Monday, April 22, 2013

Lecciones de Boston

La inteligencia colectiva de internet se volvió paranoia en las redes sociales. Las bombas de la maratón de Boston y la caza de los sospechosos desataron el rumor, la persecución y los prejuicios en las redes sociales. La distancia entre las multitudes inteligentes y las muchedumbres gritonas es de sólo un clic. El periodismo tampoco escapó a la urgencia, el sensacionalismo y los estereotipos. Ciudadanos y periodistas podemos, y debemos, hacerlo mejor.

Cuando la mayoría de la población está en las redes sociales y cada teléfono móvil es una cámara un centro de publicación, el miedo encuentra la mejor autopista. La pasión por el clic y los mensajes no es buena cuando falta criterio y sobran cotillas.

Las redes sociales no tienen nada que no tengamos en la vida real. Pero su enorme capacidad de difusión y distribución, unida al impacto de las imágenes vividas en tiempo real multiplican las emociones. La policía de Boston y el FBI utilizaron como servicio público las redes para dar información a la ciudadanía y a los medios. Junto a ellos, muchos medios y periodistas individuales aprovecharon la oportunidad para hacer periodismo a la velocidad de las redes con información fiable.

El espectáculo de las falsas acusaciones contra personas inocentes, la difusión descarada de imágenes (en internet y en algunos diarios como el sensacionalista New York Post) y los prejuicios al saberse el origen checheno de los sospechosos, pese a ser residentes legales y estar criados en los Estados Unidos vuelven a mostrar que para que internet no se convierta en el gran sinopticón (el monstruo donde todos vigilan a todos del sociólogo Zygmunt Bauman) hace falta inteligencia y responsabilidad: personal y colectiva.

Cuando la frontera entre lo real y lo virtual se difumina, la responsabilidad es imperiosa o convertiremos el mayor instrumento de libertad ofrecido por la tecnología en una cárcel vigilada por tontos interactivos. La velocidad de la red demanda más y mejor periodismo, más y mejor pensamiento. Al ritmo de la comprensión, no del rumor.

Columna en los diarios de Vocento

9 comments:

  1. Es un riesgo añadido...

    Saludos
    Mark de Zabaleta

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  2. Las redes sociales a vece son un peligro, sobretodo si se equivocan con el sospechoso y su fotografía es filtrada.

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  3. Excelente y oportuna reflexión. Gracias.

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  4. Lo que mas me gusto de la aptitud de los Estadounidenses, es su patriotismo en estos temas.
    En España seria impensable que cierren una ciudad completa para buscar a un par de terroristas.

    http://todoinformacionweb.blogspot.com.es/

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  5. Ahora no sé si es un rumor o no. Pero yo escuché que Anonymous pidió a los asistentes a la maratón que hicieran llegar todas la fotografías y vídeos que hubieran sacado del evento para realizar una labor de investigación sobre las mismas y "encontrar" a los sospechosos. Si realmente fue así, está claro que la tecnología y las redes fueron un factor clave para "solucionar" el caso, De todas formas, yo personalmente soy una gran partidaria de la teoría de la conspiración, y de lo que pasa en EEUU a lo que te cuentan creo que hay un trecho abismal.

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  6. A mi me da la sensación de que nos dirigimos inexorablemente hacia ese destino de vigilados por el Gran Hermano (u otros símiles).

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