martes, enero 15, 2013

Periodistas en 2012: más jóvenes y peor pagados


El perfil del periodista español es un profesional joven, mujer y mileurista. La profesión se descapitaliza con varios defectos estructurales acentuados por la crisis que ha dejado en el paro a 27.000 personas en 2012.
  • La mayoría de los periodistas cobran menos de 35.000 euros anuales y el salario medio se sitúa en 32.657 euros. 
  • Se mantiene una injusta brecha de género de más de 9.000 euros anuales entre los salarios de los hombres y los de las mujeres en una profesión con más mujeres (59%) en las redacciones.
  • Los profesionales de comunicación empresarial e institucional cobran casi un 50% más que los periodistas de medios de comunicación. La información se premia menos que la comunicación.
  • Los nuevos perfiles digitales siguen considerados de segundo nivel y el salario es menor al de los medios tradicionales.

Son los resultados del Informe Wellcomm sobre salarios de la comunicación 2012 (pdf), coincidentes con otros estudios y con el reciente Informe sobre la Profesión Periodística de la Asociación de la Prensa de Madrid.
Males de la profesión que se mantienen desde hace demasiado tiempo. Revelan no sólo los problemas de la profesión y los medios en tiempos de crisis económica y estructural, sino una persistente mala política de personal y recursos humanos, a menudo conducida desde la redacción sin los conocimientos suficientes y responsable de muchos de los problemas de las redacciones.
Coincido con Rosa Matías, directora de Wellcomm, en la mala definición de las categorías y funciones profesionales, a lo que se suma una muy baja evaluación objetiva del trabajo y desempeño de los profesionales, especialmente en las redacciones de los medios.
En muy pocas se trabaja con objetivos, indicadores y medición de resultados claros. La meritocracia sigue más ligada en la mayoría de los casos a la proximidad y entendimiento con los jefes que a una evaluación del desempeño, la capacidad y las habilidades profesionales.
Otro déficit permanente es la inexistencia de planes de carrera para la gestión, promoción y estímulo de la vida profesional de los periodistas. Una falta de horizontes y objetivos que ayuda a menudo al aburrimiento, el desánimo y la pasividad.
Males de una profesión en permanente revolución tecnológica, de audiencia y contenidos que a menudo sigue gestionada con métodos preindustriales.

2 comentarios:

  1. Parece la cruda realidad...


    mark de Zabaleta

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  2. Gracias por la información. Nos hacemos eco de ella.

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