digitales de información, según los datos de comScore en mayo.
Prisa se impone en 2012 a Vocento y alcanza 13 millones de visitantes únicos en mayo frente a 12,43 de ABC y los diarios regionales.
Schibsted se sitúa en tercer puesto con 20minutos.es y sus clasificados mientras el grupo de elmundo.es y Expansión alcanza el cuarto lugar.
Los diarios y revistas de Zeta y Grupo Joly, agrupados en la Corporación Publicitaria de Medios, son el siguiente grupo de diarios con nueve millones de visitantes únicos.
Google continúa liderando el tráfico en internet con 23,3 millones de visitantes. Facebook alcanza casi a 17 y Twitter ronda los 5,5 millones.
Entre los diarios, abril registró bajadas en casi todas las cabeceras. El País se mantuvo como líder con 6,89 seguido de El Mundo con 6,69. Sólo ABC creció entre los líderes para llegar a 3,72 millones de visitantes.

jueves, junio 14, 2012

Terra renace en España como marca global

Terra vuelve a apostar por España. La plataforma de contenidos de Telefónica se relanza en España desde Latinoamérica y con la estrategia social, multipantalla y con una fuerte apuesta por las retransmisiones en directo y los contenidos profesionales (música, deportes, cine, etc.) con una estrategia de negocio freemium.
Fernando Madeira, CEO de Terra, presentó esta mañana el desembarco que muestra la vuelta al interés de Telefónica por los contenidos el mismo día que acude en auxilio de Prisa comprando cien millones de euros de bonos convertibles por acciones.
La telefónica sigue acumulando contenidos y derechos para fortalecer su estrategia telco 2.0, apoyada en los móviles y los contenidos audiovisuales multipantalla.
La vuelta de Terra -cien millones de usuarios, 500 millones de dólares en ingresos y en beneficios, según su CEO- se integra en esa estrategia con su apuesta 360: noticias y entretenimiento, directos, contenido premium y consumer centric con integración de Facebook y de Tuenti en España.
Juanjo Amorín, con experiencia en la anterior etapa de Terra, y Carmela Ríos (ex CNN+ y reciente premio Ortega y Gasset), serán los responsables de contenidos en España junto a Yago Castillo como Country Manager.
Terra expande su proyecto para dejar de ser una marca regional en Latinoamérica y convertirse en una marca global en español, portugués e inglés. Se une así desde una fuerte posición en varios países latinoamericanos a la pelea por el mercado hispano, que ya se entiende de una manera global. Compañías como News Corporation, Al Jazeera, La Nación SA (con Impremedia), Telefónica, Televisa y otras se lanzan a por ese mercado con una visión global que hasta ahora era inédita en la estrategia de medios a pesar de algunos intentos como CNN en español, Prisa y la propia Terra.
La unión de redes -banda ancha fija y móvil- y medios -digitales y audiovisuales- marca la carrera por el mercado digital latino.
Terra sitúa a los contenidos, las pantallas y lo social en el centro de su estrategia, con el streaming de música (Sonora) y el vídeo bajo demanda (SundayTV) como pilares de su estrategia de negocio freemium.
Terra también quiere ofrecer en España nuevos formatos publicitarios más integrados con el contenido, como hace en LatAm. Publicidad vinculada a los contenidos audiovisuales, sus directos de festivales de música (Terra se estrenará con el FIB de Benicasim este año), deportes (competirá con los derechos con las televisiones), etc.
Terra España tendrá una plantilla de 60 personas, 40 de ellos periodistas, que se unen a la plantilla global de 1.200 empleados. Un modelo bien diferente a El Huffington Post, presentado hace unos días por Prisa.
La vuelta de Terra pone presión en la evolución de los medios convencionales españoles, que viven su peor año económico y que en su mayor parte continúan con una estrategia de convergencia limitada por sus negocios tradicionales. y uno de los grandes anunciantes, una posición clave en el mercado en la que habrá que estar atentos a su estrategia a medio plazo.

miércoles, junio 13, 2012

Modelos para la televisión pública

Con la televisión pública en plena revisión, parte de las autonómicas privatizándose y RTVE ajustando presupuesto y renovando su presidente y Consejo de Administración es un momento clave para proponer nuevos modelos para el servicio público de radiotelevisión ahora que todavía no conocemos cuál es el del gobierno del PP.
La Asociación de la Prensa de Madrid nos propuso esa reflexión a un grupo de profesionales para Cuadernos de Periodistas, la revista profesional de la APM que unos cuantos profesionales encabezados por Fernando González-Urbaneja y Julio Alonso fundamos en 2004, y que aprovecha ahora para renovarse.
Las opiniones sobre la televisión pública se dividen fundamentalmente en dos: quienes creen que es innecesaria e irrelevante en tiempos de abundancia de contenidos y los que defienden una televisión más independiente, sostenible, de calidad y no competitiva con la oferta privada comercial.
En mi aportación me sitúo en una tercera línea: la que propone el cambio de la televisión de servicio público a la de una plataforma digital de dominio público. Un nuevo servicio público digital para garantizar el acceso de la ciudadanía a los contenidos procomunes (de dominio público o financiados con dinero público) y que crea un espacio digital abierto e independiente de las grandes empresas que dominan los nuevos servicios digitales.

Mi propuesta se asienta en siete principios:
1. Convergencia.
2. Independencia.
3. Sostenibilidad.
4. Red pública: producción y servicio público en red.
5. Contenidos públicos multipantalla.
6. Social y socializada.
7. Innovación e I+D en contenidos, tecnología y social.

El artículo con las propuestas del Consejo de Informativos de RTVE, Luis Ángel de la Viuda, Jorge del Corral, Rafael Díaz Arias, Diego Carcedo, Fernando González-Urbaneja, Manuel Martín Ferrand, Felipe Sahagún, Antonio San José y yo.

Tres tendencias del negocio digital

PwC decreta el fin de la era del comienzo digital y anuncia una nueva era de madurez donde el mercado y los medios digitales son ya la normalidad y sustituyen en su mayor parte al negocio convencional.
En su previsión del mercado de medios 2012-2016 tres tendencias ya anunciadas en otros estudios y estadísticas aparecen claras y vuelven a llamar la atención.



La publicidad en búsquedas y por transacciones continúa mandando y creciendo a mayor ritmo que el resto. La búsqueda de resultados (ROI) define el mercado digital.
La publicidad gráfica crece a menor ritmo y se confirma el lento crecimiento de la publicidad en vídeo, mientras el móvil alcanza a los clasificados en 2016.


Dentro de esa entrada en la normalidad, PwC predice un moderado aumento en el pago y la suscripción a los diarios digitales. Los ingresos por circulación seguirán descendiendo en los diarios de 30.500 millones de dólares en 2011 a 29.700 en 2016. Una caída en la facturación por difusión del 0,5% anual que es mucho mayor en mercados como el español, donde los ingresos por venta de ejemplares han descendido un 15% desde el comienzo de la crisis.
PwC calcula en 1.200 millones de dólares los ingresos por circulación digital, un magro 4% del total del pago por contenido en el mercado de diarios. Otro indicativo de que la suscripción y el pago por contenidos digitales sólo es solución para unos pocos y no compensa las pérdidas de difusión.


En el mercado de la televisión avanza el consumo y el negocio de la TV conectada y en el móvil. La multipantalla aumenta el consumo de televisión y los crecimientos en la inversión llegarán al 30% en la publicidad para televisión móvil y a casi el 20% en la televisión híbrida y en internet.

lunes, junio 11, 2012

Otro Pirulí

A 212,8 metros de altura la televisión se ve de otra forma. El Pirulí, el apodo castizo del Centro Emisor Torrespaña, cumple 30 años. Monumento de la posmodernidad y de una época de la televisión y los medios que acaba. Se construyó para difundir la señal del Mundial de Fútbol de 1982, el de Naranjito y la decepción. El Pirulí celebra su cumpleaños mientras a sus pies una RTVE sin publicidad se quiebra con el fin del modelo de televisión pública. Fue el gran emisor de una TDT cuya burbuja estalla y ahora se prepara para ser uno de los nodos de la televisión conectada con internet y el futuro multipantalla.

El gigante de hormigón armado es el emblema de un tiempo agotado. El icono del gran emisor único despedazado en la era de la fragmentación, cuando el vídeo está en todas partes y la fibra, los servidores y la televisión en la nube se imponen a las antenas.

Torrespaña refundó TVE. La televisión de la democracia se despegó el polvo de Prado del Rey y Paseo de La Habana para presentarse como una televisión para todos, lista para convivir con la libertad de las privadas. Hoy Telecinco y Antena 3 vuelven a dominar la audiencia y el mercado de la televisión con la absorción de Cuatro, La Sexta y sus canales digitales. Y cargan como nunca contra la televisión pública. La TDT del apagón analógico vuelve a ser cosa de dos.

Con las autonómicas en privatización y una RTVE a la que llega un presidente para recortar sin que gobierno ni oposición hayan sido capaces de diseñar un servicio público digital para el futuro.

Abertis, dueño de la red de difusión, prepara el Pirulí para que antenas y banda ancha convivan. Más allá de la altura y sofisticación de la ingeniería, la política ya antigua y las resistencias para frenar un medio y un negocio en cambio acelerado bloquean sus frecuencias.

El Pirulí difundió el cambio de un país y un medio con la vista puesta en el futuro desde su atalaya de antenas. Hacen falta nuevos vigías para erigir un futuro multipantalla, abierto y participativo, sin sombra de lo que fue.

Columna en los diarios de Vocento

viernes, junio 08, 2012

El tiempo es de las pantallas


La estructura del consumo de medios es cada vez más clara: el tiempo se agota en las pantallas. Una revisión de los datos del EGM en un gráfico de Zenith muestra cómo la televisión e internet se van despegando de la prensa en tiempo de consumo y audiencia.
La televisión sigue líder a mucha distancia, con 246 minutos de consumo en mayo y una penetración de casi el 90% en el primer trimestre del año.
Seis de cada diez personas escuchan la radio, revitalizada por internet y con más de dos horas de consumo diario, que crecen con el streaming. Casi uno de cada cinco internautas escucha radio a la carta. Spotify supera los tres millones de usuarios, seguido por Los 40 con 1,5 y MySpaces todavía con 862.000.
Internet se coloca claramente como el segundo medio, a pesar de ser todavía el tercero en ingresos publicitarios.
El consumo llega a los 152 minutos diarios, con los diarios y las redes sociales empatados en unos 12 millones de usuarios diarios.
Las emisoras de radio atraen a cuatro millones de usuarios únicos y la televisión roza los 3,5 millones.
Los diarios son leídos por 14,6 millones de personas (el 36,9% de la población), todavía más audiencia que los diarios digitales, excepto en las grandes cabeceras.
El consumo diario se reduce a menos de media hora en la mayoría y llega a los 40 minutos en el total.


Para los medios, especialmente para la prensa, es urgente la necesidad de convertirse en medios contextuales y multipantalla. Capaces de acompañar a la audiencia en todos los dispositivos y con ofertas diferentes, en contenido y experiencia de usuario, para distintos tipos de consumo.

jueves, junio 07, 2012

El Huffington Post, ¿más HuffPo o más El País?


El Huffington Post se estrena en España, pero con la mirada ya puesta en Latinoamérica. Arianna Huffington nos confirmó a un grupo de periodistas y blogueros la ambición latinoamericana antes de que Juan Luis Cebrián volviera a hacerlo en la presentación oficial. Pero hoy lo que abundan son políticos en la portada de El Hufo: Alfredo Pérez Rubalcaba, Eduardo Madina, Esteban González Pons, Alberto Garzón, etc. Cuando esta mañana se lo reprochaba a su fundadora,
Arianna contestó que el HuffPo intentaba incorporar las características de cada país. Pero en este caso la esencia política está más en El País y Prisa que en su socio norteamericano.


La presentación de esta mañana fue un auténtico acto Prisa. Cebrián y Felipe González en primer plano con Arianna y la directora Monserrat Domínguez.
Con ellos, la plana mayor del PSOE y del equipo de Rubalcaba: Eduardo Madina, Soraya Rodríguez y Elena Valenciano.


Ningún ministro ni representación relevante del PP ni de otros partidos.
La política está en el ADN de The Huffington Post desde su nacimiento. Mientras Monserrat Domínguez espera el primer post de Felipe González, aún por llegar, la abundancia de blogs políticos suscita las primeras dudas sobre la importación del modelo norteamericano. Y mucho más si se quiere llegar a la audiencia latinoamericana.
En un país dominado por la partitocracia y donde los políticos son vistos como una parte importante de los problemas, su aparición esta mañana en las posiciones más relevantes del Hufo no anima a creer las promesas de sus responsables como plataforma para diferentes voces y con otra visión de la información diferente a la de los diarios y medios tradicionales.
La mezcla genética de El Huffington Post tiene que asentarse y conseguir una personalidad donde ahora impera más la veta El País y de la Prisa de siempre que la propuesta social y más abierta defendida por su fundadora.

Para Arianna Huffington, la clave del éxito del HuffPost está en la información más atractiva, la que anima la reacción del público y provoca más comentarios, más engagement, que se comparta más en las redes sociales.
La fórmula ha dado resultado, avalada por más de 48 millones de usuarios únicos mensuales (comScore), por encima de diarios como The New York Times desde primavera del año pasado y arrebatando a CNN el segundo puesto en la lista de los sitios de información más vistos en Estados Unidos.
La receta es efectiva: agregación de contenidos externos, magistral SEO, abundante opinión con firmas famosas pero también elevando a expertos a gente que hasta la irrupción de internet no salía en los medios, un modelo de bajo coste que crece con el tráfico y el negocio. Todo aderezado con la indudable magia de marketing personal de Arianna y el ser un medio de información y opinión que es digital, que no sólo está en internet como canal, sino que se comporta como los usuarios y ha creado una gran plataforma que une un gran conjunto de funcionalidades de los blogs, las redes sociales y la gestión de datos y perfiles de usuarios.
Ningún otro medio informativo tiene esa capacidad de meter a los usuarios en el sitio y ponerlos en relación entre ellos y los contenidos.

Esa plataforma es la joya de The Huffington Post y el principal activo que importa Prisa. La misma fórmula que se ha usado en Francia con Le Monde y que se lanzará en Italia con L'Espresso. Pero para un medio la tecnología no basta.
El contenido, como repite Arianna, es lo primero. Y con ese contenido, un estilo, un interfaz que aproveche al máximo las capacidades de cada plataforma y dispositivo, y una relación con el público que socialice el medio y no sólo lo haga suyo al estilo del viejo consenso periodístico, sino efectivamente, que se convierta en parte de su identidad digital -la identidad de dominio público que se despliega con la actividad- y en material para compartir, para ser y estar con los demás.
Eso es, en definitiva, el engagement, la palabra de moda en el negocio de los medios.
Arianna Huffington afirma que para Prisa Noticias, El Hufo es sobre todo un laboratorio

donde experimentar y aprender desde la economía del enlace, que volvió a reivindicar esperando que los medios españoles no se enfaden por ser agregados. Pero este proyecto es también un negocio. Por ahora la parte más débil del modelo. Tras su compra por AOL para crear el gran gigante del periodismo cuantitativo, el crecimiento de usuarios no se ha detenido, pero continúan las dudas sobre la sostenibilidad cuando del puñado de periodistas actuales se ha pasado ya a más de 500, entre ellos 18 editores de blogs.
El País ha conseguido ya superar sus problemas de tráfico y audiencia en internet, pero sigue necesitando encontrar un modelo de negocio, como tantos otros medios. El Hufo es por ahora un proyecto de relativo bajo coste, veremos su capacidad de convertirse en un negocio y de convertir el ADN de sus dos progenitores en un proyecto propio, diferente y rentable.
Lo que sí tiene claro Arianna es que El Hufo es una plataforma de periodismo y blogs. Por eso rechaza las protestas de muchos periodistas defendiendo que quienquiera puede escribir gratis donde quiera. El Huffington Post ofrece visibilidad, pero insiste en que diferencia entre información y opinión, y entre periodismo y colaboraciones personales.

lunes, junio 04, 2012

Uppleva, la lección de Ikea TV



Muebles para el televisor. Son uno de los artículos más buscados en las tiendas Ikea. Tanto que la cadena de mobiliario sueca ha decidido vender el mueble con televisor, y así nace Uppleva. Ikea se lanza al mercado de la smart TV (televisión inteligente) y lo hace con marca propia y algunos detalles que ofrecen lecciones y pistas para el negocio y la evolución de los medios.

La televisión vuelve a ser el centro del ocio digital. La televisión conectada -también a los muebles- devuelve su poder a la gran pantalla y acaba con el interregno del ordenador y sus servidumbres. Quien controla la gran pantalla, controla el mercado de la televisión.

La televisión es la gran pantalla del hogar digital. La televisión digital y conectada es la gran ventana a los contenidos y el ocio digital, y en el futuro a gran parte de los servicios digitales para el hogar. Pero la televisión es también uno de los dominadores de la experiencia de usuario -junto a móviles y tabletas-, con un impacto directo en el consumo y el estilo de vida de los clientes. Ikea no quiere perder esa oportunidad

La televisión ya no es un sistema independiente. La televisión es una plataforma digital. El televisor es el principal dispositivo para un acceso compartido y en movilidad gracias a las aplicaciones y a la migración de los contenidos y cadenas a todos los canales de distribución digital capaces de servir programación, streaming o vídeo a demanda.
La mayor parte de la tecnología y componentes de la electrónica de un televisor son commodities, diseñados, fabricados y ensamblados por fabricantes que sobre esos materiales comunes suman una marca, su comercialización y una plataforma de contenidos y servicios (en algunos casos).
Ikea, con 287 tiendas en el mundo por las que han pasado 655 millones de visitantes en 2011, está en una buena posición para ofrecer televisores integrados en sus muebles. Tiene lo más importante: marca y clientes.

La experiencia de usuario también está en el salón. Móviles y tabletas ofrecen a la televisión algunas ventajas como acceso a múltiples servicios y aplicaciones -vídeo en internet, streaming, vídeo bajo demanda, etc.-, pero también conexión sencilla y sin los enojosos y feos cables. La televisión de Ikea no los elimina, pero los esconde e integra, igual que el Blue-ray o un equipo de sonido.


Televisión integrada y sencilla. Ikea sigue el mandato de integración, simplicidad y diseño que llevó a Steve Jobs a defender el atractivo de un Mac como un equipo integrado, con software y hardware vinculados para hacerlo único. Ahora Ikea va más allá de la pantalla y el equipo y exporta esa concepción a los muebles que acojen el televisor. De la importancia del equipo al poder del ambiente, donde la experiencia de usuario mejora. Y que mejor sito para hacerlo que la propia casa y el salón.
El software de la smart TV de Ikea y el diseño de un sencillo mando recuerda mucho a los principios de diseño de Apple.

La televisión es social, pero está en el salón. La televisión es cada día más social. Pero el salón sigue siendo el principal elemento de socialización, seguido por donde los muebles de Ikea no llegan: los vídeos, los chats y las redes sociales.


La televisión es el tercer mercado de la electrónica de consumo. Sólo los móviles y los ordenadores superan a los televisores en ventas. Ikea entra en un nuevo terreno hasta ahora desconocido con el poder de su marca y su poder de comercialización.

Ikea mira a Apple y sabe que vender electrónica en sus tiendas puede ayudarle a aumentar sus ventas, pero sobre todo sus beneficios y su margen de rentabilidad.
El gigante de los muebles de diseño y el mayor productor de software y hardware de diseño están cerca en número de tiendas.


Pero la rentabilidad de las tiendas de Apple, concentradas en productos de alto coste y con menor necesidad de superficie y de personal, son más rentables. Supongo que si se midiesen los kilómetros cuadrados que los visitantes de Ikea hacen por los pasillos de sus tiendas multiplicarían los paseos por las Apple Stores, mucho más enfocados a unos pocos productos.


Esas diferencias hacen que Apple consiga casi el doble de ventas por visitante en sus tiendas con un coste mucho menor (gráficos Asymco).
Ikea no será Apple pero algo está aprendiendo del negocio de otros para reinventar un negocio que ya es maduro y exitoso. Así que se lanza a un nuevo mercado apalancándose en sus fortalezas, en principio tan diferentes a la electrónica de consumo.
Posiblemente los primeros perjudicados si Uppleva funciona serán los fabricantes y los vendedores de televisores en grandes superficies y en internet. Ikea es uno de los monstruos del comercio online con 870 millones de visitantes en su web en 2011.
Una oportunidad de reinventar el negocio que se echa muy de menos en los medios. Algo podemos aprender de la cadena sueca.

La otra batalla de la televisión



Más allá del prime time hay otra guerra: quién controlará la televisión por internet. El consumo audiovisual crece en todas las pantallas. Mayo ha vuelto a marcar otro récord de consumo de televisión con 4 horas y 6 minutos. Más allá crecen los servicios bajo demanda, la televisión conectada y el vídeo multipantalla: no sólo en la web, sino en todas las plataformas, del móvil al iPad.
Mientras las cadenas pelean por la audiencia, vivimos la explosión del streaming y los contenidos bajo demanda. Primero fueron servicios como Filmotech o Filmin, ahora toda televisión conectada tiene su videoclub y proliferan otras ofertas como Youzee, Nubeox (Antena 3 y Planeta) o Wuaki.tv. El último en llegar es Google Play, la tienda de aplicaciones y contenidos para Android estrena alquiler de películas y otros contenidos en España.
Junto a ellos, la oferta en la web y en aplicaciones de las cadenas convencionales, de la televisión a la carta gratuita a los videoclubs y la televisión de pago a través de aplicaciones, videoconsolas y descodificadores digitales.
Cuando hay más televisión que nunca y más vídeo gratuito, la audiencia no se conforma y crecen los contenidos y los suscriptores de pago. A pesar de la superabundancia de canales gratuitos, la televisión de pago supera los 4,4 millones de abonados, un 23% de los hogares, y con mayor gasto que nunca pese a la crisis: la TV sigue siendo el ocio más barato.
Los expertos anuncian el futuro de la televisión de calidad en los servicios de streaming y en la nube, con las series como estrellas para mantener la atención de una audiencia fiel en prime time y bajo demanda. La televisión ha dejado de ser un sistema independiente. Tanto productores como cadenas están obligados a estar en todas las pantallas y todos se quieren convertir en plataformas: cadenas, fabricantes, y empresas de internet y contenidos digitales. Una batalla con el prime time e internet como fabricantes de audiencia y el streaming de pago para asegurar la rentabilidad.

Columna en los diarios de Vocento

viernes, junio 01, 2012

La televisión es cada vez más social


La socialización de la televisión crece. Pero el sofá y los contenidos aguantan. Un reciente estudio de Viacom indica que crece la conversación sobre la televisión y sus programas en las redes sociales. Pero el visionado de la televisión juntos en la misma habitación y la búsqueda de más contenidos e información sobre los programas todavía son el centro de la actividad de los usuarios.
Conclusión: crece el consumo y el interés por la televisión en todas las plataformas y el público habla sobre la televisión con todas las herramientas a su alcance: SMS, redes sociales, comentarios, etc.
La televisión es más social que nunca, multipantalla y manda tanto en el consumo como en la conversación en las redes sociales.
El aumento de pantallas no acaba con algunos de los elementos de consumo típicos del medio:
la necesidad de compartir los mismos programas, bien gracias al directo, a la programación o al visionado conjunto;
y que hablar sobre la televisión es casi tan importante como verla.
En definitiva, la televisión sigue siendo un medio clave para la socialización. La personalización gracias al consumo a demanda está limitado por la necesidad de compartir la experiencia de ver la televisión juntos.


Al analizar cuándo se comentan y comparten más los contenidos, el estudio indica que cuanto más está ligada la conversación al programa, mayor actividad durante el visionado. Y una vez emitido el programa, los fans siguen consumiendo vídeos y material sobre el mismo en la web, una oportunidad para rentabilizar los contenidos más allá de la primera pantalla.