jueves, diciembre 27, 2012

Desconfianza en la recuperación publicitaria hasta 2014


Baja la confianza en la recuperación publicitaria para el próximo año. Las previsiones empeoran para todos los medios y se estima una caída de la inversión del 6,2% que se sumará a una de más del 15% este año, según el último Zenthinela del año, el estudio de previsiones publicitarias mensual realizado por Eduardo Madinaveitia para Zenith.
El sector no confía en una pronta recuperación de la crisis y se pospone el principio de la recuperación hasta muy avanzado 2014.
En la última previsión del año empeora la inversión estimada en 2013 para todos los medios, incluso para la todopoderosa televisión (-7,3%) y se pone en duda el crecimiento en internet, que se rebaja hasta un 4% atribuido principalmente a las búsquedas, el vídeo y los móviles, aplicaciones y display.

Es el fin del mercado para la prensa tal como se conocía. Para los diarios se estima otra caída del 12,6%, con lo que la pérdida de publicidad total desde el inicio de la crisis superará el 60%: de casi 1.500 millones de euros a menos de 650. Los suplementos sufrirán una caída semejante (-12,2%) y las revistas perderán otro 11% de la publicidad.
Con semejante panorama, la urgencia para encontrar nuevos modelos de negocio para la información y aumentar los ingresos de pago en los soportes móviles es prioritaria cuando la venta de ejemplares caerá por debajo de los tres millones diarios.
La caída del papel y el freno en el crecimiento de internet pone también en riesgo a los medios digitales basados total o principalmente en la publicidad.

La nueva regla de oro del negocio de los medios informativos es que los ingresos de pago deben cubrir los costes fijos y la publicidad, los variables más los beneficios.
El imperativo son las estructuras adaptables y las redacciones flexibles: mantener estructuras fijas muy pequeñas y baratas reforzadas con recursos profesionales externos, tecnología, agregadores y público para conseguir la escala suficiente para la publicidad.
Las previsiones no dejan de alertar del surgimiento de un nuevo mercado para los medios donde adaptarse no es suficiente. El cambio obliga a nuevos productos, otro periodismo y negocios más allá del contenido.

miércoles, diciembre 26, 2012

La carrera de los diarios de pago en tabletas

Kiosko y Más es la aplicación de pago más bajada en España y con más compras y suscriptores de pago, seguida de Orbyt. El kiosco digital impulsado por Vocento y Prisa con presencia de casi todos los editores lleva ventaja sobre el de Unidad Editorial, con menos cabeceras ajenas. Orbyt acaba el año con 66.000 suscriptores mientras no se conocen los datos de Kiosko y Más, donde El País y ABC lideran la clasificación por ingresos conseguidos.
Los diarios y revistas españoles esperan que en los próximos cinco años los más de 2,5 millones de usuarios de tabletas se dupliquen y la audiencia de información en tabletas supere holgadamente el medio millón de usuarios frente a los más de tres millones de compradores de prensa impresa actuales, un descenso de una cuarta parte desde 2007.
La competición por el pago digital es mucho más activa en Gran Bretaña, un país con más tradición de compra y suscripción de diarios donde los experimentos de pago han sido liderados en prensa general por The Times con  el cierre de su paywall (muro de pago) en 2010.
The Times y The Sunday Times lideran el pago en aplicaciones -concentrado sobre todo en iPad- frente a competidores como The Daily Telegraph o The Guardian, según los últimos datos de Newsworks, la asociación de marketing de la prensa.
En los grandes países europeos se espera un crecimiento del 77% en el mercado digital de información de pago en los próximos cinco años: de 158 millones de euros en 2012 a 279 en 2017, según datos de Forrester.
Los suscriptores y compradores de noticias de pago pueden alcanzar 8,1 millones frente a los 4,8 actuales, un crecimiento del 68%, con un 20% de los usuarios de tabletas pagando por información.


The Times lidera el pago digital en Gran Bretaña con 137.000 suscriptores digitales. Casi 133.000 de ellos acceden a las noticias a traves de iPad, con una media de 54.500 suscriptores activos diarios. Más de una cuarta parte de su circulación es digital.
The Sunday Times supera los 127.000 suscriptores y más de 125.000 acceden con su iPad a los contenidos del periódico dominical, que registra más de 75.000 usuarios activos cada domingo.
Los dos diarios de News Corporation lideran por mucho la clasificación de pago digital en Gran Bretaña. Aunque la circulación de los diarios continúa bajando, lo hace a un ritmo menor -entre el 8 y el 9% en el último año- que la mayoría de sus competidores.


The Daily Telegraph, líder en difusión entre los quality papers británicos con 560.000 ejemplares ha conseguido 52.100 suscriptores en su aplicación de iPad, con 46.000 de ellos abriendo sesión cada día. En su mayor parte son suscriptores de papel con su aplicación de pago activada.


The Guardian es el líder en descargas de su aplicación: 1,16 millones, pero sólo ha conseguido 19.499 suscriptores de pago desde su lanzamiento. Una tasa de suscripción muy baja para un diario exitoso en la oferta gratis en internet pero con poco más de 202.000 ejemplares de circulación, una caída de más del 15% en el último año e incapaz de conseguir una mayor rentabilización de sus operaciones digitales.
Con 39 millones de usuarios en la web, The Guardian es el ejemplo de que el éxito digital es más difícil de convertir en nuevo negocio de pago que una estrategia de migración al pago desde la edición impresa.


The Daily Mail, el primer diario digital del mundo con más de 50 millones de usuarios únicos mensuales (comScore), ha conseguido 16.000 suscriptores de pago en su aplicación de iPad con algo más de 388.000 descargas. Una tasa de conversión mucho mayor que The Guardian aunque pequeña respecto a sus 1,86 millones de ejemplares vendidos diariamente. El sensacionalista Mail es el periódico inglés con menor caída de circulación en el último año, un 6,25%.

Los resultados de la prensa británica en aplicaciones de pago para tabletas confirman que el éxito en el pago digital está más condicionado por la migración de los compradores y sobre todo suscriptores de papel a la edición en tabletas que por el atractivo para nuevos compradores. De ahí los buenos resultados de Financial Times, The New York Times o Daily Telegraph en número de suscriptores frente a los problemas de The Guardian y otros medios con menor circulación y suscripción.
Ese es el problema para muchos medios.

Los diarios españoles, sin base de suscripción importante en papel, tienen difícil la generación de suscriptores digitales. La estrategia de pago no puede sostenerse sólo con ofertas de precio barato y promociones como las de Kiosko y Más y Orbyt. Tampoco con la migración natural del soporte papel al digital y a las aplicaciones.
Esos obstáculos dificultan estrategias como la anunciada por Unidad Editorial, demasiado dependiente del negocio de pago en aplicaciones. La alternativa está más en la nueva estrategia de Vocento y otros grupos como Axel Springer, con el objetivo de generar más ingresos y negocio alrededor de los contenidos sin depender en exclusiva de las noticias ni de las nuevas pantallas, sino con estrategias multiproducto y multipantalla.

El discurso del rey refleja la erosión monárquica


El discurso de Nochebuena del rey refleja la erosión monárquica y la caída de su credibilidad entre las generaciones que no vivieron la Transición. La alocución televisiva de Juan Carlos I perdió 244.000 espectadores respecto a 2011 y dos millones en la última década (pdf). La pérdida de atractivo del discurso del rey se acentúa desde 2009: sólo en tres años ha perdido un millón de televidentes a pesar de ser casi imposible poder ver otra cosa con la retransmisión simultánea en 30 cadenas de televisión, incluidas las autonómicas.

Con 6,921 millones de espectadores y una cuota de audiencia del 64,4%, el mensaje real muestra el crecimiento de la desafección por la monarquía y la falta de interés en la ambigua y poco comprometida palabra real a pesar de ser el discurso tradicional del jefe del estado.
La erosión de la monarquía crece acentuada por la imputación por corrupción de Iñaki Urdangarín, marido de la infanta Cristina, y los traspiés cinegéticos, políticos y morales del rey.

La España más joven es cada vez menos monárquica a tenor de los índices televisivos. El seguimiento del discurso cae más de 12 puntos entre los menores de 44 años frente a los mayores de esa edad. Entre los mayores de 64% la cuota de audiencia llegó en 2012 al 79%, cae al 65,6% hasta los 45 años y registra menor audiencia adulta entre los 25 y los 44 años, con un 52,8%, donde se concentra la caída de audiencia.
Por autonomías, Baleares (49%) y Canarias (54,3%) son las de menos espectadores. Cataluña y Euskadi registran una audiencia del 57,7% y el resto están por encima hasta el 79,6% de Castilla y León.

Es interesante también analizar cómo se reparte la audiencia entre las cadenas, una dinámica que aporta algunas tendencias sobre el interés y atención de las palabras reales.
TVE pierde 7,4 puntos de audiencia sobre la retransmisión del discurso de 2011 y más de seis respecto a 2010.
Por contra, las grandes privadas ganan 2,1 puntos en el caso de Telecinco y 4 en Antena 3 respecto a 2011. Las dos se sitúan sólo ligeramente por encima de la audiencia media del día frente al crecimiento de seis puntos de TVE1 (de un 12,4% de audiencia media a un 18,1% del mensaje).
La conclusión, a la que se suman los resultados de La Sexta, de las autonómicas y de las temáticas es que una parte del público prefirió una alternativa a la de La 1 con menor interés en el discurso y más en otros programas.
TVE concentra históricamente la audiencia más comprometida con la información y las declaraciones institucionales, por eso crece tanto la audiencia en el discurso mientras el resto de cadenas se mantienen mucho más cerca de sus medias.

Los datos reafirman la pérdida de credibilidad y de interés en la monarquía, como reflejan los estudios del CIS, que han dejado de preguntar por la confianza en la corona después del crecimiento de los malos datos.
La nueva estrategia de imagen, con un soberano de pie y en su despacho frente a la hierática locución de anteriores años y la distribución por YouTube del discurso, no esquiva la sensación de una realeza que habla pero no escucha y cada vez más alejada del pueblo.
Este fue el primer año en que el discurso se publica en todas las lenguas del estado, aunque el monarca sigue sin pronunciar al menos una parte sustancial de sus palabras en los idiomas oficiales que no son el castellano.

El discurso del rey con el retrato de Felipe V al fondo, todo un guiño a Cataluña como ya había expresado en su primera carta, estos días destacada de nuevo en la web de la Casa Real.

Medios más pequeños y móviles en 2013

Más contenidos y productos en móviles y tabletas, aumento de los contenidos de pago con redacciones y diarios más pequeños. Publicidad y difusión en caída después de cinco años de crisis. Una televisión dominada por dos empresas en un duopolio, y derrumbe y privatización de las cadenas públicas. Más amenaza de cierres de medios de comunicación en la senda de los doscientos liquidados por la crisis. Es el avance urgente del escenario de los medios para 2013. Los rumores de fusiones de grandes diarios se apagan, pero en el sector no se descarta alguna venta sonada, además de la privatización de televisiones autonómicas.

ABC y El Mundo se alejan. El primero se alía con la Cope con el cierre de Punto Radio para convertirse en el poder mediático de la derecha católica. El segundo seguirá de francotirador si su propietario italiano, RCS Mediagroup, consigue los 300 millones de euros necesarios para enjugar las pérdidas por la compra de Recoletos y acometer un plan de reestructuración.

Los grandes diarios recortan aún más las redacciones para ajustarse a un nuevo negocio con menos ingresos tanto de publicidad como de pago. El negocio no volverá a ser el mismo para la prensa. Los diarios han perdido la mitad de sus ingresos y una cuarta parte de los ejemplares vendidos. El año que viene augura una caída publicitaria del 12%, menor difusión y pocas ganancias en publicidad digital.

En televisión hasta las grandes cadenas como Mediaset y Antena 3 han sufrido pérdidas operativas en 2012 y la desaparición de la publicidad de TVE no ha frenado el desplome de casi el 50% de ingresos para las privadas. La privatización de las autonómicas se la disputan dos empresas, Secuoya y Vértice 360, con el exsecretario de Estado de Comunicación de Aznar, Miguel Ángel Rodríguez, como consejero de la primera y el ex ministro Josep Piqué en la segunda.

Las huelgas y los expedientes de regulación de empleo acaban de hundir a las más dañadas, como Telemadrid y Canal 9, candidatas a una privatización con control político asegurado.

TVE se hunde. A punto de caer por debajo del 10% de la audiencia hasta ha perdido el liderazgo en el telediario de la noche, batida por Telecinco, pero acechada por cadenas como La Sexta que atrae a los desencantados de la nueva línea editorial impuesta por Julio Somoano.

Los diarios esperan aumentar los ingresos de pago digital, pero la experiencia de los kioscos digitales Orbyt (El Mundo, Marca y Expansión con las revistas de Unidad Editorial, La Razón y las publicaciones de grupos como Zeta o Prensa Ibérica) o Kiosko y Más (impulsado por Vocento, Prisa y La Vanguardia y que agrupa a gran cantidad de editores) vuelve a revelar la poca predisposición al pago por medios convencionales de los internautas.

Todos confían en lo que se pueda conseguir con las nuevas pantallas: tabletas y móviles. Pero la audiencia se resiste: por los contenidos y la oferta gratis, pero también por una crisis que ha dejado los bolsillos vacíos. Las tarifas planas en los móviles aumentan el consumo de internet desde cualquier sitio, pero sólo se paga por lo que realmente se desea. Un ejemplo es el vídeo bajo demanda en internet. Experiencias como la película 'Carmina o Revienta' y datos de estudios recientes indican que la gente está dispuesta a pagar por contenidos de bajo precio y alto valor.

La pregunta es si la mayoría de los diarios y televisiones será capaz de ofrecer productos para rascarse el bolsillo. Pero también si el periodismo poscrisis será capaz de realizar la crítica independiente de los poderes que tanto se necesita.

Análisis en ElDiario.es

lunes, diciembre 24, 2012

Enredados en la política en los móviles y las redes sociales

La política importa. Mucho. Y más en tiempos de crisis y cuando la desconfianza en los políticos aumenta y una mayoría de los ciudadanos están poco satisfechos (CIS noviembre 2012) con el funcionamiento de una democracia con peor calidad (42%) que en otros países europeos.
Esa preocupación se traslada a las redes sociales y los medios, donde crece el consumo de información política y también la definición de la audiencia y los propios medios en función de la ideología o la posición política.
La desconfianza en los políticos -un problema para el 30% de los encuestados por el Centro de Investigaciones Sociológicas- y la percepción del empeoramiento de la situación política (43,7% en el último barómetro) no se traduce en abandono de la información política, como ocurría hace unos años, sino todo lo contrario: aumenta el interés por la información política y se traslada a las redes sociales y al consumo de información en móviles, donde la audiencia es mayoritariamente más joven que en los medios tradicionales.
Una reciente encuesta mundial de Pew Research sobre el uso de redes sociales realizada entre marzo y abril de 2012 muestra a España como el principal país occidental en consumo de información política en los móviles y las redes sociales.
El 58% de los usuarios de móviles lo utilizan para informarse de noticias políticas. Quince puntos por encima de la media y sólo superados por Egipto, en plena ebullición democrática, y Japón en año de elecciones.
Ninguno de los países europeos se acerca ni de lejos al consumo de información política en los móviles de España. Sólo Estados Unidos, también un país fuertemente polarizado, se sitúa en un porcentaje semejante con un 57%.


En octubre de 2011, una encuesta del CIS cifraba en más de un tercio de la población los lectores frecuentes de información política en los diarios, un 17% en redes sociales y un 84% en la radio y la televisión.
La política no sólo importa, sino que el análisis y comparación de los datos con otros países indica que este consumo intenso de información refleja una fuerte desconfianza en la política con aumento de la fragmentación social. Ese es el escenario ante la amenaza del precipicio fiscal en Estados Unidos y de la división entre demócratas y republicanos en tantos temas -del control de armas al matrimonio gay- o de España tanto en cómo se está gestionando la crisis como en las tensiones territoriales con la explosión del soberanismo en Cataluña o la fuerte pero pacífica contestación social a los recortes del gobierno y las autonomías en servicios sociales.
Sobre todos esos problemas, el paro, los deshaucios y la falta de soluciones y propuestas frente a la acumulación de dificultades cotidianas y el dudoso rescate de bancos e instituciones en gran parte responsables de la situación de los últimos años.
Resultado: una erosión de la confianza en la política y el gobierno como no se recuerda a un año del cambio de Zapatero por Rajoy en La Moncloa.

Ante ese consumo de información política en los medios conviene plantearse si se está haciendo el periodismo político que los ciudadanos demandan y que puede ayudar más tanto a satisfacer esas expectativas como a resolver los problemas cotidianos, la política de las pequeñas cosas que impacta en la vida diaria de tanta gente.
El periodismo político actual carece de los formatos, narrativas y estilos adecuados para ese consumo de urgencia en móviles y redes sociales. Twitter y la presencia en esta red social de muchos medios y periodistas marca muchos caminos, pero no hay nada parecido en España -ni tampoco en la mayoría de los países de Latinoamérica- a nuevos medios como Quartz (una apuesta por el HTML5 en este caso dirigida a la información económica) o la aplicación Circa, por ejemplo, para intentar adaptar la demanda de información política a ese aumento del consumo en las nuevas pantallas.
Los medios tradicionales concentran su apuesta en la web y en las aplicaciones réplica de las ediciones impresas. Los nuevos medios siguen orientados sobre todo a la web con poca apuesta por las ediciones móviles y para tabletas o las aplicaciones (web apps o nativas).
En los contenidos, la posición editorial de cada medio, la abundancia de periodismo de declaraciones y la confusión entre información y opinión es excesiva.
La demanda de información política reclama otro periodismo, en los contenidos, el estilo y los formatos, adaptado a las nuevas pantallas, pero sobre todo a una demanda informativa exigente en tiempo real y que no puede perderse en el marasmo de la abundancia sin aportar criterio e inteligencia.

Un rey poco 2.0



Si no se aburre bastante en televisión, en Nochebuena puede ver el mensaje del rey en YouTube. Será la primera vez. El discurso se publicará al fin en las otras lenguas del Estado después de tantos años. Si no se sacía de monarquía la Casa Real le ofrece todos los discursos navideños del soberano desde 1975.
Es la última incorporación de los poderes tradicionales a las nuevas tecnologías tras el lanzamiento de @pontifex, el Twitter del Papa. La Casa Real descarta la presencia de otros miembros de la familia real en las redes sociales. La corona y el Papa sólo se escuchan a sí mismos. Al contrario por ejemplo que Isabel II y la monarquía británica, pionera en el uso de las nuevas tecnologías y abierta a una comedida interacción con el público en las redes sociales y en su web, donde una dirección postal permite dirigirse a la reina y hasta se ofrecen algunos consejos de cortesía.
Juan Carlos I estrenó en septiembre la publicación de sus cartas coincidiendo con la presentación de la nueva web de la Casa Real. Un “esfuerzo para mejorar la comunicación de la Corona con todos los españoles, con criterios de transparencia, rigor e innovación”, decía. Pero sorprende la falta de canales para la comunicación con una ciudadanía cada vez más descreída de los poderes y con una monarquía en crisis de confianza por los traspiés del Rey y la imputación por corrupción de Iñaki Urdangarín.
El Papa tuitea versículos para difundir doctrina. No sigue a nadie más que a sí mismo en diferentes lenguas. Como reconoce Claire Díaz-Ortiz, la responsable de innovación social de Twitter que trabajó con el Vaticano, el objetivo es una iglesia más universal, no debatir. Para autoridad, el Papa.
Los poderes terrenales no cuentan con la credulidad de la religión. Los medios sociales son para escuchar y dialogar. La doctrina y la fe se sustentan en dogmas pero para una monarquía constitucional escuchar es más importante que difundir. O muchos usuarios pueden empezar a denunciar en YouTube al canal real por abusar de su posición.

Columna en los diarios de Vocento

viernes, diciembre 21, 2012

Vocento adelgaza y se reinventa para superar la crisis


Ahorrar entre 35 y 40 millones de euros de costes anuales con una reducción de estructura, plantilla y salarios que sigue a la de los últimos años, ganar cuota de mercado publicitario con la comercialización única de todo el grupo, aumentar los ingresos de pago (papel y digital) y generar nuevas fuentes de ingresos. Son las claves de Vocento para el próximo año después de liquidar Punto Radio y fusionarla con la Cope. Un acuerdo que une a la emisora de los obispos con ABC para fortalecer su posición editorial y configurar una alianza estratégica para el liderazgo en los medios de la derecha.
El grupo diseña un plan con una inversión de 20 millones de euros para enfrentar la crisis estructural de la prensa y la económica, que le ha llevado a encadenar cuatro años consecutivos de pérdidas con las previstas para este año.
Vocento se reinventa una vez liquidados los negocios que han aumentado la crisis del grupo: las televisiones locales, el gratuito Qué y Punto Radio.
La alianza de ABC con la Cope aleja las especulaciones sobre fusiones con El Mundo -que acaba de presentar también un plan estratégico para el que necesita una fuerte inyección de capital- o con La Razón, a la espera de la evolución de Planeta y el grupo Antena 3. Las pérdidas del diario nacional seguirán mermando los resultados, pero ya menos tras la fuerte reestructuración de los años pasados y una posición de mercado beneficiada por el apoyo del gobierno y de una buena parte del PP.

El plan de eficiencia de Vocento pretende ahorrar otros 113,5 millones en personal en 2012, con lo que alcanza una reducción de empleo total del 33,7% desde 2007 (308 millones en costes, indemnizaciones aparte). Eliminará sociedades y directivos, además de simplificar procesos, aumentar la gestión única de sus recursos y reducirá otros gastos con un nuevo plan industrial para concentrar recursos de impresión, distribución y tecnológicos.
En los ingresos, Vocento se lanza al desarrollo de negocio digital en la web, tanto de contenidos (temáticos y verticales, aplicaciones) como comerciales (descuentos, clasificados), pero sobre todo en móviles y tabletas, donde espera aumentar los ingresos tanto de pago como de publicidad más rentable gracias a una base de usuarios registrada y segmentada.


Para sostener ese desarrollo, Vocento se apoyará en las marcas de sus diarios y aumentará el precio de venta de los diarios los fines de semana.
En publicidad desarrollará una doble estrategia de volumen con su Tarifa Única y cualitativa con el lanzamiento de nuevas ofertas. Con la cobertura de Única competirá con la televisión en audiencia -2,8 millones de lectores diarios; 4,8 en los dominicales y revistas- a menor precio que la televisión. Intentará mantener las tarifas con el desarrollo de soluciones comerciales multiplataforma y con nuevos productos y formatos para cada cliente.
Los diarios rebajarán paginación, promociones y suplementos, además de reducir colaboradores y corresponsalías.
El plan incluye una mejora de la distribución para revisar y optimizar los puntos de venta y concentrarse en la difusión en las áreas más rentables, eliminando la circulación poco rentable.
Ese adelgazamiento de los productos impresos se compensará con una mayor oferta digital enfocada primero en móviles y tabletas, los dispositivos de uso más personal, seguida de la web y el resto de plataformas de distribución (Windows Marketplace, iTunes, Amazon, Android) y en tercer lugar en Kiosko y más, la plataforma de pago de los editores de diarios y revistas impulsada por Vocento y Prisa, aplicaciones temáticas y agregadores.
Vocento quiere aprovechar la experiencia de sus canales de televisión, alquilados a Disney, MTV, Intereconomía y Paramount para llegar a los usuarios tanto a través de la TDT como de las nuevas pantallas (televisión conectada y tabletas), además de nuevos canales de distribución de vídeo online.
El grupo se libera de los negocios menos rentables y afronta la tibia recuperación del mercado que se espera a partir de 2014 después de una caída publicitaria del 50% y de la circulación del 30% (estimación para fin de 2013) concentrándose en el desarrollo digital de su negocio tradicional apoyado por nuevas fuentes de ingresos y productos segmentados para los nuevos canales de distribución, algunas de las claves del nuevo negocio de los medios.

jueves, diciembre 20, 2012

Éxito del estreno multipantalla de Carmina o Revienta



Casi 280.000 espectadores y más de 76.500 en vídeo bajo demanda y descargas en internet con una recaudación de 664.000 euros frente a los 100.000 que se invirtieron en promoción en una película de muy bajo coste. Son los datos de Carmina o Revienta, la película de Paco León que ha marcado un hito en el cine español con su estreno multipantalla simultáneo.
Un muy buen resultado a favor del cambio de las ventanas de exhibición y de la distribución del cine: la comisión ministerial para la financiación del cine debe tomar buena nota y modernizar un mercado atado a monopolios y con abuso de los derechos exclusivos.

El director Paco León y Juan Carlos Tous, de Filmin, apostaron por aprovechar el estreno para distribuir simultáneamente en cine e internet (vídeo bajo demanda y descargas de pago), plataformas de televisión de pago (IPTV y pago por visión), DVD y una promoción con el diario El País.
El resultado es más que satisfactorio para una película que con una distribución normal hubiera durado muy poco en las salas y que hubiera perdido gran parte del marketing y la promoción de su estreno.
La estrategia de promoción viral en internet, de simultaneidad en los canales de distribución y la disponibilidad en cualquier dispositivo se demuestra esencial para las películas de bajo presupuesto y sin una enorme campaña de marketing y publicidad como la acostumbrada por las grandes productoras y distribuidoras.
El director y el responsable de Filmin se preguntan si la cinta hubiera logrado los mismos resultados con una distribución tradicional. La respuesta más probable es que no por el encarecimiento de la distribución y promoción, además de la amenaza de desaparecer demasiado rápido de las salas. Una maldición que los cineastas conocen bien.
La experiencia de Carmina o Revienta vuelve a reivindicar la eficacia del estreno simultáneo cuando los espectadores quieren la mayor disponibilidad y el acceso a través de cualquier plataforma y dispositivo: desde las salas de cine a las televisiones conectadas o las tabletas.
Junto a la estrategia de precio flexible en función de diferentes márgenes y costes de distribución (5,95 en DVD, 1,95 en streaming), configura una gran alternativa para el cine y la televisión, con el añadido de reducir la piratería y las descargas no comerciales por la facilidad de acceso y los precios asequibles.

El problema del cine y los contenidos audiovisuales es de distribución, no de demanda. La gente consume más vídeo, cine y televisión que nunca, pero no ya no espera. Cambian los hábitos, los canales de acceso y lo que se está dispuesto a pagar.
Frente a esta estrategia de simultaneidad de lanzamiento y disponibilidad en todos los canales, el cine y las series de televisión están constreñidas por unas ventanas de distribución pensadas para maximizar la rentabilidad en un escenario de escasez que ya no existe. En el mercado tradicional se mantiene el oligopolio de los distribuidores -cine o televisión- y los derechos exclusivos que acaban perjudicando a los creadores y sus obras.
Juan Carlos Tous, como otros, es un firme defensor de la distribución por ventanas dinámicas y la comercialización de cine y televisión en mercados secundarios para evitar la desaparición de los contenidos: cuando acaba la exhibición en un canal comienza en otro y se puede comercializar al tiempo en varios con diferentes precios, calidades y experiencia de usuario.
Acceso a los contenidos dónde, cuándo y cómo quiero. El espectador manda. Si la industria y los autores no escuchan perderán audiencia, negocio y la capacidad de crear más canales y fórmulas de distribución de las obras que benefician a todos excepto a los grandes comercializadores y dueños de derechos.

La Filmoteca Española y el No-Do en RTVE.es



Una parte de los archivos de Filmoteca Española y el No-Do (Noticiarios y Documentales Cinematográficos), el noticiero cinematográfico que sufrimos bajo el franquismo y hasta 1981 ya se pueden ver en RTVE.es.
En cierto sentido una vuelta al pasado porque los archivos del No-Do estuvieron bajo custodia de RTVE para su utilización por las televisiones hasta que se traspasaron a la Filmoteca.
Por ahora son sólo un puñado de películas entre las que destaca Un perro andaluz de Luis Buñuel y 4.011 noticiarios con 700 horas de imágenes del Archivo Histórico de No-Do. Las tarifas para la utilización de las imágenes se rigen por una resolución de 2006.
Un ejemplo de digitalización de archivo, acceso multimedia y servicio público audiovisual, aunque aún escaso en cuanto al fondo cinematográfico.
Ojalá iniciativas como esta no se pierdan en el desmantelamiento de la radiotelevisión pública impulsado por el PP.

Digital first, nueva estrategia de Unidad Editorial y RCS

RCS Mediagroup, la compañía italiana dueña de Unidad Editorial (El Mundo, Marca, Expansión, etc.) lanza un plan estratégico con una decidida apuesta por los medios y negocios digitales (Digital first) basado en el crecimiento de la publicidad y el pago en móviles, tabletas y el vídeo online.
En España fortalecerá sus medios digitales, asentados en el liderazgo de información general, deportivo y económico de sus diarios, y anuncia el desarrollo de más productos de pago en tabletas y móviles (Orbyt), además de una apuesta por el contenido en vídeo y una nueva ofensiva para crecer en Latinoamérica y el mercado hispano de Estados Unidos.
El plan necesitará 300 millones de euros para inversión que se espera reunir en los mercados y con el apoyo de accionistas como Fiat.


RCS quiere conseguir un 25% de sus ingresos de los medios y contenidos digitales en 2015, revertir las pérdidas en España y alcanzar unas ventas de 1.600 millones de euros frente a los 2.075 millones de facturación en 2011, que este año se situarán por debajo de esa cifra.
El grupo espera un margen de beneficios del 10% dentro de tres años con un ebitda de 160 millones de euros frente al 4% de margen con el que acabará 2012.
La nueva estrategia requerirá una inversión de 300 millones de euros sin contabilizar los costes no recurrentes de indemnizaciones de personal y extinción de algunos negocios que seguirá acometiendo en los próximos tres años.

Las estrategia del grupo pasa por reforzar la oferta de sus grandes marcas con más contenidos y productos digitales sobre todo en móviles y tabletas, aumentar los contenidos de vídeo online, profundizar en la convergencia y ajuste de sus redacciones, explorar nuevos productos informativos y de entretenimiento para el mercado de gran consumo y de negocios, y mantener un férreo control de costes para conseguir eficiencia y rentabilidad.
Con 30 millones de usuarios digitales mensuales a través de 85 millones de dispositivos fijos y móviles, y 8 millones de seguidores en las redes sociales, RCS quiere sostener sus grandes marcas y los ingresos de las ediciones impresas mientras encuentra nuevos negocios digitales que sostengan la rentabilidad en un escenario de menores ingresos.

El grupo pretende crecer en Unidad Editorial un 9% en ingresos digitales frente a un aumento del 6% del mercado y alcanzar el 23% de su facturación total con un 10% de ebitda. 
En Italia el objetivo es crecer en digital un 18% frente a un 11% del resto del mercado y lograr un 36% de ingresos digitales (14% de ebitda), todavía por debajo del liderazgo en la convergencia de grupos como Axel Springer o Schibsted, que marcan la senda de la migración digital en Europa.

La estrategia de Unidad Editorial pasa por fortalecer Orbyt, su plataforma de ediciones digitales de pago. En el último trimestre Orbyt alcanzó 66.000 suscriptores con un continuo esfuerzo promocional. Una cifra todavía muy baja que no ha evitado la caída de un 11,9% de la circulación de El Mundo -impresa y digital- en los nueve primeros meses de 2012 hasta 234.000 ejemplares. Marca ha perdido un 10,6% de la difusión para situarse en 230.000 ejemplares y el económico Expansión es el único que ha crecido un 3% y ronda los 42.000 ejemplares.
En medios digitales, elmundo.es y Marca.com mantienen su fuerte posición con 29,5 millones de navegadores mensuales y 30,5 millones, respectivamente, según OJD Interactiva.
Pero el grupo pone sus esperanzas en las nuevas pantallas. En 2012 se han descargado 234.000 aplicaciones para iPhone y 427.000 para iPad, cifras en las que se pretender fortalecer la oferta de pago digital.
Como antes Prisa, el grupo pone sus ojos en Latinoamérica y el mercado hispano norteamericano para aumentar su audiencia total y la proyección de sus marcas.
Los otros dos ejes de la nueva estrategia digital first de RCS son el aumento de la oferta de contenidos verticales, tanto a partir de los diarios como de las revistas, y una apuesta más decidida por el vídeo en internet.

La estrategia anunciada ayer recoge gran parte de las ideas desarrolladas por muchos grupos de prensa para adaptarse al nuevo mercado digital. El énfasis en el pago por contenidos y el desarrollo de verticales y productos complementarios de las grandes marcas informativas vuelven a mostrar la desconfianza en la recuperación de un mercado publicitario insuficiente para sostener a los medios informativos y la necesidad de desarrollar contenidos con más atractivo y rentabilidad comercial para sostener el negocio de la información.
En el pago por contenidos está la mayor debilidad a priori del plan. RCS subraya la necesidad de aumentar ese negocio en España, pero por ahora los resultados tanto de Orbyt como de Kiosko y Más no son exitosos y están por debajo de lo conseguido en otros mercados.
El mercado online español es todavía más reticente al pago que otros países con mayor tradición de compra y suscripción de prensa y televisión. El dominio de los mercados gratuitos en televisión y contenidos digitales no facilita el lanzamiento de productos de pago, que necesitan un enfoque mucho más especializado y segmentado que el ofrecido normalmente por los grandes medios generalistas.
La convicción de que el futuro de los medios está en los nuevos dispositivos y plataformas digitales, unido al reconocimiento de un encogimiento del mercado de medios y contenidos para las marcas tradicionales son dos hechos que ningún grupo puede obviar ya. El nuevo plan sustituye al apuntado el año pasado y ajusta las proyecciones para rebajar los ingresos generales y reconocer la realidad de un mercado con menor crecimiento del esperado.

martes, diciembre 18, 2012

Hulu y Netflix consolidan el vídeo bajo demanda, ¿y España?

Hulu, el servicio freemium de vídeo bajo demanda (OTT) norteamericano, supera los tres millones de suscriptores de pago y alcanza 695 millones de dólares de ingresos con unos costes de derechos de más de 500 millones. Los suscriptores casi se han doblado respecto al año pasado y la facturación ha crecido un 65%. Buenos datos para el vídeo bajo demanda a pesar de que la compañía propiedad de News Corporation, Disney y Comcast, varios de los gigantes de la televisión norteamericana, no publica los resultados finales de sus cuentas.


Netflix, el líder de vídeo bajo demanda con su modelo de suscripción de streaming y DVD, cerró los nueve primeros meses del año con 29,9 millones de suscriptores en todo el mundo (23,8 en Estados Unidos), una facturación de 2.664 millones de dólares y unos beneficios de 9,2 millones.
En ambos casos, la definición sobre el futuro del cine y la televisión unida al encarecimiento de los derechos, aprieta financieramente a las nuevas pantallas, pero su éxito reafirma que la nueva televisión es multipantalla, streaming, bajo demanda y por suscripción.

Una definición válida también para España cuando se analiza el consumo de los espectadores y la todavía incipiente oferta disponible.
Como en el caso de Hulu y Netflix, el consumo ha crecido con el aumento de penetración de la televisión conectada (directa, por videoconsolas o STB) y las tabletas, fundamentalmente.
Pero la gran diferencia entre Estados Unidos y España es la oferta de contenidos y la definición del futuro mercado de la televisión.
En el caso americano, como en casi todo el mundo, la televisión y el cine se hacen claramente multipantalla, con un acceso a los contenidos cada vez más neutral respecto a la plataforma. La estrategia es llegar al máximo de audiencia rentabilizando de la mejor forma cada plataforma.
Las ventanas de exhibición se estrechan y Hulu ya presume de ofrecer al público infantil la misma temporada de Nickelodeon de la que se disfruta en la televisión de pago.
Las cadenas y productoras han encontrado en Hulu, Netflix y en sus propias webs y servicios de televisión multipantalla (TV Everywhere en el caso del cable) un buen canal para aumentar y rentabilizar la oferta de programación en catch up (diferido) y de sus programas de catálogo a demanda del público.
Los datos de Gran Bretaña y otros países de Europa son inapelables: el consumo de televisión crece en todas las pantallas cuando la oferta es atractiva para el público.
El resultado es inmediato: aumenta el negocio de la televisión y el audiovisual de calidad y se reducen las descargas, como ocurre también en España.

La publicidad también acompaña. El vídeo y las nuevas pantallas son los motores de la publicidad digital en todo el mundo, con una ralentización importante en España por la crisis publicitaria (con una caída del 50% del mercado de televisión) y una estructura de oferta que lleva a la pérdida de GRPs y de eficacia.


La concentración del mercado de televisión en el duopolio Mediaset/Antena 3 produce un estrangulamiento del mercado televisivo y de la oferta en las nuevas pantallas. Pero también un agravamiento de la crisis en el resto de los medios.
El abusivo dominio de las dos grandes empresas de televisión y la concentración de la oferta y los derechos limita el desarrollo del mercado tanto publicitario como de audiencia.
Para los anunciantes no hay forma de llegar a otros públicos de manera diferente. La pérdida de audiencia y contactos sufrida con la retirada de la publicidad de TVE no se recupera y se agrava.
El público sufre una limitación de la oferta de televisión y cine multipantalla como no ocurre ya en ningún otro país desarrollado.
La propia televisión de pago se frena por el modelo de la TDT: televisión en abierto de bajo coste con una oferta de canales amplia pero con pocas alternativas de calidad.

El estancamiento regulatorio impuesto por las grandes cadenas y distribuidores de cine agrava el panorama con los derechos exclusivos y condicionados para los grandes canales y pantallas, tanto en fútbol como en cine.
El gobierno Rajoy ha perdido una gran oportunidad de repensar el futuro mercado audiovisual, que ya no es televisión sino que abarca todo el ecosistema digital. La discusión del dividendo digital y la imposición de las tesis de la televisión privada frena las posibilidades de desarrollo no sólo de las nuevas pantallas, sino también de quienes aspiran a licencias de TDT.
Unos demandan licencias para ofertar nuevos contenidos mientras otros se benefician de una adjudicación partidista, poco transparente y sin concurso público, por lo tanto sin ingresos para las arcas públicas al contrario que en otros países, como acaba de ratificar el Tribunal Supremo.
Un reparto que ha acabado siendo un castigo. Para muchas empresas por el impacto del fracaso de la TDT en sus cuentas y en el resto de sus medios. Para la audiencia por la oferta de bajo coste y la saturación de horóscopos, videntes y demás programación basura cuya único objetivo es mantener las frecuencias ocupadas.
El reparto de las licencias de TDT a los grandes grupos de comunicación se ha demostrado un fracaso tanto para la audiencia como para los propios medios. Vocento o Unidad Editorial tienen sus licencias alquiladas y  la explosión de canales sólo ha conducido al mercado de televisión más concentrado de Europa, con menor oferta multipantalla y con la televisión pública más debilitada.
Ese es el balance de la gestión televisiva y del mercado de la comunicación de Zapatero y lo que llevamos de Rajoy.
La discusión sobre la financiación del cine es una nueva oportunidad para abrir aquello que un día se llamó el melón televisivo y que ahora afecta a todo el ecosistema digital multipantalla. La lucha entre el monopolio de la televisión en abierto y de pago (Mediaset, Antena 3, Prisa) y las nuevas pantallas vuelve a jugarse con el poder político siempre cercano a las demandas de Uteca, la patronal de la televisión convencional.
Es hora de otra televisión con más pantallas y oferta de calidad.

lunes, diciembre 17, 2012

Menos móviles, pero más inteligentes


España es el primer país europeo en penetración de móviles inteligentes (smartphones), un 63,2% en octubre, con un crecimiento de casi un 15% en el último año, muy por delante de la media de los grandes países europeos de un 54,6% de penetración con un crecimiento del 13%. La estimación de comScore no contradice los datos de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) que reflejan una pérdida de casi medio millón de líneas móviles en octubre. Caen los contratos de prepago y más baratos y aumentan los móviles inteligentes con tarifas de banda ancha asociada.
El parque de móviles se hace más inteligente, con más datos y menos voz. Más utilizado para acceder a internet, aplicaciones y servicios OTT (over the top) y menos dependiente de las llamadas y los SMS que marcaron la primera etapa de la telefonía móvil.


La desaparición de dos millones de líneas en los nueve primeros meses del año se concentra en el prepago (1,8 millones) y más de medio millón de datacards, progresivamente sustituidas por las líneas para smartphones y tabletas.
Las telefónicas aprovechan la crisis y las portabilidades (casi medio millón en octubre) para sustituir las líneas de prepago y bajo rendimiento por contratos que atan más a los clientes y ofrecen paquetes de banda ancha móvil y llamadas integradas, además de las nuevas ofertas que incluyen también el fijo.
El resultado es de 363.000 líneas pospago más en el último año, un crecimiento del 1,1%, frente a 1,71 millones de líneas prepago menos, una pérdida del 8,6%. El parque total de líneas móviles supera los 56,45 millones, un 3,1% menos que un año antes.
La crisis afecta al mercado móvil y se nota en la portabilidad y la pérdida de líneas de las grandes operadoras. Los usuarios buscan mejores precios, pero con un nivel de prestaciones que ya no contempla el móvil como teléfono, sino como el equipo básico de comunicación y acceso a la sociedad de la información.


Los fijos muestran la misma tendencia: bajan un 2,1% las líneas fijas pero crece un 3,4% la banda ancha impulsada por la fibra óptica y el DSL.
La telefonía está cerrando una etapa para migrar tanto los servicios de voz como de datos a un nuevo escenario de servicios y aplicaciones enriquecidos: telecos 2.0.

La guerra de las fotos

Nada como una foto. La atención concentrada en unos pocos píxel. Las fotos son el relato de nuestra vida y nos permiten disfrutar la de los demás tras el seguro parapeto de la lente. El ojo público aviva sentimientos, pero con el exquisito filtro que hace las cosas y a los otros cercanos y ajenos al tiempo. La sangre, el dolor y el placer asaltan el cerebro pero resguardan el ojo (y la moral) del espectador, como saben fotógrafos y pornógrafos. Ese taumatúrgico poder explica la batalla de las redes sociales por el control de las fotos en un ciberespacio lleno de copias digitales.

Dos elementos aumentan el poder fotográfico de la mirada compartida en las redes sociales y los móviles: cada bolsillo esconde un objetivo conectado a internet, capaz de captar imágenes y publicarlas a un solo clic, y la pátina artística de un filtro anima a perder la vergüenza para compartir nuestras instantáneas. Esos son los poderes de Instagram, la aplicación cautiva a millones de usuarios con su lema de fotos rápidas y bellas. Un clic con Instragram añade retoque estético a nuestro ojo mirón y apresurado.

Facebook compró la aplicación fotográfica en abril pasado sabedor del poder de la imagen retocada, etiquetada y compartida. Ahora la retira de Twitter, la red perfecta para completar ese poder de la imagen bella y rápida. Twitter contraataca ofreciendo sus propios filtros para evitar la pérdida de las imágenes. Donde antes nos fascinaba una fotografía ahora sólo vemos la monotonía de un enlace. Dos clics son demasiados en la era de la imagen publicada.


A la batalla se suma la vieja Flickr, pionera de las fotos compartidas pero arrumbada como un negativo viejo en el baúl de los abandonos de Yahoo. Ahora se reinventa en sus aplicaciones para móviles con filtros para embellecer nuestra vida publicada.

Nada es lo mismo cuando el negocio recorta la pasión. Instagram llegó en el momento perfecto para animar a todos a hacer más bello nuestro álbum de la realidad. Dos clics obligados por el límite para compartir son un exceso para lo el ojo hiperconectado.

Columna en los diarios de Vocento

domingo, diciembre 16, 2012

Google vuelve a ganar a la prensa


La realidad vuelve a ganar a los diarios. Google vence a la prensa belga y marca el rumbo para su disputa con los editores españoles, franceses o alemanes. Aunque los diarios belgas anuncian una victoria pírrica en su batalla de seis años por cobrar al Gran Buscador, el resultado es inapelable. Google no pagará y sólo se compromete a hacer lo que ya hace, con la prensa y el resto de la web: ampliar su negocio publicitario y vincular más a los diarios con servicios como Google+.

Caras largas entre los defensores de la tasa Google: el canon por citar y enlazar contenidos. El buscador sólo pagará los costes legales y anunciará sus productos en los diarios, como ya hace en revistas y otros medios. Alrededor de cinco millones de euros frente a los 49 millones solicitados por Copiepresse, la sociedad de gestión de derechos de los editores como la que quiere imitar la española Aede. Una idea resistida por el gobierno y donde las disputas entre editores limitan su capacidad de presión. Nada que ver con la bien organizada Uteca, la patronal de la televisión, dominada por Mediaset y Antena 3, y siempre mimada por los políticos.

El acuerdo de Google con los periódicos belgas muestra un fracaso en entender cómo funciona el mercado digital y agudiza las diferencias entre la televisión –con control de la distribución y sus derechos de propiedad intelectual- frente a la desguarnecida prensa.

Imaginemos que los diarios quisieran cobrar a los kioscos por mostrar sus portadas. Eso es Google. Antes la gente llegaba al diario a través del kiosco y la prensa se devana los sesos para conseguir más puntos de venta: más oportunidades de mercado, atención y contacto con la audiencia y los lectores. Ahora la información se consume en gran parte a través de Google (30 a 50% de las visitas) y las redes sociales. No aprovechar los nuevos canales es seguir perdiendo audiencia y relevancia. Por eso los editores siempre amenazan sólo con salir de Google News, un canal casi irrelevante a pesar de su utilidad para los superconsumidores de información.

Cuando los diarios reivindican la tasa Google reconocen su incapacidad para dominar el nuevo mercado y negocio de los medios cuando no controlan el soporte y la distribución. Se preocupan por unos magros derechos de reproducción cuando la publicidad se escapa a raudales hacia los medios y soportes digitales. Cada vez tiene menos contenidos de calidad única por los que valga la pena pagar y el resto tienen baja capacidad comercial. Ese es el gran problema.

Google y los diarios se parecen, ambos trabajan con contenido ajeno. Los diarios, con la información, que es de todos. El periodismo crea productos –esos sí de editores y periodistas- con información pública. Hasta hace poco era el mejor lugar para la publicidad junto a la televisión.

Google hace su negocio con enlaces, contenidos de otros convertidos en un nuevo producto y canal –las búsquedas- al que suma su inventario y comercialización de publicidad en cualquier medio digital. La mitad de la publicidad digital ya es suya y arrebata esa riqueza sobre todo a la prensa.

El viejo código de los diarios -los artículos, las páginas, el periódico- superado por el código digital que cambia los algoritmos periodísticos por el page rank y la publicidad de Google.

La única protección para los diarios es retirar sus contenidos tras un muro de pago. Una opción analizada por los editores españoles con poco acuerdo. Pero sobre todo generar un nuevo mercado publicitario no sometido a un CPM de precio bajo y subastado en tiempo real, como hace Google y ahora cada vez más publicidad digital (ad exchanges, RTB, programmatic buying…).

La tasa Google no es la solución. Lo saben los diarios aunque no lo confiesen. Google, también. Por eso puede seguir resistiéndose a pagar por lo que cada vez se valora menos.

Artículo en ElDiario.es

viernes, diciembre 14, 2012

Líderes en consumo, últimos en negocio


La crisis y el cambio de hábitos con las nuevas tecnologías no ha podido con el consumo de medios. El problema para el mercado español está en la generación de negocio, no en la respuesta de la audiencia.
El último informe de Ofcom (el regulador audiovisual británico) sobre el mercado de la comunicación muestra que la audiencia y el consumo de medios resisten en España por encima de la media de los grandes países comparados en el informe.
Los españoles leen más diarios nacionales (58%) que los británicos (51%), los franceses (37%) o los norteamericanos (19%), en línea con los últimos datos del EGM.
La mitad de la audiencia adulta lee diarios locales, sólo por debajo de Alemania (62%) y Australia (55%), y empatados con Estados Unidos.
La audiencia de televisión y radio se mantiene entre las más altas, pero el consumo de medios tradicionales no impide el aumento del uso de móviles inteligentes (62%), tabletas (24%) e internet.

Se confirma una vez más que en España las audiencias crecen acumulativamente y los nuevos medios, especialmente el móvil, desplazan a los tradicionales muy lentamente en consumo. El problema fundamental de los medios en España, especialmente de la prensa y de la televisión, es una crisis de negocio mayor que en los países comparables.
La crisis económica no afecta al consumo de lo más deseado por los usuarios, pero penaliza a los medios fácilmente sustituibles y a los poco atractivos para los nuevos hábitos de la audiencia.
La razón principal es una caída más aguda del mercado publicitario como consecuencia de la crisis económica, la segunda un excesivo peso de la televisión en abierto con una concentración excesiva tanto en pago como en abierto, y la tercera los errores de los editores y los ejecutivos de medios.

No encuentro entre las preocupaciones y quejas de los periodistas recogidas en el recientemente presentado Informe de la Profesión Periodística de la Asociación de la Prensa de Madrid ninguna de estas causas que son los verdaderos problemas del negocio del periodismo en España, tanto para su sostenibilidad como para su misión democrática que se reivindica en el informe.
Tampoco veo ni en el informe ni en las cuentas de las empresas de medios cuántos malos ejecutivos y directivos han sufrido la misma o parecida suerte que los casi 6.400 periodistas ya despedidos o afectados por los recortes de empleo.

La gente consume medios e información, pero cada vez paga menos por ellos de forma directa, a pesar del crecimiento del pago digital, que sólo acelera la migración del papel a los nuevos soportes.
El desafío de los medios españoles es la reinvención de su negocio y productos en un mercado dominado por la televisión y en manos de cuatro compañías: Mediaset, Antena 3, Prisa y Telefónica.
Un mercado muy condicionado políticamente por el mal diseño de la TDT y el bloqueo que las sociedades de gestión de derechos de autor y los grandes de la distribución que aprovecha oligopolios verticales y horizontales para dominar todo el sector e impedir el nacimiento y sostenimiento viable de nuevas alternativas con la colaboración culposa de los gobiernos.
En los medios asombra la falta de innovación, productos y negocio en comparación con otros mercados tanto europeos como americanos (norte y sur). Un déficit en el negocio tradicional y en los nuevos negocios con una falta de ideas y estrategias espeluznante.

Todo son quejas, pero los culpables de no intentar nuevas soluciones se sientan en los despachos de las direcciones de los medios y las empresas. Lugares donde pocas veces llega la exigencia de responsabilidad que tanto se ceba con las redacciones y el resto de las plantillas.
Ya es hora de que editores, directivos responsables y periodistas despierten. Hay soluciones a la crisis de negocio en un mercado distinto del tradicional donde la audiencia sigue consumiendo entretenimiento y noticias con pasión. Nunca más se llegará a las cifras de negocio de otras épocas y los productos y oferta cambian, pero eso no es la muerte del periodismo, sólo una gran transformación donde la imaginación, la creatividad y la profesionalidad son indispensables.

lunes, diciembre 10, 2012

Más pantallas para el cine


Una foto con mucha gente. Es el resumen de la primera reunión de una comisión entre el gobierno y la industria para diseñar el futuro de la financiación del cine español. Entre tantos aún faltaban los que todos menos los consumidores siempre relegan: el vídeo en internet. Tan presente con las descargas en las pantallas y aún incipiente en una oferta legal sometida a los intereses de una industria poco dispuesta a cambiar.

En la comisión mandan las televisiones y las grandes distribuidoras. Las teles quieren librarse de la obligación de financiar el cine con el 5% de sus ingresos. Las segundas mantener ventanas de exhibición –el lapso entre las diferentes formas de ver cine: salas, televisión de pago, DVD, vídeo bajo demanda, etc.- que castigan a los cineastas con falta de salas y desaparición de sus películas de las pantallas durante muchos meses. Además empujan a los aficionados a las descargas por la imposibilidad de ver las películas o las series que más gustan cuando se oye hablar de ellas.

El cine y la televisión quieren secar la vaca. El peligro es acostumbrar a los espectadores a otras alternativas de consumo inmediato, multipantalla y gratificación instantánea. Nadie quiere esperar para consumir ni para compartir. Es el mandamiento de una economía digital resistida por los que han sido dueños durante casi un siglo.

No es nuevo. El cine nació como un monopolio que se mudó a Hollywood para romper el cártel original hasta que convertirse en otro oligopolio. La televisión ha vivido de la exclusividad de las licencias hasta que internet ha borrado fronteras legales y entre pantallas.

Unos reclaman ventanas dinámicas para exhibir series y películas bajo demanda (VoD) cuando no están en otras pantallas: fin de la exclusividad de exhibición y aprovechar todo el catálogo que no se puede ver. Los productores, no depender de las televisiones ni del Estados y financiar el cine con un impuesto sobre la taquilla. La mejor solución es más oferta cuando la gente quiere verla, pero la resistencia de los lobbies es enorme.

Columna en los diarios de Vocento

sábado, diciembre 08, 2012

Canon digital estatal y pagado por todos

El canon digital ya no es sólo injusto e indiscriminado porque lo pagan los consumidores de electrónica:  ahora lo pagan todos los contribuyentes con sus impuestos vía Presupuestos del Estado. Un Gobierno liberal empeñado en liberalizaciones y privatizaciones estataliza y convierte en tasa pública y universal lo que hasta ahora era un impuesto privado de autores y creadores. El canon Lassalle, secretario de Estado de Cultura, está dictado por un estudioso del liberalismo sin buscar el compromiso cívico y económico que ha defendido en sus libros.

José María Lassalle y el ministro José Ignacio Wert, aislados como los ratoncitos ciegos, imponen una compensación por copia privada que perjudica a todos, no satisface a nadie y no soluciona los desafíos de la propiedad intelectual en la era digital.

Cultura pagará cinco millones este año a las sociedades de autores frente a los 115 millones recaudados en 2011. El coste lo asumen unos Presupuestos repletos de recortes en servicios públicos básicos como sanidad y educación. Las sociedades de autores y editores (SGAE, Cedro, Egeda, AIE, Aisge, Dama, Vegap, etc.) pierden uno de sus poderes y principal fuente de financiación.

Los autores perderán ingresos y los ciudadanos pueden vivir la irrealidad de no estar pagando por lo que antes veían en la factura de sus compras. En la doctrina del PP, lo que no se ve no existe.

El canon Lassalle es la renuncia a repensar la propiedad intelectual en el mercado digital, con las autoridades europeas y de la competencia reclamando una reforma a fondo de las sociedades de gestión, los derechos de autor, la copia privada y los nuevos negocios de contenidos digitales para aumentar el mercado y proteger tanto a autores como a consumidores, como explicaba esta semana el comisario europeo de Mercado Interior, Michel Barnier.

El nuevo canon no impone una tasa a los grandes distribuidores digitales como las telefónicas o las multinacionales de internet. Una propuesta alentada por los gobiernos alemán y francés para crear la llamada tasa Google: cobrar el canon por derechos de autor a las grandes empresas y plataformas. Las sociedades de derechos publicaron un manifiesto en noviembre alertando de lo que consideran una discriminación que los castiga.

La promesa de reformar la Ley de Propiedad Intelectual, avejentada por las nuevas tecnologías tras 25 años de vigencia, se retrasa. Unos dicen que a la espera de Bruselas, otros que a mejor momento político.

El PP siempre ha utilizado propagandísticamente el canon digital. Ahora convierte en permanente el apaño de suspenderlo al poco de llegar al poder para contentar a los internautas.

Pero la puesta en marcha de la ley Sinde-Wert contra las descargas y el nuevo canon universal revela un Ministerio de Educación y Cultura sin visión del mercado, con responsables que prácticamente no se hablan, vigilados por la vicetodo Soraya Sáenz de Santamaría y donde tanto Industria como Hacienda intentan imponer los intereses de la industria y del fisco a toro pasado, cuando las decisiones ya han sido tomadas sin su conocimiento.

Consumidores y autores tendrán que volver a esperar ideas y consenso de un Congreso incapaz de consensuar un nuevo marco jurídico o seguir confiando en el mercado único de contenidos digitales propuesto por Bruselas. Otros harán uso intensivo de una copia privada que ahora parece justificarlo todo.

Análisis en ElDiario.es

viernes, diciembre 07, 2012

Competencia investiga el monopolio del fútbol televisado

La Comisión Nacional de la Competencia investiga el pacto entre Mediapro y Prisa para repartirse los derechos del fútbol televisado. La nueva situación, con Prisa, Mediapro y Telefónica controlando el fútbol de pago e imponiendo condiciones innegociables al resto del mercado provoca la apertura de un expediente sancionador por "abuso de su posición de dominio en el mercado de reventa de derechos audiovisuales de Liga y Copa de S.M. de fútbol, en particular, a través del establecimiento de condiciones inequitativas y discriminatorias a la hora de comercializar a nivel mayorista el canal Canal+ Liga".
Competencia investiga además los acuerdos entre Prisa (DTS Distribuidora de Televisión Digital, S.A.) y Telefónica en la explotación de los canales Canal+ Liga y Canal+ Liga de Campeones.
Las televisiones de pago (cable, IPTV e internet) denuncian la imposición de condiciones y precios abusivas, además de la restricción del mercado a ciertos operadores y alternativas de emisión de los partidos a través de nuevas plataformas.
El nuevo expediente de Competencia se suma a la resolución de este año contra la extensión de los contratos de derechos con los clubes pactada por las televisiones para evitar la competencia y la creación de un nuevo mercado del fútbol televisado.
La autoridad de competencia cree que existen indicios de "un pacto de no competencia de cara a la comercialización mayorista de canales de televisión de pago con contenidos de Liga y Copa de S.M. el Rey de fútbol, que restringe la competencia y podría no estar justificado objetivamente".
El expediente abre un período de investigación de 18 meses.
Prisa y Telefónica son el nuevo duopolio de la televisión de pago a través de sus acuerdos sobre derechos y la participación accionarial de la operadora de telecomunicaciones (22%, junto a otro tanto de Mediaset) en Digital+.
La falta de comercialización más abierta de los derechos del fútbol o en paquetes como propone la Comisión Europea (y se hace en otros países), unida a la concentración del mercado de televisión, provoca un mercado con prácticas monopólicas que perjudica a las televisiones, a los nuevos canales audiovisuales como internet y a los clubes medianos y pequeños.

Nadie da ya un céntimo por el olor de la tinta


Los periodistas se lanzan a la calle y a las redes sociales para defender su profesión y sus empleos. El hashtag #sinperiodismonohaydemocracia inunda Twitter y brilla en las chapas de muchos reporteros. Con más de 8.000 despedidos desde 2008, según las cifras de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), e innumerables cierres de medios, la crisis económica se une al largo deterioro de la prensa, la más castigada con la migración de la audiencia y la publicidad a las pantallas: televisión, ordenadores, móviles y tabletas.

Los diarios agonizan. Ya nadie se atreve a pronosticar cuánto tiempo más vivirán. El vaticinio de la desaparición de la prensa el año 2046 hecho antes de la crisis por Philip Meyer parece ahora optimista y muchos auguran que muy pocos periódicos en papel llegarán al año 2020.

Juan Luis Cebrián, fundador de El País y presidente de Prisa, repite el epitafio de los diarios para justificar el ERE en El País y Pedro J. Ramírez, director de El Mundo, se encomienda a la esperanza del pago y las suscripciones digitales. Pero hasta ahora Orbyt y Kiosko y más, las dos iniciativas de pago digital en España, consiguen menos de un 10% de los ingresos por venta de los diarios a pesar de un enorme esfuerzo promocional.

Los diarios pierden publicidad y venta de ejemplares, pero no audiencia, en aumento en la web, los móviles y las tabletas. Su crisis es de negocio (los ingresos digitales no compensan la pérdida de los del papel), de atención (tiempo de lectura y de consumo), de credibilidad (como la política y otras instituciones) y sobre todo de capacidad de innovar en un mercado completamente diferente al de la era Gutenberg. Un mercado donde sólo el 2,2% de los ingresos de los diarios de todo el mundo son digitales, el 12,6% en España según los últimos datos de los editores.

La prensa es la más castigada por el hundimiento del mercado publicitario. Internet ha sobrepasado a los diarios como segundo mercado publicitario en España, muy por detrás de la televisión, y el próximo año lo hará en todo el mundo.

Desde el inicio de la crisis los diarios españoles han perdido la mitad de sus ingresos, como en la mayoría de los países de Europa y Norteamérica. Las previsiones indican que seguirán perdiendo ingresos publicitarios y que el pago por contenidos digitales no es la solución. Para la mayoría de los diarios se calcula que sólo pueden convertir un 5% de su audiencia digital en suscriptores, muy lejos de las cifras de medios como Financial Times o The New York Times que ya contaban con una amplia base de suscriptores de papel.

Los diarios españoles, como los de casi todo el mundo, ven cómo las noticias se consumen en los móviles y en las redes sociales, las preferidas de los más jóvenes. La publicidad gráfica digital se estanca o disminuye, atraída por las aplicaciones móviles, el vídeo, las redes sociales y los buscadores.

Dos recientes estudios de las prestigiosas universidades norteamericanas Columbia Journalism School y Harvard han escrito la lápida para el entierro del negocio de la prensa. Gurús digitales como Clay Shirky y Emily Bell decretan que “no habrá nunca más industria como la de la prensa” en su periodismo posindustrial. Clay Christensen, teórico de la innovación disruptiva, resume los males del negocio de la prensa: “Las empresas periodísticas acostumbraban a controlar la cobertura, edición, distribución y venta de los productos informativos. Hoy, el periodismo es un proceso desintegrado y abierto” en manos de la audiencia, los buscadores, las redes sociales y las nuevas plataformas de distribución como las aplicaciones.

Fin de la esperanza de acomodar el negocio de los medios y hora de reinventarse achicando redacciones, abriendo a la audiencia el proceso y el producto informativo, especializándose y segmentando audiencia y mercado. Pero sobre todo, yendo “más allá de sus modelos de negocio tradicionales para buscar nuevas formas de encontrar valor” y beneficios, en palabras de Christensen.

Nada de cobrar por enlazar las noticias, como pretenden los editores en España, Alemania o Francia, y más crear nuevas fuentes de ingresos digitales. Es la estrategia de empresas como la noruega Schibsted o la alemana Axel Springer con clasificados, móvil y otros productos. Subsidiar la información con negocios digitales es la clave del negocio para el periodismo posindustrial de Shirky y Bell.

Los diarios ya no se pueden mantener sólo con el pago por difusión (papel o digital) y la publicidad tradicional. El mercado es multipantalla, con espacio infinito para una publicidad que se subasta en tiempo real, adaptada al perfil de público elegido por el anunciante, sin reparar en soportes, marcas ni contenidos excepto para la llamada publicidad premium: la que aún valora asociarse con la relevancia de una cabecera periodística.

Los nuevos medios son rápidos, pequeños, baratos, segmentados y persiguen a un público que ya no va a buscar las noticias. “Si son importantes, las noticias me encontrarán a mí”, dicen los usuarios pegados a las redes sociales más de tres horas diarias. La información cada vez se busca menos y se recomienda y comparte más. La información va en busca de la audiencia en la era posindustrial: el usuario manda, no los medios ni los periodistas.

Los periodistas reivindican el papel democrático del periodismo en un manifiesto en defensa de la profesión. Falta saber qué medios asegurarán un nuevo periodismo independiente, crítico, abierto a los lectores y sostenible. Algunas viejas cabeceras sobrevivirán, pero nadie da ya un céntimo por el olor de la tinta y el ruido de las páginas sólo es un recuerdo en las pantallas táctiles.

Análisis en ElDiario.es